¡¡Dios, devuélvenos a nuestra Selena!!


¡¡Devuélvenos, Dios, devuelve a nuestra Selena aunque sea por un ratito!! Dame, Dios, la posibilidad de verla, de saber que hay esperanza, de que hay una ilusión que no se circunscribe a esperar a que haya vida después de la muerte. La esperanza para mí radica en saber que veré algún día a Selena, que Selena estará allí en algún lugar esperando la felicidad suprema, la dicha eterna con todos los que la han sabido amar y apreciar. No hay nada más terrible, Dios mío, que sentir el silencio de Selena …No tener ninguna señal de ella, ni escucharla y verla sonreír … No sabes lo triste que es el mundo desde 1995, desde aquel fin de marzo, de ese día sin sol y con olor a lluvia en el que mi querida Selena se fue sin despedirse, en un acto que nunca lo hubiese efectuado si hubiese dependido exclusivamente de ella. No sabes lo que es estar sin vivir sin Selena, sin escucharla, sin verla, sin poder apreciar su talento, sin gozar de su música, sin ser felices viéndola contenta, riendo siempre, siendo optimista con todo lo que tú le ofrecías. No sabes el valor de tener a alguien que nos enseñe que todo se puede lograr, que allí está alguien para demostrarnos que un mundo es posible, que se puede ser feliz con poco pero siempre pudiendo lograr todo a base de sacrificio, de empuje, de ganas, de Amor, de talento, de esperanza. Tú no sabes lo que es no ver a Selena con su sonrisa. No sabes la tristeza que me da no verla a ella. Yo no soy envidioso ni mucho menos, pero no sabes lo que me provoca ver triunfar mundialmente a muchas artistas siguiendo el camino que supo trazar Selena, cuando nadie lo había hecho en aquellos tiempos, tiempos en los que ni siquiera se imaginaba que la música latina tendría la importancia que tiene ahora en el mundo, tiempos en los que la Revista People en Español cumplió 15 años gracias a Selena y ella nunca lo pudo apreciar... No sabes lo que me provoca no ver a Selena en ese lugar que tienen otras artistas, ese lugar que debería tener ella, ser de Selena…

Dios, tal vez tú lo sepas por la certeza que tienes de ti y de todo lo que tú has sabido crear, pero tal vez no sepas lo que sentimos algunas de tus creaciones. Nosotros los humanos tenemos terror a la muerte, terror a sentir lo que es la no existencia, qué será de nosotros cuando ya no estemos aquí. Aunque sepamos de tu existencia, aunque creamos en ti, aunque confiemos nuestro cuerpo y nuestra Alma a ti, tenemos un terror supremo al instante del pase entre nuestra estada aquí y el ir a tu encuentro. Ya el sólo pensar que hubo un mundo de millones de años sin saberlo, ni sentirlo ni imaginarlo, nos produce pavor. Pero creeme, Dios, que más temor me da no saber nada de Selena, no saber dónde está ni qué estará haciendo. Más me da miedo no tener la seguridad de si Selena está en tu Reino o en algún lugar del universo …Tú sabes que, más allá de dónde iremos cuando dejemos este mundo, dejamos nuestro cuerpo aquí, y sabes también que, lamentablemente, en estas tierras tuvimos que ver a Selena en esa situación. Tú sabes, Dios, que hace muy poco te llevaste a un ex presidente de mi país. Cuando vi que su familia decidió exhibir al público el cajón cerrado, recordé lo que pasó aquel horrible día del 3 de abril de 1995. Aquí también se pensó por qué estaba el cajón cerrado, aquí también se dudó de la veracidad de la información, más que nada tratándose de un tema tan delicado y sensible en mi país como lo es el político. Sin embargo, y por suerte, nadie pensó que había que abrirlo para certificar el triste dato para los incrédulos y los críticos, o para aquellos que lo iban a despedir con sentimiento. Todos por suerte creyeron que aquello era cierto y no pensaron que era necesario exhibir la triste realidad para que todos pudiéramos padecer aquella terrible e impactante muestra del destino. A veces pienso, Dios, cómo no te apiadaste aunque sea en ese tema con respecto a Selena. A veces pienso por qué al menos no le hiciste recapacitar a su padre para hacerle ver lo innecesario que era exhibir la triste realidad ante todos los que amaban a Selena. Nadie sensatamente iba a pensar que aquello podía ser falso. La gente no es ilusa frente al genuino dolor. Lo capta, lo siente, lo percibe. Bastaba con ver los rostros desencajados de una familia destruida con un padre tratando de recomponerse hablando y alentando a cada uno de sus parientes ... Bastaba ver el llanto de la madre, la mirada perdida del esposo, el dolor de la hermana, la incredulidad del hermano para saber que aquello nefasto era, lamentablemente, una realidad, una densa realidad. Que no había necesidad de demostrarle nada a nadie. Sólo eso sería necesario hacerlo con gente con malas intenciones, con dudosas motivaciones, y con poco para dar y ofrecer. Pero tratándose de Selena, a esa gente no había que decirles ni probarles nada. A esa gente es mejor no hablarle. A esa gente sólo se le responde con lo hecho en la vida. Ni ellos ni Selena tenían que demostrarles nada. Sus hechos hablaban por sí solos. Su obra y su honestidad hablaban por ellos, se estuviera de acuerdo o no con lo actuado, fueran admiradores o no de nuestra Selena…

Cuando siento la realidad y la crudeza de la vida me pregunto para qué estamos, para qué vivimos, por qué estamos aquí, si realmente tiene sentido todo esto. Se supone que estamos aquí para vivir y sentir la vida hasta lo máximo. Se supone que estamos aquí por un deber supremo que tú, Dios, nos dictaste y debemos cumplir si queremos estar en el preciado paraíso. Se supone que todos los días debemos encarar la vida con Amor, con alegría, con optimismo. ¿Pero cómo se puede encarar así la vida si aquello tan lindo que tú creaste, Dios, no está? Todos los días, Dios, espero a Selena, espero que me certifique que no está todo perdido, que el mal no triunfa siempre, que no siempre tú te llevas a los buenos y nos castigas dejándonos a los malos, a los perversos, a la gente de pobres corazones. ¿Cómo quieres que me sienta sabiendo que esa mujer que le quitó los sueños sigue compartiendo nuestro mundo y Selena no? ¿Cómo quieres que me sienta viendo que esa mujer puede al menos vivir un tiempo que Selena ya no puede sentir, nunca se haya arrepentido de lo hecho y hasta se permita decir cosas que manchan el buen nombre y honor de Selena? ¿Acaso, Dios, no te apiadas ante tanta maldad, ante tanta locura, ante tanta sinrazón? ¿Acaso no te da pena que todos los que amamos a Selena tengamos que soportar tamaña burla del destino que tú supiste forjar? ¿Acaso no quisieras darle la posibilidad a Selena que pueda contestarle o al menos decirle unas palabras, palabras que nunca pudo pronunciar cuando recibió tu llamado del modo más doloroso y cruel? ¿Acaso no sientes culpa de haber permitido que Selena se haya ido tan joven de este mundo? ¿Acaso no hubieses querido ver hasta dónde hubiese llegado Selena con su voz, con su talento, con su esfuerzo, con sus sueños, con sus enormes ganas de vivir? ¿Acaso no te ha conmovido el saber que has permitido que se vaya de este mundo a alguien tan especial, cuyas cualidades son imposibles de hallar en otras personas? ¿O acaso crees que un ser tan particular como Selena es fácil de reemplazar? ¿Acaso crees que el que quiere a Selena puede amar fácilmente a otra artista del mismo modo que lo hizo con ella entregándole su corazón y su Alma? ¿Acaso crees que es cuestión de hacerles creer a algunas artistas y a sus familiares con que pueden ser las “nuevas Selenas” y con ello hacer posible semejante hecho? No, Dios. Tal vez ni tú sepas lo que significa para todos nosotros Selena. Para nosotros ella es única e irrepetible. Sólo querríamos verla a ella aunque sea imposible. Preferimos eso antes que ver a alguien que nunca podría darnos lo que Selena nos ofreció con tanto Amor…

¡¡Dios mío, aunque sea danos la posibilidad de verla, de poder expresarle a Selena todo lo que sentimos por ella, todo el Amor que le profesamos, todas las marcas que dejó en nuestros corazones!! Lo nuestro con Selena es Amor verdadero, es sentimiento genuino, es una comunión de afecto que nació y se alimentó con todo los sentimientos que Selena supo prodigar en la vida a través de sus conciertos, de sus temas, de sus palabras, de cada acto de su vida, de cada expresión de Amor que tuvo para con todos sus admiradores, para con la gente en general, para con su familia. Lo que sentimos por Selena no es adoración o adulación ... No es obsesión, no es un sentimiento enfermizo que nos hace creer que Amor es posesión, territorio, objeto, egoísmo. Eso es lo que sentía aquella mujer de pobre corazón, que a su vez tenía mucho odio y rencor. A los que amamos a esa artista sin igual no nos alcanza con poder expresar nuestros sentimientos a nuestra Selena en una estatua, en una foto o en una imagen, teniendo todas sus cosas, comprando todos sus discos, teniendo todos sus objetos más preciados. Acaso tener todo eso sea un paliativo, sea un oasis en el medio del desierto, una manera de expresar nuestros sentimientos más nobles en el medio de la soledad, del llanto, de la incredulidad y de no poder nunca aceptar este destino que tú, Dios, le has reservado a nuestra Selena. Pero ninguno de nosotros espera que esto sea lo único o lo máximo a lo que nosotros podamos aspirar. Nunca podremos ser enteramente felices si no tenemos la posibilidad de ver a Selena en este o en otro mundo, pues nunca podremos aceptar que en toda nuestra existencia no podramos estar con Selena, ni que ella no pueda seguir ofreciendo todo lo que supo dar en algún lugar del universo. Tal vez, Dios, no te hayas dado cuenta de las consecuencias de haber permitido que se le hiciera eso a nuestra Selena … ¿Acaso a ti también te sorprendió que hubiera tanta gente que la llorara? ¿Acaso a ti también te sorprendió que ella era mucho más querida y apreciada de lo que tú podías imaginar? ¿Acaso tú pensabas también que ella sólo era una artista del momento del que pronto se olvidarían como tantos otros, como tantas otras cosas? ¿Acaso creíste que el bendito paso del tiempo se encargaría de borrarla de la faz de la tierra, de quitarla de los corazones que la aman de verdad? ¿Acaso Selena era tan talentosa que hasta a ti te sorprendió dando mucho más de lo que tú, que la creaste, pensabas que podía dar? ¡¡Entonces, Dios, mírala, mírala bien!! Observa a esa mujer que hace 15 años dejó este mundo, piensa en cómo se fue de aquí, medita lo que le dejó a esta gente y sólo trata de ser justo con ella, con su vida, con su Amor y con su historia. Tal vez eso te haga apiadarte de ella, tal vez seas tú el que debas pedirle disculpas, mostrar que hasta tú también te puedes equivocar, que tal vez seas tú el que le tengas que decirle a Selena que ella es un ser tan divino que hasta te llenó de gracia a ti y que le darás aunque sea una oportunidad, una oportunidad de que se vuelva a encontrar con su gente, una oportunidad de que viva aquello que tanto soñó y que no pudo vivir…

¡¡Mira, Dios, míranos a nosotros!! Piensa en lo huérfanos que nos hemos quedado, en lo tristes que nos sentimos sin estar con nuestra Selena. Piensa que no tenemos de ella todo lo que querríamos tener. No tenemos la oportunidad ni aún hoy de ver y de apreciar todo el hermoso Legado que ella nos dejó con tanto Amor, con tanto sentimiento, con toda el Alma que dejaba en cada actuación. Al menos haz que Selena no sepa que hay mucha gente mezquina que no permite que se vean todas las muestras de sus antológicas actuaciones, que hay gente que antepone sus intereses económicos, grupales y familiares a la hora de pensar en su recuerdo y en todo lo que ella ha dado por su gente ofreciendo todo a cambio de nada. Estoy seguro de que Selena estará bien triste de saber que buena parte de su obra, la más valiosa, la que ha sabido ofrecer en conciertos memorables, no está disponible en ninguna parte, que no se puede ver en ningún lado conciertos de los que ella se sintió plenamente orgullosa de haberlos ofrecido. Sé que Selena se sentiría bien triste de ver que la gente que la sabe amar bien no pude ver muchas cosas de ella, y que no se la recuerde de la mejor manera al no poderse apreciar qué es lo que ella difundió públicamente a todo el mundo. Se sentiría bien triste de ver que al no estar ella para poder ofrecerlo con su Amor, que todo el mundo que la ama de verdad no tenga la posibilidad de disfrutarla con todo lo que Selena brindó, que en las escuelas de los Estados Unidos y de México no se enseñe su obra y no se la tome como ejemplo; que así como ella difundía la música tejana y ofrecía en videos la posibilidad de aprender la historia de su música, que ahora no se haga lo mismo con ella, y que todo el mundo no se encargue de difundirla, y con ello expresar y transmitir ese Amor que tuvo más de una generación por Selena y de ella para con ellos. Ojalá Selena pueda ver y espiar lo que sucede hoy en el mundo y que vea que todos se acuerdan de ella y que la recuerdan con Amor. Ojalá Selena pueda ver que su Legado no está sólo limitado al esfuerzo que hace la gente por recordarla y difundir su obra, sino por todos aquellos que tienen todos los medios a su alcance para ponerlos al servicio de lo que quiere y ama la gente. Ojalá que algún día Selena pueda ver que ella unió a todo el mundo para que se la recuerde con justicia, para que se la recuerde con Amor…

Piensa, Dios, que siempre habrá gente que podrá vivir y hasta morir feliz si ve que todo tuvo un sentido, que todo tuvo un propósito. Dame la seguridad y la esperanza de que Selena está allí contigo, que me darás la oportunidad de que la pueda ver, de que está feliz y con la sonrisa de siempre, contagiando con su optimismo y con sus ganas a todos, hasta a ti mismo. Dime que algún día la veré y la podré abrazar. Dime que algún día le podré decir todo lo que siento por ella. Dime Dios que ella está contigo, y que sabe que la gente la ama y que la extraña. Dime que aunque sea sabe eso para su felicidad y para que sepa que no ha sido todo en vano. Dime que todo eso es posible, porque si es así no tendré más miedo a la muerte, no tendré más miedo al destino, pues sabré que al final del camino estará Selena, y nada me haría más feliz que al final de mi vida, en el fin de mi existencia, podré encontrarme con ella, que Selena será la cara visible del paraíso. Nada me haría más feliz que eso sea así, pues entonces no sólo me daré cuenta del sentido de la vida. También sabré para qué creaste todo esto, Dios. Lo entenderé perfectamente. Y cuando abrace a Selena sabré que nada estuvo perdido, habré recuperado la fe y la esperanza. Sólo, Dios, si me dices que Selena es la última estación de mi ser podré dormir, despertar, vivir y morir tranquilo, y en paz…

Sabes, Dios, que en cada noche, cuando recuerdo a Selena y le escribo unas palabras, siempre imagino que ella está en un lugar observándonos. Esa imagen, que está siempre en mi Alma, en mi corazón y en mi mente, es el motor que me da fuerzas, que hace que haga todo por el recuerdo de nuestra Selena. No podría recordarla sin tener la secreta esperanza de que la podré volver a ver. No podría escribirle si no pienso que algunas de mis palabras le llegan a su corazón. Y cuando escribo, cuando la recuerdo, siempre imagino que ella está allí esperando que hagamos todo lo posible para ser recordada con Amor. Esa es mi forma de recordar a Selena, imaginando que no podría seguir estando con nosotros al ver que la tenemos olvidada. Recuerdo a Selena y trato de que el mundo repare en ella, la quiera como la quieren sus admiradores y le den el mismo cariño que le doy yo, no dejándola sola y esperando que sólo esté acompañada con su gente que la sabe querer y que le está eternamente agradecida. Y siempre me imagino a ti, Dios, cuidando a Selena y esperando el momento preciso en el que la devolverás a nosotros para que pueda volver a gozar de todo aquello que supo sentir en todos los pueblos, en todas las ciudades, en todos los países … Hace muy poquito tuvimos todos la dicha de ver un video casi inédito de la representación de Selena en el concierto de McAllen, Texas. Se la veía tan feliz ante tanta gente ... Se la veía tan bien al ser tan querida por sus admiradores … Se la veía tan feliz cantando … Hoy Selena está en algún lugar esperando volver pronto por el Amor de su gente. Hoy nosotros, mientras miramos fotos y recuerdos, esperamos cantar de nuevo y ser felices con Selena aquí. Todos esperamos la dicha del reencuentro, la felicidad de vernos las caras y de ser nuevamente dichosos. Pues todos nosotros tuvimos solamente una posibilidad de ser realmente felices y fue con Selena aquí. Es que todos nosotros esperamos volver a tener esa comunión de Amor con ella, ese cariño inquebrantable, esa dicha permanente y feliz. Quiero que sepas, Dios, que lo único que deseamos es volver a sonreír con ganas, volver a estar contentos, volver a ser dichosos. Por eso te pido que nos veas a todos y no pongas ningún reparo por encima del cariño, por encima del Amor incondicional. Sólo espero, Dios, que escuches nuestros ruegos y mires los ojos de tristeza de nuestra Selena. Sólo haz eso. Y si lo haces, sabrás que habrás llenado de felicidad a mucha gente, lograrás que Selena vuelva a reír y harás de éste un mundo feliz...

Por eso, Dios, te lo ruego, te lo ruego por Selena. Si quieres prescinde de nosotros, no hagas nada para hacernos más felices. Reserva todo ello para nuestra Selena. Es ella la que se merece todo, es ella la que merece volver a ser feliz con el Amor de su gente…

Todos los días ruego por nuestra Selena … Todos los días espero ver un mundo mejor por obra, gracia y, sobre todo, por el Amor que sólo ella puede dar…

Simplemente te quiere, Selena, con todo mi Amor…
Sergio Ernesto Rodríguez
(Buenos Aires, Argentina)





Todo lo que siento por ti…

31 de octubre de 2010









Sólo se necesita tu Amor, Selena…


Uno lee las noticias del día y se entristece con lo que pasa en el mundo y en los lugares en los que alguna vez Selena paseó su voz, su Amor y su alegría. Es triste ver que muchos cantantes tengan temor de ir a lugares porque estiman que no se sienten seguros de cantar allí. Es triste ver que tal vez ellos no tengan la sensibilidad ni el Amor que tenía Selena para apaciguar al más violento, de llenarle los ojos al que más necesitaba Amor, que dejaba obnubilada a la gente que sólo seguía con sus ojos a esa mujer que les ofrecía su Alma y sus sentimientos en cada canción. Es lógico que esos artistas tengan temor, pero tal vez haya que pensar qué pasó en estos años para que las cosas se pongan tan violentas, para que la gente esté tan falta de Amor y se deje llevar por la sinrazón. Acaso haya que pensar si con Selena presente la gente estaría ocupada en lastimarse y en no escucharse. Se me dirán miles de argumentos “razonables” que me indiquen la complejidad de las cosas y de por qué se llega a determinadas situaciones. Se me dirá que una persona hoy no podría frenar lo que pasa en el mundo. Se me dirá que alguien con su presencia no podría impedir tanta irracionalidad. Pero hace 15, 20 años, Selena se paseaba de pueblo en pueblo en un bus dándoles lo mejor de sí. Selena no era una mujer que mostrara opulencia u ostentación en sus presentaciones, simplemente porque era alguien de origen muy humilde. Selena vivió buena parte de su vida en la mayor de las carencias y privaciones. Selena perdió mucho en su niñez y en su adolescencia. Perdió más de lo que ganó. Y sin embargo, ella siguió adelante en el más absoluto convencimiento de que ella podía con su dulce voz, con su Amor, con su cariño, con su bonhomía. Selena estaba segura de que con su honestidad podía dar vuelta la historia y hacer de lo imposible posible. Y cantaba frente a un público que tenía las mismas privaciones y las mismas expectativas que Selena. A ese público nadie le regalaba nada. Ese público vivía días difíciles y tenía que trabajar duro para llevar un plato de comida a la mesa ... Como Selena …Tantas privaciones y pocas expectativas los podía haber llevado por el camino del odio y del rencor. Y sin embargo, esa gente no se amilanó y siguió creyendo. Y es cierto que para creer uno tiene que tener un rumbo, un horizonte, un modelo a seguir, alguien que los represente y que con su presencia los llene de alegría y les permita levantarse cada día con fe, con ganas, con optimismo, con sentir el placer de vivir cada minuto del día hasta lo máximo. Y esa gente tenía a Selena, veía a Selena, saludaba a Selena, hablaba con Selena ... Selena estaba ante ellos y representaba como nadie la esperanza, la felicidad y la fe. Estando Selena hasta lo más duro y lo más difícil se podía encarar de otro modo. Estando Selena nada era insoportable ni duro de sobrellevar. Se dejaban de lado el odio y el rencor. No había lugar para la tristeza y el llanto. No se iba por el mal camino y los malos ejemplos. El único camino posible lo daba Selena. Selena era sencillamente la encarnación de la esperanza…

A veces en la vida uno toma la verdadera dimensión de la pérdida cuando aquello que se tiene tan a mano deja de estar. Esa gente que tanto quería a Selena y tanto la apreciaba se quedó sin ella, y en minuto se le borraron la sonrisa, las expectativas, el futuro. De pronto tuvieron que asumir algo del cual no estaban preparados. Hoy en día hay gente que no puede creer lo que ha sucedido ni lo quiere aceptar. Por eso duele a veces que el paso del tiempo nos permita borrar lo que significó Selena para tanta gente. Es increíble que incluso haya muchos que duden sobre si Selena era tan popular o no, tomando como referencia si en su ciudad o si en su país era tan conocida o no. Es increíble que haya gente que piense que la partida tan temprana de una artista genere popularidad por sí sola. Desde luego que las muertes potencian las cosas pero no las inventan. Si la artista ya era conocida, entonces su imagen se potenciará. Pero si no lo era y encima no era tan querida, entonces quedará poco de ella. Es como las tablas de multiplicar. Uno puede multiplicar cualquier número por otro y tendrá un valor. Ahora si ese número se lo multiplica por cero, será siempre cero el resultado. Si el artista tiene valor cero para la gente, nada quedará de ella. Pero si quedó algo de valor, y si ese valor es grande, entonces la magnitud de la pérdida se notará de inmediato. Pero parece que el destino siempre quiso que muchos medios de comunicación fueran corriendo varios kilómetros atrás de la verdadera fama de Selena. Porque ellos la descubrieran en gran escala entre 1994 y 1995 no quería decir que Selena empezó a ser muy popular recién en esos años. Ya lo era desde hace mucho en Texas y en Monterrey. También en los pueblos, ciudades y Estados circundantes. Esa realidad explica que su partida haya agigantado su figura a niveles increíbles. Basta con ver lo que pasó con muchos cronistas de las más afamadas cadenas televisivas de Estados Unidos y México. Cuando ellos tuvieron que trasladarse de urgencia a Corpus Christi, al principio dudaban de quién se trataba. Luego al darse cuenta de quién era, supieron que se trataba de alguien importante, pero imaginaron que se encontrarían en la ciudad con una reacción acorde a su visión de las cosas, a la visión que se tenía de lejos de Selena. Cuando llegaron allí, encontraron una multitud y un dolor que ellos no imaginaron que iban a tener que enfrentar y sentir. Ellos pudieron percibir y sentir en carne viva la dimensión de la pérdida, de un pueblo shockeado por la noticia y por lo que significaba la pérdida de Selena para ellos. Y esos cronistas terminaron llorando como uno más de aquellos fans y admiradores. Esos cronistas pudieron ver que Selena no era un “boom” a partir de ese momento. Selena era una realidad de hacía mucho tiempo. Y ese dolor era el fiel reflejo de la pérdida de alguien tan popular y, sobre todo, tan querido, que se había ido tan absurda como tempranamente…

Uno cuando ve la realidad de este mundo, pero fundamentalmente observa las cosas terribles que han sucedido en estos últimos tiempos, no puede evitar pensar si esto hubiera sido posible con Selena presente. ¿Uno podría imaginarse que lo sucedido con las Torres Gemelas se hubiese producido con Selena presente? ¿Uno podría imaginarse si los desastres naturales y las insensateces perpetradas por el hombre a la naturaleza se podrían haber dado con Selena aquí entre nosotros? Aquellos lugares en los que supo dar Selena todo su Amor y todo su cariño, y que hoy estás sumidos en la más absurda sinrazón y muerte, ¿podrían tener semejante grado de violencia con Selena presente? Allí es cuando uno toma conciencia de lo que se ha perdido y de cuáles han sido las consecuencias. Con el paso del tiempo uno empieza a notar cómo ha reaccionado el mundo sin tener el Amor de Selena que lo calme y lo lleve por el buen camino. A veces uno se queda en lo que Selena no ha podido vivir, que ya es mucho. Pero es más doloroso cuando uno empieza a ver qué ha sucedido con la gente que ha aprendido a tener alegría y esperanza con Selena, y que el odio y la violencia se la sacó abruptamente. Con el tiempo la gente aprendió a ver las cosas sin futuro, con resignación y con bronca contenida. La gente dejó de sonreír, de ver un futuro sin buenas expectativas. La gente era feliz con Selena. Siempre vio en Selena la encarnación de sus sueños. La gente dejó de lado su frustración de no poder lograr sus anhelos viendo a Selena cumpliendo los suyos. La gente le dio su corazón y su Alma a Selena para ser partícipes de su felicidad, de sus triunfos, de sus proyectos. Y un buen día se encontró con que el odio, la falsedad, la frialdad y la necedad de una psicópata se llevaron a Selena y con ella sus expectativas, sus corazones, sus sueños, sus vidas, su felicidad. La gente recibió en ese acto la peor lección: que el ser trabajador, honrado, talentoso, lleno de Amor, de cariño y de esperanza no es garantía de nada. La gente vio que una oscura y maligna persona pudo más que el Amor y el talento de una persona, que la fuerza y voluntad de una familia, y que el cariño de tanta gente. Hombres y mujeres aprendieron a ver lo injusto de la vida, y de cómo a pesar de la cárcel la asesina se sigue riendo de ellos y de Selena. La gente a partir de aquel nefasto día aprendió a levantarse sin salir nunca del asombro, del enojo y del llanto. Y cuando la gente pierde las ilusiones y se queda mascullando bronca, se empieza a dar un caldo de cultivo para que la violencia y la sinrazón se apoderen de ellos y se instalen en sus tierras para siempre. Habrá que pensar hasta qué punto lo que se ha hecho con Selena no tiene que ver con la dura realidad de hoy. Habrá que ver si la que planificó quitarle los sueños a nuestra Selena no ha originado un ambiente de odio y de rencor del que nunca, nunca, se saldrá…

Hay determinados hechos en la vida que pueden cambiar el rumbo de las cosas. Uno siempre recuerda con Amor aquel Grammy que ganara Selena en 1994 y que fuera determinante para que su carrera artística tomara un rumbo y una dimensión inusitados. El impulso que la vida artística de Selena tomó desde ese premio se muestra no sólo por el éxito de ella con el disco “Amor prohibido”, que se editara poco tiempo después, sino porque ese importante premio hizo que muchos productores musicales, televisivos y del cine dieran cuenta de Selena, se fijaran en ella y se encontraran con un diamante en bruto con todo para explotar. Lo que significó Selena ese 1994 para México y Estados Unidos se puede ver en cada concierto de Selena, en cada aparición televisiva, en la presencia de Selena en novelas, en películas, en comerciales, en su mayor participación en los grandes medios. Selena ya hacía rato que había dejado de ser la Reina del Tex Mex. Selena ya era una artista importante de renombre mundial. Su sola fama la depositó en Centroamérica y la repercusión de sus actuaciones allí generaron un efecto rebote en muchos países de Sudamérica. En Venezuela y en Colombia, y más tarde en Perú, se enamoraron de ella sin siquiera haberla tenido en sus tierras. Y siempre la esperaron para expresarle todo su Amor. Y aunque la desgracia y la insensatez le impidieron poder disfrutarla con su presencia, en esas tierras jamás se olvidaron de ella y todos los años le hacen toda clase de homenajes. Ellos no la vieron, y sin embargo la recuerdan y la veneran como si Selena siempre hubiese estado con ellos. Es que Selena ha generado eso en todo el mundo, y lo logró con un Amor y un sentimiento que no es captado por la miopía de tantos que creen que Selena no había generado tanto, que no era tan conocida. Es esa gente miope que cree que todos ven como lo perciben ellos, que creen que Selena tuvo consideración después de aquel nefasto día. Creen que la realidad es lo que le marcan sus ojos y lo que sienten sus almas que no se llenaron con el Amor de Selena …que nunca vieron un recital de Selena, o que si lo vieron, lo subestimaron, en la creencia de que lo que ella había generado terminaría siendo algo temporal y sin ninguna proyección. Esas almas no sabían lo que era Selena, lo que generaba en esos famosos conciertos de Monterrey, de Acapulco, de San Antonio, de Houston, de Corpus Christi. Muchos creyeron que Selena tuvo dimensión cuando ellos la consideraron, en un momento en el que la gente ya la había adoptado hacía largo rato… Pero así como ese Grammy le cambió la vida a Selena, estoy seguro, muy seguro, de que si Selena lo hubiese vuelto a ganar en 1995, ese 31 de marzo no hubiese sido un día nefasto para Selena. La repercusión de volver a ganar el Grammy hubiese puesto a Selena en una exposición que paradójicamente la hubiese protegido de los males que la aquejaban. Hasta los miopes que no veían que Selena había logrado tanto hubiesen tenido que admitir la realidad de una Selena pegando ese salto fundamental a la fama, ese pequeño pasito que la faltaba dar para convertirse en la mejor artista latina internacional en forma indiscutible. Un solo pasito … que no pudo dar y que estuvo tan cerca de lograrlo…

Hoy veo esa realidad que me marcan aquellas noticias y me pregunto qué haría mucha gente sumida en el dolor y en la frustración si la viera Selena. ¿Podría la gente seguir actuando así? ¿Podría mirarla a la cara? ¿Haría algo irracional delante de sus ojos? Del mismo modo, ¿cómo reaccionaría Selena si viera la realidad del mundo de hoy? ¿Podría dar sus conciertos en aquellos lugares que antes estaban llenos de alegría y que ahora están sumidos en el dolor? ¿Podría pasearse como si nada por sus tierras sabiendo las calamidades que ocurren día a día? ¿Podría sentir que sus sueños son posibles si los de su gente parecen imposibles de lograr? ¿Acaso el cierre de “Selena Etc.” no es un ejemplo emblemático de que los sueños se terminaron, de que aquellos lindos tiempos de Selena ya se fueron y de que se está en un camino sin retorno? ¿Cómo se puede salir si parece que con la partida de Selena el lindo camino que con Amor ella lo había construido se hizo añicos, llevado por el odio de una persona, que fue tan devastador como el paso de un tornado que no deja nada a salvo, y sólo deja llanto y dolor por igual a hombres, mujeres y niños? ¿No ha llegado el momento de tomar plena conciencia de que, aunque nunca seremos felices sin Selena, aunque jamás lo aceptemos y estemos con la esperanza vana de que algún día volverá, tenemos que tomar su Legado por nuestra cuenta y divulgarlo? ¿No es hora de que tomemos a Selena no sólo como una artista que sólo puede ser recordada por su música sino como un ejemplo de vida y de mujer? ¿No es hora de que se dejen de lado los egoísmos, las peleas por los derechos, el negarse a difundir determinados materiales de Selena bajo la excusa de “derechos de transmisión”, y que por el bien de Selena y de su gente se difundan y se divulguen todos sus conciertos, toda su obra, todos sus reportajes, toda su obra benéfica, toda su campaña en defensa de la mujer, de los niños, de la prevención de las adicciones y de las enfermedades terminales? ¿No es hora de pasar a los hechos y no quedarse en las palabras grandilocuentes? Creo que el mundo sería mejor si les diéramos buenos ejemplos y buenas guías. Y muchos que tienen a Selena parecen no dar cuenta de ello. Creo que es hora de mostrarle a la gente de hoy lo que era Selena, y enseñarle que el camino es ella, su obra y su ejemplo. Parecería que en todos estos años se tomó el ejemplo nefasto que dejó la mujer que le quitó todo a Selena. Sumidos en el dolor, no dimos cuenta de que estamos dejándonos llevar por la resignación y la desesperanza .... Si al menos nos diéramos cuenta de que Selena nos dejó tan lindo Legado ... Que es sólo cuestión de divulgarlo y de seguirlo. Si fuéramos capaces de hacerlo, seríamos sin duda otras personas. Nos dejaríamos llevar por su Amor y no por el odio de su asesina. Si al menos todos se dedicaran a mostrar todo lo que Selena hizo por la gente, todo el mundo pensaría dos veces antes de cometer una locura, la misma locura que se cometió con Selena…

Cuando uno ve a Selena en los conciertos de Selena en Monterrey y ve la calidad y la emotividad de sus actuaciones, uno puede apreciar el talento de Selena, pero también lo que ella provocaba en le gente. Ya se lo habían dicho en el programa “En vivo”, de Ricardo Rocha, allí mismo en esa ciudad. Le dijeron que era tan popular en Estados Unidos, que ella junto con Luis Miguel eran los dos únicos latinos que estaban en la Lista de los 200 más famosos en ese país. Pero también le dijeron que era una artista querida. Que la gente tenía un sentimiento muy particular con ella que hacía que la quisieran cuidar, proteger, darle su mejor muestra de afecto. Tal vez la gente tenía inconscientemente una premonición y sentía que Selena necesitaba esas muestras de afecto como el agua para que no le pasara nada. Pero también la gente le tenía un profundo respeto a ella. Aun hoy se recuerda cuando cantó “¿Qué creías?” en la Feria de Monterrey. Ella eligió a un hombre que resultó ser personal de seguridad para cumplir con el papel de “ex novio”. El hombre permaneció mudo haciendo lo que Selena le pedía y no diciendo nada que la perturbara. Estaba mudo y quieto, obnubilado quizá por la presencia de Selena, y aunque ella le daba ánimo y le hacía toda clase de chistes para que entrara en confianza, el hombre estaba allí, petrificado y callado por respeto a Selena. Eso era lo que generaba Selena, como en Festival Acapulco. La gente podía subir a saludarla, darle un beso y darle sus mejores muestras de afecto, pero cuando Selena les agradecía y les pedía con amabilidad que la dejaran seguir cantando por respeto al público, la gente se retiraba de inmediato. Eso era lo que provocaba Selena. Hacía sentir importante al público, sin perder de vista el lugar que ocupaba cada uno. Se hacía querer por mujeres, varones, niños, ancianos. Y cuando la gente se siente querida y respetada, devuelve lo que genera el artista. Selena ponía en práctica aquello de “Sin ustedes allí nosotros no somos nada”. Para Selena esas palabras no eran vacías de contenido y de significado. Tampoco tenían un significado de demagogia. Era algo que sentía y se lo hacía sentir a esa gente que se sentía tan feliz con ella y con el Amor que les prodigaba. Ese Amor que con su ausencia les falta, y que los sume en esa realidad de dolor y de desamor…

Hoy más que nunca se necesita que Selena esté presente. Tal vez por eso hay gente que, comprendiendo esto, empiece a generar proyectos para lanzar nuevos materiales con nuevas presentaciones de Selena, proyecten hacer nuevas películas y documentales sobre su vida sin saltear ningún episodio por más triste que sea, y hasta hagan museos itinerantes que se paseen por muchos pueblos de Estados Unidos para que todos aprecien la obra de Selena. Ojalá que esto se haga realidad, por el bien de Selena y por el bien de su gente. No hay nada más lindo que se hagan homenajes diarios a Selena para que ella sienta, donde quiera que esté, y por siempre y para siempre, que es y será amada. Para que cuando se la recuerde nunca se olvide que ella es la única protagonista de su historia, que todo el mundo tenga acceso a su obra evitando que alguien tenga el monopolio de su recuerdo haciendo hasta casi imposible a mucha gente llegar a tener algo de Selena. No hay nada más injusto, habiendo tanta gente en el mundo que la quiere tanto, que le cueste horrores tener su música, sus conciertos, algo de su rica vida. Si todos comenzamos a tener conciencia de que a la hora de recordar a Selena tenemos que tener el mismo Amor que sólo ella supo prodigar, entonces haremos no sólo un digno y justo recuerdo de nuestra Selena, sino que contribuiremos a que mucha gente que supo vivir tiempos felices e inolvidables con Selena, y que vive hoy en la más absoluta desesperanza y dolor, vuelva a recuperar la sonrisa y el optimismo, vuelva a sentirse feliz sintiendo nuevamente el Amor y el ejemplo de nuestra querida Selena…

Alguna vez John Lennon cantó “Todo lo que necesitas es Amor” .... Las ironías de la vida hicieron que tanto él como Selena, que tanto predicaron con palabras y con el ejemplo sus convicciones, hayan terminado de la manera más increíblemente violenta, como si fuera la lógica respuesta de un mundo desquiciado y carente de buenas intenciones. Pero uno siempre sentirá que Selena se llevó la peor parte, pues ella recibió esa violencia de alguien a quien Selena conocía bien, de alguien a quien nunca ella hubiese creído que esa mujer le iba a prodigar la peor de las traiciones. Siempre al pensar en lo que ha ocurrido nos es imposible poder ver las cosas positivamente, pues nos damos cuenta de que Selena recibió ese cachetazo sin esperarlo nunca y reaccionando cuando era ya muy tarde. Siempre sentiremos pena por saber lo que sintió Selena cuando corrió sus últimos pasos sin comprender, sin poder reaccionar. Selena se nos fue sin poder decirnos nada, sin poder entender esa respuesta a su Amor. Nunca sabremos cuál hubiese sido su respuesta, pero nosotros sí sabemos lo que sentimos y cuáles son las consecuencias de semejante locura que nos ha calado tan hondo. Tal vez por eso el mundo esté así. Tal vez por eso la gente que la conoció a Selena esté así. Ha llegado el momento en el que, aunque siempre estemos llorando y siempre sintamos la misma sensación de tristeza e impotencia que nos provoca la partida de Selena, saquemos todo de sí, de nuestros cuerpos y de nuestras Almas para hacer algo por el Legado de Selena, para continuarlo y agigantarlo, para contribuir a su recuerdo y para que todo el mundo sepa quién era esa bella cantante e insuperable artista. Y hacerlo con Amor, como ella quería y con la forma de expresar el Amor como sólo ella podía hacerlo. Aunque nunca podamos transmitirlo del mismo modo, con seguir su camino y su forma de expresar cada acto de su vida alcanzará para que su obra esté terminada, para que la gente sea feliz y para que el mundo recupere el Amor que parece hacer perdido…

Sólo me debo a ti, Selena. Sólo me debo a tu obra, a tu Amor y a todo lo que nos dejaste en nuestros corazones, estando o no en este mundo. Nunca me cansaré hasta ver que tu nombre ha quedado en lo más alto del universo de artistas que han sabido dar algo para que este mundo sea un poquito mejor…

Simplemente te quiere con toda el Alma…


Sergio Ernesto Rodríguez
(Buenos Aires, Argentina)