Baila de nuevo conmigo, Selena...


Cada día que pasa y recuerdo lo que ha pasado hace casi 20 años, no puedo evitar pensar en Selena ... Cada vez que recuerdo el momento en el que surgió un artista, un disco, una banda, un solista, me retrotrae a ese año 1995 y pienso que ese pudo ser el año de Selena ... Y no lo fue ... Creo que por eso con el tiempo me decidí hacer un video con el tema que hicimos juntos ... “God’s child (Baila conmigo)” ... Me lo debía ... Se lo debía ... Cuando la conocí sentí que podríamos hacer algo bueno juntos. Recuerdo que yo le dije: “¡¡Oye, Selena!! No hagamos un tema enteramente en inglés con algún que otra palabra en español como los otros temas que estás preparando ... ¿Qué te parece si hacemos un dueto en el que uno canta en inglés y el otro en español? ¡¡Eso le dará más fuerza al tema!!”. Selena lo entendió perfectamente ... Es que por suerte, cuando me decidí a andar en bicicleta por todo el país y decidí salir de mi cueva, vi que había un mundo diferente, totalmente distinto de aquel que creía entender y habitar ... Supe de otras culturas, supe de otras gentes, supe de otras costumbres, de hábitos, de lugares ... Y supe de otras formas de vivir y entender la vida ... Recuerdo que cuando transité por el sur de los Estados Unidos me hablaban constantemente de Selena. Al principio pensé que se trataba de esos artistas que se hacen famosos por un disco o por un tema y que los transforma en esos ídolos inalcanzables que los hace adorar y admirar tanto, esperando ser como ellos, llegando a parecerse a uno de ellos. Pero cuando empecé a indagar sobre lo que significaba Selena para ese comunidad latina me llevé una gran sorpresa ... Ellos me hablaban de ella como si la conocieran de toda la vida, como si fuera su hermana, su madre, su hija. La consideraban como alguien de su familia. Decían que Selena era “uno de los nuestros” ... Decían que Selena había puesto bien en alto las aspiraciones de todos ellos. Decían que el éxito de ella era el éxito de todos ... No lo podía creer en un principio hasta que me puse en sus mentes y en sus corazones, y lo pude comprender ... Hasta allí para mí un artista cuando estaba en lo más alto sólo podía tener un sinnúmero de personas que aullaba por ti y sólo endiosaba aquella imagen que creían tener de ti o que querían tener de ti ... Cuando vi aquello comprendí que las cosas eran diferentes, bien diferentes ... Selena era admirada y querida por lo que ella era y representaba ... La imagen que daba era su imagen real, no impostada ... En aquella época Selena estaba dando conciertos por todo México, pero alguien tuvo el gesto de mostrarme en un videocasete canciones interpretadas por Selena en vivo y allí pude entender todo ... Podía no comprender bien lo que cantaba, podía no saber lo tanto que gustaba su música o el por qué de su admiración, pero con sus gestos, por su manera de interpretar y de poner énfasis en cada palabra, en cada estrofa, podía saber acabadamente lo que me quería decir y transmitir ... Definitivamente Selena era una artista diferente ... Tenía algo que la distinguía, que la diferenciaba de los demás. Incluso pensaba que podía interpretar cualquier estilo, incluso el rock, y hacerlo muy bien. Pensaba que cualquier persona de mi estilo que la viera se rendiría a sus pies y le pediría cantar algo con ella ... Por eso cuando se me presentó inesperadamente la oportunidad, no dudé...

Recuerdo que mi agente me habló de la posibilidad de hacer algo con Selena, siendo que éramos de la misma discográfica ... Me estaban por explicar quién era ella, lo que estaban proyectando hacer, los temas que harían, de dónde venía, hacia dónde querían ir y yo los interrumpí rápidamente diciéndoles. “No, no me tienen que explicar nada. Ya sé quién es Selena. Sólo díganles que cuenten conmigo y que cuando necesiten que les grabe, lo haré”. Y así fue ... Como al momento de grabar no podía estar en el lugar en el que estaría Selena haciendo su disco, se decidió que cada uno grabaría su parte en el lugar en el que estuviera ... Pero aun así me las ingenié un día para ir a Nashville para ultimar detalles de lo que haríamos ... Yo tenía que dar un concierto no muy lejos de allí, y como sabía que Selena estaba en esa ciudad, se me ocurrió tomar mi bicicleta para ir a charlar con Selena por un par de horas y conocerla. Ya habíamos hablado por teléfono para ir definiendo el tema. Ahora tenía la oportunidad de redondear el asunto con ella. Finalmente, fui al estudio de grabación y los sorprendí terminando de grabar lo que sería el primer single del disco en inglés, “I could fall in love”. Cuando Selena me vio, corrió a mi encuentro y me abrazó no sin antes agradecerme que la hubiese venido a visitar. Pero cuando le dije que había venido en bicicleta no pudo evitar echar una carcajada enorme. “No puedo creer lo que has hecho. ¡¡Muéstrame tu bicicleta!! ¡¡Quiero verla ya mismo!!”. Yo fui gustoso a mostrársela. Me enterneció ver una mujer tan sencilla, tan graciosa, tan respetuosa a la hora de presentarse. Era como me la había pintado la gente de Texas. No se la daba de gran artista, ni de diva, ni de figura principal. Estaba allí ... porque era su trabajo, era su responsabilidad, era lo que le gustaba y lo que tenía que hacer ... Los importantes, las figuras, los que se merecían la aprobación y el abrazo eran ... los demás ... los ingenieros, los productores, los artistas que colaboraban en su disco ... Yo ... No ella ... Creo que no quería creerse importante y tal vez no lo deseaba, al menos en ese sentido ... Tal vez nunca lo sepa en real dimensión ... O tal vez ni siquiera lo tenga que saber ... Era demasiado evidente la respuesta con sólo verla ... Cuando le mostré la bicicleta, Selena me pidió si podía dar una vuelta con ella. Yo se la ofrecí con una sonrisa y Selena corrió hacia ella cual si fuera una niña con su primer juguete, la tomó y salió disparando dando varias vueltas a puro grito. Recuerdo que su padre se excusó con la conducta de Selena, por lo que yo le contesté que perdiera cuidado, que me encantaba verla tan feliz. Luego de un largo rato, Chris, su esposo, se me acercó y me dijo: “Es que Selena canta desde muy pequeña ... Casi no tuvo infancia. En casa es así todos los días...”. Yo me sonreí y le pregunté: “¿Y es feliz?”. Él asintió. “¿Y tú eres feliz con ella así?”. Él asintió aun con más firmeza. “Entonces no tienes que explicarme nada. Más vale que Selena lo tome con tanta alegría luego de tanto tiempo de tanta carencia...”, le terminé de decir mientras saludaba a una Selena que no paraba de reír y de ser feliz...

El resto del tiempo que estuve en el estudio de grabación en Nashville hablé con el productor del disco, Keith Thomas, para explicarle cómo haríamos el tema y para preguntarle cómo iba el disco. Él estuvo de acuerdo con la idea que pergeñamos con Selena y me agregó: “Recién empezamos con el trabajo fuerte. Es que Selena está en su mejor momento artístico y de popularidad. Vive en gira, por lo que tratamos de compatibilizar los tiempos de todos para poder avanzar lo más rápido que podamos. Recién ahora en Emi están dispuestos a hacer el disco con su respaldo. No estaban muy convencidos porque Selena está arrasando en el mercado hispano y les parecía que lanzarla al mercado anglosajón no tenía mucho sentido ... una pérdida de tiempo. Hace como tres años que están dilatando la posibilidad de hacerlo. Pero desde que Selena ganó el Grammy el año pasado más de uno se fijó en ella y le empezaron a llover ofertas. Creo que ellos temen que se las lleve otra compañía y terminaron cediendo. Igual, no quieren que postergue cualquier proyecto en español ... Hasta ahora terminamos un tema, tenemos cuatro demos más muy avanzados y otros que los tenemos en boceto. Lo bueno es que les estamos poniendo lo mejor para que salga un gran disco que la catapulte a Selena. Yo creo que vamos muy bien...”. Yo lo escuché atentamente y le pregunté cómo la veía. El abrió sus ojos llenos de admiración y me dijo: “Selena es algo francamente incréible ... ¡¡En todo sentido!! Canta excelentemente, es increíblemente versátil, tiene un encanto muy particular, es tremendamente profesional, y es muy atenta y humilde en extremo. El otro día vino una artista muy conocida aquí y creyendo que era alguien del personal le pidió si le podía hacer la comida para su banda. ¿Y qué crees? ¡¡Selena empezó a cocinar para todos!! Lo hizo con total naturalidad, no se la dio de artista aun cuando se dio cuenta de que la habían confundido, y lo hizo con ganas simplemente porque le encantaba hacerlo y agradar a los demás...”. Yo me sonreí y le dije: “Mira ... Yo no tengo dudas de que Selena llegará lejos, muy lejos, más de lo que suponen todos ... Y dile a tus superiores que ellos no tienen idea de la popularidad de Selena. Yo estuve entre su gente, de esa gente de la que nadie da cuenta y es mucha, y te puedo asegurar que la admiran, pero por sobre todo la quieren mucho. Cuando salga ese disco, no sólo se venderá por millones, sino que todos nos daremos cuenta de lo que nos estamos perdiendo por mirarnos el ombligo por tanto tiempo, por vivir en nuestro mundo sin saber ni querer saber de que hay tantos otros talentos por allí ... Ya verás, amigo, ya verás ... Yo estuve viendo todo esto con sólo andar en bicicleta. Ya verás que las cosas van a cambiar mucho en poco tiempo. Y cambiarán para mejor ... con el talento, la alegría y el Amor que genera esta mujer ... Ya verás...”.

Cuando vi la hora que era supe que era el tiempo de despedirme de todos. Selena corrió hacia mí sólo para verme partir en mi bicicleta y para que le prometiera que la próxima vez que nos viéramos fuera del mismo modo que ese día: en un encuentro con dicho vehículo. Yo se lo prometí como también le prometí que grabaría mi parte de nuestro tema. Ella me pidió sólo cinco minutos más para improvisar en vivo el tema para tener la certeza de cómo quería yo que ella lo interpretase. Yo le dije que no era necesario ello, que yo confiaba en lo que podía hacer con lo que habíamos arreglado. Pero Selena insistió y lo hizo de un modo tan particular que no pude decirle que no. Lo improvisamos allí mismo, en la calle. Yo le iba cantando mi letra y ella con una sonrisa me daba la suya, con todo su profesionalismo a la espera de mi aprobación. Fuimos cantando estrofa por estrofa hasta el final y yo quedé más que sorprendido que lo tuviera tan aprendido, que lo interpretara de maravillas y que no cometiéramos ningún error ni en la letra ni en la sincronización. Yo quedé tan encantado que sólo le dije: “Sólo espero que algún día podamos cantar en vivo esta canción”, a lo que Selena me contestó: “Será el primer tema que cantaré en vivo cuando salga este disco y tú estarás allí para compartirlo”. Me abracé un largo tiempo con ella y partí ... Mientras volvía en mi bicicleta sólo pensaba en Selena y en su futuro ... Pensaba: “Esta mujer cambiará la historia ... Lo sé ... Lo puedo ver ... Hay un mundo que está pidiendo pista y ella está por despegar. Nadie la podrá detener ... Nadie ... Y yo estaré allí para comprobarlo y compartirlo” ... Al volver, y luego del concierto, me encerré en mi estudio de grabación y procedí a grabar mi parte para que estuviera lo antes posible con el fin de que Selena grabara la suya y contribuir así a la salida de ese disco en inglés, de ese disco que haría historia, de ese disco que haría a Selena la Reina indiscutible ... La Reina ... Simplemente la Reina ... Y todos seríamos sus más felices súbditos a los que ella nos levantaría para cantar y compartir su felicidad...

Aquel nefasto día lo recuerdo perfectamente. Y lo recuerdo más aún porque estaba en San Francisco y ya sabía por los numerosos latinos que estaban por allí que al otro día se presentaría Selena a darles un nuevo concierto ... Pensaba en darle una sorpresa yendo a verla y, quién sabe, darle una sorpresa al público cantándoles nuestro tema, aquel tema que llegamos a ensayar juntos en las calles de Nashville, que grabamos por separado y que prometimos cantarlo una vez que aquel disco que aún no tenía nombre saliera a la luz ... De pronto todo aquel sueño se transformó en una pesadilla cuando vi que Carlos, uno de nuestros ayudantes en la banda, en pleno ensayo comenzó a gritar que algo terrible había pasado, que algo terrible le había pasado a Selena, marchándose inmediatamente del lugar. Muchos de los presentes no entendían lo que estaba pasando ... Yo sí, lamentablemente ... Me excusé de todos, y les dije que me iba y que no volvería, al menos por ese día. Me fui al departamento en el que estaba alojado y sólo se me ocurrió llamar al estudio de Nashville con la esperanza de que Selena estuviera allí y de que aquella tragedia era sólo una tontería inventada por alguien, o de que eso “trágico” sólo le había pasado a otra persona, a otra Selena, a otra persona con nombre parecido. Era un pensamiento egoísta, era un deseo en vano, pero era lo único que deseaba ... Me tomé un tiempo, entré a una habitación sin encender la luz, tomé el teléfono y disqué despaciosamente. Deseaba que no se escuchara el tono, después desee que no atendiera nadie, luego desee no tener que escuchar lo que irremediablemente debía y tenía que escuchar ... Pedí por Keith Thomas e inmediatamente me lo pasaron. En cuanto pude comunicarme con él, sólo podía escuchar su llanto y su lamento ... “Hace dos semanas me dijo con una sonrisa que volvería pronto ... Hace dos semanas ... Quisiera creer que va a volver ... Quisiera creer que todo esto es una pesadilla ... Pero el sueño se terminó, amigo ... Nos perdimos una gran artista ... Nos perdimos una gran persona ... Va a ser difícil trabajar con otros artistas por más buenos que fueren luego de conocer a Selena, luego de saber que ella iba a llegar lejos, muy lejos ... Es una lástima ... Una verdadera lástima ... Espero que Dios exista y que Él le dé el lugar que no le pudimos dar aquí...” ... Yo le escuché en silencio ... Lo escuchaba y lo entendía perfectamente ... En otro momento me hubiese parecido que sus dichos eran pomposos, dichos típicos “para el bronce”, para un discurso clásico de despedida pública, pero en ese momento, en esas circunstancias, era tan real, tan lógico, tan triste, tan increíble y penosamente cierto lo que decía que sólo me limité con tristeza a escucharlo ... Sólo esperé que dijera sus últimas palabras y colgué ... Era tarde, muy tarde ... Intenté dormir, pero me fue imposible hacerlo ... No sabía qué hacer ... No sabía a dónde ir ... Sólo quería estar al lado de Selena en ese mismo momento ... Sólo quería compartir el dolor ... Iba a volar para Corpus Christi, pero no lo podía hacer ... De pronto sonó el teléfono ... Era Carlos ... Sólo me dijo: “El concierto de mañana en Los Ángeles se ha transformado en una misa en su honor ... Si quieres, puedes ir...”. Él no lo iba a hacer ... Estaba muy dolido y podía aceptar su partida ... Le agradecí que me avisara y que intuyera que yo sí querría estar allí para despedirme de Selena y compartir el dolor de aquellos que no podían entender que la alegría de un concierto con Selena se transformara en una suerte de funeral sin ella ... Tomé mi bicicleta y fui al encuentro ... del dolor, del desconcierto, de las lágrimas, del enojo, de la ausencia ... Era muy difícil describir aquello por la magnitud, mas no por el sentido ... Allí pude darme cuenta de que no se nos iba sólo una artista del momento, una artista adorada y admirada por un hit ... Allí me di cuenta de que todos lamentaban la partida inconcebible de un familiar, de un familiar muy conocido, de un familiar amado y respetado por todos. Se les había ido “uno de los nuestros”. Se les había ido su ejemplo, su guía, el camino a seguir, la que lo había logrado, la hermana que pudo hacerlo con trabajo, con honestidad, con verdad, con talento, con sacrificio, con ganas y, sobre todo, con Amor y con alegría ... Allí comprendí que se había ido algo más que una artista, que una hermana ... Ya no sería posible ese mundo ... Ya no sería posible ese mundo transformado con el Amor de Selena ... Me pregunté qué sería de ellos ahora que no estaba Selena ... Me pregunté qué sería de nosotros ahora que Selena no podría sorprendernos ... Me pregunté qué vendría ahora ... Me pregunté si sería posible el Mundo de Selena sin Selena...

Y el tiempo me fue diciendo que no, que eso nunca podría ser posible. Fui viendo cómo ese “poder latino” que estaba por emerger explosivamente, y con Selena como su abanderada más representativa, terminó explotando, pero de un modo diferente, muy diferente. Explotó el poder latino porque ya nada podría detenerlo, pero las figuras que fueron surgiendo nunca fueron representativas de lo que Selena supo transmitir con tanta fidelidad y con tanta autenticidad ... Selena era uno de ellos y nadie tenía que decirle lo que debía hacer tanto dentro como fuera del escenario ... Selena era esa fiel síntesis de voz, sensualidad, carisma, talento, ternura, personalidad y estilo ... Estilo, estilo propio, personal, natural, sin imposiciones, sin artificialidad ... Si Selena sólo hubiese sido representada por sus bustiers, o si sólo hubiese sido cantar “Como la Flor”, o si sólo hubiese sido hacer declaraciones rimbombantes, no hubiese sido Selena. Porque Selena era todo eso y algo más ... Porque Selena era la que te impactaba en el escenario con su presencia o te hacía reír andando en bicicleta por la calle ... Era la misma en todas esas circunstancias ... Luego ... Luego se pensó que el poder latino era sólo menear la cadera al son de un ritmo caribeño cantado en inglés ... Luego se pensó que el poder latino era sólo mostrar los atributos del cuerpo al son de hacer revelaciones de sus vidas personales y la de otros ... Luego se pensó que el poder latino era mostrar el envase sin su contenido ... Tal vez por eso me dio tristeza y no me gustó el video que se hiciera de “Techno cumbia” ... Era tan distinta la imagen de Selena respecto de esos bailarines que mostraban algo tan diferente de lo que solía mostrar ella ... Tal vez por eso me dio tristeza el éxito de otros artistas que capitalizaron el camino que trazó Selena pero que estaban lejísimo de su talento y de su Legado ... Muy lejos y nunca a la altura ... Por eso me dio mucho dolor, ante cada éxito desde 1995 de cualquier artista o banda, que Selena no estuviera allí para cosechar todo lo que ella había sembrado por años y años de sacrificio y tesón. Puede sonar egoísta. Puede sonar envidioso. Puede sonar lo que quieran ... Yo también tuve éxito. Pero nadie tuvo el Amor que recibió Selena. A nadie se la quiso como se la quiso a Selena. Yo hubiese resignado todo el éxito de mi vida para recibir el Amor que tuvo ella. Yo hubiese resignado todo lo que he conseguido en todo este tiempo para que Selena lo hubiese recibido en mi lugar ... Simplemente porque Selena merecía más que nadie llegar a esa meta de éxito, a esa meta de ser amada por todo el mundo, a esa meta de ser feliz, a ese meta de simplemente vivir. Si por mí dependiera, revertiría el destino para que tenga otro final, un final con Selena en este mundo, un final con nosotros felices de ver a Selena una artista consagrada y feliz con su vida, un final con un mundo que tuviera los valores de Selena y seguidos en la seguridad de que son los únicos que nos llevan a la meta del triunfo y de la felicidad ... Aún hoy sigo esperando tener ese poder para llegar a ver a Selena de nuevo aquí...

Tal vez por eso hice ese video, ese video que hubiese querido hacer con Selena. Tal vez para poder mostrarles al mundo que algún día estuve con alguien maravilloso, con una artista increíble y mejor persona. Que algún día conocí a una mujer sin igual y que me gustaría que la pudieran conocer desde mi humilde prédica con el fin de que nunca se olviden de ella, para que sepan que como Selena no habrá ninguna y para que algún día todos podamos hacerla volver a este mundo siendo todos simplemente como ella era ... Una mujer como cualquiera de nosotros que sólo quería ser feliz y hacer feliz a los demás ... Espero, sólo espero que algún día ese momento llegue ... Sólo espero que este mundo le vuelva a dar la oportunidad que Dios con todo Amor y sabiduría supo darle ... Que así sea...

(Se van a cumplir 20 años ... 20 largos años sin Selena ... Puede que nos acaben las fuerzas, puede que ya nos resignemos a su ausencia, puede que ya no la recordemos como antes, puede que su imagen sea cada vez más borrosa, pero cuando cada día veo más violencia, cuando cada día veo a la gente con más ganas de pelear que de sonreír, cuando veo a personas con más ganas de manipular que de amar, cuando veo a multitudes cada vez más tristes y resignadas a su suerte, allí vuelvo a pensar en Selena y en su ausencia, y me digo: “Estas cosas, estas cosas horribles, nunca hubiesen sucedido con Selena presente ... Con ella nadie hubiese levantado un arma, con Selena nadie hubiese hecho algo malo ... Con ella sólo sonreirían y serían felices” ... Allí me doy cuenta de lo que ha pasado en estos casi 20 años sin Selena y veo sus consecuencias ... Allí me doy cuenta de que hay que seguir recordándola para que el mundo vuelva a tener felicidad, para que la gente vuelva a recuperar la sonrisa, para que la gente vuelva a transitar el camino de Amor que Selena les dejó con su Alma y con su cuerpo ... Sé que el mundo será otro cuando vuelva a tener en sus mentes a esa mujer tan maravillosa que fue y es Selena ... Simplemente Selena...)

Como siempre, Selena, recordándote con Amor, con tanto Amor, como lo quisiste siempre...

Te quiere mucho...

Sergio Ernesto Rodríguez
(Buenos Aires, Argentina)

¿Qué creías? ¿Que como yo había muchas?

31 de octubre de 2014


Esperándote en concierto, Selena...


Me cuesta entender lo que estamos viviendo. Me cuesta comprender por qué estamos aquí ... Pero estamos ... Es asistir a un concierto, que no es un concierto ... Es ir a ver a Selena ... Pero no está Selena ... Es llenar un estadio sólo para asistir a un set de grabación de una película ... Una película que rememora un concierto en un estadio que no es el estadio en el que estamos ahora ... Es estar allí con un público que canta, grita y llora ... Es delirar ante la aparición de una artista que se viste como Selena, que luce como Selena, que se mueve como Selena, que se ríe como Selena, que seguramente seguirá el camino de Selena, pero que no será como Selena cuando le llegue el turno de la fama ... Todo es tan bizarro, todo es tan irreal, todo parece un sinsentido total ... Pero todo tiene un motivo ... Todo tiene una explicación ...Ninguno ha caído en la cuenta de lo que ha pasado ... Todavía no podemos asimilar la pérdida de Selena ... Creo que cuando salgamos de aquí y veamos el resultado en la película empezaremos a elaborar el duelo, empezaremos a entender que Selena se ha ido y que nunca más estará entre nosotros ... Nunca ... Nunca más ... Pero mientras ... Es curioso y paradógico ... Estamos asistiendo a la elaboración de una película y en definitiva lo que hemos vivido en este último año es de película, de película trágica, de película de terror ... Siento que todos estamos aquí para expresar todo lo que contuvimos en este tiempo, las ganas de poder revivir aquellos buenos tiempos, las ganas de ver a Selena aunque sea en ficción, las ganas de creer que nada de lo que ocurrió en este último maldito año fue cierto y que veremos a Selena con su brillo otra vez ... Creo que todos quisimos venir porque queríamos volver a creer ... Queríamos creer que un mundo era posible, que volveríamos a sentir que los sueños serían posibles y que nadie nos detendría para poder lograrlos ... Fue un año que quisiéramos desterrar de nuestras vidas ... Y hoy estamos despertando de una pesadilla ... Una pesadilla que empezó cuando todos nos enteramos de la trágica noticia ... Recuerdo estar en el trabajo cuando sonó el teléfono de mi oficina y escucho la voz de mi hija que me dice: “¡¡Me mataron a Selena!! ... ¡¡Me mataron a Selena!! ... ¡¡Dime que no es cierto, papi!! ... ¡¡Dime que tú la puedes salvar!!” ... Recuerdo salir del lugar ya convulsionado por la noticia sólo con el fin de abrazar a mi hija para consolarla, para consolarme yo también y para tener que confirmarle que en definitiva no era un superhéroe ... Sólo su padre, un simple hombre de carne y hueso que esperó a llorar cuando pudo abrazar a su pequeña hija y besar con fuerza a su esposa ... Todo lo que vivimos después fue la prolongación de esa pesadilla y de vivir todo como unos autómatas ... De vivir cada día por inercia y con nostalgia, con mucha nostalgia canalizada escuchando todos los días la música de Selena y aferrándonos con fuerza a cada cosa que tuviera relación con ella ... Aferrándonos como si quisiéramos que nada de aquello lindo que habíamos vivido se nos fuera nunca aun cuando cada día que pasaba sentíamos que Selena se nos iba como el agua entre las manos ... Cada tanto la “realidad” nos golpeaba con más fuerza, cuando aparecían nuevas “revelaciones” del caso y cuando aparecían personajes impresentables para explicarnos lo que supuestamente le había pasado a Selena ... o con lo que había hecho Selena en estos últimos tiempos ... con lo que supuestamente era en realidad Selena ... con lo que supuestamente era Selena tras bambalinas ... Personajes que nunca habíamos visto antes, que nunca los vimos en un concierto, ni en una entrevista, ni en un ningún evento relacionado con Selena y que de pronto pretendían mostrarnos que sabían más de Selena que nosotros ... que pretendían decirnos cómo era realmente y qué hacía con su vida ... Allí comencé a entender las consecuencias de vivir una vida sin el ejemplo, sin la alegría, sin la honestidad, sin el trabajo, sin la espontaneidad, sin la dedicación, sin la verdad de Selena ... La mayor expresión de aquello fue ver el espectáculo que dieron periodistas, abogados y los llamados “especialistas” en la cobertura del juicio a la asesina ... Después de ver un Houston maravillado por la actuación de Selena en el Astrodome en febrero, llenándolo por tercera vez consecutiva con récord de asistencia de público en todas las presentaciones, a ver aquel Houston plagado de aves de rapiña tratando de lograr notoriedad cubriendo el “caso Selena” y echando a rodar toda clase de rumores y especulaciones sobre la vida de Selena, era ver lo que realmente habíamos perdido, notar que habíamos vuelto a la “normalidad” con el mensaje de que para llegar a lo más alto hay que ser oportunista, artificial, mentiroso, corrupto, falso, hipócrita, deshonesto ... En aquel 26 de febrero de 1995 Houston se teñía del color púrpura de Selena ... En octubre de ese mismo año Houston era envuelto por el gris de la mediocridad de sus nuevos viejos protagonistas ... En febrero Selena era la figura excluyente ... En octubre la asesina era la protagonista ... En febrero todos los ojos estaban puestos en Selena ... En octubre los ojos estaban puestos en la asesina, en el juez, en los fiscales, en los periodistas estrella, en los “entendidos en la materia” ... El mundo había cambiado ... Y aquel mundo de Selena se iría alejando para siempre, pese a nuestra voluntad, pese a nuestros sueños, pese al Amor de Selena...

Sigo mirando sin comprender lo que está ante mis ojos, pero al lado mío encuentro la respuesta a lo que estoy viviendo ... Mi hija salta, grita, se golpea el pecho, canta a viva voz cada canción de Selena, saluda a Jennifer López, la actriz que entra a dar el concierto simulando el ingreso de Selena en aquel Astrodome ... Ella está feliz ... Necesita estar feliz ... Quiere superar tanto dolor ... Quiere seguir creyendo ... Quiere vivir aquello como si fuera real ... Quiere creer que Selena ha vuelto y que por fin hemos despertado de aquella pesadilla ... Yo también lo pienso, pero no lo entiendo como lo quiere entender mi hija ... Pero yo la comprendo ... Los chicos son muchas veces más sabios y más perceptivos que los adultos ... Yo no puedo evitar ver atónito ese escenario de un concierto de Selena sin Selena, con un Pete Astudillo que ya no forma parte de la banda ni ya era parte en el momento de la fiesta en el Astrodome, con una Suzette que no había participado allí y que está aquí, con la ausencia de Freddie Correa, que parece habérselo tragado la tierra luego de la partida de Selena, con artistas que simulan ser los otros integrantes de la banda, y a su vez verme aquí sin poder parar de llorar junto con mi esposa, y a mi hija toda exultante ... Queremos creer, creer que aún todo es posible, que nada ha pasado y que estamos presente allí, contentos, ilusionados, creyendo que el sueño americano aún es posible, y que con Amor, trabajo, constancia y el esfuerzo de todos los días llegaremos a la meta y a la cima, como lo había logrado Selena ... En los ojos, en la voz, en los gritos y en la arenga de mi hija puedo entender que hoy no tiene sentido atenerse a la realidad, a esa densa realidad ... Hoy hay que reencontrarse con Selena, hay que exteriorizar aquello que habíamos contenido por un largo año, hay que estar todos juntos hermanados por la misma causa, unidos por Selena, unidos por ese Amor que nos ha dado en los últimos años ... Tenía sentido la convocatoria del director de la película ... Supongo que él debe saber muy bien lo que significa Selena para todos nosotros ... Él nos convocó porque quería que nosotros, los verdaderos admiradores de Selena, fuéramos a demostrar nuestro cariño ... Nos convocó como si fuéramos a ver un concierto de Selena ... Él utilizó actores para muchos protagonistas de la historia de Selena ... Podría haber apelado a artistas y a extras para hacer nuestro papel, el papel de los otros grandes protagonistas de la historia de Selena ... Pero él quiso que fuéramos nosotros, tal vez porque quiere que en esa película se vea la comunión de Amor que había entre Selena y el público ... Y para eso ... para eso tenía que vernos a nosotros y filmarnos ... Ahora que veo lo que está pasando ... ahora que veo lo que nos está pasando, comprendo el sentido de su convocatoria, el hecho de decirnos que fuéramos al Alabodome de San Antonio a asistir a un eventual concierto de Selena, y que fuéramos como si eso fuera cierto y que nos expresáramos como tal ... Aunque no fuéramos a ver a Selena, no fuéramos al Astrodome, ni fuéramos a volver a vivir el último concierto de Selena ... No importaba ... Sólo importaba el motivo de la convocatoria para que todos fuéramos allí ... Y aquí estamos nosotros ... Reviviendo aquello ... Rememorando aquello ... Expresando nuestra alegría y nuestra tristeza ... Pudiendo expresar aquello que no pudimos hacer en todo este tiempo ... haciendo lo que sí hicieron los que iban a ver a Selena el 1 de abril en Los Ángeles ... y sólo pudieron asistir a una misa improvisada en el medio del dolor y la consternación...

Puedo ver al padre de Selena y siento una gran conmiseración por él y su familia ... No sé cómo puede seguir andando de aquí para allá enrentando tanto dolor. No sé cómo puede estar al frente como productor de esta película ... Pero sabiendo cómo son los Quintanilla, y sobre todo cómo ha sido Selena, imagino que prefiere seguir adelante y no quedarse llorando en su casa consumiéndose por el dolor ... No se lo permitiría ... Como no se lo permitió Selena en sus etapas de niña y adolescente, cuando todo era incertidumbre, cuando parecía que perdían todo, cuando parecía que nunca habría un mañana ... Tampoco sé de dónde ha sacado fuerzas para sostener a su familia, y para enrentar tantas mentiras que se dijeron de él y de Selena ... Yo también me siento culpable. Con todo lo que se empezó a decir de ellos para explicar su muerte, yo también me permití dudar de ellos y pensar si por allí el padre de Selena tuvo responsabilidad en todo eso. Es que cuando se empieza a salir del dolor comienza a buscarse responsables y culpables. Pronto del dolor se pasa a la furia. Pronto se pasa al señalamiento de los que provocaron el triste e inaudito hecho ... Tristeza, dolor, desconcierto, enojo, llanto ... Esas son las sensaciones que tuvimos todos ... Y cuando los medios sensacionalistas buscaron “algo más” para seguir ganando rating con Selena, apelaron a cualquier cosa, a cualquier declaración, a cualquier acusación. Y allí valía lo mismo lo que dijera el padre de Selena, la asesina de Selena, el hermano de Selena, el “famoso” doctor Martínez, el esposo de Selena o cualquier machista que manifestara su “Amor” a Selena sin respetar que ella era casada y amaba a Chris ... Todo valía ... Y todos por un instante caímos en la confusión ... Y llevados por los medios, llevados de la nada, nos preguntamos de pronto si Selena era realmente feliz, si el padre de Selena no se valía de su fama, si Selena quería largar todo y marcharse a otro lugar ... Y empezamos a mirar torcido a los Quintanilla y a pensar si por allí ellos eran los verdaderos responsables de lo que había sucedido ... Pero para llegar a eso dejamos de escuchar a Selena, dejamos de escuchar a los Quintanilla, dejamos de escuchar a los que verdaderamente la querían, dejamos de escucharnos a nosotros mismos ... Y empezamos a escuchar a gente que no la conocía, que no la quería y que quería servirse de ella ... Llegamos a escuchar a la asesina, a ese adefesio que le quitó todos los sueños, toda la vida, toda la energía de Selena y a atender sus “explicaciones” sin siquiera meditar que esa persona nunca diría la verdad, nunca confesaría sus intenciones, nunca manifestaría estar arrepentida de lo que sucedió y que estaba muy feliz de haber hecho lo que hizo ... Si prometió suicidarse y no lo hizo, ¿por qué habríamos de creer que ahora diría la verdad? Sí, lo sé ... Entramos en la confusión porque en nuestra obsesión por encontrar una explicación a lo inexplicable echamos mano a cuanta declaración había por allí, a cuanta persona dijera algo sobre Selena para buscar en ello algo que nos aliviara nuestras almas ... Pero nada de eso ocurrirá ... Nunca ... Jamás ... Hoy sabemos que sólo el tiempo sanará nuestras heridas, pero también nos alejará de Selena ... inexorablemente, irremediablemente ... Muchas veces vi al Señor Quintanilla sostener con vehemencia una discusión en un programa de televisión mientras se le escapaban varias lágrimas por debajo de sus infaltables anteojos ... Muchas veces vi a A.B. tratando de mantener la calma mientras por dentro sentía ganas de desatar toda su furia ... Muchas veces vi a Chris con la mirada perdida sabiendo que iba a tener que convivir con la pérdida de Selena durante toda su vida ... Muchas veces vi a Suzette tratando de buscar su lugar en este mundo desde ese nefasto día ... Y muchas veces no vi a la madre de Selena y me podía imaginar por qué ... Allí estaba la explicación y lo estoy viendo ahora ... Todo es muy simple, mucho más sencillo de lo que nos imaginamos ... Por las características de la tragedia por mucho tiempo pensamos que había varias razones ocultas que al descubrirlas nos daría la respuesta a todas las preguntas del por qué le sucedió esto a Selena ... Pero no es así ... Así como al ver a la asesina me di cuenta de que era una psicópata que creyó ser la dueña de Selena y de toda su familia, y que cuando vio que estaba fuera de todo, decidió eliminarla, como si les estuviera diciendo a todos “si no gano yo, no gana nadie”, entendí que el asesinato sólo tuvo ese motivo. Una demente que se jugó al todo o nada y que cuando no pudo con todo decidió que nadie lograría nada ... Así de simple ... Así de triste ... Se podrán decir muchas cosas de aquí en más. Se escribirán muchos libros tratando de explicar esta locura. Esta película dirá también lo suyo. Pero cada uno explicará algunas cosas y otras no. Cada uno dirá su punto de vista ... Pero la verdad sólo la saben Selena y su asesina. Y Selena ya no está para podernos decir lo que pasó, su punto de vista sobre la tragedia de la que fue la única víctima ... Curioso ... Selena es la única protagonista de su historia, pero la única que no nos puede hablar ... Selena, su familia y nosotros en definitiva hemos sido las verdaderas víctimas de este acto abominable ... Ahora lo puedo entender ... Ahora puedo comprender el por qué de este espectáculo...

Miro a mi hija y le sonrío ... Ella salta hacia mí y me dice “Te quiero mucho, papi. ¡¡Gracias por haberme traído hasta aquí!! ¡¡Gracias por haberme hecho conocer a Selena!!”. Yo sólo la abrazo y me quedo un largo tiempo así llorando. Pensé en lo que había pasado un año atrás y en lo que mi hija me había dicho. Sentí que ella también recordaba aquello ... Yo no puedo recordar que mi hija conociera a Selena por mí ... Pero sé por qué lo dijo. Sabe que soy su padre, sólo su padre. Y que no pude hacer nada por aliviar nuestro dolor ... pero que la quiero mucho y que haré lo que sea por ella ... Que no supe qué decir ante su dolor pero que siempre estuve con ella ... Y mi hija lo sabe ... Ella se suelta y me dice: “¡¡Vamos, canta conmigo!! ¡¡Baila conmigo nuestra canción preferida!!”. Yo no dudo y me pongo a cantar a viva voz y a bailar el tema “Bidi bidi bom bom”, su canción predilecta y de todas las niñas de su edad ... Por un instante me olvido de todo y me aferro a esa felicidad, a ese pedacito de felicidad en el medio de tanta tristeza ... Eso nos mantiene fuertes a pesar de todo ... En el medio del canto mis ojos se posan en esa mujer que parece ser la personificación de Selena y no puedo evitar decirme: “Es tan parecida a Selena, pero nunca será como ella. Hasta me atrevería a decir que si llega a ser famosa con esta película será tan distinta a Selena ... Tan distinta ... aunque hoy parezca ser su hermana gemela”. Pero no quiero pensar más en eso ... Sólo quiero gozar. Sólo quiero irme del lugar con una sonrisa ... Sólo quiero creer que aún Selena está entre nosotros ... Sólo quiero creer que un mañana es posible, que el camino que transitó Selena aún puede seguirse, que su ejemplo nunca se olvidará ... hasta mañana ... hasta el día que volvamos a la “normalidad” y tengamos que asumir otro día más sin Selena, un mundo sin su magia, un mundo sin su Amor...

(Es muy difícil asimilar una pérdida, sobre todo si esa pérdida significa el fin de nuestros sueños, de nuestra esperanza, de nuestro modo de vivir la vida y de llegar a concretar nuestros propósitos del modo más honesto ... Es muy difícil seguir la vida como si nada hubiera pasado siendo que aquella persona que personificó nuestros sueños, nuestras vidas, nuestra esperanza se fue de este mundo del peor modo, como si con ese acto nefasto alguien nos dijera que dejáramos su camino y nos señalara que el sueño de Selena no debía intentarse cumplir porque era inútil ... Pero por Amor a Selena debemos seguir, debemos creer, debemos crear ese mundo de Selena, aunque sea sin Selena, para poder ser felices cumpliendo sus nobles fines y para jamás olvidarnos de ese ser que nos dio toda la felicidad ... toda la felicidad que pudo dar...)

Selena: yo siempre estaré aquí para que tú puedas ser feliz...

Te quiere mucho...

Sergio Ernesto Rodríguez
(Buenos Aires, Argentina)