<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-190480562316008320</id><updated>2012-01-31T00:45:53.396-03:00</updated><title type='text'>Recordando a Selena</title><subtitle type='html'>Éste es un blog que está dedicado exclusivamente a Selena y surge de la necesidad de recordarla a ella por sobre todo y por sobre todos los que estuvieron presentes en su vida. Su voz, su carisma, su pasión y su talento hacen que sea necesario que se recuerde por siempre su legado.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://selena-dreaming.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/190480562316008320/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://selena-dreaming.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/190480562316008320/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>sergioer</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14772617690931918743</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_YoABGsgmGMA/SVx9AfLV3mI/AAAAAAAABNA/4l1RFDyuZDc/S220/selena1567.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>317</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-190480562316008320.post-863985483938325567</id><published>2012-01-31T00:44:00.000-03:00</published><updated>2012-01-31T00:45:53.442-03:00</updated><title type='text'>Aquí sólo importa nuestro amor</title><content type='html'>31 de enero de 2012&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/2wmclGM35AQ" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/P9DZp_D7MyU" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/190480562316008320-863985483938325567?l=selena-dreaming.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://selena-dreaming.blogspot.com/feeds/863985483938325567/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=190480562316008320&amp;postID=863985483938325567' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/190480562316008320/posts/default/863985483938325567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/190480562316008320/posts/default/863985483938325567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://selena-dreaming.blogspot.com/2012/01/aqui-solo-importa-nuestro-amor.html' title='Aquí sólo importa nuestro amor'/><author><name>sergioer</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14772617690931918743</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_YoABGsgmGMA/SVx9AfLV3mI/AAAAAAAABNA/4l1RFDyuZDc/S220/selena1567.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/2wmclGM35AQ/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-190480562316008320.post-1224495449607325717</id><published>2012-01-31T00:42:00.000-03:00</published><updated>2012-01-31T00:44:07.175-03:00</updated><title type='text'>Esa imagen que tanto me inquieta, Selena…</title><content type='html'>Ernestina era miembro del equipo de marketing de una importante agencia de publicidad que trabajaba para Shampoo Agree. En los últimos meses de 1994 y primeros de 1995 vivió tremendamente ocupada por el “tema Selena”. Los dueños del producto habían decidido que Selena fuera la figura de su producto desde hacía un buen tiempo, ya había hecho publicidades e infinidad de campañas con su figura, pero esta vez habían decidido ir más lejos. Advirtiendo que Selena se hacía cada vez más popular decidieron que Selena tuviera en su nueva campaña una figura más moderna, que abarcara a todo el mercado no sólo latino sino anglosajón y hasta europeo. A alguien se le había ocurrido que Selena debía tener otra figura, distinta, más exultante, como una estrella mundial que luce para el gusto de todos los consumidores del producto … y más también. Ernestina escuchaba cómo aquellos gerentes de marketing,  aquellos gurús y estudiosos de las nuevas “tendencias” del mercado sugerían que Selena abandonara su exultante figura morocha de pelo largo lacio y flequillo. “Es muy vulgar. Ya muchas tienen esa figura. Aparte ya hay otras artistas que la imitan. Selena tiene que lucir diferente. A mí me parece que debería marcar nuevas tendencias … Estuve fijándome que Selena alguna vez lució rubia. ¿Por qué no la mostramos así de nuevo? No digo igual. Tal vez un rubio más tenue, más moderno, más de una mujer joven que luce más adulta y no como una ‘teenager’. ¿Qué les parece la idea?”, les dijo el Gerente General de Marketing al equipo que estaba a su cargo. Obviamente que a todos les pareció una espectacular idea y la aceptaron sin objeción alguna. Ernestina iba a hacer un comentario, pero se quedó con el dedo alzado y la boca abierta congelada por un largo rato. Ella iba a objetar sobre si había necesidad de ese cambio, siendo que era más que probable que Selena nunca tendría esa figura y que la gente apreciaría más que apareciera como siempre, por lo que sólo habría que hacer una linda sesión de fotos con Selena mejor producida y nada más. Pero se quedó con la palabra atragantada. Se sintió intimidada por gente que mostraba tanta “sabiduría” y tanto conocimiento de lo que era el “negocio” y, por ende, que sabía cómo era mejor “vender” la imagen de Selena. Era curioso. Ernestina veía que esa gente supuestamente se mostraba tan solícita a escuchar “sugerencias” pero a la hora de esperar propuestas “superadoras” no se la veía con ganas de oír otras opiniones, sino más bien que aceptaran sin chistar las brillantes ideas que se le había ocurrido. Ernestina tenía una ligera ventaja respecto de sus compañeros de trabajo. Ella conocía bien a Selena. Sabía cómo era, sabía quién era, a diferencia de los otros a quienes se les ocurrían tan brillantes ideas. Ernestina no dudaba de que luciría linda de la manera en la que sugerían, pero a ella no le parecería tan natural, tan “ella”. La gente la quería como era en todo sentido. Para Ernestina, Selena era tan encantadora, tan talentosa, tan servicial, tan carismática, que no dudaba en saber que la gente la quería tal cual era y tal como ella se mostraba. Para Ernestina era inútil ese trabajo de “transformación”, de “modernización”. Tal vez serviría para otra gente a quien no conocía a Selena, pero para los demás para nada tendría sentido esto, pues sólo había que consolidar el mercado que Selena había conquistado y para ello no había que hacer ninguna transformación. Y era cierto que Selena alguna vez lució rubia con pelo largo y enrulado. También lució con el pelo negro y corto. También lo lució enrulado, castaño y corto. Había pasado por todas las figuras en poco tiempo, pero ella desde hacía unos dos años consolidó su figura al mismo tiempo que descollaba en  Monterrey y desatara la locura en el público latino de Estados Unidos como en todo México y Centroamérica. Ese pelo largo, negro con flequillo o levemente tirado hacia un costado era marca registrada en Selena. Ernestina era texana. Ella sabía muy bien lo que significaba Selena para todos los de “la raza”. Sus superiores no lo eran y pensaban que podían tomar a Selena como una figura más, que debía ser  “modernizada” para ser aceptada por todo el mundo. “Estos tipos no saben nada de lo que significa Selena. Si ellos supieran que Selena es lo que es por ella misma no se les ocurriría transformar nada. Se limitarían a seguir el camino que ella marcó y listo. Si supieran quién es Selena y que ella es la artífice de su triunfo le preguntarían a Selena lo que hay que hacer con ella. Pero conociendo a Selena seguro que se limitaría a hacer lo que le piden aunque ella tenga mejores ideas, aunque ella sepa cuál es su mejor figura y la que todos aceptan”. Ernestina se reía de sólo pensarlo. Escuchaba a esa gente hablar de la figura de Selena y se decía qué sabrían ellos. Ernestina sabía hasta el detalle de que abandonó la figura de pelo largo y rubio pues un día se le quemó el pelo, y tuvo que recortárselo todo y usarlo tan cortito y con su color natural para recuperarlo. Sabía que justo eso le ocurrió poco después de firmar para Emi Latin y en el apuro para sacar una foto para el primer disco de Selena para la disquera tuvieron que improvisarle un peinado con un pañuelo. Y aun así lucía tan linda … y nadie se había dado cuenta. Ernestina hasta sabía que nunca Selena pudo recuperar el volumen de pelo que tenía y muchas veces reparaba ese problema con pelucas o postizos. Pero aun así, Ernestina se asombraba de la voluntad de Selena para superar todo, pues se las ingenió con esfuerzo para recuperar buena parte del pelo dañado, y lucirlo bello y original como siempre ... Por eso tenía ganas de decirles a todos ellos que hablaban con ligereza de Selena si sabían que ella tenía su propia boutique y salón de belleza, si sabían el recorrido de Selena para llegar a ser lo que era en ese momento. ¿Pero cómo lo iba a decir? Ella era una “aprendiz”, ella debía copiar el ejemplo de sus “maestros”; ellos “sabían explotar” la figura que les pidió su jefe que difundieran para su próxima campaña publicitaria. Llegó a escuchar con estupor comentarios del estilo de: “Hoy ya no alcanza con vender la figura tal cual es. La importancia de los medios de comunicación es fundamental. A veces es bueno inventar rivalidades, peleas, reconciliaciones, amistades, romances. Eso al público le gusta. Siempre saber el ‘detrás de la escena’ de los artistas vende más. Y si el artista tiene poco que decir, ¿qué mejor que hablar por él, que inventar historias? Por allí Selena necesitaría algo así, ¿no creen?”. Ernestina escuchó a uno de sus pares decirlo como al pasar, fuera de programa, como para ver si algún superior lo escuchaba y lo promocionaba encomendándole la tarea. A ella le provocó indignación pues pensó que cuando tuvieron oportunidad de hablar no lo hicieron, y encima se permitían “construir” una nueva imagen de Selena que distaba muchísimo de la real. Y no contentos con ello, alguien decía allí que había que generar polémicas en torno de su figura. “¡¡Cómo se ve que no la conocen!!”, se decía Ernestina, por lo que no pudo tolerar semejante insensatez y encaró al joven entusiasta: “¿Pero qué te piensas que es Selena? ¿Tú piensas que toleraría en el nombre de la fama prestarse a la falsedad y a la mentira? Si tuvieras una mínima idea de lo que significa Selena para tanta gente no te atreverías a proponer semejante cosa … Selena no inventó un personaje, no construyó su fama a base de engaños y de especulaciones. ¿Acaso sabes que hace poco protagonizó una novela y que rechazó ofertas de otras que la intentaban mostrar de un modo diferente del que es ella? ¿Tú sabes que el padre es su manager y que si escucha tus “sugerencias” te echaría a patadas? Si tienes tan claro qué hacer con Selena, ¡¡anda, ve y diles lo que quieres hacer con ella!! Diles que se ponga a hablar mal de alguien, diles que le diga a la prensa que tal colega es su amiga y que tal otra su enemiga. Diles que invente declaraciones, que se ponga ‘de novia’ con el cantante de moda del momento para pegarse a su éxito y sacar rédito de ello asegurándose de que todos hablen de ella, pero no por su música ni por sus actuaciones, sino por sus ‘convenientes relaciones’. Pero eso sí: antes de hacerlo asegúrate de saber cuál es su condición civil, pues ella es casada. ¡¡Así que si vas a inventarle novios también invéntale separaciones!!”. El joven se sintió intimidado por Ernestina, pero estaba en un grupo de varones, por lo que sintió que si se dejaba apurar por aquella mujer, su tonta idea de lo que es la masculinidad se vería seriamente desdibujada. Por ello, con mirada de desdén, y con intento de insultarla y menospreciarla, le dijo: “Mujeres, mujeres … Cada tanto tienen una figura y ya la tienen que defender…”. Él y sus amigos alcahuetes comenzaron a reírse de ella. “De mí dime cualquier cosa, pero de Selena no”, le dijo Ernestina y sin darle oportunidad de nada le dio una terrible bofetada. El joven tonto quiso reaccionar, pero enseguida se interpuso el Gerente General. “¡¡Tú, vete de aquí inmediatamente!!”, le dijo al joven indignado, que se enfureció aun más con la sonrisa socarrona de Ernestina. Tuvieron que sacarlo cinco de sus amigos a la rastra. “¡¡Y tú, ven conmigo!!”, le dijo a Ernestina. Salieron de la sala de conferencias y Javier, el Gerente General, no paraba de retarla delante de todos por ese comportamiento. Lo hacía con énfasis, pero paternalmente, como mostrándose consternado por semejante escena que vio. Caminaron hasta que se alejaron lo suficiente de todos los asistentes. Ya en la calle, Javier llegó a un bar y le dijo cortésmente que la acompañara con un café bien cargado que necesitaba tomar para pasar el mal momento. Como Ernestina dudó de las intenciones de Javier, éste le dijo: “Yo admiro a las mujeres con carácter. Hiciste muy bien recién. Esas personas no trabajarán más conmigo. Porque, aunque no lo creas, yo conozco a Selena. Y desde ya que puedes pegarme una buena bofetada si me lo merezco. Yo sólo lo aceptaré. ¿Me das el placer de acompañarme sólo por un  momentito?”, le dijo Javier, mientras abría la puerta de entrada al bar e invitaba cortésmente con un gesto a que Ernestina entrara. Ella sonrió y entró. Una vez sentados en una mesa, Javier le dijo: “Podría decirte que advertí tu acento texano y entendí el porqué de tu reacción. Podría decirte que viendo semejante arenga y reacción en  defensa de Selena sé que sabes mucho de ella y de lo que significa. Yo sólo quiero que mañana vengas al estudio en el que se le harán las primeras sesiones de fotos de Selena en las que además se le efectuará la primera de una serie de entrevistas promocionales. Por ahora sólo quiero que observes todo y me digas lo que piensas, lo que sientes, lo que te llama la atención, lo que te gusta y lo que no. Quiero saber tu opinión…”. “¿Y para qué la quieres? Si ya sabes lo que pienso de todo esto...”, le dijo secamente Ernestina. “No. Yo sólo sé lo que le dijiste a ese patán. Al menos dime lo que no dijiste en el auditorio. No me creas tonto. Vi tu mano a medio alzar y tu boca entreabierta. No sé por qué no dijiste nada sobre mi propuesta…”, le dijo Javier. “Pues me pareció inútil cuando vi que todos aplaudían tu idea y que nadie quería hacer ninguna observación. Me pareció una farsa, un buen montaje para que todos legitimaran tu gran idea…”, le dijo provocadoramente Ernestina. “Pues te equivocas. Al menos cerciórate de ello dándome tu opinión. Recuerda esto: siempre di lo que piensas; siempre discute lo que no te parece correcto. Lo peor que te puede pasar es que te digan que no o que desoigan tus palabras. Pero peor es no decir nada y quedarte con la duda. ¿Qué lograste no diciendo nada? Sólo desahogándote con ese pobre infeliz. No creas que todos somos tan tontos. La gente, si quiere ser grande de verdad, se rodea de otra que piensa y dice lo que siente. Los mediocres se rodean de aduladores y de gente que sólo dicen lo que ellos quieren escuchar. Yo sólo quiero hacer bien mi trabajo. Por eso necesito de gente inteligente y mejor que yo que me diga si hago bien las cosas. Yo luego decido”, le explicó claramente Javier. “Bueno, lo que pasa es que yo pienso que deberías…”, alcanzó a decirle Ernestina. “No, ya es tarde. Tarde en horario. Tarde para decirlo. Tuviste tu oportunidad antes y públicamente. Ahora no sería honesto de mi parte escucharte, porque los demás deberían saberlo al mismo tiempo que yo. No me digas nada ahora…”, le dijo tajantemente Javier. “¿Y entonces para qué quieres que vaya mañana?”, le dijo al borde del enojo Ernestina. “Para decirme lo que piensas. Para ver qué te parece lo que estamos haciendo. Para que me digas cómo ves a Selena…”, insistió Javier.  “¿Y por qué yo?”, insistió Ernestina. “Ya te dije. Yo no quiero aduladores. Yo quiero gente inteligente que critique mi trabajo”, le dijo Javier y se incorporó dando por terminada la conversación. Luego llamó un taxi y le dijo que llevara a la joven a su casa pagándole por adelantado. Cuando Ernestina ya se iba alcanzó a ver a Javier que la saludaba con la mano y le decía con una sonrisa: “¡¡Nos vemos mañana!!”. Ernestina vivió todo el viaje con una sonrisa en la boca. Se sentía Cenicienta pero no sabía por qué. Ya vería mañana cuando viera a su amada Selena…&lt;br /&gt;Ernestina llegó al otro día al estudio en el que estaría Selena sacándose fotos y dando sus primeras entrevistas. Al principio la hicieron esperar pues la encargada de admisión no tenía la autorización de Javier. Pero la mujer la tranquilizó: “De todos modos, no te has perdido nada. Selena aún no ha llegado y los encargados de traerla están con ella. Eso sí, hay un mundanal de gente esperándola en el estudio”. Ernestina, con el permiso de la encargada, espió por la puerta de entrada al estudio y quedó fascinada por lo que había allí: centenares de técnicos, fotógrafos, ayudantes, camarógrafos, periodistas e infinidad de invitados y colados estaban preparados para recibir a la estrella del día. Ernestina estaba tratando de contar la cantidad de gente que había allí hasta que fue sorprendida por un ejército de agentes comandados por el mismísimo Javier. Ernestina se apartó rápidamente de la puerta y vio que Javier se dirigía directamente a ella sin perder el paso, al mismo tiempo que con el dedo índice de su mano derecha señalaba a Ernestina mirándola a la encargada y con el pulgar en alto le indicaba que estaba todo bien. “Entra luego de que entremos todos nosotros. Te ruego que observes bien lo que encuentras en el día y luego me cuentas. ¿Entendido?”, le dijo Javier mientras miraba a Ernestina e ingresaba al lugar. Ella asintió con la mirada y vio cómo un centenar de personas ingresaba con él. No terminaba de asombrarse de semejante despliegue de personal cuando casi sin darse cuenta observó cómo entre todos ellos entraba Selena a las corridas seguida de su padre y de José Behar, presidente de Emi Latin. Casi no la reconoció al verla con el cabello rubio y levemente enrulado.  También la vio con una bonita chaqueta amarilla y pantalón oscuro. Ernestina no pudo evitar su alegría de ver a su amada Selena allí y le gritó: “¡¡Selena!! ¡¡Selena!! ¡¡Qué alegría de verte aquí!! ¡¡Bienvenida!!”. Ernestina se lo dijo con la sola intención de que Selena escuchara un mensaje de cariño entre la locura de esa gente llevándola de un lado a otro. Pero para asombro de Ernestina, Selena se dio vuelta y alcanzó a devolverle el saludo diciéndole: “¡¡Gracias!! ¡¡Gracias!! ¡¡El gusto es mío!!”. Y cuando ya Selena ingresaba por la puerta principal vio que ella la miraba y se sonreía mientras levantaba el dedo pulgar de su mano derecha. Ernestina se emocionó mas no se sorprendió. Selena era de esas artistas que se preocupaba por sus admiradores y de agradecer cada muestra de cariño. Le apenaba verla llevada de esa manera pero le alegraba que ya todos la consideraban como una artista muy importante ... Pero no había caso: a Ernestina no le convencía ese peinado y, por extensión, esa imagen de Selena. Le parecía alejada, extraña, que no condecía con la imagen que todos tenían de ella. Pero en ese contexto de locura, parecía lógica esa “nueva” imagen de Selena, más cerca de la gran estrella internacional que representaba esa joven texana con grandes sueños, increíbles promesas y enormes chances de triunfar. Cuando finalmente Ernestina pudo entrar vio a toda esa ingeniería de gente funcionando por y para Selena, pero para sorpresa de todos los organizadores, todos los presentes que estaban trabajando para lo que estaba pautado no pudieron evitar abalanzarse sobre Selena y darle sus saludos, sus agradecimientos, pedirle autógrafos, rogarle una foto con ella. Ernestina pudo apreciar cómo gente llamaba a sus casas para decirles a sus parientes que habían visto a Selena, que tenían una foto de ella, que la habían saludado, que le habían dejado salutaciones de ellos. Todo lo pensado por Javier se demoró poco más de una hora, pues por supuesto Selena se detuvo para atender a todos sus admiradores y no siguió hasta que hubo satisfecho la necesidad de cada uno de ellos. Javier no dejaba de mirar asombrado todo lo que estaba pasando, mas no atinó a nada, máxime pues Selena misma le había pedido que esperara un ratito, pues “a esta gente yo le debo todo”. Ernestina pasó por delante de Javier y con aire socarrón le dijo: “¿Ahora te das cuenta de lo que significa Selena, no?”.  Él la miró, se sonrió y le dijo sin dejar de perder su compostura: “¡¡Vamos, Ernestina!! No dejes de mirar y de hacer lo que te pedí. No te distraigas con tonterías. ¡¡Vamos!!”. Ella lo miró, se sonrió y durante varios minutos vio la escena repetida de Selena sonriendo, de Selena contestando, de Selena preguntando, de Selena sentada recibiendo a esa fila incesante de gente dando toda clase de muestras de cariño. Ernestina quería acercarse para sumarse a aquella gente pero optó por quedarse. Quiso primero cumplir con el pedido de Javier. Prefería cerciorarse si acaso podía ver a Selena más tarde, cuando tuviera más tiempo y estuviera con la ocasión más propicia para decirle lo que le quería decir en ese momento. En realidad, podría haberlo hecho en ese momento, pero Ernestina tenía terror de decirle algo impropio, de no decirle correctamente todo lo que le quería decir, que era mucho y profundo. No podía simplemente pasar para decirle que la quería o para pedirle un autógrafo. Ernestina sentía un terrible impulso por decirle todo lo que sentía, llegarle al corazón, hablarle como si fuera su mejor amiga, su hermana, su madre, su hija. Selena generaba un halo alrededor suyo que le hacía sentir a Ernestina que no podía sólo mostrarle admiración. Ernestina quería aconsejarle, decirle, expresar sus más profundos sentimientos, decirle lo que significaba para ella y para toda la comunidad. Por eso Ernestina se quedó allí, quería en ese momento ser una simple espectadora que ratificara eso que ella sentía para poder decírselo después ... Luego de que aquella linda expresión y demostración de un pueblo hacia Selena había acabado, ella ingresó a otro salón custodiado por expertos, y comenzó la maratónica sesión de fotos y entrevistas. Ernestina no podía creer la buena predisposición de Selena a todo lo que se le pedía. Cada tanto hablaba con su padre, quien le daba algunos consejos, y con una mujer extraña, a quien Ernestina no conocía, pero que después supo que era la presidenta de su club de fans.  De ella le llamó la atención de que a cada rato le decía lo bonita que estaba con esa nueva imagen, con ese nuevo atuendo y en esa hermosa presentación. Por momentos le parecía una mujer frenética, pero esa sensación se le pasaba cuando Selena retomaba la sesión de fotos o la entrevista, pues allí esa mujer se transformaba en una mujer “normal y servicial”, como si el encendido de las cámaras, y la vuelta de los periodistas y de los fotógrafos la volviera a la “realidad”, la volviera más “normal”. Ernestina se quedó pensando un largo rato en ese detalle hasta que vio a Selena hablar en la entrevista. Ella se detuvo no tanto en la buena predisposición que tenía Selena para contestar cada pregunta, que no le llamaba la atención pues eso era muy normal en ella, sino en todas las cosas que Selena decía y en todas las obras que ella hacía. Ernestina notó a una Selena sencilla que simplemente gozaba de un hermoso presente pero que distaba mucho de ser el ideal pues había mucho que cumplir aún. Veía a una Selena entusiasta con su presente musical, hablar de lo que significaba para ella y para el grupo tener el soñado éxito con su disco en inglés, de sus futuras giras por toda Sudamérica, de lo que representaba para ella que por primera vez la música texana era considerada seriamente en México y en Centroamérica, de su misión y responsabilidad de ser la cara visible para el programa de vuelta de los niños al colegio, de ser también la imagen del programa para evitar que siga la violencia contra las mujeres, de no parar hasta que se cumplan todos los objetivos por lo que tanto se luchó desde que ella tenía 8 años, de su sueño de ser diseñadora, de lo que esperaba de su nueva empresa “Selena Etc.”, de lo inquieta que era, de que sabía que era muy joven y de que tenía mucho tiempo para hacer todo lo que había soñado para sí y para los demás, de que dejaría para adelante sus sueños de agrandar su familia, y de los grandes sueños de vivir gozando de lo que había logrado, de que esto que vivía ahora recién era el comienzo, de que en la actualidad lo único que esperaba era estar tranquila y preparada para el gran desafío que tenía por delante y por el que tanto esperó tener su oportunidad … Ernestina la escuchaba y por alguna razón que no se podía explicar se tenía que apartar y ponerse a llorar sin parar. No sabía por qué, pero el escuchar a Selena relatar tan entusiastamente sobre su vida, sobre sus sueños, sobre lo vivido, sobre los sacrificios que tuvo que hacer para llegar a ser lo que es y sobre todo lo que tenía planeado realizar le hacían sentir una profunda angustia, como si pensara que nunca tendría tiempo para todo, que detrás de esa mujer de amplia sonrisa había una persona que había sufrido mucho y que seguía teniendo mucho miedo, miedo al que superaba riendo continuamente y haciendo cosas, muchas cosas, cosas que la hicieran ocupar su mente, cosas que la hicieran sentir feliz, por lo que así ella siempre podría superar cuanto obstáculo se le presentara en vida…&lt;br /&gt;Cuando todo terminó Selena se encontró con más gente que se le acercaba con diferentes pedidos, con innumerables peticiones. Se le habían acercado periodistas que le hacían preguntas por su disco en inglés, por sus proyectos de “Selena Etc.”, para que los saludara o les diera más y más autógrafos. Selena decía que tenía pensado trabajar con su hermano en el nuevo proyecto y entre los dos hacer nuevos temas, decía que soñaba con que en el futuro querría que todas las mujeres lucieran sus diseños y que el mundo fuera feliz con sus canciones. A veces había gente que confundía esa buena predisposición de Selena con ingenuidad, cosa que Selena no tenía en absoluto. En un momento alguien le pidió que saludara a una cámara repitiendo el nombre de una organización que no se sabía qué era ni qué hacía. Selena estuvo a punto de saludar, pero rápidamente dio cuenta del asunto y le preguntó al señor que le pedía el saludo en qué consistía la organización que pretendía que ella saludara. En cuanto vio que el hombre dubitaba, Selena pasó a asentir pero dedicándose a seguir firmando autógrafos. Como Ernestina temió que el hombre insistiera y pusiera a Selena en una incómoda situación, se adelantó, se dirigió a Selena y le dijo: “¿Me podrías firmar un autógrafo además de dejarme hacerte una preguntita?”. Selena se sorprendió por la aparición repentina de Ernestina y sonrió en señal de agradecimiento. Luego la observó  bien y le dijo: “Tú eres la que me saludó en la entrada, ¿verdad? ¡¡Claro que sí!! ¡¡Te agradezco tus palabras!! ¿Cómo te llamas?”, le dijo Selena mientras tomaba el papel y extendía su  mano a modo de saludo. Ernestina se quedó con la boca abierta. No podía creer que Selena se acordara de ella luego de ver a tantos admiradores en pocas horas: “Me llamo Ernestina. No puedo creer que te acuerdes de mí … ¿Cómo puedes…”... “Deberías saber que hace mucho que estoy en el negocio de la música a pesar de ser tan joven. Ya estoy acostumbrada … ¡¡Y espero seguirlo estando porque adoro que me quieran tanto!!”, dijo Selena, y echó una de sus estruendosas y graciosas risotadas. Y aclaró: “No me tomes en serio. Es broma. Es pura broma. La verdad que me llamó la atención tu bienvenida en medio de gente tan preocupada por mi seguridad. ¿Tú crees que debo estar tan protegida? Yo creo que no. Tan importante aún no soy…” ... “No creas, Selena, no creas. Tú eres mucho más importante de lo que crees. Y sí, yo creo que debes cuidarte. No del público. Ellos te quieren mucho … Nosotros te queremos mucho. Pero uno nunca sabe. Siempre pasan cosas. Y tú estás en el momento del despegue mundial. No sea que…”, le dijo Ernestina sin saber por qué le decía esas cosas, como si supiera y tuviera la seguridad de que a Selena le podría pasar algo. Incluso se le pasó por la cabeza la imagen de John Lennon, pero eso la aterró y no se lo quiso decir a Selena … “No sea que me pase algo … ¿Eso me quieres decir? Tienes razón. Lo tendré en cuenta”, le dijo Selena. Ernestina respiró aliviada, sobre todo pues pensó que Selena iba a esperar su respuesta a la pregunta “¿Eso me quieres decir?”. Enseguida Selena le preguntó: “Pero tú me dijiste que me querías decir algo. ¡¡Vamos!! ¡¡Dímelo mientras firmo tu autógrafo!!”. Selena le sonrió y esperó que Ernestina le dijera lo que le estaba pasando, acaso como sabiendo lo que le iba a decir …&lt;br /&gt;Ernestina tomó impulso y largó la pregunta antes de que titubeara y se arrepintiera: “¿Sabes, Selena? Yo trabajo en la agencia de publicidad que se encarga de la nueva campaña de Shampoo Agree. Mi jefe es Javier. Creo que ya lo conoces. Estuvimos en varias reuniones delineando las políticas a encarar sobre tu imagen, sobre cómo deberías encarar al público, de qué modo presentarte, qué deberías decirle no sólo al público latino de Estados Unidos y de México, sino de toda Latinoamérica. En general a todos les pareció bien tu nueva imagen, así como estás, rubia y más moderna, más accesible y convencional para todo público … ¿Pero sabes? ¡¡Y no te ofendas!! A mí no me pareció una buena idea. De hecho estoy aquí por eso, pues mi jefe quiere que vea esta campaña y le pase mi informe. Me pelee con algunos compañeros de trabajo. ¡¡Casi me linchan!! Es que yo creo que hubiese sido mejor que te mostrases como siempre, como en los últimos tres años, con tu pelo oscuro, largo, preferentemente con flequillo … Sé que la imagen no es todo, pero sabes, Selena, que la gente te adora por lo que eres y eso lo asocian con tu imagen. Sé que puedes aparecer de cualquier modo y a la gente le parecerá bien, pero … la gente te ha visto en los últimos años de una misma manera, te ha visto triunfar con esa misma imagen, te ha visto madurar de ese modo. Después de tu incidente con tu pelo en el que te lo dejaste muy cortito te lo dejaste crecer y con él te hiciste masiva y popular … No estoy diciendo, claro está, que el pelo te hizo triunfar, sino que mucha gente comenzó a conocerte en esa época y los que ya te conocían comenzaron a quererte definitivamente cuando pasaste a la adultez y todos fueron éxitos para ti. La gente que se acercó a ti te ha visto de ese modo y tú te acercaste con ese aspecto … Como sea, lo que quiero decirte que esta imagen con la que te muestras ahora ante el público no lo ha visto nadie en un escenario, en un evento, en un reportaje convencional. Entiendo la política de la firma, pero yo hubiese explotado la imagen que tienes todos los días entre nosotros. ¡¡Sólo había que ponerte más linda con tu pelo con tu imagen habitual y listo!! No vi la necesidad de tantas reuniones de marketing ni había necesidad de hacer un estudio de mercado. Sólo había que mostrarte tal cual nos recibirías en tu estudio de grabación, en tu casa, en tu boutique ... Espero que no te ofendas. No quiero decirte que no me gusta cómo estás ahora. Sólo quería decirte que…” … “que no te parezco linda ni te gusta cómo estoy. ¡¡Sí!! ¡¡Lo entendí muy bien!! ¡¡Gracias!!”, la interrumpió Selena, quien la miró fijo y echó enseguida una gran carcajada. “¡¡No te preocupes, Ernestina!! Es un chiste … Un mal chiste … Mira … Entiendo perfectamente lo que me dices y tal vez tengas mucha razón. Seguramente si yo hubiese estado a cargo de la publicidad es más que probable que hubiese hecho lo mismo … Pero desde niña aprendí a que cada uno cumple una función y lo que decida cada uno es respetado. Mi padre es el manager del grupo, mi hermano es el productor de mi música … Cada uno sabe lo que tiene que hacer y los demás acatamos lo decidido. Sabemos que todos buscamos lo mejor. Aquí firmamos un contrato con Agree y nosotros acatamos sus decisiones. Si sale bien todos saldremos beneficiados ... Te entiendo, Ernestina ... No tienes por qué angustiarte. Haces muy bien en decirme lo que piensas con honestidad. Nosotros hacemos lo mismo en familia. Nosotros también discutimos las decisiones, cada uno aporta lo suyo para el bien del grupo, pero una vez que dijimos todo lo que había que decir dejamos en el encargado de cada asunto decidir lo más adecuado. Si nos conoces bien sabes que nos manejamos con la verdad, con honestidad y con humildad. A veces por allí algunos creen que somos ingenuos. Habrás visto cómo encaré el tema de la persona que quería que saludara a alguien que yo desconocía, ¿verdad? Por eso tranquila, Ernestina. Valoro tu franqueza, pero hoy estamos en manos de lo decidido por Javier. Ya verás. Todo va a salir bien. Y no te preocupes. Esto es temporario. ¡¡Volveré a ser la morocha flequilluda de siempre!! Igual sabes que me gusta cambiar de peinado cada tanto” ... Selena le sonrió tiernamente a Ernestina, apoyó su mano sobre la suya y le hizo un gesto como esperando contar con su aprobación. Ernestina asintió con un gesto mirando para abajo y Selena le dijo: “¡¡Vamos!! ¡¡No dramatices!! Y aquí tienes tu autógrafo, ¡¡que lo hice mientras me hablabas, me hablabas y me hablabas!!”. Selena no pudo evitar echar otra de sus carcajadas y luego de disculparse otra vez por sus risotadas y por sus chistes, le extendió el papel esperando que Ernestina leyera su contenido. Ella lo leyó: “The most valuable thing in life is to go with the truth, to be honest and responsible. With those principles, success is ensured. Love. Selena. January 1995”. Ernestina se emocionó con semejantes palabras y sólo pudo levantarse para abrazar a Selena y ponerse a llorar sin saber, una vez más, por qué lo hacía. Ernestina no sabía por qué, pero siempre le venía el miedo, casi terror, de que Selena no podría hacer todo eso que tanto soñaba y menos aun con esos medios. Selena le parecía demasiado buena y honesta para este mundo cruel. Ernestina lo podía corroborar con la crueldad con la que se mueve tanta gente, con gente como la que casi ella se agarra a  golpes de puño … por defender a Selena … “¡¡Oye, oye, oye!! No te pongas así. ¡¡No es para tanto!! Supuse que eso te alegraría … ¡¡No es para llorar!!”, le dijo Selena mientras se despegaba de ella mientras Ernestina podía intuir nuevamente en esa tierna mirada de Selena que ella sabía todo, que ella entendía perfectamente los más profundos sentimientos de ella y que los compartía plenamente ... Ernestina advirtió que a su alrededor había un mundanal de gente esperando a Selena para compartir aunque sea un minutito con ella, por lo que le dijo con un gesto que ya debía irse, y Selena lo entendió con un gesto mezcla de alegría y de resignación. Ernestina se fue alejando de la escena y no podía dejar de sentir una enorme admiración por esa mujer que era el talento, la bondad, la alegría, la voluntad y el ejemplo mismos. Ernestina sentía que no había visto nada igual y eso mismo la hacía temer. “¿Qué haría yo sin ella? ¿Qué haría tanta gente sin Selena? Ella es el futuro y la esperanza. Si alguna vez ella se nos fuera, ¿qué seríamos sin Selena?”, pensaba una y otra vez Ernestina sin saber por qué le asaltaban esos pensamientos, sin saber qué era lo que realmente temía, por qué estaba tan obsesionada por la imagen que iba a dejarle Selena a toda la humanidad … De pronto apareció Javier con una enorme sonrisa y gran entusiasmo. “¿Y? ¿Qué te pareció todo? ¡¡No me digas que no resultó fabuloso lo que hemos hecho con Selena!! Vi que estabas hablando con ella. ¿Acaso no te convenció? ¿Acaso no has concluido que finalmente lo que hicimos resultó ser una gran idea? Ahora nos quedan dos largos meses de trabajo de posproducción. Tal vez tengamos que ajustar muchas cosas antes de presentarlo a nuestro cliente de Agree. ¡¡Se nos viene un trabajo tremendo, Ernestina!! Espero contar contigo…”, le terminó de decir. Ernestina asintió en silencio y se resignó a hacer su trabajo, sin estar muy convencida, sin poder sacarse esa angustia de encima que no sabía por qué se le había instalado y no se la podía sacar de su mente, ni siquiera con todo lo que le había dicho Selena…&lt;br /&gt;Efectivamente fueron dos meses duros, muy duros. Javier era muy obsesivo y no quería darle el trabajo terminado al presidente de Agree hasta él verlo hecho en forma perfecta. Hizo miles de muestras fotográficas, compaginó las fotos y los mejores momentos de la entrevista a Selena. Incluso hizo que fuera entrevistada en diferentes medios de radio y de televisión para que Selena hablara de sus proyectos asociados a la promoción de la firma. Más de una vez Ernestina habló por teléfono con Selena para ir definiendo y ultimando detalles, y siempre Selena la calmaba con la confianza de que todo iba a salir muy bien, que tuviera confianza, que estaban en buenas manos y que nada los detendría en el camino al éxito. Por un tiempo Ernestina se mantuvo confiada y tranquila hasta que comenzó a costarle cada vez más contactarse con Selena. Ella viajaba cada vez más seguido y era difícil localizarla, y en las pocas veces que la hallaba notaba que Selena estaba entre distante y dispersa. Ernestina le hacía algunos comentarios entusiastas y algún que otro chiste, pero notaba que Selena no lo registraba o estaba decididamente en otra cosa. Ernestina quería creer que estaba todo bien, que todo esto pasaba porque Selena estaba muy cansada de los viajes y de estar grabando a su vez un nuevo álbum en el medio de infinidad de entrevistas. Pero la última vez que se comunicó con ella, un 22 de marzo, no la notó bien y sabía que no estaba de gira. Había pasado el hermoso concierto del Houston Astrodome, los Festivales de Noches de Carnaval y de Calle 8, los conciertos de Chicago y el de la Escuelita de los Spurs en San Antonio ... Sabía Ernestina que no se la vería hasta el mes siguiente en concierto y que sólo estaría grabando el disco en inglés. Ernestina quiso no pensar pero no podía dejar de hacerlo. No tenía por qué pasarle algo raro a Selena, pero no podía dejar de pensar en ello. Encima seguía sin convencerle la campaña de Agree y la bendita imagen de Selena. Aquella noche del 30 de marzo Ernestina se fue a acostar no dejando de pensar qué pasaría si ésa fuera la última imagen que Selena le daría al mundo. Una vez más se decía por qué pensaba en ello siendo que Selena era tan joven, pero no lo podía evitar. Por eso había discutido, por eso se había peleado tanto, por eso le había hablado a Selena. Cuando pudo conciliar el sueño, se le venía a la mente la imagen de la presidente del club de fans de Selena que le adulaba su nueva imagen. Ernestina miraba sin comprender en ese sueño por qué le decía esas cosas que sonaban tan falsas, tan hipócritas, tan falsamente elogiosas, y mucho menos entendía por qué Selena se sonreía y no se daba cuenta … Hasta que Ernestina vio que esa mujer llevaba las manos juntas a sus espaldas sosteniendo algo. Ella se acercó para ver qué era y notó con horror que era un enorme y brillante cuchillo. Ernestina comenzó a gritar para advertirle a Selena hasta que se vio gritando a la nada en la negrura de la noche. Ernestina saltó de la cama sin esperar advertir que sólo era una enorme pesadilla. Tomó su auto y fue sin pensar a la casa de Selena. Era de noche aún. Estaba por amanecer y ella estaba como a dos horas de la casa de ella. Aceleró, sólo aceleró, no sabía por qué, pero se dejó llevar por su angustia y por ese sueño. Sabía qué le iba a decir, no sabía cómo Selena lo tomaría, pero debía hacerlo. Un impulso irrefrenable le hacía pensar que iba la vida, su vida, la vida de Selena con ello. Cuando llegó a la casa de Selena eran cerca de las 8 de la mañana. Ernestina notó que había luz adentro, lo que la hizo aliviar. Al menos alguien había despierto. Igualmente, si veía todo oscuro no dudaría en tocar el timbre todas las veces que fuera necesario. Rápidamente estacionó su auto y corrió hacia la puerta. Una vez allí tocó una vez. Como no contestaron rápidamente, Ernestina volvió a tocar impaciente. Pasó un pequeño tiempo que para Ernestina fue una eternidad hasta que ella empezó a gritar: “¡¡Selena!! ¡¡Selena!! ¡¡Soy yo, Ernestina!! ¡¡Ábreme, ábreme por favor!! ¡¡Es urgente!!”. Casi al instante, una desconcertada y seria Selena le abrió la puerta: “¡¡Ernestina!! ¿Pero qué pasa? ¿Qué es lo tan urgente? ¡¡Estaba por irme!! ¿Qué es lo que…”. “No me preguntes, Selena. No me digas por qué. Quiero ser honesta contigo. Hazme caso. Ayúdame a convencer a Javier. No saquemos esa campaña de Agree. ¡¡Te lo pido por favor!! No me preguntes por qué. Pero hay algo que me perturba de todo esto. No sé por qué, pero no puedo evitar dejar de hacerme la idea de que si ésta fuera tu última imagen, no querría que fuera esta que estamos promocionando. Sé que es una tontería. Sé que tendrás miles y miles de imágenes más, tan o más bellas que ésta, pero no quiero, no quiero que ésta que promocionamos salga ahora. ¡¡Haz una nueva!! Haz una con esta imagen que tienes ahora. Por favor, vengo de manejar dos horas para decírtelo. No podía más. No podía dejarlo pasar más. Prométemelo que lo harás, Selena. ¡¡Dime que sí!! ¡¡Yo me haré cargo de todo!!”, le rogó Ernestina. Selena se quedó callada un largo tiempo, la miraba pero no le decía nada. Ernestina veía en su rostro una gran preocupación. Hasta parecía entender muy bien por qué Ernestina estaba allí. De pronto, Selena le preguntó: “¿Y por qué no me llamaste por teléfono? ¿Podrías estar llamándome en este mismo momento desde tu casa. Yo te hubiese atendido…”. “¡¡No!! ¡¡No!!  … No sé. No sé por qué. No tengo respuestas a eso Selena. Sólo sentí un deseo irrefrenable de decírtelo personalmente…”, le dijo Ernestina, al borde de la desesperación. Selena la miró fijo y le dijo: “No te pido que especifiques nada ni que me des nombres. Sólo contéstame una pregunta y sólo respóndeme sí o no … ¿Tú tuviste una pesadilla y yo estaba allí con alguien?”. Ernestina quedó sorprendida con la reveladora pregunta de Selena, miró al piso y asintió con la cabeza: “Así es Selena … Por eso estoy aquí…”. Selena le hizo una pequeña seña a Ernestina en señal de espera. Al rato volvió con una campera y le preguntó: “¿Crees que Javier aceptará el cambio de plan? Te voy a acompañar. Será mejor que yo también dé la cara, ¡¡así nos mata a las dos juntas!!”. Selena al decir esto se echó a reír por primera vez en la mañana, y Ernestina aceptó con alegría y alivio la invitación de Selena. Por suerte Javier estaba de paso por Houston, camino a New York, para hablar con el presidente de Agree. “Sólo permíteme llamar a mi casa en un par de horas. Le dejé una notita a Chris. Luego le diré bien lo que pasó. Además tengo que ver cómo haremos para ir mañana a Los Ángeles. Es que debo dar un concierto allí…”, le pidió Selena. Ernestina asintió y la llevó a Houston previo a llamar a Javier para reunirse en condición de urgencia. Cuando estuvieron con él, éste se agarró la cabeza, insultó y pidió explicaciones más de una vez, pero no pudo hacer nada frente al motivo que le daba Selena: “Ernestina tiene razón. Nos equivocamos todos. No tengo ningún problema en hacer todo de nuevo y de asumir todas las responsabilidades. Y si quieres, llámalo al presidente de Agree. Yo le explicaré todo”. Javier lo llamó y le pasó el teléfono a Selena. La magia de ella pudo con todo. Logró postergar la entrega por un mes y se comprometió con Javier no sólo comenzar de nuevo con los trabajos una vez de vuelta del concierto de Los Ángeles, sino de ir personalmente a esa presentación, con Javier … y con Ernestina. Javier se resignó a hacer de nuevo la tarea, pero dijo: “¡¡Está bien, está bien!! Ya que quedó todo arreglado, aprovecharé para hacer un ligero cambio de planes … Como los hechos demostraron que tú, Ernestina, tenías toda la razón, te nombraré encargada de la nueva publicidad de Agree. Desde hoy serás la nueva jefa de todo el Departamento de Publicidad. Si has podido con Selena, ¡¡sé que podrás con todos!!”. Ernestina le dio un enorme beso a Javier, que por vergüenza sólo le pidió que no dé más saltitos y se fuera ya a trabajar. Ernestina se fue del lugar agradeciéndole una y otra vez a Javier, quien le decía: “Ya lo sabes. Yo no quiero aduladores. Sólo quiero gente mejor que yo a mí lado. En eso contigo no me equivoqué y ¡¡he aquí la recompensa!! ... ¡¡Y ya te quiero mañana trabajando!!”. Ernestina se fue con Selena del lugar para llevarla de nuevo a ella a Corpus Christi. Todo el viaje fueron risas y largos cánticos. Cuando llegaron a la casa de Selena, Ernestina se abrazó largamente con ella. “¿Me prometes que te cuidarás hasta que vuelvas del concierto? Yo te esperaré aquí mismo en Corpus Christi para empezar a trabajar…”. Selena le hizo un gesto de espera en silencio y se adentró en la casa. Al rato salió y le depositó en la mano de Ernestina un papel y un boleto. En el papel había un nuevo autógrafo de Selena. En él decía: “In life you must know how to change on time. In life you must do what you think is best. And I have learned that from you. Thank you, Ernestina! Love. Selena. March 1995” … Cuando terminó de leer el autógrafo, Ernestina abrazó y le dio un largo beso a Selena diciéndole: “A ti te debo las gracias. ¡¡Tú me has hecho feliz en todos estos años!!”. Cuando se recompuso, Selena le pidió que viera el boleto. Para sorpresa de Ernestina, era un boleto de pase libre al concierto de Selena del día siguiente. Ernestina la miró contrariada, a lo que Selena le dijo: “¿Acaso no quieres trabajar ya mismo en el nuevo proyecto? ¡¡Pues acompáñame a Los Ángeles y empezamos ya mismo!! Te dije que te ayudaría … ¡¡Vamos!! Acompáñame a q-productions. Mi padre, mi esposo y mi hermano me esperan allí. ¡¡Démosle las buenas nuevas!!”. Ernestina se fue a las risas y a los abrazos con Selena en aquel sorprendente día soleado de Corpus Christi, cuando todo indicaba que iba a llover. Pronto todos verían la nueva imagen de Selena. Pronto  verían a la Selena de siempre sonriéndoles, siempre linda, siempre encantadora … otra vez. Ernestina ya no tenía más esa angustia, esa incertidumbre. Ernestina era una mujer feliz viendo a Selena contenta llevando esa imagen de esperanza y de alegría a toda la gente que quiere y que querrá a Selena en el futuro. Ernestina supo ese día que cuando pronto vuelvan todos a ver a Selena ya no habrá en ella más pena ni olvido…&lt;br /&gt;(Esa última imagen de Selena es una linda imagen, pero a la vez triste y melancólica. Nunca se la vio así en concierto, nunca nos cautivó de ese modo … Seguramente lo hubiese hecho si hubiera tenido oportunidad … Prefiero quedarme con esa imagen de Selena que llegó a mi corazón, con esa imagen que no da cuenta ni me hace pensar que Selena se nos ha ido teniendo tanto para dar, tanto por hacer, tanto para alegrar por siempre a nuestros corazones…)&lt;br /&gt;Y no importa la imagen … Importa tu Alma, tu corazón, tu voz, tu sonrisa, tu Amor, Selena. Eso que llevo en mi corazón y que te mantiene tan presente…&lt;br /&gt;Te quiere con toda el Alma…&lt;br /&gt;Sergio Ernesto Rodríguez&lt;br /&gt;(Buenos Aires, Argentina)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/INLZ4SnWb9A" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/mr6q0PbHrH0" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/190480562316008320-1224495449607325717?l=selena-dreaming.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://selena-dreaming.blogspot.com/feeds/1224495449607325717/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=190480562316008320&amp;postID=1224495449607325717' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/190480562316008320/posts/default/1224495449607325717'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/190480562316008320/posts/default/1224495449607325717'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://selena-dreaming.blogspot.com/2012/01/esa-imagen-que-tanto-me-inquieta-selena.html' title='Esa imagen que tanto me inquieta, Selena…'/><author><name>sergioer</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14772617690931918743</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_YoABGsgmGMA/SVx9AfLV3mI/AAAAAAAABNA/4l1RFDyuZDc/S220/selena1567.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/INLZ4SnWb9A/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-190480562316008320.post-4740930135544896496</id><published>2012-01-31T00:41:00.000-03:00</published><updated>2012-01-31T00:42:45.059-03:00</updated><title type='text'>Sólo faltaba que cumpliera mi promesa, Selena…</title><content type='html'>Marielita sólo tenía 7 años. Era una niña linda, juguetona y bastante madura para su edad. No podía estar nunca quieta y tampoco soportaba los largos silencios. Cuando iba a las reuniones familiares, ella participaba de todos los juegos con sus primitos y hablaba con todos sus parientes mayores. Pero había una persona con la que se sentía cohibida. Era con su tía Rosita. No es que ella fuera una mala persona o alguien que le causara temor. Sólo que siempre la veía triste y melancólica. A Marielita le daba pena pues veía que tenía la mejor predisposición, trataba de ser amable y cordial, pero lo que más se asomaba de ella era una sonrisa triste y condescendiente. Cuando Marielita le planteó el problema a sus padres, ellos no querían decirle mucho, pero ante la insistencia de su hija, su madre le dijo sin titubear lo que le habían ocultado por años: “Es que ella ha sufrido mucho en esta vida. Durante muchos años vivió aquí en Monterrey. Cuando tenía unos 15 años se enamoró perdidamente de uno de sus compañeros de colegio que tenía unos 17, pero los padres de él no la querían como novia para su hijo, y para evitar toda posibilidad de encuentro un día ellos decidieron mudarse a México DF. Rosita quedó totalmente destruida. Aun así mantuvo su relación con su novio en forma epistolar. Eso duró un año más o menos hasta que de pronto él no escribió más. Rosita pensó que él se había enamorado de otra mujer y que por eso no le escribía ni le aclaraba nada. Pero era extraño pues se lo veía entusiasmado, más que nada porque había planeado ir a verla a ella un fin de semana en Monterrey … Pasó una semana y no aguantó más. Como tenía el teléfono de su casa decidió llamarlo haciéndose pasar por una de sus compañeras de curso. Cuando atendió su madre, respiró aliviada al advertir que el engaño urdido había dado su efecto, pero pronto se dio cuenta de que esa mujer estaba muy triste y desvariada, y por eso ni dio cuenta de quién había llamado. Al escuchar que preguntaban por su hijo, ella sólo decía ‘Mi hijo se ha ido. Mi único hijo se ha ido y es por mi culpa’. Rosita creyó que esa mujer se había enloquecido sin sentido hasta que supo que un sentido tenía todo y no quiso escuchar más … Aun así mantuvo el auricular sobre su oreja. ‘Él quería ver a su gran Amor y no se le permitimos. Ya nos habíamos mudado para que no la viera y aún así se mantenía en contacto con ella. Un día nos dijo que quería ir a Monterrey para verla. Quiso ser sincero con nosotros. Se quería casar con ella y le iba a dar la buena nueva. Quería que lo ayudáramos con el viaje. Nosotros nos opusimos. Le dijimos que nosotros no íbamos a ayudarlo por sus amoríos. Sólo con sus estudios. Nos rogó, nos imploró y nosotros no mostramos ninguna clemencia. Hasta que un día vino un policía y nos dijo que nuestro hijo … Él, en su desesperación, fue a tomar un bus para ir a Monterrey. Era tarde, muy tarde. El conductor estaba muy cansado, como él. Hacía horas que no dormía. De pronto sus ojos se nublaron y comenzó a cabecear. Él creía que iba bien pero en realidad el bus comenzó a andar en zig-zag. Nuestro hijo advirtió el peligro y se paró para intervenir en la emergencia. Al instante el bus cambió de vía y chocó de frente contra un camión … Dicen que mi hijo tenía una mirada de paz … Yo no lo quise ver … Ojalá que esa niña nos perdone alguna vez … Ojalá que Rosita se ponga alguna vez en nuestro lugar’. Rosita escuchó esas palabras, miró el auricular y con furia gritó: ‘¡¡Nunca. Nunca los perdonaré!!’. Y colgó. Luego se encerró en su habitación por una semana en la que sólo lloraba y lloraba. Sus padres imploraron para que saliera de una vez pero nada lograron. Vinieron sus parientes, sus amigos, sus compañeros de colegio para pedirle que peleara por su vida, que no se dejara de caer. Cuando estaban sus padres por traer a alguien de la fuerza pública como último recurso, ya que ellos no se atrevían a hacerle daño a su hija, Rosita salió de pronto una noche, cuando nadie lo esperaba. Cuando sus padres fueron a su encuentro, sólo les dijo: ‘Me voy de casa. Seguiré mis estudios para convertirme en monja. Ya está decidido. Iré ahora mismo a anotarme para ser pupila y entregarme al servicio de nuestro Señor’… Y así fue, al menos por quince años…”. Marielita quedó petrificada. Ahora entendía por qué no le decían nada de la tía Rosita, pero también entendía por qué sus padres estaban tan preocupados. Marielita tomó consciencia de lo que era la muerte y de no saber qué nos depararía el destino. En más de una oportunidad mientras su madre le contaba sobre la triste historia de su tía, ella bajaba la vista y escuchaba el relato con su mirada fija en el piso. Sintió la angustia propia de alguien que toma consciencia de lo que es en realidad la vida por primera vez, y que nos hace angustiar y pensar que nada bueno es para siempre. Cuando su madre hizo esa pausa, Marielita preguntó qué se había hecho de los hábitos de Rosita. “Pensó que los mantendría para siempre pero los dejó. Se dio cuenta de que sólo quiso superar la pérdida de su novio negando el mundo y la realidad, y dedicando su vida a la fe. Pero hubo algo que le hizo volver, algo que le hizo creer en el mundo y en la vida. Una vez estando en un campamento acompañando y cuidando a unos niños escuchó ‘Como la Flor’. El tema le encantó. Se sintió muy identificada con la letra, pero quedó fascinada con la interpretación de esa mujer a quien no conocía. Cuando preguntó a los niños sobre quién era la que cantaba, todos al unísono le dijeron: ‘¡¡Selena!!’. Poco tiempo después comenzó a averiguar sobre ella y comenzó a comprar sus discos. Era 1991, el año del despegue de Selena en Monterrey. Siguió indagando y comenzó a verla en cuanta emisión de la televisión estuviera ella presente. Así la vio en el Show de Johnny Canales y quedó sumamente impresionada. Esa mujer, esa cantante texana que cantaba tan bello, que hablaba el español en forma extraña, y de una eterna y contagiosa risa, la había hecho volver a sonreír. Rosita sintió que la tristeza había terminado, que jamás olvidaría a su gran Amor, pero ya podía descansar en paz ... Pues había una mujer que les hablaba de sus sentimientos, de sus alegrías, de sus tristezas, de sus expectativas, de su esperanza. Cuando Rosita veía a Selena, se veía a sí misma, veía a su novio, veía a su familia, veía a su comunidad cantando con ella. Nadie, absolutamente nadie, le había generado semejante sensación. Para Rosita, Selena no dejaba de ser una chica humilde, sencilla y con las mismas esperanzas que ellos, que tenía sus mismos sueños, que soñaba con ser alguna vez alguien en la ‘tierra prometida’. Rosita, con su absoluta admiración por Selena, depositó todas sus esperanzas y sus emociones en ella. Si a Selena le iba bien, a ella también le iba bien. Si Selena sonreía, ella también sonreía. Si Selena triunfaba, ella también triunfaba. Sus padres estaban muy contentos al advertir que su hija volvía a sonreír y a estar entusiasmada. Se habían acostumbrado a que su hija sólo tenía esa mirada de resignación y de tristeza. En un momento se habían preocupado que lo de su hija fuera un caso más de fanatismo enfermizo parecido a esos fieles que siguen a líderes que los llevan a locuras extremas. Aún estaba fresco en sus mentes lo que había sucedido en Guyana ... Pero pronto se dieron cuenta de que su hija admiraba y quería mucho a Selena. Rosita no era una alocada fanática. Su hija la quería como a una hermana, como a un familiar que un día va  a los Estados Unidos a probar suerte, como tantos otros, y lo logra. Lo logra con talento, con sacrificio, con trabajo y con mucho, con mucho Amor. Para Rosita, como para todos, Selena era uno de ellos, uno de ellos que sacrificaba buena parte de su vida para alegrar un poco las vidas desdichadas de tanta gente, y que como recompensa de nuestro Señor, ella recibía la mayor de las recompensas: la fama y el cariño de tanta gente .... Hasta que allá por 1992 Selena vino por primera vez a Monterrey. Rosita fue a verla. Era un festival en el que se presentaban muchos artistas y Selena ya era una de las más populares. En un momento previo a la presentación de Selena, la gente no aguantó más y pidió por ella aun cuando había un artista cantando. Rosita fue uno de ellos que sólo esperaba que Selena saliera de una vez. El clamor fue tan grande que el entorno de Selena le aconsejó que entrara a cantar para evitar males mayores, pero el presentador, Jesús Soltero, la increpó duramente, haciéndole saber que no podía entrar hasta que el artista anterior no se fuera. Rosita, si bien era partidaria de respetar los tiempos de cada artista, se conmovió y se puso mal por Selena, pues se dio cuenta de que ella bajó la vista y asintió en silencio mezcla de bronca e impotencia, pues Selena sólo quería contribuir para que todos se sintieran bien, como siempre, y sólo recibía reproches de alguien a quien sólo le entendía la mitad de lo que le hablaba. Selena esperó impaciente pero la gente estaba peor que ella. Todos se apiñaron contra el escenario, y volaban zapatillas y latas de cerveza. Todo era confusión, a tal punto que algunos no advirtieron que Selena estaba ya cantando y seguían actuando como si ella no hubiera aparecido. Pero al poco tiempo las casi 100.000 personas sólo siguieron a Selena y comenzaron a cantar sus canciones. Fue un show único, inolvidable, irrepetible. A partir de ese día todos los periódicos hablaban del ‘Fenómeno Selena. La artista del pueblo’. Muchos se preguntaban cuándo algún artista de Texas había generado semejante conmoción en México, sobre todo en Monterrey. Muchos comenzaron a preguntarse cuándo había comenzado todo, cuándo se desató la locura por Selena. Faltó mucho tiempo para que algunos se dieran cuenta de que ningún fenómeno es de casualidad, que nadie surge de la nada, que todo tiene un proceso que lo lleva a lograr el objetivo tan preciado. Lo que para muchos fue una novedad para otros era la lógica consecuencia de los hechos. En Texas, Selena era una celebridad desde que tenía 15 años. En Monterrey se la venía escuchando por su cercanía a Texas, pero desde ‘La carcacha’ y ‘Como la Flor’ ella pasó a ser un furor imparable ... Cuando el concierto terminó, Rosita corrió presurosa hacia detrás del escenario para buscar desesperadamente a Selena. Le tenía que decir algo. Tuvo suerte de que la encontró ya en el bus próxima a partir. Ella gritó desesperadamente por Selena, le dijo a su padre que se detuviera por un instante, que sólo le quería decir algo. Se lo dijo en español, se lo dijo en inglés, pero el bus iba despaciosamente saliendo para buscar la salida que la llevara a Selena de vuelta a Corpus Christi. De pronto Rosita vio que Selena se levantaba de su asiento y le hacía una seña a su padre. Había mucha gente alrededor del bus, lo que hacía muy peligroso detenerse allí. Rosita era plenamente consciente de ello. Aun así insistió en hablar con Selena. Y entonces Selena fue a la puerta del bus, la abrió y le pidió a Rosita que subiera a él ‘sólo por un ratitito’, para que le dijera lo que tenía ganas de expresarle. Cuando Rosita la tuvo frente a sí a Selena, recordó muchas cosas y se puso a llorar mientras la abrazaba a su “media hermana’. ‘Selena. Sólo quiero decirte que me has devuelto la esperanza y las ganas de vivir. Sólo quería darte las gracias. Pasé muchos momentos duros, pero tu voz, tu presencia y tu sonrisa me devolvieron la alegría. Vine a decirte que deseo lo mejor para ti, que si a ti te va bien a nosotros también nos irá bien’. Selena se emocionó mucho con las palabras de Rosita, se disculpó por su pobre español, y con la promesa de que pronto lo hablaría a la perfección, le dijo: “Agradezco tus palabras, Rosita, pero tú sabes que sin ustedes yo no soy nada. Así que me pone bien que yo haya podido contribuir a que estés bien luego de tus malos tiempos. Pero prométeme que de aquí en más te valdrás por ti misma, que más allá de lo que yo haga, más allá de que yo esté o no aquí, tú lucharás por tus sueños y harás lo posible por ser feliz con lo que tú haces y quieras lograr. ¿Me lo prometes? ¿Lo harás por mí?’, le dijo Selena. Rosita le dijo que claro, que lo hará con sumo entusiasmo y se dieron con Selena un gran abrazo. Y cuando Rosita estaba a punto de retirarse, Selena le dijo: ’Espera. Espera. Aun no te vayas. No creas que te irás sin nada de aquí’. Selena se fue al interior del bus vaya a saber para qué. Rosita en la espera notó que alguien la chiflara para que atendiera su llamado. Era A.B. que, con una sonrisa y en español también precario, le decía que esperara tranquila, que algo bueno traería su hermana. Al ratito Selena vino con el chaleco blanco que usara para el concierto. ‘Esto es para ti, Rosita. Pero ya sabes. Si veo que no cumples con tu promesa, ¡¡vuelvo para llevármelo!!’, le dijo Selena y echó una de sus clásicas risotadas. Rosita se quedó tiesa de la emoción y le dio otro enorme abrazo y beso a Selena repitiéndole que cumplirá con lo prometido. Cuando bajó del bus y vio a Selena partir supo que ya no tendría más sentido seguir con sus hábitos. Habló con sus superiores y le planteó lo que quería hacer con su vida. Como los padres de su parroquia la estimaban tanto, no sólo aceptaron su renuncia, sino que la derivaron como profesora de español en Austin, Texas. “Allí se incrementó mucho la presencia de hispanos y necesitan que los demás aprendan el idioma. ¿Aceptas el cargo?”, le dijo uno de sus superiores. Ella no dudó y en pocas semanas estaba ensañando a sus alumnos en su nueva vida y con la guía de Selena para hacerlo de la mejor manera posible…”.&lt;br /&gt;Marielita sabía del destino de Selena, por lo que miró a sus padres y les dijo: “¿Y después pasó lo que pasó, no? Sus padres se miraron y asintieron tristemente. “Fue demasiado para ella. Con la ausencia de su Amor renunció a tener otro hombre que la acompañara. Con la ida de Selena perdió toda esperanza, toda alegría…”, dijo su madre. “¡¡Pero ya no queremos decirte más!! Te hemos dicho demasiado. Es más. ¡¡Te hemos abrumado!!! Y si te contamos tanto es porque nos preocupa Rosita. Ya no sabemos qué hacer. Buscamos que se distraiga, que se olvide de Selena, su última esperanza … En un punto no queríamos que tomara un camino escapista. Al contrario. Queríamos que aceptara la realidad y se resignara a ella. Hubo un momento en el que con su Amor lo habíamos logrado, pero con Selena siempre recibíamos el mismo gesto por parte de ella. Siempre obtuvimos como respuesta un llanto, un silencio, un mirar a la nada. Siempre le quisimos ver que había puesto todos sus sentimientos en una sola persona. Era hora de que buscara nuevos horizontes, de que había gente buena en quien creer. Marielita abrió bien sus ojos y pensó: “Creo que todos se están equivocando. Todos creen que la solución es buscar a gente nueva ... No. Ya no ... Rosita ya eligió a esa gente y ellos se le fueron. Tal vez sea hora en la que crea en ella”. Marielita no dijo más nada y no insistió en que sus padres le contaran más. Todo lo que faltaba por saber quería conocerlo de boca de su tía Rosita, si es que ella estaba dispuesta a hacerlo ... Cierta vez fue a su casa acompañada de su madre. Nunca iba cuando ella la iba a ver en la semana en una cita personal y no familiar. Pero esta vez quiso hacerlo. Su madre le dijo: “Pero ya sabes. No la molestes con preguntas ni la perturbes con cosas que le hagan recordar aquello ... Sabes que ella no quiere recordar ni contar lo que sucedió”. Es cierto que Rosita no hablaba nunca del tema. Pero también era cierto que nadie le preguntaba por lo que a ella le interesaba tanto … Marielita fue en busca de uno de los discos de Selena que tenía su tía y tomó tal vez el más bonito, el que, más allá de los gustos de cualquiera, simbolizaba su mejor momento, su madurez, su versatilidad, el futuro, el éxito, la consumación de tantos sueños y el proyecto de cumplir tantos otros: “Amor prohibido”. Lo llevó cuidadosamente cual si fuera un tesoro mismo y se dirigió a Rosita. Su madre estaba hablando con la abuela de Marielita, por lo que no había tiempo para perder. La niña se puso delante de su tía Rosita sin decirle nada. Ésta se sonrió levemente y con halo tenue de aire que daba un grado de extrema debilidad, llegó a nombrar el nombre de su sobrina a modo de saludo. Marielita como toda respuesta le mostró el disco, y como no sabiendo la diferencia y con toda intención de reacción le dijo: “Dime tía Rosita. Ésta no es Selena Gómez. ¿Ésta es la Selena de la que todos hablaban?”. A Rosita se le iluminaron sus ojos en cuanto vio a Selena en ese disco pero miró media indignada a Marielita con su comentario. “¡¡Claro que no es Selena Gómez!! ¿Es que no es que te has dado cuenta de la diferencia? Ella es nuestra Selena. ¡¡La única Selena!! ¡¡La que no lleva apellido ... La otra siempre será Selena Gómez aunque sus fans irremediablemente la nombren por su nombre de pila y la quieran comparar. No tengo nada contra ella. Al contrario. Ella tiene ese nombre gracias a nuestra Selena. Su padre se lo puso pues era fanático de ella. ¡¡Y se lo puso en vida de nuestra Selena!! Eso habla muy bien de él. No esperó la gran fama. No esperó que Selena estuviera ausente … Le puso a su hija el nombre de alguien tan querido por él, más allá de que tuviera a su esposa, a una familia ... Es que muchos no entienden ... Selena estaba más allá de los sentimientos de todos. Cualquiera podía tener su Amor, su pareja, su familia, alguien a quien depositar sus más nobles sentimientos y su cariño. Pero todos tenían un rinconcito de su corazón reservado para nuestra Selena. Todos sabíamos que ella era especial, que era una de los nuestros, que nos daba esa alegría que habíamos perdido … Tal vez por eso me molesta las comparaciones con Selena Gómez o que tengamos que decir Selena Quintanilla para evitar confusiones. ¡¡No, señor!! Ella es Selena, simplemente Selena. Las demás tienen su nombre y apellido. Selena tenía autoridad por sí misma para llevar solamente su nombre. Si Selena estuviera hoy, seguro que tendría millones y millones de visitas sus videos, y estaría en boca de todos. Hoy cualquiera puede lograr esa cifra y creerse exitoso. ¡¡No saben lo que es realmente tener éxito!! Hasta algunos que la han apreciado y hasta conocido están convencidos de que Selena nunca llegó a ser una sensación y que sólo llegó a la masividad por lo que le pasó … ¿En qué planeta estaban cuando se nos fue Selena? ¿Acaso realmente la conocían? ¿Acaso fueron a un concierto de ella cuando tenía 16, 18 o 20 años? ¿Sabían lo que Selena generaba cuando iba de pueblo en pueblo en un bus? … No. ¡¡No lo saben!! Si lo supieran no sacarían esas burdas conclusiones. Son los mismos que sólo miden el éxito de un artista por la venta de discos o por las visitas que tienen sus páginas Web. Cuando veo cómo llegan varios artistas al éxito pienso en Selena, y me enorgullezco y me entristezco a la vez. Ella no necesitaba de la gran propaganda, ella no necesitaba inventar un personaje, ella no necesitaba tener un experto de marketing a su lado. Selena se mostraba tal cual era ante su público, y les daba todo su talento y todo su cariño … Tan simple como eso. Yo lo puedo certificar porque lo vi. Yo sé lo que era Selena. Yo la quería mucho, como todos los que la admirábamos tanto”. Marielita se había quedado impresionada de corroborar que no estaba en el camino errado. Nunca había visto a su tía así. Bastó que alguien le mostrara la razón de su vida, el motivo de su existencia, de su esperanza, de su ilusión para que cambiara su rostro de lástima para volver a sentir que aún estaba viva. Pero ahora que le decía lo que significaba a Marielita su ausencia, la miró con suma tristeza. Un impulso increíblemente maternal llevó a Marielita a extender sus brazos para que su tía se abrazara a ella y se pusiera a llorar sin remedio. Marielita, cuan si fuera un adulto, dejó que Rosita llorara todo lo que tenía ganas. Cuando notó que estaba disminuyendo su dolor, se apartó un poquito de ella y le dijo: “¿Por qué no me cuentas cómo era Selena? ¿Por qué no me dices por qué era distinta a todas? ¿Por qué no me dices por qué no puedes olvidarla?”. Rosita sonrió un poquito, se secó sus lágrimas con un pañuelo y le dijo: “Selena era encantadora, sumamente encantadora. Yo la conocí cuando comenzaba a tener éxito fuera de Texas, y la seguí a casi todos sus conciertos. Nunca interpretaba los temas del mismo modo. Ella tenía un sentimiento para cantar que no se lo había visto a nadie. Para la época de ‘Amor Prohibido’ ella era toda una estrella. Ya no era sólo de nosotros, los texanos y mexicanos del norte. Ella comenzaba  a ser de todos. No sé por qué, pero cuando veo estas fotos recuerdo cuando Selena fue al Festival Acapulco en 1994. En sí no tiene casi nada que ver una cosa con la otra … Tal vez la relación es que cuando la vi interpretar en esas noches de Acapulco sabía que había logrado lo que Selena tanto temía no obtener, y porque cercioré que todo el público y no sólo sus fans disfrutaban de su performance en el escenario. Selena temía cuando fue en 1993 por primera vez a esa ciudad, pues sabía que no estaba dando conciertos en Texas o en el norte de México. Temía que tal vez el público de allí no apreciara su música como en esos lugares que ella bien conocía ... En esa oportunidad cantó en pleno día y, a pesar del calor insoportable, ella se movió como si nada y el público quedó impactado. Aun así Selena les cantaba de más. Cuando cantó “Baila esta cumbia”, aun habiendo terminado el tema, por temor a que el público no le hubiese gustado, siguió cantando el estribillo a capella … En realidad, si la gente no le mostraba más efusividad .., ¡¡era porque los aplastaba el calor!! Al otro año Selena, en su recital de la noche, el reservado para las grandes estrellas, podía ver lo que generaba su música, su presencia, su carisma, su voz, su increíble talento. Cuando interpretó “Como la Flor” era un desfile incesante de gente de todas las edades que se subían al escenario para saludarla. Recuerdo haber llorado en su momento cuando vi que uno de los niños asistentes se subió al escenario y tironeó de la remera de Selena para que ella le prestara atención y le diera un beso. Era un desfile de niños, gente mayor, jóvenes, todo con la misma intención: dar su testimonio de afecto a Selena. Pude comprobar que no sólo la admiraban como artista sino que la querían como persona. Selena no le negaba el saludo a nadie, pero como buena profesional que era no quería dejar de cantar por esas manifestaciones de la gente en el escenario por respeto a los otros asistentes. Incluso tuvo que utilizar el ardid de pedir un fuerte aplauso a uno de los que la fue a saludar pero se puso a bailar con ella y no terminaba nunca. Era notable … ¡¡Notable todo!! La gente le manifestaba toda clase de sentimientos, y Selena se tomaba el tiempo para saludarlos y retribuirle con besos a cada uno sin excepción. A mí no me gustaba que algunos sólo se subieran para sacarse una foto con ella en pleno desarrollo del concierto o que algunos varones quisieran bailar con ella allí mismo. No creo que a Selena le gustara tanto, al menos no era de las cosas que más le agradaban, pero allí estaba ... Dando su mejor sonrisa y aceptando el convite del otro para terminarlo a su manera. Así Selena dejaba contentos a todos, pues si había algo que no podía tolerar era que sintiera la sensación de que al público no le había gustado tanto o que se sintieran que les faltó algo … A Selena eso le angustiaba mucho … Eso venía de muy lejos, cuando era muy pequeña y sabía que había que dar mucho más  de la cuenta para recibir algo, aunque fuera muy pequeño. Tal vez ese poquito que recibieran les aseguraría un plato de comida a la mesa y no perder su casa. Así vivió Selena su carrera artística y no perdió esa sensación ni aun triunfando … Selena siempre quiso dar algo más de lo que se esperaba de ella para así sorprenderlos y lograr que el público nunca se olvidara de ella. ¡¡Y vaya si lo logró!! Ojalá estuviera hoy disfrutando del éxito que sólo ella había logrado, que sólo ella había generado…&lt;br /&gt;Marielita observaba cómo su tía hablaba tan entusiasmada de Selena, cómo mezclaba sensaciones de alegría y de tristeza mientras. Le llamaba la atención que no sólo le contara anécdotas de cómo ella era como artista sino que le dijera lo que le generaba a ella y a todos. “No se trataba de que Selena fuera la mejor. No se trataba de que Selena fuera la mejor cantante, la mejor bailarina, la mejor artista, la persona más carismática. Si todo fuera tan sencillo, contrataríamos un robot programado con lo que nos gusta y listo. A veces tienes un buen artista que hace todo perfecto pero que no te genera nada. Selena no había estudiado canto, tampoco baile. Tal vez recibió algunas indicaciones básicas de sus padres para empezar a moverse en el escenario. Todo lo demás fue improvisación, y ensayar a prueba y error en cada concierto ... Y allí la veías ... Cuando ella subía al escenario todos quedábamos extasiados mirándola, observándola, admirándola. No podías dejar de mirarla ni un instante. Ella era la dueña del escenario, la Reina de la noche, el atractivo para cualquiera que la fuera a ver. Selena tenía un áurea, un encanto que te magnetizaba y te dejaba con la boca abierta. Yo lo comprobé. Y así era dentro del escenario como fuera de él … Tanto en la vida como actuando ... Yo tuve muchas veces oportunidad de estar cerca de ella no sólo en un concierto, sino en un evento, en un recibimiento, en alguna inauguración .... Selena era increíble …. Recuerdo que la vi por primera vez en ese famoso concierto en Monterrey, y de la locura que me provocó la fui a buscar fuera del concierto para decirle sólo ‘Gracias’. La encontré cuando ya se iba y sólo por ella detuvieron el bus para recibirme. Selena no sólo me atendió sino que me regaló su chaqueta que luciera en ese concierto. En aquella oportunidad me dijo que vendría a Monterrey sólo para ver si cuidaba su chaqueta, pues si no era así me la quitaba. Y pegaba esas risotadas … Selena era muy nerviosa. No podía estar quieta nunca. Me di cuenta de que ella hacía todo por uno pues quería ser amada, le daba terror si la dejaban de querer y estaba convencida de que con Amor todo lo lograría … ¿Sabes lo que hacía Selena cada vez que yo iba a su encuentro? Me preguntaba por su chaqueta. Siempre me reconocía, siempre iba a mí cuando me veía, siempre se preocupaba de que ni yo ni nadie estuviéramos incómodos ni molestos. Si le pedíamos un autógrafo nos preguntaba por lo que llevábamos puesto, nos halagaba con algo que decíamos o sobre cómo lucíamos, y hasta quería saber cómo nos iba en nuestros estudios o con nuestros trabajos. Por eso, Marielita …. Yo nunca vi a nadie como Selena. Era única, irrepetible. Cuando se me fue creí enloquecer, creí que me faltaba el aire, el corazón. Me habían quitado la vida, me quitaron la esperanza, me quitaron la alegría de vivir … En mi incredulidad y desesperación fui a Corpus Christi a verla. En realidad no la quería ver …. No la quería ver así, pero quería creer que no era cierto. Ya había pasado por esto una vez y lo había superado … con ella. Ahora se me iba Selena. ¿Qué podía hacer? Fui a ese lugar en el que se veía un gran cajón grandilocuente que no decía nada … O decía todo … Todo lo contrario a lo que ella transmitía … Había un mundo de gente … Todos lloraban, todos gritaban. Era un escenario dantesco en el que empecé a sentir el peso de lo que significaba el mundo sin Selena, nuestras vidas sin ella, ella sin vida … Yo no podía ni llorar y ni gritar. Iba de un lado a otro esperando que alguien me sacara de esta locura. En un momento yo también entré en la histeria total y le grité a una de las fans que pedía desesperadamente que abrieran el cajón, que la mostraran, que no se irían hasta ver que ella estaba allí. Esa mujer deba a entender que tenía más de un motivo para pensar que nada era cierto y que todo era una maniobra … ‘¿Maniobra de qué? ¿Qué crees que están ocultando? Qué crees que ganan con simular semejante hecho? Qué clase de personas crees que son los Quintanilla y, por extensión, qué clase de persona crees que es Selena? Vamos, vámonos de este lugar en cuanto se la lleven de aquí, que sólo nos quedan fotos y recuerdos de Selena. ¡¡Vamos!! ¡¡Llora y vete!!’, le dije con furia y desesperación … Casi me agarro a golpe de puños con esa mujer. Lo que nos detuvo paradógicamente fue la aparición del padre de Selena anunciando que abrirían el cajón para que nadie se quedara con la duda y así la gente podría volver a sus casas. La gente festejó el anuncio. Yo no lo podía creer .... La mente humana tiene esas cosas que la hacen única e incomprensible a la vez. Iba a retirarme hasta que la horda de gente me llevo a acercarme a ese cajón. Yo no iba a mirar. No pensaba hacerlo. Pero como pasa hoy en youtube, que por mirar un video ves una imagen que te provoca mucho dolor y que nunca elegirías ver pero igual te la imponen, de pronto la vi. Vi su rostro serio, enojado, perturbado. Muchos confundían esa mirada con un rostro que expresaba paz y tranquilidad. Yo me estaba por enojar una vez más pero desistí de hacerlo ... Cada uno ve lo que quiere ver. Siente lo que quiere sentir. Expresa lo que quiere expresar … Y yo estaba shockeada por lo que estaba viendo. Recordé cuando años antes se me fuera mi Amor y ni siquiera lo llegué a ver ni a despedirme de él. Ahora veía a Selena y se me juntaron ambos dolores. Viendo a Selena podía imaginarme a mi Amor con el mismo rostro, con la misma incredulidad, con el mismo desconcierto. Ellos se habían ido tan jóvenes y con tanto por hacer ... Ellos habían dado todo por Amor y esto recibían como “premio”. Yo ya había superado lo de mi Amor. Pero al ver a Selena vivía algo que yo no había visto de él. Y ahora yo estaba allí. Siendo menos que ellos, habiendo hecho mucho menos y siendo menos buena persona, estaba allí despidiéndome … Pero al menos mi Amor descansaba en paz. Pensó que hacía lo correcto y se encontró con un accidente del cual quiso evitar …. Selena … Selena recibió el peor castigo, una marca que lamentablemente quedó en ella para siempre … Eso era lo que sentía ese día en el funeral. Sentía el vacío de Selena, sentía el viento frío que me pegaba en la cara. No podía dejar de pensar que aunque le recordáramos con alegría y con la mejor de las intenciones, esa imagen y esa sensación de derrota se apoderarían siempre de nosotros. No podía dejar de pensar que todos, propios y extraños, sentiríamos que ella sucumbió, que no llegó, que le ganó la maldad, la insensatez, la locura, el odio. No podía dejar de pensar que pasaría el tiempo y la gente pronto se ocuparía de otras cosas. No podía dejar de pensar que pronto los que la lloraban hoy seguirían a otras artistas mañana. No podía dejar de pensar que las nuevas generaciones no sabrían quién era Selena salvo que algún fan se lo contara. Y como si me imaginara que años después aparecería Selena Gómez y sus fans la llamarían lógicamente y a secas “Selena”, empecé a llorar por horas. No volví a ver ese rostro pero no me lo olvidaré jamás. ‘El sueño ha terminado’, había dicho alguna vez John Lennon y yo sentía lo mismo. Desde ese momento es que soy un vegetal en vez de una mujer. Desde ese momento siento que mi vida no tiene sentido si no está Selena a mi lado…&lt;br /&gt;Marielita miró a su tía y vio su rostro de tristeza, pero algo en ella había cambiado. Entendía que ella no quisiera seguir adelante sin Selena, pues sabía que sin ella nada era lo mismo … Pero Marielita tenía algo del relato de su tía que tal vez serviría para ayudarla. “Tía Rosita, me has dicho que Selena te dio su chaqueta de aquel concierto de Monterrey. ¿Ella te dijo algo al respecto cuando te lo dio?”, le preguntó sabiendo la respuesta, mas no lo que le contestaría su tía … “Si, que vendría cada vez que viniera a Monterrey para ver si no lo había perdido…”, le dijo Rosita. “¿Y nada más?”, volvió a insistir Marielita. “Y no, bueno, se reía mucho de su ocurrencia. También me dijo algo de lo que debía hacer … ¡¡Ah, sí!! Me hizo prometer algo … Sí … Me dijo que le prometiera que de allí en más me valiera por mí misma, que más allá de lo que yo hiciera, y de que Selena esté o no aquí, yo  debía luchar por mis sueños y hacer lo posible por ser feliz con lo que yo buscara y quisiera lograr…”. Rosita se quedó pensando, tomó conciencia de esas palabras de Selena y de la promesa que le había hecho ella, y se puso a llorar sin consuelo. Marielita la abrazó y sólo le dijo: “No te angusties, tía … Selena entendería tu tristeza, pero ahora que lo recuerdas, por qué no haces algo por ti y por Selena. Tal vez sería lindo que me contaras más historias de Selena o lo hagas con otros. Yo siempre te vi triste y sin ganas de hacer nada. Pero desde que te pregunté por Selena te vi hablar como nunca y tu cara ha relucido de una manera que me gustaría que la mantuvieras. Ahora prométemelo a mí, tía. Dime que de ahora en más harás algo por ti. Hazlo por Selena. Y mejor si lo realizas haciendo un lindo tributo a ella…”. A Rosita se le dibujó una sonrisa de esperanza en su rostro. Hasta hacía unos minutos se lamentaba por no haber tenido en cuenta su promesa a Selena. Ahora sabía que podía remediarlo … Lo podía hacer por ella y por Selena. Se le ocurrió escribir cada historia que le contaba a Marielita. Su sobrina incluso le dio una idea mejor. Le dijo que primero escribiera la historia y luego se lo contara a ella con más detalles visuales. Todo esto hizo que tía y sobrina se vieran al menos una vez por semana para hablar de Selena. Los padres le agradecían a Marielita pues después de la ida de Selena veían a su hija de nuevo activa y con ganas de hacer y de vivir. Marielita, como si fuera un adulto experimentado, siempre le decía a Rosita que contara lo que sintiera, que no importaba si la historia fuera alegre o triste, que lo más importante era expresar sus sentimientos a Selena y con ello dejarlo consignado por escrito, como fiel testimonio de su agradecimiento y de su cariño por ella. Un día Marielita contó lo que estaba haciendo su tía en casa de una de sus amigas y dio justo que el padre de esa niña tenía contactos con una editorial que podría interesarle las historias de Rosita. “Yo también amaba a Selena. Así que todo lo que sea por recordarla vale la pena intentarlo”, le dijo. Rosita fue a la editorial y presentó sus escritos. A la editorial le interesó y lo publicó. Al poco tiempo el libro fue un éxito de ventas y crítica. Y como si fuera una sucesión de hechos fortuitos, una cadena de televisión hizo un especial de Selena con show en vivo y una entrega de premios a los que habían hecho algo por el tributo a Selena. Unas dos semanas antes a Rosita le comunicaron que fuera elegante al Festival que se haría en México DF, no sólo para asistir a él sino para recibir un premio revelación por su libro sobre Selena. Cuando Rosita terminó de escuchar lo anunciado se fue a la casa de Marielita y la abrazó un largo rato antes de decirle por qué lo hacía. “Todo gracias a ti, Marielita. Tú me hiciste ver que la mejor forma de no angustiarme más por Selena es hacer algo por ella…”, le dijo. “No, tía. Yo no tuve ningún mérito. El mérito es de Selena. Ella fue la que te dejó su marca en tu corazón. Ella te inspiró desde lejos -y desde cerca- a escribir tan lindas historias …Además, tú estás cumpliendo la promesa que ella te pido que realizaras. Ella sabía que tú lo harías. No en vano te lo dijo…”. Rosita tuvo en cuenta esas palabras de su sobrina a la hora de recibir el premio: “Yo no quiero que esos aplausos sean para mí. Yo no soy la figura de esta noche ... Ni ninguna otra que la haya hecho un lindo homenaje a Selena ... La única figura de este festival es Selena. Por eso quiero que esos aplausos sean para Selena. Ella es la única protagonista de su historia. Y yo, como tantos otros, somos apenas meros instrumentos de su recuerdo…”. Por esas palabras recibió una ovación. Rosita lloró por un largo rato pero cuando llegó Marielita a su encuentro le dijo: “Quiero que me acompañes ahora a un lugar. Ya que estoy aquí en México DF debo cerrar definitivamente otro capítulo triste de mi vida…&lt;br /&gt;Para total sorpresa de marielita, Rosita se dirigió a la casa de los padres de su Amor. En cuanto la madre abrió la puerta ella le dijo: “Vine a perdonarlos y también a pedir perdón…”. La madre no pudo contener la emoción y lloraron abrazadas durante varios minutos. “Te vi en la televisión y quise ir a verte, pero tenía miedo…”, intentó decirle. “Ya está, ya pasó. Con Selena comprendí que con Amor todo es posible. Si lo hubiese sabido antes …. Antes creía que con su partida nada de lo bueno que hizo podría perdurar. Me equivoqué … Está en uno que perdure. La mejor forma de recordar a Selena es procurando ser como ella y brindándose por los demás como ella lo hacía … Como lo hacía también su hijo … Ambos se me fueron sin que yo pudiera hacer nada … Ahora sólo me queda parecerme a ellos para que su memoria y su obra nunca se pierdan”. Cuando la madre le dijo de ir al cementerio para ver a su hijo, Rosita se excusó: “No, prefiero no ir. A duras penas pude superar su muerte. Prefiero quedarme con su imagen de los buenos tiempos. Eso me da fuerzas para seguir. Lo otro … Ya lo experimenté cuando la vi sin querer a Selena. No lo recomiendo. Estas cosas no deberían suceder, al menos con gente que dio tan lindas cosas, nos dejó su mejor imagen y procuró hacer feliz a todos los que los rodeaban. Lamentablemente los buenos mueren y se nos van muy jóvenes … Dios debería revisar estas cosas…”. Rosita se sonrío con lágrimas en los ojos y le dio un último abrazo a esa mujer. Prometió volver y le dejó saludos al padre de su Amor. Ya en la calle nos fuimos caminando por un largo rato en silencio. Marielita sabía que debía dejarla que decidiera por sí misma su destino. Rosita se detuvo, la miró, y para su asombro y su contento se sonrió y le dijo: “¡¡Vamos a casa!! ¿Acaso no quieres ver mi último escrito sobre Selena? Mira que es inédito, ¡¡sólo dedicado para ti!!”. Marielita y su tía se rieron por un buen rato hasta que Rosita enfiló para su casa y puso su mano a un costado para que Marielita la tomara y se fueran juntas ... La niña la tomó y Rosita enseguida empezó a correr al grito de: “¡¡Gallina es el que termina último!!”. Fue la corrida más graciosa que Marielita haya vivido. A ella le daba gusto ver a su tía Rosita tan bien. Y si bien Marielita tuvo algo que ver con todo ello, ella sólo sintió que fue un medio, un medio para que su tía reencontrara su camino. Todo lo demás fue mérito de Selena. Sólo su Amor y ese cariño a la distancia podían lograr que su tía volviera a ser feliz…&lt;br /&gt;(A pesar de tanta tristeza, a pesar del dolor que nos provoca la ausencia de Selena, todavía podemos hacer algo por ella y para que nosotros podamos ser felices aunque sea un poquito. Hacer algo por ella con Amor, con su Amor. Aún el mundo puede ser mejor si seguimos el ejemplo y el cariño que Selena nos dejó.)&lt;br /&gt;Gracias a ti, Selena, todo ha cambiado para mí. Gracias a ti, Selena, todavía puedo sonreír…&lt;br /&gt;Te quiere mucho…&lt;br /&gt;Sergio Ernesto Rodríguez&lt;br /&gt;(Buenos Aires, Argentina)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/KRyRySVW5ts" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/wgVSevA5FZA" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/190480562316008320-4740930135544896496?l=selena-dreaming.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://selena-dreaming.blogspot.com/feeds/4740930135544896496/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=190480562316008320&amp;postID=4740930135544896496' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/190480562316008320/posts/default/4740930135544896496'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/190480562316008320/posts/default/4740930135544896496'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://selena-dreaming.blogspot.com/2012/01/solo-faltaba-que-cumpliera-mi-promesa.html' title='Sólo faltaba que cumpliera mi promesa, Selena…'/><author><name>sergioer</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14772617690931918743</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_YoABGsgmGMA/SVx9AfLV3mI/AAAAAAAABNA/4l1RFDyuZDc/S220/selena1567.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/KRyRySVW5ts/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-190480562316008320.post-2399302890469621761</id><published>2012-01-31T00:38:00.002-03:00</published><updated>2012-01-31T00:40:52.422-03:00</updated><title type='text'>Tú eres mi lugar en el mundo, Selena…</title><content type='html'>Tomás era un hombre oscuro, sin esperanza y sin ilusión. La vida lo había golpeado duro y supo sobrevivir a ella gracias a su constancia, a su tozudez … y a rendirse a una vida rígida y disciplinada. Tomás ya era una hombre grande. Cuando se quiso acordar se dio cuenta de que estaba solo en la vida y de que no había sido honesto ni con él mismo. Pasados los 50 años admitió para sí mismo que hubiese querido tener una familia, una esposa y varios hijos. Pero lo vivió negando como si él haberlo admitido siendo más joven lo hubiese dejado desnudo ante los demás y en inferioridad de condiciones. Prefirió no decirle a nadie lo que él sentía y deseaba. Tuvo muchos amores, todos frustrados y terminados de la peor manera. Cada vez que una mujer lo lastimaba con una relación, él se hacía más huraño, más cínico, más amargo. Si tal vez hubiese sido joven en estas épocas, en las que los chicos tienes más posibilidades de comunicarse y ser más desprejuiciados en mostrar sus sentimientos, se hubiese soltado más y hubiese tenido menos temor en mostrarse tal cual era. Pero por alguna razón que nunca supo y que tenía cierto aire de aviso y de premonición, 1995 lo despertó a Tomás en la realidad de que ya era un hombre mayor, sin esperanza, con un futuro de vida rutinaria y aburrida, en la mayor de las soledades y sin nada de Amor. Más de una vez lloró al sentir que sólo le quedaba esperar la muerte como “última novedad”, acontecimiento por demás previsible, pero una vez pasado ese momento encaraba la vida como todos los días, mostrando una paz que no tenía y una aceptación de la realidad, su realidad, que le provocaba un sentimiento mezcla de frustración y de ironía. Pero ese 31 de marzo Tomás se levantó con una sensación rara. Cuando tomó conciencia de que el despertador le hizo entrar en la realidad que le tocaba vivir, se incorporó y se dispuso a desayunar. Era extraño pues Tomás no solía desayunar en su casa sino que lo hacía en un bar próximo a su lugar de trabajo. Pero ese día no sólo hizo eso sino que, movido por un impulso extraño, decidió vestirse con remera, buzo y jeans, en vez del eterno saco y corbata. No iba a tener problemas en el trabajo con esto, pues allí no le obligaban a vestirse formalmente. A él le gustaba ser formal o estaba acostumbrado a serlo, hasta que llegó ese día en el que, por una extraña razón, decidió “cambiar”. Hasta un impulso llamativo lo llevó a encender la radio en vez de la televisión como solía hacer. Él era plenamente consciente de ello, pero un impulso irrefrenable lo llevaba a moverse de esa manera. Recordó que en la serie “Columbo”, el famoso teniente solía decir que cuando se enteraba de un crimen, lo primero que quería investigar era a aquellas personas que hacían siempre lo mismo todos los días a la hora en el que se efectuó el crimen, salvo ese día. Ésa era de aquellas cosas a las que Columbo quería encontrar una explicación, esas cosas que eran más importantes que los innumerables datos e informes que se le presentaban. Tomás sería para Columbo, si se cometía un crimen en su vecindario de Corpus Christi, Texas, uno de sus principales sospechosos o al menos una de las primeras personas a ser interrogadas, pues todo lo que estaba haciendo aquel 31 de marzo de 1995 no tenía ninguna lógica ni ninguna coherencia con lo que Tomás venía haciendo por años. Tomás se sentía extraño. Tomás se sentía como si alguien se hubiese apoderado de su persona que lo llevaba a ser cosas normales pero diferentes a las que hacía hacer. Y lo que era más llamativo: Tomás no se sentía incómodo con ello. Más bien lo hacía con una naturalidad que lo hacía sentir mejor. Al menos hacía algo distinto ese día…&lt;br /&gt;Y Tomás no se detuvo allí. Tenía el tiempo justo para llegar a tomar el bus que lo llevaría a llegar puntualmente a su trabajo, como todos los días. Pero decidió irse a caminar, aun cuando eso lo llevaría a llegar inexorablemente tarde. Tomás era un obsesivo con la puntualidad, el orden y respetar a rajatabla las reglas impuestas. Pero ese día tuvo ganas de ir a caminar al lugar de su trabajo. El día estaba horrible. Unas densas nubes cubrían todo el cielo y prometían que harían llover fuertemente cuando quisieran. Podría ser en una hora, podría ser a la noche, pero la lluvia llegaría inexorablemente ese día en forma copiosa. Pero a Tomás no sólo no le importó, sino que ni siquiera llevó un paraguas consigo. “Muchas veces el cielo me engañó, como tantas personas. De última, gozo con la lluvia que muchas veces no viene mal”, se dijo Tomás y decidió emprender su caminata al trabajo. Era definitivamente un Tomás distinto, al menos ese día. Él quería encontrar una explicación a ese “impulso” y sólo creía que algo había pasado en un sueño o en la realidad que lo había llevado a ese “cambio”. No tenía más referencia que esta sensación de que algo había sucedido, pero no podía saber qué era. Sólo se permitió hacer una cosa para poder hacer tranquilo ese impulso irrefrenable por ir a caminar a su lugar de trabajo. Llamó a su jefe y le dijo que había tenido un percance doméstico pero que en una hora estaría por allí. Su jefe tomó nota, le dijo que se quedara tranquilo y que viniera recién cuando todo estuviera bien. Tomás era tan cumplidor que ni siquiera una pequeña mentira como la que estaba haciendo haría que su jefe o alguien en el trabajo dudara de su palabra. Tomás a esta altura no sabía si eso era tan bueno como parecía o si era una muestra más de su previsibilidad que tanto lo afectaba en ese momento. Por eso salió de su casa sin mirar una y otra vez si había cerrado la puerta con llave, y partió con la seguridad de que ese “atrevimiento” que estaba haciendo era el comienzo de una nueva etapa de su vida para él ... Habiendo recorrido unas pocas cuadras en modo tranquilo y pausado, mirando el cielo y gozando de su alrededor, Tomás se estremeció por un ruido. Primero escuchó un portazo, luego sintió el sonido de alguien que corría presuroso. Al instante vio a una mujer de pelo largo y negro que llegaba corriendo a un porsche rojo que estaba estacionado afuera en la calle, se subió a él y salió a la mayor de las velocidades generando un chirrido producto del roce de las gomas del auto con el asfalto que casi hizo saltar los tímpanos a Tomás. “El ruido de un auto partiendo a toda velocidad nunca es una buena señal”, pensó Tomás. En un principio él no hubiese dudado de que lo que había visto se trataba de un robo. Incluso esperó a que enseguida saliera alguien corriendo detrás denunciando el hecho. Pero cuando recapacitó en lo sucedido sintió que a esa mujer ya la conocía, que la había visto recientemente, que era famosa. Su mente viajó por miles de imágenes hasta que de pronto se dio cuenta de quién era y de qué había pasado en las últimas 24 horas. La mujer que había partido a toda velocidad era Selena. ¡¡Y a Selena la había visto en el Days Inn  el día anterior!! Tomás no era admirador para nada de Selena. Su propia amargura y su propia visión pesimista de la vida hicieron que Tomás no la disfrutara nunca. Incluso pensaba que ella era una artista como cualquiera, que era famosa por canciones “pasatistas”, por lo que no dudaba de que pronto sería olvidada. Ahora que la veía saliendo presurosa de ese lugar, que seguramente sería su casa, empezaba a armar el rompecabezas en su propia mente. Antes que nada fue al lugar en el que partió el auto y vio las marcas que había dejado en el asfalto. Sin duda de que eso no era un buen augurio. Miró para lo que sería su casa. Al rato la pudo reconocer pues la vio en algún periódico y algo lo hizo preocupar más. Su casa estaba cerrada y no parecía que hubiera nadie en ella o que estuviera al menos alguien despierto … Más se preocupó cuando recordó lo del día anterior. Por esas cosas de la vida y del destino, fue Tomás al Days Inn a visitar a una tía que se había alojado allí por sólo un día de paso a su destino que era Monterrey. No pensaba ir, como siempre, pero la insistencia de su tía pudo más, y mucho más su miedo a que su negativa la llevara a su parienta a que lo visitara a su propia casa. Al poco tiempo de estar conversando formalmente con ella, escuchó un portazo y al rato dos mujeres discutiendo. Él pensaba seguir hablando, pero su tía, que era una “chusma empedernida”, lo hizo callar para escuchar la discusión de dos mujeres para ambos desconocidas. Él no quería escuchar, incluso se incorporó y se fue a una de las ventanas para mirar cualquier cosa que lo distrajera de ese momento tan incómodo. Pero cuando Tomás se asomó vio que había un joven esperando pacientemente en una camioneta. Al ver dónde estaba ubicado, vio que el muchacho estaba esperando a la gente que estaba discutiendo en esa habitación contigua a la que estaba él. Lo veía preocupado y tenso, pero impertérrito en su camioneta. Creía conocerlo pero no sabía de dónde hasta que vio salir a la mujer que estaba en la habitación de la discordia. Vio que era Selena y que el que estaba esperando era Chris, su esposo. Esa imagen a Tomás lo perturbó. Aunque él lo negara, él sabía de Selena, de su talento, de su fama y de lo que representaba para tanta gente. Él sabía que Selena era una mujer encantadora, además de una gran artista. No podía concebir verla y escucharla enojada con una mirada entre triste y perturbada. No es que Tomás pensara que los artistas estaban siempre igual, pero Selena … Podía negarla como artista, pero él sabía como todo buen texano qué tipo de mujer era. Fue tanta su desorientación que cuando todo pasó le preguntó a su tía, como quien no quiere la cosa, qué estaban discutiendo esas dos mujeres. Su tía no supo bien qué contestarle pues sin duda lo que más le importaba a ella era si el asunto pasaba a mayores. Aun así le dijo: “No sé muy bien lo que sucedía. Sólo sé que una de ellas le reclamaba por algo y le preguntaba por qué los estaba extorsionando. Y la otra le decía que ella no había hecho nada, que la estaba acusando pues su padre ‘le había metido ideas raras en la cabeza’ y le suplicaba que viniera sola la próxima vez, así hablaban tranquilas”. Tomás se quedó pensando pero luego entre la conversación con su tía, la llegada tarde a su casa, el comer y dormir lo hicieron olvidar el tema … al menos aparentemente. Luego se levantó y pasó todo lo extraño que estaba viviendo ... Volvió a ver las marcas del auto, el silencio y la oscuridad de la casa de Selena y no supo qué hacer ni para dónde rumbear. Algo no estaba bien y el desenlace podía ser por lo menos preocupante. Un primer impulso lo llevó a q-productions, la empresa del padre de Selena. Tal vez Selena había salido presurosa allí, pues estaba llegando tarde a ese lugar por algún motivo. No fue muy esperanzador pensar en esa posibilidad. Sólo fue en realidad a descartar posibilidades. Quería cerciorarse o convencerse de que esta historia tenía otra lógica, y no lo que la realidad de dos hechos y una misma protagonista le mostraban. Cuando llegó al lugar sólo preguntó por Selena a una de las secretarias que estaba allí. Para no levantar ninguna sospecha, sólo dijo que quería pedirle un autógrafo para un sobrino … “No, señor. Aquí no está Selena ni nadie de la Familia Quintanilla. Selena seguramente vendrá por la tarde a grabar y luego se irá a Los Ángeles para dar un concierto. ¿Quiere que le deje algún recado o un teléfono a donde ubicarla?”, le dijo la secretaria. Tomás le dijo que no, que vendría más tarde para encontrarse con ella. Cuando salió de allí, Tomás salió presuroso. Empezó a sentir que Selena estaba en peligro, que esa discusión, que esa ida presurosa de Selena, las casas en silencio y nadie en q-productions eran signos inequívocos de que nadie estaba actuando normalmente ese día. Otra vez vino Columbo a la mente de Tomás, y pensó y pensó dónde estaría Selena, a dónde iría … Y recordó las palabras de su tía, que escuchó de la mujer que discutía con Selena … Ese pedido de que Selena volviera, pero que volviera sola para hablar “más tranquilas” ... Tomás abrió bien los ojos, sintió un nudo fuerte en su estómago y salió corriendo al Days Inn. No sabía qué iba a ser pero estaba casi seguro de lo que podía suceder. Temía que estaba corriendo una carrera pero estando muy lejos del que iba primero y sin siquiera tenerlo a la vista. Hubo un momento en el que iba a llamar a la policía o volver para avisarles a Chris y a la Familia de Selena. ¿Pero qué les diría? ¿Por qué alguien creería las hipótesis sin pruebas de un desconocido? Prefirió primero ir al Days Inn. Era más rápido y más expeditivo. Luego vería qué hacer. Ya vería cuando se cerrara otro capítulo de esta historia sin título…&lt;br /&gt;Cuando llegó al motel, notó que la habitación en la que se encontraba Selena el día anterior estaba cerrada y a oscuras. Ni siquiera podía ir a la habitación contigua pues su tía ya se había ido y ya estaba ocupada por otras personas … Optó por ir al lobby y preguntó por Selena, y si ella no estaba si había alguien relacionado con ella o algún familiar. El empleado que lo atendió le dijo que no tenía registrada a ninguna Selena y no tenía conocimiento de que alguien cercano a ella estuviera allí. Pero por suerte para Tomás una de las mucamas que pasaba por allí dijo: “Sí, señor. Selena estuvo aquí. Fue a ver a la presidente de su club de fans, pero ya se fueron…”. “¿A dónde?, le preguntó desesperado. “Al hospital estatal. Parece que la mujer tenía una dolencia y Selena la fue a acompañar…”, le dijo la empleada. “¿Hace mucho que se fueron?”, volvió  a preguntar Tomás.  “Hará una media hora, más o menos…”. Tomás agradeció la respuesta y en cuanto salió no le dieron las piernas para correr hacia el hospital. Podía esperar a que volvieran, pero quién sabe qué podía ocurrir desde el motel al hospital y a la vuelta, si es que había una vuelta. Optó por tomar un taxi para apurar los tiempos y llegó al hospital. Entró a la guardia y sin vueltas preguntó por Selena. Al principio los médicos y asistentes no le respondían o no querían decirle nada hasta que una de las enfermeras le hizo una seña y lo llamó aparte. “¿Tú buscas a Selena? Pues estuvo aquí, con alguien, una mujer que se llama…”, empezó a decirle. “No importa esa mujer. No me la nombres. Dime dónde está Selena…”, le imploró. “Ya se fueron. Mira. Acá nadie quiere decirte nada porque no quieren brindar información a desconocidos, máxime por el caso planteado. Es que esa mujer dijo que la intentaron violar, pero cuando quisimos revisarla no quiso. Yo tampoco te diría nada si no fuera porque la vi muy preocupada a Selena. En realidad la vi fastidiosa, muy perturbada. En cuanto ella se negó a ser revisada, Selena hizo un gesto que no podré olvidar. Eso me inquietó. Traté de hablar aparte con Selena, pero me dijo que no quería hacerlo, pues temía que ella se diera cuenta de que estábamos hablando a sus espaldas, sospecharía y ya no sabría qué podría hacer. Luego quise llamar a la policía para que interviniera en el caso pero las autoridades del hospital me lo impidieron. Me dijeron que si esa mujer era de San Antonio y decía que la quisieron violar en Monterrey, ellos nada podían hacer en Corpus Christi sin su consentimiento, salvo intervención de la policía de Monterrey o de San Antonio, previa denuncia. Por eso las dejamos ir, pero yo quedé preocupada. ¿Crees que podrá pasar algo malo?”, le dijo la enfermera con gran preocupación. La cara de Tomás lo decía todo. Sólo le dijo que rezara por Selena y salió corriendo para el motel. No había preguntado a la enfermera sobre hacía cuánto se habían ido Selena y esa mujer por lo que la incertidumbre y la desesperación se habían apoderado de Tomás. Con último que tenía de dinero tomó de nuevo un taxi y volvió al motel. Como una mueca del destino, notó que había tomado el mismo taxi que antes y que el conductor lo miraba raro. “Parece que estamos apurados, ¿no?”, le dijo con mirada pícara. Tomás lo miró seriamente y le dijo casi tartamudeando: “Más bien desesperado. Le pido por el Amor de Dios. ¡¡Apúrese!! ¡¡Hay una vida en juego!!”. El conductor aceleró el auto sin chistar y su cara se transformó en sumo temor. Parece que la cara de Tomás mostraba algo más que su propia voz, algo más que ni él mismo quería mirar. En cuanto llegó al motel, vio que Selena y esa mujer estaban yendo camino a la habitación 158. Tomás tomó la billetera y se la tiró al taxista al grito de “Gracias. Quédese con el vuelto y con todo lo que haya adentro”, sin saber ni querer saber qué más habría allí. Empezó a correr. Tomás pensaba en llegar antes y decir cualquier cosa como pretexto, pero si hacía eso no llegaba ... Ellas ya estarían dentro de la habitación y todo sería más complicado aún ... Tomás corrió unos pasos más y cuando vio que la mujer abría la puerta gritó con toda la voz: “¡¡Selena!! ¡¡Selena!! No entres, ¡¡no entres, por favor!!”. Selena se detuvo buscando quién gritaba por ella. La mujer volvió sobre sí y con gritos buscaba que Selena no diera cuenta de esos gritos. Como Selena seguía buscando de manera llamativa quién la llamaba, la mujer en forma grotescamente burda pretendía llevarla al interior de la habitación tironeándole de los brazos. “¡¡No entres, Selena, no entres!! Estoy aquí. Por favor, ¡¡escúchame a mí primero!! Aquí, ¡¡estoy aquí!!”, le gritó Tomás al borde del colapso nervioso. Selena siguió mirando obsesivamente con un campo visual cada vez menor pues el tironeo de esa mujer la había puesto casi dentro de la habitación … Hasta que lo vio … Entonces, hizo fuerzas con sus brazos, se sacó de encima a esa asesina en potencia y fue al encuentro de Tomás …”¡¡Hey!! ¿Pero qué sucede? ¿Acaso viene un huracán y me estás previniendo para que me cuide? ¿Acaso crees que puede pasarme algo si entro allí?” y me señaló esa horrible habitación. Selena miró a Tomás como esperando que le diera certeza a sus preguntas, como si él fuera el portavoz de la verdad, de las respuestas a sus dudas … O a sus certezas, a esa altura de las circunstancias ... Por un instante, Tomás sintió que Selena sabía todo, todo lo que le podía llegar a pasar, como si sólo esperara un milagro, un salvador, la providencia, algo que la sacara de algo del que por sí sola no podía salir … Allí Tomás entendió de su insistencia por buscar a ese alguien que la llamaba desesperado … “Sé que te parecerá absurdo, Selena, pero vine a … disculparme contigo. Yo nunca quise admitir que eras una buena artista. Yo viví amargado muchos años de mi vida. Ya soy grande y nada esperaba de nadie ni de nada. Tú me devolviste la alegría y la esperanza. Por ti vale la pena seguir luchando. Por ti vale la pena hacer hasta lo imposible para la gente sea feliz. No vine a pedirte un autógrafo. No vine a pedirte ni un disco ni ningún souvenir. Sólo vine a decirte esto, porque justo te vi de casualidad ayer aquí mismo y no tan casualmente hoy … ¡¡aunque te busqué por todos lados!! Sólo vine a decirte esto pues tengo la intuición de que por allí esto que te digo te puede servir en un futuro…”.  Selena se le quedó mirando hasta que Tomás notó que una lágrima salía de sus ojos sin que ella intentara sacársela de su cara. Cuando estaba por decirle eso, Selena lo abrazó y empezó a llorar. Tomás también la abrazó y lloró con ella también, más ninguno de los dos intentaba decir ni hacer más nada. De pronto apareció un policía pidiéndoles su atención a ambos. “Disculpe, señor. Hay una denuncia contra usted. Dicen que usted está acosando  a esta señorita. Me dijo algo de violencia de género o algo así. Pero como sea, me tendrá que acompañar…”. Tomás miró al policía consternado y observó con desesperación a Selena. Podía aceptar cualquier cosa menos dejarla allí sola… “Perdón, señor policía. Antes que nada soy señora …¿Pero quién hizo la denuncia?”, preguntó Selena muy perturbada. El policía señaló con su lápiz a la que ocupaba la horrenda habitación y que apenas asomaba su cabeza desde la puerta de su habitación. Tomás recién allí entendió por qué la mujer no intervino más luego de que Selena se desligara de ella. Estuvo ocupada en denunciarlo a la policía de acosarla a ella y a Selena. “Pero yo no le he acusado a este señor. Él es uno de mis admiradores y vino a darme todo su afecto. Es su palabra contra la mía. ¿A quién le cree usted?”, le dijo Selena indignada. “Yo no tengo por qué no creerle, Selena, pero si la mujer mantiene su denuncia…”. Selena fue a la habitación de la mujer para pedirle que fuera a ratificar la denuncia en su cara. Tomás corrió e interrumpió su paso. “¡¡No!! ¡¡No entres, Selena!! Es lo que ella quiere.  Si vas a entrar, ¡¡que entre el policía primero!!” El policía se excusó de hacer eso pues no tenía por qué hacerlo. En el medio de toda esa discusión, Selena insistió en ir a la habitación y a pedirle a los gritos a esa mujer que saliera a ratificar su denuncia delante de todos. La mujer, para asombro de todos, se anticipó pidiendo disculpas, y empezó a decir que salía para aclarar todo en la comisaría, que hubo un malentendido, que se interpretaron mal sus palabras, pero que ella misma aclararía todo, que ella misma diría la verdad; sólo pedía buscar su cartera y que no la acompañara nadie; que ella saldría en 5 minutos; que irían todos a la comisaría y retiraría los cargos; que quería hacerlo allí para disculparse públicamente de todos .... Cuando Selena le dijo por qué no lo hacía allí mismo delante de todos con el policía como interlocutor válido y todos de testigos, ella se negó. “Yo esto lo comencé a mi modo. Lo quiero terminar de la misma manera. Ya quedará todo aclarado. Ya verán...”. Y se fue al interior de la habitación cerrando la puerta suavemente, disculpándose de todos una y otra vez, sobre todo de Selena, y haciendo un gesto con la mano suplicando una espera, su última voluntad. En cuanto ingresó a su habitación, todos se miraron consternados. El policía se encogió de hombros como diciendo que nada podía hacer, que ella tenía razón: la denuncia seguía firme, sólo ella podía retirarla y ella no lo había hecho aún. Tomás se quedó pensando mientras Selena esperaba impaciente. Tomás pensó que si le quería hacer daño no había desistido de hacerlo. Allí dio cuenta de que esa mujer era una psicópata, que lo tenía todo planeado y como surgieron cosas imprevistas que le descubrieron el juego, sólo quería ganar tiempo, tiempo para sorprender de nuevo, ¡¡tiempo para matar!! Esa mujer estaba jugada. Y jugada por jugada, prefería irse con su objetivo cumplido aunque se pudriera en la cárcel de por vida. Tomás volvió a tomar conciencia de que el peligro acechaba ... Y de que Selena había perdido la paciencia. En realidad la había perdido mucho antes, en el hospital cuando la fue a acompañar en otro de sus engaños … De pronto Selena, al grito de “ya no aguanto más. Sal de una vez”, se dispuso a ingresar a la habitación. Tomás corrió hacia ella al grito de “¡¡No entres!! ¡¡Está armada!! ¡¡Te va a matar!!”. Selena estuvo a punto de abrir la puerta pero esa advertencia de Tomás la hizo dudar. Se le quedó mirando mientras Tomás fue hacia ella. El policía, como creyendo en la denuncia de esa pérfida, fue tras Tomás pensando acaso burdamente de que él finalmente atacaría a Selena. En un segundo la desgracia se desató. Tomás le pegó un empujón a Selena quien cayó a un costado junto a Tomás. La puerta se abrió por el envión de la mano de Selena al retirarse, y la mujer disparó sin piedad al blanco a quien pensaba dar. Pero su disparo dio en el cuerpo del policía que fue en busca de Tomás. Selena comenzó a gritar y Tomas la incorporó rápidamente al grito de “¡¡Vamos, Selena, salgamos ya!! ¡¡Ella ya sabe que no dio en el blanco que esperaba!! ¡¡Ella vendrá por nosotros!! Cuando Tomás se llevaba a Selena por salvarla del horror, vio que la psicópata salió de la habitación con su mejor expresión, su verdadera expresión de la muerte al grito de “¡¡Esta vez no te escaparás, Selena!! ¡¡Ya verás quién soy!! ¡¡No llegarás a nada sin mí!!”. Tomás trató de buscar un recoveco que los refugiara circunstancialmente del momento pero no lo halló. Cuando volvió con Selena sobre sus pasos, vio que esa mujer estaba por disparar de nuevo desde la puerta de esa horrenda habitación. Selena y Tomás sólo miraron en silencio el desenlace. Selena tomó de la mano a Tomás y lo miró tiernamente como diciéndole que el destino estaba marcado, que ella lo sabía y que no había escapatoria. Lo miró por un instante y en ese instante le agradecía por lo hecho, que era una lástima que recién se diera cuenta de todo, si lo hubiese visto antes todo sería distinto ... Pero ocurrió lo que nadie esperaba … Una mano impensada, una mano de alguien que advirtió tarde las maniobras de esa psicópata y que estaba pagando las consecuencias de semejante error ... El policía malherido llegó a pegar un manotazo a uno de los pies de esa pérfida que la hizo trastabillar y desplomarse sobre su cuerpo. La pistola cayó a un costado y cuando la psicópata sacaba unas fuerzas inusitadas para buscar el arma y disparar, Tomás se soltó de Selena y corrió hacia el arma y la pateó bien lejos al descampado para que ya nadie saliera más herido. Luego le pidió a Selena que no se moviera de allí mientras empezó a gritar por ayuda. La policía vino al instante: ya había sido advertida por personal del Days Inn. Enseguida se llevaron a esa pérfida mujer y al policía que aún vivía milagrosamente. La que más deseaba que se salvara era paradógicamente esa psicópata. Ella conocía las leyes de Texas. Si ese policía moría, a ella le esperaba la pena de muerte. Un delgado hilo separaba cadena perpetua de pena de muerte. Finalmente, fue cadena perpetua, y menos mal que fue así no por esa persona sino por el policía que cumplió su deber, y salvó a Selena y a Tomás…&lt;br /&gt;Cuando Tomás pudo salir del estado de shock miró a un costado y vio a Selena llorando acurrucada con sus brazos y cara contra sus piernas. Rápidamente fue a su encuentro y la abrazó fuertemente. Selena se agarró y se agarró bien fuerte del cuerpo de Tomás como si fuera una garrapata y lloró aún más. “Ya todo pasó, Selena … En realidad nada se ha superado. Ahora es cuando debes ser muy fuerte. No quiero alarmarte. Más bien advertirte. Ahora vendrán todos por ti para saber qué ha sucedido. Yo no te voy a decir lo que debes hacer. Sólo tú lo sabes. Lo único que te puedo aconsejar es que seas como siempre lo has sido. Sé sincera. Di la verdad. Muéstrate tal como lo que sientes. La gente no sólo te admira. También te quiere. Si eres honesta con ellos no tendrán ninguna duda. Y ten en cuenta esto: ella no se quedará callada. Ya está jugada. Perdida por perdida dirá cualquier cosa de ti. Te calumniará. Intentará seducir al periodismo sensacionalista con “verdades ocultas”, con “revelaciones”, con “lo que no saben de Selena”. Antes de que ella hable, anticípate. Di tu verdad. Sé la que dé la primera versión, la verdadera versión. Que a los demás sólo les quede contestar a tu versión. Que a los demás sólo les quede subir la apuesta con mentiras…”. Selena me abrazó y me agradeció llorando sin parar. “No sé cómo agradecerte. Aún no sé cómo te llamas y no sé por qué estás aquí. Aún no sé qué te llevó a este lugar y a hacer lo que has hecho. No sé qué será de mí de aquí en más. Hoy sentí una gran desilusión y de pronto casi veo la muerte. Me siento débil. Creo no estar preparada para los desafíos que me había propuesto. Parece que el mundo es más hostil de lo que pensaba. Yo creía que con Amor, con una sonrisa y tratando bien a todos nada me ocurriría. Pensé que con trabajo, con esfuerzo, con talento y con la verdad nada nos detendría. Y ahora me sucede esto. ¿Cómo voy a hacer? ¿En quién voy a creer ahora?”, me dijo Selena desesperada y se tomó las manos con la cara sin poder dejar de llorar. Yo la tomé fuertemente y le dije: “¿Acaso ella es el mundo? ¿Acaso ella es tu familia? ¿Acaso ella es el público que te quiere? ¡¡No, Selena!! Ella no es el mundo, no es tu público, no es tu familia. ¿Hubieses imaginado que te iban a atacar desde adentro? Si alguna vez pensaste que te podían lastimar, ¿no lo pensaste que lo iban a hacer desde afuera? No, Selena. El público que te quiere está afuera sufriendo por lo que pasaste, esperando que les digas qué pasó, que les sonrías como la mejor respuesta a sus ruegos y rezos. ¡¡Vamos, Selena!! ¡¡No te me quedes ahora!! Si te refugias en ti, ella ha ganado. No se lo permitas. No le des el gusto. Es mejor enfrentar el miedo y seguir adelante. ¿Acaso no siempre tienes miedo cuando sales a dar un concierto? Pues bien. Nada ha cambiado. ¡¡Nada!! Sólo ahora sé fuerte y ya sabes lo que tienes que hacer. ¡¡Sólo te pido que no quedes presa del pánico!!”. Selena me miró y asintió un poco más tranquila bajando los ojos y quedándose pensativa por un largo rato. Luego levantó la vista y pícaramente me dijo: “Me estás diciendo todo esto para no decirme cómo te llamas ni de dónde vienes, ¿no?”  y echó una carcajada de esas grandes, bien liberadoras. Tomás se rió con ella y sólo le dijo: “Me llamo Tomás. Lo demás, poco importa. Mi vida cambió desde que supe lo que eras y cuando temí por tu destino…”. Selena y Tomás se quedaron entre riendo y llorando al mismo tiempo hasta que escucharon unos gritos de desesperación. Era la Familia Quintanilla en pleno que fue al encuentro de Selena. Fueron minutos demasiado emocionantes. Tomás los veía y recién allí comenzó a llorar con todas sus fuerzas. Fueron momentos en los que no se había permitido mostrar una emoción, en los que no se pudo relajar hasta que todo pasó. En el medio de la emoción, el jefe de policía del lugar se acercó a Tomás y le dijo cortésmente. “Me va a tener que acompañar … usted y Selena. Pero no se preocupe. Sólo queremos sus declaraciones. Pronto los liberaremos para que descansen luego de semejante tensión…”. “¿Y el policía herido? ¿Está bien?”, le pregunté angustiado. “Saldrá, saldrá … ¡¡Ah!! Aun en el estado en el que estaba me dijo que les dijera que lo sentía, que los perdonara por no creerles, que sólo cumplía con su deber, que al menos pagó con recibir el balazo y no Selena …”, dijo el jefe de policía a Tomás y él lo acompañó. Ya en el departamento de policía se encontró con el padre de Selena. “No tengo palabras para agradecerle. Quisiera poder compensarlo pero no sé cómo. Dígame si necesita algo, dígame si…”. Tomás lo interrumpió diciéndole: “¿Quiere compensarme? Sólo cuídela a Selena. Déjela que se exprese. Déjela que haga lo que ella crea más conveniente. ¡¡Más que nunca ahora!! Yo sé muy bien que no le fallará. Tampoco defraudará a su público … Pero es necesario que ella maneje los tiempos. Selena es la única que sabe bien lo que le pasa y la única que le puede encontrar la solución a semejante trauma. Usted esté cerca, esté bien cerca por si ella necesita algo, por si necesita de usted en momentos de indecisión y de desesperación. Yo sé muy bien que Selena deseaba que usted estuviera a su lado cuando todo en ella hoy era confusión y sensación de no salida”. El señor Quintanilla agradeció sus palabras y prometió cumplir con su promesa dándole un fuerte abrazo. Luego le dijo: “Tendré que avisar a la gente de Los Ángeles que Selena deberá cancelar el concierto de mañana. Ella no está en condiciones. Además, no sé cómo reaccionará la gente. Y no querría que la prensa la hostigue…”. Cuando dijo eso Tomás recordó que él también tenía que llamar a alguien … A su jefe, para decirle que se demoró “un poquito más de la cuenta…”. Aun así le dijo al señor Quintanilla: “Pero antes de decidir lo que sea, ¿por qué no le pregunta a Selena? Escúchela. Fíjese qué es lo que siente y luego se lo comunica”. Él asintió y todos nos quedamos esperando que Selena saliera del departamento de policía. Afuera había un mundo de gente que sólo gritaba por ella. Tomás veía por la televisión que se preparaban caravanas desde todos los pueblos de Texas, de México, de Chicago y de cualquier ciudad de los Estados Unidos y México para dar su apoyo a su ídolo, a su igual, a esa mujer que los había encantado y que ahora necesitaba de su ayuda. Tomás pidió el teléfono a uno de los policías y llamó a su trabajo. Cuando quiso decirle a su jefe “¿No sabe lo que me pasó?”, él le dijo: “No me digas nada. Ya lo sabemos … ¡¡Eres un héroe!! ¡¡Has salido en televisión!! Tómate el tiempo que quieras que acá te esperaremos”. Tomás se quedó petrificado. Escuchaba por el auricular a sus compañeros de trabajo que vitoreaban su nombre y que le gritaban que era un genio … “¡¡Qué ironía!!”, se dijo. “Hasta hoy yo era un oscuro empleado totalmente ignorado. Si se hablaba de mí era por detrás, a los cuchicheos y mal. Bastó que salga en la televisión y soy un héroe. Creo que no podré seguir trabajando allí. Ya no tengo lugar. Ése no puede ser mi destino final” y colgó el teléfono sin decir más. Afuera la multitud no sólo coreaba el nombre de Selena sino que exigía su aparición. La situación se hacía insostenible pues Selena seguía reunida con el jefe de policía. Todos se miraron pero nadie se animaba a nada. Algo había que hacer. De pronto Tomás se adelantó y le dijo a la multitud: “¡¡Hola a todos!! Les agradezco que hayan venido a dar su apoyo a Selena. Ella vendrá pronto a decirles lo que tenga para aclararles. Sólo les pido no sólo que le tengan paciencia sino que le brinden todo su Amor como ella se los ha dado. No tengo que explicarles que una psicópata que decía ser su amiga estuvo muy cerca de matarla. Selena está muy dolida. No sabe si debe seguir. Sólo díganle lo que sientan ustedes. Ella sabrá entonces qué hacer”. Cuando Tomás terminó la multitud lo ovacionó y prometió esperar a que Selena apareciera para dar su sentir. Tomás no entendía cómo estaba allí siendo el centro de todo, y ovacionado y querido como nunca lo había sentido. Sin duda para él era un momento único, una sensación sólo sentida gracias a lo que le generaba Selena. Al rato ella salió, le dio un gran beso y abrazo a Tomás y le dijo: “Ya sé lo que has dicho. Voy a hablarles. Tengo algo que decirles. Y no los voy a hacer esperar. ¡¡Si no lo hago ahora no lo haré nunca!!”. Y Selena salió … Una ovación que duró una eternidad invadió el destacamento de policía y toda la ciudad. Selena no pudo evitar llorar, y eso generó que toda la multitud coreaba su nombre y le diera ánimos. Cuando recobró las fuerzas, alcanzó a decirles: “Hoy viví una pesadilla … Una pesadilla que rondó muchas veces por mi cabeza en forma de sueño y hoy casi se hace realidad. El destino y una gran persona, Tomás, que a partir de hoy será mi jefe de prensa, impidieron que me fuera de este mundo. También Tomás y lo que me ocurrió me hicieron ver que no debía dejarme llevar por el miedo, que nunca sería lastimada por ustedes que me quieren de verdad. Yo sé que nunca recibiría ninguna muestra de agresión. Yo sé que me quieren. Por eso, y por ustedes, y por mí también, no me detendré. Aprovecho para decirle a todo Los Ángeles que me esperen mañana. Yo daré el concierto. ¡¡Ni lo cancelaré ni lo suspenderé!! No me dejaré amilanar por nadie. Yo seguiré adelante. ¡¡Yo sobreviviré!! Sólo les pido que me acompañen. Sólo  les pido que me escuchen sólo a mí. Esto lamentablemente recién empieza. Hoy me lastimaron y mucho. Y sólo podré superarlo si todos me acompañan. Espero que sea así. Mil abrazos y mil besotes a cada uno de ustedes. Cuídense muchísimo que yo también lo haré. ¡¡Hasta luego, chau!! ¡¡Gracias, muchas gracias!!”, terminó de decir Selena y se puso a llorar largamente. La gente le gritaba, les daba toda clase de muestras de cariño, les prometieron que harían lo que ella les pidió. Tomás fue a rescatarla y la llevó para que se quedara con su familia. Selena alcanzó a decirle: “Espero que aceptes el cargo que te di. Necesito de la ayuda de todos. Y de la tuya también. ¡¡No me dejes!!”, le suplicó. Selena fue con sus padres y Tomás le dijo a A.B. si les parecía bien que formara parte del equipo. “Hermano, luego de lo que has hecho ya eres parte de nosotros. Además, si mi hermana te adoptó, no hay más nada de qué hablar. ¡¡Sólo haz lo que ella te pide!!”. Tomás vio emocionado cómo los padres de Selena, Chris, Suzette y el mismo A.B. le pedían a Tomás encarecidamente que los acompañara a Los Ángeles. “Y no te preocupes por la policía. No sabían si aún debían autorizarlos a salir de Corpus Christi. Pero ellos no quieren tener problemas con la gente. Aman a Selena y tú eres un héroe. ¡¡Lo único que falta es que los castiguen en vez de premiarlos!! Así que vamos para Los Ángeles. Cuando llamé para confirmarles nuestra presencia, me dijeron que ya lo sabían, que ya habían visto el discurso de Selena hacia sus fans. Todos estaban pendientes y muy contentos. ¡¡Se imaginan que van a tener que programar más conciertos!!”, le dijo el padre de Selena a Tomás y lo abrazó. Todo parecía solucionado, pero una etapa nacía para todos, una etapa que dependía de ellos mismos que saliera bien. Esta experiencia les debía servir a todos. Ya les cambió la vida. Ahora debía serlo para bien de todos…&lt;br /&gt;Ya camino en avión para Los Ángeles, Selena se le acercó a Tomás y le dijo: “¿Ya sabes lo que le dirás a la prensa cuando lleguemos?”. Yo la miré y le dije: “No lo pensé ni quiero. Yo quiero ser honesto y decirles la verdad. También lo que sienta en el momento. Si voy a hacer tu jefe de prensa tengo que ser como tú…”. Selena le dio un gran beso y le dijo: “Sé que lo harás. Espero que puedas darles un buen concierto. Espero no caer…”. Tomás la interrumpió: “Lo importante es que no dejes de hablarles a ellos y a la prensa como siempre lo has hecho. Déjame a mí cuando que haya que contestar agresiones y preguntas molestas. Por lo demás sigue en contacto como siempre. Ése es tu mayor capital. Que el público sienta que no huyes de ellos, que siempre irás a por ellos para expresarles todo su cariño. Eso no tiene que modificarse. Déjame a mí lo más difícil…”. Selena se lo agradeció y le preguntó: “¿Por qué haces esto por mí? Aun trato de buscarle una explicación. Sé que te debo la vida pero no sé por qué hiciste todo esto por mí…”. “Ya lo entenderás, Selena, ya lo entenderás. En la vida uno siempre busca su lugar en el mundo. Muchas veces no se encuentra nunca. Muchas veces vivimos pensando que ya nada hay por hacer sino esperar la resignación y la muerte. Yo ya no esperaba nada de la vida. Nunca fui feliz pero tampoco luché por la felicidad. Hasta que supe de ti y dejé de negar tu existencia. Tuvo que pasar todo esto para que me diera cuenta. Hubiese sido mejor que lo descubriera antes, pero más vale tarde que nunca. Hoy sé que encontré mi lugar en el mundo y ése lugar es bregar para que te vaya bien en la vida y seas feliz. Espero poder cumplir con esa función. ¡¡Por ahora no me fue para nada mal…”, le contestó Tomás riéndose de verdad por primera vez en su vida. Selena se le quedó mirando y le dijo: “Y sí, muy lindo, ¡¡pero la próxima vez date cuenta antes!!”, y los dos echaron a reír a carcajadas. Los dos se dieron cuenta de que ya nada los detendría y de que ambos serían felices cuidando el uno del otro. Eso los salvaría del horror, los ayudaría a superarlo, a dejarlo atrás. Ambos dieron el gran paso y Selena dio el mejor de sus conciertos. Pronto la locura quedó atrás y encerrada entre rejas e incomunicada. Pronto Selena emprendería un camino que la llevaría a la cima mundial. Pronto ese recuerdo sería un motivo para reír y para llorar, y para agradecer a Dios que los pusiera en el momento justo en el lugar indicado. Pronto fue una anécdota para contar a sus hijos, para que nunca se olvidara y para en lo sucesivo todos supieran qué hacer para no perder nunca la felicidad, para que el que trabaja, hace bien las cosas, tiene talento, y es honesto y sincero siempre tenga una justa recompensa. Para que nunca tengamos que lamentar que un ser tan bueno, tan talentoso y tan querido se nos vaya sin saber por qué, se vaya por obra de la maldad de uno y la inoperancia de otros. Para que vivamos en un mundo llena de “Selenas”, de gente con buena voluntad que sólo quiere contribuir a que este mundo sea enteramente feliz…&lt;br /&gt;(Ojalá fuera Tomás … Ojalá estuviera en mis manos el destino de Selena. Ojalá pudiera decidir que el destino de Selena sea el de ser feliz a su manera, es triunfar a su modo, es ser ella misma … esa mujer tan talentosa y tan encantadora ... Ojalá fuera Tomás y le pudiera decir a Selena que ella es libre y que yo sólo estoy para garantizarle que lo que ella decida será ley, lo que ella haga será realidad. Ojalá pudiera exponer mi vida para que Selena viva la suya.)&lt;br /&gt;¡¡Cómo se te extraña Selena!! Este mundo no es el mismo sin ti…&lt;br /&gt;Te quiere con toda el Alma…&lt;br /&gt;Sergio Ernesto Rodríguez&lt;br /&gt;(Buenos Aires, Argentina)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/P9DZp_D7MyU" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/VrO74Nn3RxI" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/190480562316008320-2399302890469621761?l=selena-dreaming.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://selena-dreaming.blogspot.com/feeds/2399302890469621761/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=190480562316008320&amp;postID=2399302890469621761' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/190480562316008320/posts/default/2399302890469621761'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/190480562316008320/posts/default/2399302890469621761'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://selena-dreaming.blogspot.com/2012/01/tomas-era-un-hombre-oscuro-sin.html' title='Tú eres mi lugar en el mundo, Selena…'/><author><name>sergioer</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14772617690931918743</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_YoABGsgmGMA/SVx9AfLV3mI/AAAAAAAABNA/4l1RFDyuZDc/S220/selena1567.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/P9DZp_D7MyU/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-190480562316008320.post-6302768697901566651</id><published>2011-12-31T18:53:00.003-03:00</published><updated>2011-12-31T18:57:03.901-03:00</updated><title type='text'>Con tu adiós te llevas mi corazón…</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center; 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Siente que estoy aquí contigo todas las noches. Ya no sufras más. Ya no implores por mi presencia. Sé lo que harías para poder verme y abrazarme. Eso no será posible ... No por ahora … Sé lo que es querer a alguien y no poder verlo, abrazarlo, decirle que lo quiere, sentirlo cerca ... No sabes lo que valoro todo lo que haces por mí. No sabes lo hermoso que es para mí que te acuerdes de mí todos los días, que hagas tantas cosas por mi recuerdo. Desde donde estoy he llorado, he reído, me he emocionado ... Es cierto lo que dices. Es muy cierto ... Estando sola aquí, tan lejos de mis afectos, tan lejos de los lugares en los que dejé todo de mí, es necesario oír, ver, sentir que alguien se acuerda de uno, que alguien me valora por lo que hice, por lo que soy, por lo que brindé. Tal vez por eso no te pido que reprimas ningún sentimiento. Incluso no te voy a pedir que no llores, si es eso lo que he genera el hecho de verme en algún video. Pero no quiero que sufras porque yo estoy aquí al lado de ti, estoy aquí acariciándote tiernamente tu cabecita. Tienes que saber que no me he ido nunca … Yo estoy bien ... Es un lugar perfecto, es un lugar de espera, un lugar que me permitirá ir a otro en el que todo será paz y alegría. Tal vez disfrutaría mejor el momento si me hubiese ido con más años, más viejecita … Pero he venido aquí muy joven y me resistía a pensar que podía estar aquí con tan sólo 23, casi 24 años. Más de una vez me han tratado de calmar por aquí. Me decían que había llegado mi tiempo, que lo tenía que aceptar, que los tiempos llegan en el momento menos esperado, que pueden venir a los 5 o a los 100 años. Me decían que hasta era mejor que viniera aquí tan pronto … Eso significaba que yo había logrado casi la perfección y que me necesitaban por aquí. Yo no los podía entender, no los quería escuchar. Ellos me hablaban de cosas frías, grandilocuentes, perfectas. Yo les pedía seguir viviendo en mi mundo, ese mundo tan esquivo al principio que me vio crecer, cantar, ir de uno a otro lado en un bus, desafiando cuanto problema se me cruzaba por el camino. Créeme que me pelee muchas veces con ellos al principio. Yo les decía que no quería el mármol, que no quería el bronce, que no quería aún ser una foto para ser venerada, un monumento para ser visitado, una canción, una imagen que nos remitiera no sólo a alegrías sino a mucha tristeza. Les dije, les imploré, les supliqué que me devolvieran a la Tierra, que me dieran una oportunidad más, que saltearan ese día tan nefasto, que volvieran el tiempo atrás para cambiar mi destino. Les dije llorando si acaso no se daban cuenta de que estaba por lograr todo cuando me pidieron que fuera a por ellos, que recién por esa época podía desarrollar mi pasión y vocación por la moda y el diseño, de que estaba por lograr el mayor salto en mi carrera de cantante con un disco en inglés tan soñado tanto por mi familia como por mí misma. Les hice ver que me sacaron de mi esposo cuando estábamos por cumplir 3 años de casados y que de pronto para el 2 de abril de 1995 Chris tenía que despedirse de mí viendo una imagen de mí que nunca quise dar ante nadie. Les pregunté si ésa era la forma de irse de alguien que había hecho tan bien las cosas en tan corto tiempo. Les dije si era justo dejarme así, tan expuesta, tan desnuda en el Alma, tan vacía, tan sola. Les dije si está bien que me traicionen, que me disparen y que digan tantas mentiras sobre mí. Les dije si no se daban cuenta de que me dejaron sin nada cuanto lo tenía todo … todo para dar, todo para hacer. Les supliqué que me dejaran al menos terminar algo, el disco en inglés, mis boutiques en Monterrey y en México DF, mis giras en Sudamérica. Les hice ver que me dejaron asomar a la ventana para ver lo lindo que estaba por disfrutar, me permitieron ver el mundo que se arrodillaba a mis pies, me hicieron ver lo que había logrado y lo que iba a lograr. Les dije que me dejaron ver el premio mayor pero cuando lo fui a tomar me lo quitaron. Es como tener todos los dulces en la mesa y cuando vas a comer uno alguien te quita todo, es como ver un lindo día de sol en la ventana para salir a la calle y encontrarse con la lluvia, esa lluvia que me amenazaba aquel nefasto día ... Es ir a la búsqueda del gran éxito y te encuentras con el horror … Sí, mi niño ... Hice todo pero no entendieron mis razones. No comprendían que yo no quería la perfección, que no quería la gloria de una grande que ya pasó por todas las batallas, por todos los desafíos. Yo era simplemente Selena, la cantante, la artista que todos querían, las artista que conocían desde que era muy pequeña …Yo era muy joven. Yo sólo quería vivir. Yo sólo quería disfrutar. Yo sólo quería ver lo que es tener una vida más tranquila y normal. Yo sólo quería ver y disfrutar el fruto más rico, el fruto de tantos esfuerzos y sinsabores. Les hice ver que postergué parte de mi vida sin saber si acaso podía llegar a tener éxito alguna vez y que en el momento en el que todo se me daba y sólo faltaba un poquito, tan sólo un poquito para llegar a la cima y que todo eso me facilitara las cosas, me retiran de este mundo para que viva aquí los frutos de lo logrado … No … Nunca lo entendieron. Estuve años poniendo mi mejor predisposición para tener un plato de comida en la mesa. A veces me sentía mal, a veces estaba muy cansada, a veces no podía mucho con mi cuerpecito cuando era muy, muy niña … Hice todos los deberes, cumplí con todos los mandamientos del Señor, fui en la vida sólo con la verdad, con honestidad y con humildad. Y esto es lo que recibo de premio. La traición, la partida de este mundo, la injusticia de no poder disfrutar lo logrado con tantos años de esfuerzo. Yo sólo era una mujer que quería triunfar como cantante, ser una importante diseñadora, tener mi enorme casa propia para compartir con mi esposo, tener mis hijos, ver un atardecer con la tranquilidad del deber cumplido y sin tantas urgencias e incertidumbres. Yo sólo quería eso. Nada más que eso. Ellos no supieron contestar mis respuestas. Ellos sólo bajaron los ojos y me dijeron que eso era lo mejor para mí…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;¿Sabes? Te ves muy tierno durmiendo, soñando, esperando al despertar que todo haya cambiado, que todo haya sido un sueño, un mal sueño. ¿Y sabes qué? Yo soñé esto. Sí, como lo oyes. ¿Te acuerdas de que yo hablaba de que cada tanto tenía una pesadilla horrenda de la cual ni quería acordarme ni comentarla? Sí, era ésa. No es que yo lo tuviera tan claro. No es que yo podía recordar tan vívidamente esas imágenes, ese horror. Pero podía sentir el peligro, podía sentir mi respirar agitado corriendo por ningún lugar aunque mi propia desesperación e instinto de supervivencia me llevaban a un lugar en el que tal vez me podían ayudar, me podían salvar, me podían sacar de ese infierno. Nunca quise recordar bien esas imágenes. Nunca quise ver quién se escondía detrás de esa silueta que me decía: “Ni se te ocurra abrir esa puerta”, pero sabía que era alguien conocido pues yo estaba allí con esa mujer hablando o discutiendo. No lo quería pensar pues sentía que era el llamado de mi destino, que alguien me estaba haciendo ver esas imágenes, esa realidad, ese horror. Pero yo no podía decirles a mis padres lo que me estaba pasando. Me daba más terror aun el sólo pensar en lo que diría mi padre si daba cuenta de esa pesadilla y de lo que pensaba de ella. Estaba segura de que mi padre me retaría, y me diría que por principios y por nuestra fe no podíamos dar crédito a ello … Fue un error … Un error de todos ... A veces nuestros padres por dar énfasis a algunos principios no dan cuenta de que por allí si se dan cosas que nos permiten cuestionarlos sin rechazarlos deberían dejarnos expresarlo sin miedo para que ellos nos den su parecer y su consejo. Así se solucionarían muchas, muchas cosas. Mi padre siempre fue muy rígido, pero era muy noble y sensible a la vez, aunque tratara de disimularlo. Con el tiempo supe que si se lo hubiese dicho me hubiera escuchado, aunque le pareciera todo un cuento de fantasía. Si él supo escuchar mis razones cuando decidí casarme en secreto aún estando enojadísimo con mi decisión, ¿por qué no podría escucharme y aconsejarme con estas pesadillas? Él podría ser muy terco, pero entendía que sus hijos a la corta o a la larga tomarían rumbos que no le eran propios pero que debían ser respetados. Aún hoy recuerdo cuando fui al programa de Cristina Saralegui y él tuvo la oportunidad de hablar. Quedó grabado en mí aquellas palabras de mi padre en las que decía que siempre los padres ven a los hijos pequeños aun cuando sean grandes, pero en la vida hay que aprender a saber que ellos tienen sus ideas propias, y que debían ser consideradas y desarrolladas. Así era mi padre. No era fácil llevarlo. Era duro pero considerado. Yo no sé si estaba bien que todos nos moviéramos por su sueño, pero también es cierto que nos dio los instrumentos necesarios para manejarnos en la vida, nos dio principios, nos dio valores. Nada fue fácil para nosotros pero él nos dio lo más hermoso, que fue ir en la vida con fe, con esperanza, con la seguridad de que todo se podía logar si uno se lo proponía. Él nos dio esa seguridad mientras todo se siguiera tal cual lo planeado … Por eso no le dije nada. Temía que él pensara que creía en mensajes de quién sabe de qué lugares, que creía en el destino, que me dejaba atrapar por miedos infundados, que me había convertido en esas personas que creen en cosas propias de gente que no entiende los mandamientos del Señor, tal como lo diría él. Mi padre pensaba y solía decir eso … Pero yo era su hija. Él me hubiese escuchado de todos modos y aunque tal vez él me hubiese insistido en no dar crédito a esas cosas, para mí hubiese sido sumamente valioso poderme sacar semejante peso que atormentaba mi Alma … Si se lo hubiese dicho. Si se lo hubiese podido manifestar … Sólo lo dije como al pasar en un reportaje tipo “multiple choice” y sólo sonó como una respuesta de ocasión. Recuerdo que cuando lo leí me sorprendí de haber respondido eso, pero se veía que mi subconsciente pedía a gritos que manifestara algo de lo que me angustiaba tanto … Luego viví ese horror, ese horror del cual tampoco quiero recordar, pero que para mí sólo fue una visión fugaz, una última visión fugaz … Tengo más vívido aún hoy ese sueño recurrente y esos sonidos, esas palabras, el anillo que me saco, un cartel de un lugar de paso del cual sólo veo las letras “D” e “I”, una imagen borrosa de mí en mi auto yendo a toda velocidad, una enfermera que me dice “Ella no tiene nada”, yo diciendo que “no digamos nada delante de ella”, yo envuelta en ira por descubrir que esa mujer me había mentido, yo queriéndome ir a mi casa pero prefiriendo ir a llevar a esa mujer a un hotel en el que se alojaba para no sentirme culpable de dejarla sola y con las heridas que decía tener, yo corriendo, yo sin aire, yo cayendo, yo con un nudo en el estómago, yo sintiendo que de pronto me faltaba poco ... Y ese disparo ... Ese horrible disparo que me hacía despertar una y otra vez, una y otra vez ... Algunas veces esos gritos estremecieron a mi hermana Suzette, luego los despertaron a Chris con suma preocupación. Yo siempre gritaba lo mismo cuando tomaba conciencia y me veía abrazada por mi hermana o por mi esposo: “¡¡Es horrible!! ¡¡Es espantoso!! ¡¡Sáquenme de aquí!!”. Cuando lograban calmarme me quedaba callada hasta que rápidamente con alguna ocurrencia salía con algún chiste y descomprimía la situación. Si había algo que nunca quería era quedarme con alguien largo tiempo en silencio y en situación de angustia o tensión. Siempre quebraba esos climas con mis fuertes risotadas. Pero eso no impedía que yo siguiera con mi angustia. La procesión iba por dentro … Nunca debí quedarme con esa angustia dentro de mí. Me hubiera evitado más de un malestar estomacal y tal vez ese nefasto día nunca hubiese existido … Por eso, mi niño, quiero que te grabes por siempre estas palabras que te voy a decir: nunca dejes de decir lo que quieres, lo que piensas, lo que te alegra, lo que te angustia. No te quedes nunca con lo que está dentro de ti con ganas de expresar. Siempre es mejor correr el riesgo y afrontar las consecuencias que no expresar las alegrías, los miedos, los que nos conmueve, lo que nos aterra. Es curioso … Se podría decir que yo he hecho gala de haber sido así en muchos aspectos de mi vida, sobre todo en los artísticos. Siempre en el escenario me expresé tal cual soy; en cuanto pude hacerlo expresé mi fascinación por la moda; en los reportajes decía lo que pensaba y lo que sentía aun cuando expresaba cosas que los otros artistas no solían decir; aún hoy recuerdo las reacciones que provocaba por decir que tenía una pitón en mi casa o que mi padre nos sacó la timidez a las tundas. Pero así era yo … públicamente. En mi vida personal era de reprimirme más las cosas. Visto en perspectiva creo que debí haber expresado más mis preocupaciones que guardármelos, pero también es cierto que en mi vida tuve que hacerlo para que fuera más llevadera mi niñez y mi adolescencia que no fueron ni comunes ni normales … Tal vez yo ya no pueda hacer más nada por mí, pero tú sí … Hazme caso entonces: siempre di lo que piensas, siempre expresa lo que sientes. Que tu único límite sea el ámbito en el que lo dices y a quién se lo dices. Fuera de ello, está en ti que seas el dueño de tu propio destino…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;¡¡Ay, mi niño!! ¡¡No sabes lo culpable que me siento por lo que ha sucedido!! Yo sólo quería que la gente fuera feliz, aunque sea por un ratito, aunque más no fuera por ese momento en el que estábamos juntos. Tuve oportunidad de ver esas imágenes de la gente yendo a verme a Corpus Christi y me dio una gran tristeza ... Si hay algo que nunca hubiese querido es que mi gente estuviera triste por algo que hiciera, por algo que me pasara. Siempre busqué que nada, absolutamente nada de lo que me pasaba en mi casa, en mi vida, en mi familia, se transmitiera al público. Ellos no tenían por qué recibir de mí ningún problema o asunto personal. Ellos sólo venían para verme y disfrutar del momento. Aprendí en la vida que uno debe ser agradecido con esa gente que dedica parte de su tiempo para verte, para escucharte, para aplaudirte, para saludarte, para pedirte un autógrafo. Siempre quise que la gente se fuera satisfecha y feliz. Me angustiaba mucho si sentía que no había la respuesta adecuada del público ante alguna interpretación mía de algún tema. Cierta vez, cuando fui por primera vez al Festival Acapulco, tuvimos que tocar en pleno día con un calor francamente insoportable. En nosotros no había tantas ganas de movernos con tanto calor y a sabiendas de que nuestra performance no podía ser como siempre … Pero cuando vi la cantidad de gente esperándonos a pleno sol, resignando disfrutar el día en la playa para vernos, sabía que no debíamos conformarnos con una buena interpretación. ¡¡Tenía que ser mejor que nunca!! Antes de salir a tocar, les dije a los muchachos: “Olvidemos que afuera hace mucho calor. Pensemos en toda esa gente que vino a vernos. ¿Cuántas veces soñamos con tocar para tanta gente? ¿Cuántas veces soñamos con estar aquí cantando en Festival Acapulco? Recordémoslo cada vez que el sol nos queme. Miremos al público y si ellos están felices, ¡¡nosotros lo estaremos el doble!!”. Todos asintieron y así salimos. Yo creí que me derretía pero me moví como si estuviera en Alaska a la noche y en pleno invierno. Tan así fueron las cosas que cuando terminé de cantar “La carcacha”, estiré más la canción pensando que al público no le había gustado tanto … El público en realidad había estado genial pero estaba más planchado que yo. No sé cómo estaban allí a pleno sol, sólo aliviados con el agua que le tiraban los bomberos. Por suerte volví a saber que estaba en Acapulco y no en Alaska, y sólo tuve palabras de agradecimiento para todos ellos. Para mí era fundamental el público. Yo quería que recibieran de mí la expresión más genuina de lo que era como artista y como persona. Durante toda mi vida evité cualquier confrontación con otros artistas o hacer declaraciones que llevaran a la polémica. Yo siempre fui respetuosa con todos. Siempre valoré el esfuerzo que hacían todos para llegar a ser lo que eran. Recuerdo que en el reportaje que me hiciera Gloria Calzada en el que me preguntó por lo que esperaba para 1995, yo remarqué que deseaba el reconocimiento de todos los artistas aparte del éxito. Yo nunca pude entender que algunos construyeran sus carreras tratando de hablar mal de otros o de manifestar sus aires de superioridad, o de ir a cuanto programa de televisión existe para entrar en polémica. Yo no podría hablar mal de nadie, ni siquiera me permitía hacer un comentario chistoso si eso se podía interpretar como algo irrespetuoso para con otro artista. Cierta vez en el programa Sábado Gigante, don Francisco me preguntó por mi participación en la película “Don Juan de Marco”. Cuando le comenté mi pequeño papel de cantante mariachi, él me preguntó: “¿Es cierto que Marlon Brando está gordo?”. Era una humorada, pero era un chiste que me incomodaba. Yo no quería hacer ninguna broma con eso, aunque fuera inocente. Traté de decirle lo más amablemente posible que no me tenía que preguntar eso a mí sino a él. Yo no podía tolerar que alguien pensara que podía ser irrespetuosa con alguna declaración mía. Yo nunca toleré las mentiras ni las falsedades. Por eso fui siempre en la vida con la verdad y con respeto. Si quería que me respetaran primero debía saber respetar. Si quería que me amaran primero tenía que saber amar. Si quería que el público me admirara, me respetara y me quisiera yo debía hacer todo eso por ellos. Cuidé mucho mi imagen y siempre me dio vergüenza sentir que estaba en falta. Durante mucho tiempo Johnny Canales solía decirme, mitad en broma, mitad en serio, que yo no sabía hablar el español, y que debía saber que muchas veces le hablaba y cantaba al público de México. Al principio no me daba cuenta de la importancia de ese consejo. Yo no sentía que el no saber español fuera tan problemático y tampoco para mi familia, sobre todo para mi padre, que esperaba mi gran éxito cantando en inglés en mi propio país … Cuando vino el gran éxito en Monterrey y tuve que ir para allá me sentí muy avergonzada por no poder expresarme bien ante ese público que me demostraba tanto cariño y admiración. Enseguida puse manos a la obra y en poco tiempo asombré a todos con mi español mucho más fluido. Sentí una enorme satisfacción cuando en una de las emisiones de “El show de Johnny Canales”, él me dijera que así como antes le decía que no sabía una palabra en español, ahora estaba en condiciones de decirme … ¡¡que sabía hablar mejor el español que el inglés!! Sin duda que exageraba pero para mí era una enorme satisfacción que ponderara mi esfuerzo. Siempre fui en la vida con mis mejores intenciones y con honestidad. Por eso siento mucho lo que pasó. Me siento culpable por haber hecho llorar a tanta gente, por haber hecho que mucha gente tuviera que movilizarse desde tan lejos para que yo les dé involuntariamente el peor de los espectáculos. Aún hoy me pone triste que la gente llore por mí, que vea con nostalgia o con tristeza alguna interpretación mía. Hoy me gustaría verme realizada con mi trabajo, con mis éxitos en la música, con mis diseños, con mi vida en familia, con el cariño de todos. No sabes lo que me duele estar tan lejos de todos y no poder hacer nada, absolutamente nada. Siempre me moví con la idea de que para llegar a algo siempre había esperanzas y hasta seguridad de hacerlo mientras todo dependiera de uno. En mi corta vida siempre estuve tranquila y esperanzada  mientras todo dependiera de mí. Pero ya hace 16 años que nada depende de mí. Y sé que la gente siente lo mismo y por eso también llora … Créeme, niño mío, que siento haberte hecho sufrir, haberlos hecho sufrir y que convivan con esa sensación mientras me tengan en sus corazones … Si lo hubiese sabido, si acaso hubiese hablado con los míos de mis pesadillas, otra sería la historia. De eso no tengo ninguna duda…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Pero al menos estoy aquí, mi niño. De alguna manera sabrás que estoy cerca. Nunca podrás verme. Nunca podrás saber con certeza que estoy cerca, más cerca de lo que tú crees. Pero lo sentirás y lo sabrás cada vez que me escribas, cada vez que me veas en algún video, en alguna revista, en alguna foto. Porque cada vez que esté al lado tuyo como ahora te diré cosas, te haré saber cosas, te expresaré mis más hondos sentimientos para que te sirva de inspiración, para que me puedas recordar y tributar a tu manera, con tus palabras, con tu forma de evocarme, con tu manera de mostrarme. Yo confío en ti. Sé que lo harás bien. Pero si hay algo por el cual estoy siempre aquí a tu lado mientras duermes es para que sepas o al menos sientas que yo estoy en algún lugar, que yo no me ido para no volver ni aparecer nunca más. Yo estoy aquí para que creas que hay otra vida luego de que partimos, de que yo no estoy en el lugar que la realidad de nuestra vista nos muestra, sino que estoy en un hábitat mucho más lindo, mucho más brilloso, mucho más perfecto, mucho más luminoso, mucho más tranquilo, pero no el ideal, no el que yo quisiera estar ... Tal vez si me vieras o me imaginaras cómo me muestro ante ti, pensarías que estoy con algún vestido celestial o te imaginarías con mi hermoso vestido que luciera en el Houston Astrodome, o mostrándome como alguna figura que semejara a algún Dios del Olimpo. Si es eso lo que piensas, estarías mal encaminado. Te diría que entonces no me conoces …¿Sabes cómo vengo a verte? Con una remera, con jeans, con zapatillas … Con la figura que me mostraba siempre cada vez que alguien venía a mi casa a verme, a entrevistarme, a saludarme, a pedirme un autógrafo. Por supuesto que no pido permiso en el lugar en el que estoy para venir. Sólo lo hago y listo. Y vengo a ti y te hablo, me río, a veces lloro, a veces te susurro, a veces hago que tus brazos lleguen a tocarme simulando un abrazo. Hago todo, todo lo que está a mi alcance para que te lleves algo de mí y para que sientas que me tienes mucho más presente de lo que te imaginas. Yo sé que muchas veces te preguntas de dónde sacas inspiración para seguir escribiendo, que cómo haces para seguir contando algo de mí cuando sientes que ya has escrito todo. ¿Y sabes por qué sigues escribiendo? Porque cada noche te vengo a contar algo nuevo, porque a veces te vuelvo a recordar algo que te has olvidado, porque a veces te vengo a confesar ciertas cosas para que tú las cuentes. Pero para que tú me sigas escribiendo no depende sólo de eso. Depende del Amor que me tengas. Y como sé que me quieres tanto, aun cuando nunca me has visto, aun cuando no me has conocido, aun cuando supiste de mi existencia cuando yo ya había partido, yo hago crecer la semillita que tienes de mí en tu corazón para que puedas decirme esas cosas lindas que sueles escribirme. Y también para que me cuentes tu dolor y para decir cosas que son tristes para todos. No te voy a mentir, como nunca lo he hecho en mi vida con nadie. Yo sé que si tú me recuerdas así tardará más el tiempo para borrar mis huellitas en este mundo. Y si hay algo que yo deseo es que tú sepas y corrobores que estoy aquí solita a la espera de seguir recibiendo el Amor de los que me quieren de verdad. Y no tengo dudas de que tú eres uno de lo que me quiere de verdad. Aprendí en mi corta vida que a veces el Amor está muy lejos, y el odio más cerca y más amenazante de lo que uno cree … No me has conocido y tal vez el destino ha querido que las cosas fueran así, que me conocieras después, y que me dediques tu recuerdo con tanta distancia de espacio y de tiempo. A veces me da pena que hayas alterado mucho tu vida para hacer lo que haces por mí. A veces me cuesta buscar el horario en el que realmente duermes pues lo tienes todo alterado. Te confieso que más de una vez te descubrí en las noches escribiendo y sin que lo notaras me ponía al lado de ti para ver en exclusiva lo que escribías … Confieso que más de una vez lloré contigo, que más de una vez te dije alguna cosa que te sirviera para seguir escribiendo cuando te veía que no sabías cómo seguir, pero siempre desee poder abrazarte y decirte gracias mientras lloraba contigo. Y más me daba impotencia el no poderlo hacer y que tú no lo sintieras aunque lo intentara. Pero siempre me iba con el consuelo de que algo de mí te quedaba, de que alguna sensación te daba mi presencia, y de que con sólo eso te alcanzaba para seguir horas y horas …. Al menos puedo contentarme con estar cerca de ti y de todos los que aún me extrañan…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Yo sé que en los últimos tiempos estás muy triste por esas imágenes últimas de mí que se muestran tan impúdica y públicamente en ciertos videos. No te voy a pedir que no te pongas triste pues a mí también me duele … Aquí es cuando uno no tiene que quedarse atrapado por los pensamientos negativos y sí tomar lo bueno de todo sentimiento expresado. Yo sé que hay veces que no se puede evitar ver esas imágenes … Pero no te quedes con esa tristeza, con esa ira. Trata de verme en aquellas cosas que sí quise mostrar y sólo expresa lo que sientes. Siempre recuerda que yo no deseo que se me recuerde como un mito o como una leyenda. Eso es para la gente que tiene muchos años, y una larguísima y presente trayectoria. No es ése mi caso. Sé que muchos de los que me recuerdan con ese mote lo hacen con la mejor de las intensiones. A veces las buenas artes se expresan con esas nominaciones. Pero en los hechos yo no quiero que me veneren imaginando que yo estoy en un altar o en una estatua. Eso me suena tan frío como esas imágenes que nos pone tan tristes. Mejor recuérdame por lo que soy, como estoy ahora contigo, como una mujer simple que sólo se muestra más arreglada, más linda y más imponente cuando está en el escenario. Trata de recordarme por lo que fui en este mundo y por lo que quise mostrar. Trata de mostrarme que soy una sencilla mujer que actuaba en el escenario del mismo modo que se mostraba en la vida. Yo nunca quise mostrarme como una figura intocable, que está en el Altar de los Dioses para ser venerado como tal. No. Yo no quiero ser recordada así. Yo sólo quiero ser recordada tal como me mostré en la vida, con lo bueno, con lo malo, con mis seguridades, con mis miedos, con mis triunfos y con mis traspiés. Sé que en más de una oportunidad has dicho que si se hiciera hoy una nueva película sobre mi vida bastaría con mostrar imágenes de mí misma en conciertos, en reportajes, en mi vida cotidiana … Eso es muy cierto. Y mientras esperamos que esa película se haga, lo mejor que puedes hacer por mi recuerdo es poner en palabras lo que dicen y muestran esas imágenes, imágenes que aún hoy mucha gente ni ha visto ni escuchado. Eso es todo lo que te pido. Que antes que nada y por sobre todo, yo, Selena, fui una mujer, una simple mujer que luchó y mucho por cumplir sus propios sueños … y también los de su padre, los de su familia y de toda una comunidad … Una mujer que luchó con las únicas armas que tenía para lograr ese objetivo … Con Amor, con el mismo Amor del que quisiera ser recordada…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Duerme, mi niño … Me da pena no poderme quedar contigo cuando despiertes. Más me da pena no poder consolarte cuando notes, como cada día, que nada ha cambiado, que yo no estoy aquí como debería estar … Con el tiempo he aprendido a aceptar que estoy en este lugar y que tendré que esperar aquí para estar en un mundo mejor y poder ver alguna vez a la gente que he querido tanto, para poder ver y abrazarte a ti, que sé que es lo que más quieres en el mundo. Pero créeme que el hecho de aceptar esto no quiere decir que me resigne a este lugar. ¡¡De ninguna manera!! Siempre buscaré escapar, siempre buscaré estar cerca de mis afectos, siempre trataré de que no me olviden, siempre trataré de seguir dando mi Amor y mi cariño a tanta gente. Sé que te cuesta aceptar esta situación a ti también. Sé que ni siquiera quieres nombrar a esa mujer que tanto daño nos ha hecho. Como verás, yo tampoco la nombro …Yo soy de las que piensa que de todo se aprende algo …Aunque ya no pueda hacer nada por mí, trataré de decir, aunque sea con dolor, lo que pienso de esta persona y de los cuidados que todos tenemos que tener. Sé que muchos creen que la he perdonado. Suponen que si yo estuviera con ustedes producto de que ella lo intentó y falló, la eximiría de culpa y propondría que nadie tenga un mal sentimiento para con ella ... Se equivocan ... Yo puedo tener el mejor de los sentimientos. Yo puedo ser una buena persona. Pero el ser bueno no quiere decir que uno sea tonto o ingenuo. El que me conoce sabe que soy de la idea del “ojo por ojo, diente por diente”. Esa mujer nos engaño, nos traicionó, nunca nos quiso. No hay nada más horrendo que alguien a quien le has dado toda tu confianza te dé el peor de los mazazos. No hay nada peor que alguien a quien le diste todo tu cariño, le confiaste tantas cosas, compartiste momentos tan bellos como tan duros, no sólo te desaire sino que te hiera para impedir que tú sigas tu camino porque ella no tiene lugar para estar contigo. No hay peor gente que no se contenta con herirte fuertemente una vez sino que lo hace una, otra, otra y muchas veces más. No hay peor persona que, otrora amiga, te da la espalda por conveniencia, porque le favorece estar con otra gente, tener otras relaciones “más convenientes” ... Esa mujer primero nos decepcionó y luego utilizó todos los sentimientos de culpa y de lástima para que no la dejemos. Pero nunca fue genuina con sus sentimientos. Ella sólo quería poseer. Ella quería dominarnos en silencio. Ella quería que nosotros hiciéramos lo que ella deseaba cual si fuéramos unas marionetas. Recuerdo las cosas que hacía para que complaciéramos sus deseos. Tarde nos dimos cuenta de que era una psicópata. Pensábamos que sólo era una caprichosa, una mujer aniñada que se ponía intratable si las cosas no se daban tal como ella las pensaba. Creímos ingenuamente que era cuestión de hablarle y de hacerle entender nuestras razones para que las comprendiera alguna vez ... Error. Fue un grave error ... Debí haberme dado cuenta cuando ella me decía que en la vida todo era blanco o negro, buenos y malos, amigos o enemigos. Ella no veía que en la vida hay matices, que hay grises, violetas y verdes, que la gente en general no es ni tan buena ni tan mala, que no hay peor cosa que ver la vida pensando que él que no está enteramente contigo es peligroso, enemigo y hay que apartarlo. Tal vez en nuestra época hablar de psicópatas era imaginarse una persona visiblemente alterada, con los ojos desorbitados y balbuceando palabras incomprensibles. Hoy sé que el psicópata se ve como una persona más que se mueve en este mundo, que parece normal y que tiene buenas intenciones, y que sólo cuando las cosas no se dan como ellos quieren  mostrarán su verdadera personalidad, y que cuando eso exponga no les importará exhibirlo. Sólo exigirá que se los obedezca so pena de tomar represalias. Así era esa mujer. Parecía tan buena, tan servicial, tan encantadora … Vi cómo la gente con el tiempo le costaba comprender que esa mujer me hiciera lo que me hizo y aún hoy me siga haciendo tanto daño … Es que esa gente es así, vive engañando, vive elucubrando, vive sospechando, vive en la obsesión de dominar y de esclavizar a la gente. A estas personas ni les importa si tú te das cuenta que mienten, que adviertes sus verdaderas intenciones, que sabes qué es lo que quieren de ti. No les importa y ni se inmutan si se los dices … Eso sí, se alarmarán si alguna vez les adviertes que los abandonas, que los dejas de lado, que los apartas producto de ese engaño. Allí se les activarán todas las alarmas y utilizarán todos los medios que tienen a su alcance para que entiendas que ésas son sus reglas y que sólo tienes que obedecerlas. Yo había advertido eso pero jamás imaginé que podría hacer lo que me hizo. Debí haber reparado en ello. Incluso mi padre no se imaginó que ella era una persona tan alterada mentalmente. Yo recuerdo muy bien esa escena … El día que toda la familia la reunió para pedirle explicaciones por ciertas actitudes desleales de su parte ni se inmutó, y sólo dio excusas como respuesta. Pero cuando mi padre amenazó con que la echaría de la organización noté cómo se le abrieron los ojos y se preocupó sobremanera. No le importaba que la habíamos descubierto. Sí le importaba que quisiéramos apartarla de la familia. Debí haberme dado cuenta de lo que significaba esa expresión como cuando dio a entender que muchas cosas se sabrían de los Quintanilla si ella quedaba fuera de nosotros. Era una clara extorsión. Y si una persona entra en esto, siempre irá por más, por mucho más. Mi padre creyó conveniente no hacer viable esa amenaza y le pareció mejor dejarla con nosotros aunque lejos de las grandes decisiones. Él realmente temía que nos podía hacer daño con algunas declaraciones públicas en nuestra contra. Fue un error, aunque con el tiempo yo entendí que mi padre lo viera de ese modo ya que nunca vivimos una situación así. Pensó que era mejor hacerle creer que nada haríamos y que a la primera situación que se nos presentara la apartaríamos, y ya nada nos podría hacer. Si hubiésemos sabido del verdadero peligro que ella significaba nos hubiésemos dado cuenta de que aun cuando lo hubiésemos logrado ella buscaría hacernos daño una y otra vez por el resto de nuestros días. Si hubiésemos sabido que ella era una psicópata, hasta hubiésemos hecho públicas sus amenazas aunque eso nos expusiera …El público sin duda estaría de nuestro lado y ella no tendría modo de dañarnos pues todos estaríamos advertidos. Pero no nos dimos cuenta. Y allí el resultado ... Aprendí que para llegar a lograr todo en la vida hay que estar preparado para todo lo que se viene. Siempre pensamos que para triunfar sólo debíamos estar preparados para cantar y actuar de manera profesional. Siempre pensamos que debíamos estar preparados para estar atentos al peligro que podía venir de afuera, que debíamos cuidar nuestra imagen y no entrar en ninguna provocación para no salir dañados … Nunca pensamos que el peligro podía venir desde adentro, desde un lugar que nunca imaginaríamos que podríamos recibir tanto daño. Confiamos en ella y recibimos la peor de las traiciones. Confiamos en nuestras fuerzas y descubrimos que el más fuerte no siempre se muestra como tal sino todo lo contrario. Sin duda que estábamos preparados para afrontar lo que sea … desde el punto de vista musical. Pero no lo estábamos desde el punto de vista emocional. Confiamos mucho, fuimos honestos y transparentes en un mundo que no lo es … Tal vez no estábamos tan preparados como lo imaginábamos … Yo sé que tú has pasado por estas situaciones con gente de estas características y sé que es muy duro afrontarlas pues muchas veces esas luchas son de por vida … Ojalá nos hubiésemos dado cuenta de todo. ¡¡Qué más yo hubiese querido que tanto esfuerzo, tanto Amor, tanta transparencia hubiese tenido otra imagen, otro final!! Yo querría que hoy me recordaran porque dimos un modelo de vida con éxito, y no por lo que nos sucedió y por lo que no lo pudimos lograr a pesar de que teníamos todo para conquistar noblemente este mundo ... No ... Nunca la perdoné ni la perdonaré, fundamentalmente porque ella jamás se arrepintió de lo que hizo, porque aún hoy me trata como aquel nefasto día … Ella no necesita mi perdón para redimirse. Ella necesita el perdón de nuestro Señor. Y no creo que Él algún día se lo dé…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Bueno, mi niño, veo  que comenzaste a moverte constantemente. Estás por despertarte … Ya me tengo que ir … Pero volveré mañana. Sabes que siempre estaré contigo, que siempre estaré a tu lado y que nunca te dejaré solo. Te despertarás, te angustiarás por mi ausencia, pero recordarás todo lo que te dije y eso te dará fuerzas, muchas fuerzas, para que me sigas recordando como yo lo deseo, como siempre quise: con Amor. Y siempre sabrás que yo estoy allí, en algún lugar que pronto vamos a encontrar, para abrazarnos, para agradecernos, para saber que nada de lo hecho ha sido en vano y que valió la pena, valió la pena haber hecho tanto esfuerzo, haber dado todo para la alegría de la gente, haber dado todo siendo lo que fui, Selena, con todo mi Amor…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Mientras tanto, yo estaré allí en mi lugar, esperando el Amor de toda mi gente … Esperando poder salir de una vez de aquí para poder volver a cantar, para poder volver a diseñar … Esperando salir de este frío lugar de perfección para sentir el Amor, el calor y el cariño de tanta gente … Esperando que nunca me olviden … Esperando que me recuerden no sólo como la leyenda sino como Selena, una mujer que siempre necesitó ser amada … Espero que algún día pueda abrazarte y agradecerte. Espero que algún día dejemos de llorar. Espero que algún día volvamos a ser felices todos juntos, todos cantando, todos dando tanto Amor a cambio de nada. Espero que algún nos brindemos tanto Amor sin tener que decirnos ni explicarnos más nada…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;(Todos los días me despierto y siento ese vacío en mi Alma, ese vacío de este mundo sin Selena. Todos los días me despierto y siento unas fuerzas inusitadas que no sé de dónde vienen, pero que me dan más ganas de recordarla, de tributarla, de hacer lo que sea por darle un digno tributo. Todos los días me levanto triste con la densa realidad de su ausencia, pero con el orgullo de admirar a Selena, una mujer única, irrepetible, inigualable, una artista con mayúsculas, una creadora innata e inquieta, una persona que con Amor lograba todo, un ser humano que con su talento se ganó los corazones de todos los habitantes de este bendito mundo que aún tienen un poquito de sentimiento…)&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Yo sólo estoy aquí todos los días, Selena, para decirte simplemente que te quiero mucho…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;Te recuerda con Amor…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;Sergio Ernesto Rodríguez&lt;br /&gt;(Buenos Aires, Argentina)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/TOjDPbXoI5U" allowfullscreen="" width="420" frameborder="0" height="315"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/_oJqQfhJmdc" allowfullscreen="" width="420" frameborder="0" height="315"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/190480562316008320-7792981765034708254?l=selena-dreaming.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://selena-dreaming.blogspot.com/feeds/7792981765034708254/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=190480562316008320&amp;postID=7792981765034708254' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/190480562316008320/posts/default/7792981765034708254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/190480562316008320/posts/default/7792981765034708254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://selena-dreaming.blogspot.com/2011/12/duerme-tranquilo-yo-estoy-aqui-siempre.html' title='Duerme tranquilo … Yo estoy aquí siempre contigo…'/><author><name>sergioer</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14772617690931918743</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_YoABGsgmGMA/SVx9AfLV3mI/AAAAAAAABNA/4l1RFDyuZDc/S220/selena1567.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-kmDCIil-Rig/Tv-EMX9DetI/AAAAAAAACAM/2R9bZdc51y4/s72-c/selena3102.jpg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-190480562316008320.post-2330408965944968583</id><published>2011-12-31T18:49:00.003-03:00</published><updated>2011-12-31T18:56:46.081-03:00</updated><title type='text'>Yo sé que valió la pena…</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-YeJy2c7Bcv4/Tv-DsQQ0BGI/AAAAAAAACAA/n99lzwcKuL0/s1600/selena3104.jpg.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; 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Cuando hace unos días me entrevistaron en el programa “Furia musical” sentí que podía salirme del libreto de todas las entrevistas en las que más o menos uno dice siempre lo mismo, en las que se habla de los discos, de cómo son los integrantes de la banda, de cómo me cuido para mantener mi cuerpo, de cómo hice para llegar hasta aquí, de anunciar tal o cual cosa, para sentirme plenamente libre de decir lo que quiera y de expresar qué quiero realmente para mí y qué pretendo de mi vida. Fue hábil Verónica Castro cuando me entrevistó: con la excusa de preguntarme por lo que hago con mi tiempo libre comenzó a indagarme sobre mis sentimientos, sobre mis amores, sobre mi futuro, sobre lo que pasa por mi corazón y por mi Alma en el medio de tanto éxito y de sentir que he tocado el cielo con las manos y de que todo el mundo me quiere. Pero en un punto me doy cuenta de que a Verónica Castro, como tantos otros, les cuesta entender cómo superé tantas barreras, cómo me metí con tanto éxito en la onda grupera siendo que para las mujeres es tan difícil llegar, cómo puedo vivir la vida queriendo hacer tantas cosas en vez de dedicarme al ocio y a no hacer nada pensando en que ya tengo éxito, dinero, futuro. Evidentemente muchos no saben bien mi historia. Muchos me conocen desde que tengo mucho éxito fuera de Texas, y de aparezco en radio y televisión. Para los grandes medios yo empecé hace un tiempito mi carrera, pero lo cierto es que desde hace 15 años estoy en el negocio de la música. Ellos no lo saben. Como mucho, saben que viví buena parte del tiempo en un bus y que mi vida ha sido muy sacrificada. Por eso para ellos es muy difícil comprender cómo a los 23 años estando en un ambiente dominado por varones, y no teniendo durante mucho tiempo ningún “mesías” que me apoyara y difundiera mi música, lo he logrado. Pero para la gente común, la que me conoce desde muy chica, desde que comenzó a conocerme en mis incursiones en sus pueblos para cantar y darme a conocer, no le es ninguna sorpresa todo esto que me está pasando. Puede que para las grandes ciudades de Estados Unidos y México sea un verdadero fenómeno, un éxito fulminante que se dio por temas tales como “La carcacha” o “Como la Flor”. Pero en todo Texas ya saben quién soy desde que tenía por lo menos 14, 15 años. A los 16 años gané mi primer Tejano Music Awards y gracias a la gente sigo obteniendo premios en forma ininterrumpida. Tal vez muchas de estas cosas las desconozcan. Y no es que tengan obligación de saberlas. Pero seguramente si las supieran entenderían acerca de cómo llegué hasta aquí. No hay grandes secretos. En todo caso mi gran secreto esté en el escenario. Mi historia está allí, mi vida está allí, todo lo que se ve en ese lugar tiene que ver conmigo y con todo lo que fui haciendo con el tiempo para que la gente no sólo me admire sino que me quiera. Y créanme que no es tan difícil lograrlo. No niego que hay que sacrificarse y mucho. Pero si las cosas se hacen con Amor, con honestidad, con trabajo, con sacrificio, con respeto, todo se hace más fácil. Y si se tiene talento todo se facilita. Yo no lo voy a negar a esta altura. Yo sé que tengo talento. Sé que el grupo tiene talento. Pero al talento hay que cultivarlo. No basta con saber que se tiene, sino que hay que mejorarlo, hay que desarrollarlo, hay que perfeccionarlo. Aunque interiormente se sepa que se es la mejor, eso sólo hay que pensarlo para uno, y sentirlo y gozarlo cuando genuinamente se ha logrado ese lugar. Pero para afuera no hay que creérselo nunca. Si uno se la cree es persona muerta. El público hoy nos puede adorar, pero mañana nos puede ignorar. Y no hay peor cosa que suceda eso. Siempre le tuve miedo a esa situación. Es mejor hasta que te desprecien pero nunca que te miren y ya no sepan quién eres. Supongo que por eso me mandé esa humorada cuando recibí mi primer premio en los Tejano Music Awards. Tal vez fui muy irónica a tal punto que muchos no hayan entendido qué quise decir cuando dije: “Agradezco a Los Dinos. Cuando ellos ganan yo gano. Cuando ellos pierden, ¡¡yo no los conozco!!”. Si supieran mi historia, si supieran lo que tuve que sacrificarme para llegar sólo a ese premio entenderían esa chanza. Yo nunca podría conformarme con lo logrado. Siempre quiero ir por más. No es por ambición, no es sólo por dinero. Ni siquiera alcanza con la gloria. Tan sólo yo quiero que me quieran. Todos necesitamos un poco de Amor. Si sabemos eso, lo demás viene solo…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;A veces creo que me ven como un “bicho raro”, como alguien que vaya a saber cómo llegó y que comprenden aún menos cuando digo lo que quiero para mí. Muchas personas creen que por ser mujer, joven, bonita, talentosa y con éxito ya estoy para disfrutar del éxito, tener hijos y ganar más dinero con un par de discos grabados. Creen que estoy al final del camino. ¡¡Y recién estoy comenzando!! Me resulta curioso que muchas mujeres me pregunten y se asombren cuando les digo que antes de tener hijos quiero desarrollar mi carrera, quiero apuntalar mi viejo sueño de ser diseñadora, que quiero hacer más y más cosas. En la entrevista que me hiciera Verónica Castro me di cuenta de que a ella le costaba comprender que yo siendo mujer hubiese querido triunfar en un ambiente tan machista y en el que a la mujer casi no se la valora. Allí aprecié con pena que muchas mujeres terminan aceptando ese ambiente y el lugar que les da este mundo. Yo nunca lo vi ni viví así. Yo nunca dividí el universo entre varones y mujeres, y no me moví con lo que se me permitía o no. Yo simplemente quise hacer lo que quería y no me importó si eso era privativo de los varones o de las mujeres. Nunca se me pasó por la cabeza pensar si hacer tal cosa era bien o mal visto, si era una cosa reservada para los varones o para las mujeres. Yo sólo hice lo que me parecía correcto y listo. Cuando tenía 6 años se me ocurrió cantar unas canciones viejas a mi padre para que le agradara. Tenía terror de que él no me quisiera más por prestarle sólo atención a mi hermano para enseñarle a tocar el bajo. Sólo hice eso y generó una locura cuyos resultados los tenemos a la vista. Por suerte no pensé en que era muy niña, de que era mujer o de que no tenía posibilidades ante mi hermano ... Sólo lo hice ... Tal vez por eso nunca me sentí inferior ante nadie. Yo no viví esos problemas y eso no quiere decir de que no existan. ¡¡Claro que existen!! Pero yo superaba todo tratando de hacerlo de la mejor manera, siempre con ganas, siempre con una sonrisa, siempre dispuesta a dar. Para recibir Amor hay que saber dar Amor. Para ser amada, hay que saber amar. Y yo todo lo hice por Amor. Lo hice con Amor, respeto, dignidad. A los 15 años compartí escenario con  el grupo “La Maffia”. Si yo hubiese pensado que era imposible porque ninguna mujer lo había hecho antes, ni lo hubiese intentado. Pero por suerte no tenía esos prejuicios, no eran ésos mis miedos. Yo no convalidaba así porque sí lo establecido. Yo no digo “The imposible is always posible” como un simple eslogan. Ésa es mi forma de vida, ésa es mi forma de ver las cosas. Yo cuando tengo algo en la cabeza no paro hasta lograrlo. Está en mis genes, está en mi formación, forma parte de la visión que tiene mi familia sobre cómo se encara la vida, para qué uno está aquí, qué se supone que hacemos con eso tan hermoso que es la vida. Cuando uno encara la vida así no piensa en géneros, no piensa en divisiones, no piensa en que tal cosa es para uno y tales otras para otros. Cuando uno quiere algo en la vida sólo debe buscar la manera de obtenerlo. Así logré la atención de mi padre, así logré la aceptación del público, así logré a Chris, así puse mi empresa de diseño, así logré el éxito. Y lo logré siendo honesta, siendo como soy y no vendiendo una imagen falsa de mí. La  Selena que está en el escenario es la misma que está en una entrevista, en la calle, en su casa, en su boutique, en contacto con la gente, en cualquier circunstancia de la vida. Yo siempre quise que me quieran y que me quieran tal cual soy. Yo me brindo todos los días para que los demás me devuelvan lo mismo…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Yo soy Selena. Yo sólo soy una simple mujer que quiere llegar lejos, muy lejos. Yo no tengo límite. ¡¡No podría permitírmelo!! Mi único y vital límite es hacer algo que impida que los demás puedan hacer lo suyo. Yo no soy una insensible. Yo no miro para adelante sin importarme lo que está frente a mí. Lo que yo no tengo límites es para soñar y para lograr que esos sueños se cumplan. Yo siempre quise ser el centro de la escena. Desde niña me gustaba ponerme linda, vestirme bien y ser agradable para cualquiera. A veces la timidez nos impide ver lo que realmente queremos para nuestras vidas. Antes de estar en un escenario ni por asomo hubiese imaginado y pensado que podía ser una cantante, una artista, alguien que podía destacarse por lo que es. Yo me permitía imaginar por aquellos tiempos que quizá con sacrificio y con tesón podría tener un negocio de ropa y que mi nombre sonaría en todo el mundo por ser diseñadora … Pero en cuanto pisé un escenario y se me fueron todos los miedos y me olvidé del qué dirán, de lo que pensaba yo, de lo que pensaban mis padres, de lo que pensaba el público … ¡¡Ah!! Allí me di cuenta de lo que quería. Quería ser una mujer talentosa, elegante, llamativa, carismática. Supe allí que todo dependía de mí, sólo de mí. Podía escuchar los consejos de mi padre sobre cómo tratar al público y cómo llegar al gran objetivo, podía seguir las indicaciones de mi hermano sobre qué y cómo cantar, podía estar bien atenta a las reacciones del público para saber qué les gustaba y qué no … Pero lo fundamental, eso sí, dependía de mí. ¿Quería que me quisieran? Pues bien, a mostrarme como soy. ¿Y cómo soy? Pues averiguémoslo y mostrémoslo. Cuando después de varios intentos, cuando en mi niñez y en mi adolescencia probé cada una de las vestimentas, las que me aconsejaban mis padres, las que consensuaba con mi hermana, la que aprobaba el resto de la banda, llegué a ponerme mi primer “boustier”, sabía que había dado con lo que era para mí, con lo que era mi sello personal. Allí probé que podía ser una muy buena diseñadora y que podía llamar la atención con buen gusto y con encanto. ¿Que había varones entre el público con dudosas intenciones? ¿Que había niños presentes? ¿Que había que ver qué podían pensar las otras mujeres y la gente mayor? Todos temores infundados conmigo ... Yo siempre respeté a mi público. A todos les muestro como soy y les doy todo. No me guardo absolutamente nada. Y cuando eso sucede es muy difícil que se malinterpreten las cosas o que se me falte el respeto. A mí nunca me pasó. Creo que si alguna vez hubiese sentido eso, no sólo no me hubiese vestido de la manera en la que lo hacía sino que jamás me hubiese animado a interpretar en vivo la canción “¿Qué creías?”, recreándola con un “ex novio” seleccionado al azar entre el público. Si me animaba es porque sabía que el público no iba a hacerme nada y que entendía muy bien de qué se trataba toda actuación. Por supuesto que tenía muy en cuenta a mi partenaire. Sabía hasta dónde podía llegar, y hasta dónde me lo permitiría mi “ex novio” y el público. Y siempre me salía con la mía. Aun hoy me da mucha gracia cuando lo tomé de la corbata a Johnny Canales en plena interpretación del tema en su programa. Aún hoy me da gracia verme zamarrear a tantos varones en pleno Texas. ¿Quién iba a decir que eso algún día podía suceder? Pero es como siempre digo. Si sabes amar, te amarán, si sabes respetar, te respetarán…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Yo sé que hay tiempo para todo. Soy joven. Tengo un gran futuro. Ya logré cosas que no me hubiese imaginado que iba a lograr. Pero a pesar de ser un torbellino, sé que hay que hacer las cosas con tiempo, pensando cada paso, andando sin prisa pero sin pausa. Cuando le hablaba a Verónica Castro me descubrí que en más de una oportunidad me dije de esperar para agrandar la familia, para tener niños, para tener una vida más serena y más contemplativa. Pero es que yo soy así. Cuando hago algo no paro hasta terminarlo. No puedo estar sin hacer nada. La vida está para aprovecharla, no para ser un espectador de ella. Me ha pasado siempre que cuando ya me decidí a hacer algo no me conformaba con lograr parte de los objetivos. Si se puede, hay que llegar hasta el final. ¿De qué me sirve lograr sólo algo cuando se puede obtener todo o al menos intentarlo? Si no, ¿de qué sirvieron tantos años de sacrificios, tantos años de privaciones? Yo he pasado mucho tiempo no sabiendo qué sería de mí cantando ante 20 personas con mi mejor predisposición y sin saber si todo eso nos llevaría a algo. Viví épocas en las que mi hermano estaba fastidioso porque no le gustaba la música que tocábamos en un principio, mi hermana que no quería tocar la batería y yo con un micrófono enorme cantando en un idioma por fonética  porque no lo conocía. Viví épocas en las que parecía que no avanzábamos, viví épocas en las que no sabía si comeríamos al otro día. Y viví épocas en las que noté que el público comenzaba a aceptarnos y que nosotros como grupo nos entendíamos más y nos identificábamos mejor con nuestro material. Y ahora que el éxito es una realidad, ahora que Selena es no sólo mi nombre sino la mujer a la que todo el mundo quiere, admira y respeta, ahora que Selena es una marca de diseño y moda, ¿ahora voy a parar? Es lo peor que puedo hacer. Yo me tengo que preguntar: “¿Quién me detiene ahora?”. Siento como si después de tantos y tantos años de ir en un auto viejo por caminos largos y sinuosos de tierra, de pronto tomo una autopista que me lleva al destino que tanto quise en un auto último modelo. ¿Tiene sentido que me baje, que me detenga justo ahora? Se me viene un año clave, trascendental ... Si logro pegar el gran salto, si paso a ser la gran cantante internacional bilingüe, si soy la primera artista latina que arrasa en Estados Unidos … Antes parecía literalmente una quimera todo este sueño ... Hoy parece tan posible ... Sólo hay que seguir así, no detenerse, no bajar el ritmo, no parar, no parar nunca. Por eso pienso y digo que lo demás puede esperar. No mucho … Uno, dos, tres años. Mi disco en inglés, la apertura de más sucursales de “Selena Etc.”, mi llegada a Sudamérica, mi triunfo en el mercado anglosajón, mi incursión por Europa … Yo sé que lo puedo lograr. Y si no soy yo, será otro. Yo sé muy bien que abrí un camino, un rumbo. Puedo verlo, puedo ver el camino … ¡¡Puedo ver la meta!! Es cuestión de proponérselo. Es seguir corriendo hasta el final al mismo ritmo de antes siempre mirando el objetivo, siempre mirando el final, no distrayéndose con cosas superfluas, no desviándose de la autopista con malas señales. Si nos mantenemos así, lograremos lo que tanto anhelamos y mis grandes sueños personales estarán cumplidos. Lo demás … Lo demás viene solo … Ya vendrán los hijos. Ya vendrá la casa soñada. Y no porque venga después es que no lo esté pensando y no esté haciendo algo al respecto. Si hiciera eso no sería Selena. Ya me compré un gran campo en plena Corpus Christi. Ya comencé a preparar el terreno para cuando con mi gran Amor Chris pensemos en terminar de lograr nuestras grandes metas juntos … Soy Selena … Yo tengo que estar en todo. Yo tengo que lograr todo para el bien de todos…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;A veces noto que la gente se sorprende de cómo llegué aquí. Incluso noto que a la gente le llama la atención mi sinceridad, que diga las cosas como son, que exprese mi propio sentir cuando se me pregunta. Supongo que tal vez sólo quieren que digan lo que se espera que yo diga. Y eso lo hago, pero yo no puedo dejar de decir lo que siento sobre cada cosa personal que se me pregunta. Yo sólo me abstengo de decir cosas que promuevan los malos entendidos y el escándalo. Eso no va conmigo. Ojalá que nunca tenga que aparecer en portadas de diarios con noticias escandalosas. Ojalá que nunca tenga que aclarar nada sobre lo que dicen otros u otros de mí. Mi padre siempre nos inculcó el ser rectos, que sólo nos destaquemos por nuestro trabajo y por nuestra música. Nosotros luego adaptamos nuestras enseñanzas a la realidad de nuestra época. Mi hermano siempre consideró que debíamos actualizar nuestra música y no cantar temas viejos que a nosotros nos parecían anticuados. Del mismo modo que yo supe que no alcanzaba con cantar. Desde muy pequeña tuve que aceptar el rol de agradar a la gente. Y a la gente se le entra por los ojos, no sólo por los oídos. Por eso busqué siempre ser original no sólo para cantar sino para vestirme, para presentarme, para expresarme. Si queríamos triunfar no alcanzaba con ser uno más. Teníamos que ser los mejores, teníamos que mostrarnos diferentes, teníamos que ir siempre por más. Creo que por eso Verónica Castro se me ha quedado mirando más de una vez extrañada, como queriéndome decir: “¿Por qué no te conformas? ¿Por qué buscas más y más? ¿Por qué no gozas ahora luego de haber padecido tanto?”. Es que yo no he sentido que he padecido nada. Por supuesto que yo no elegí este camino. Ésta es otra de las cosas que muchos no comprenden y por el cual nos miran extrañados. Yo no tengo ningún problema de decir que no pensé nunca en cantar profesionalmente ni en destacarme en un escenario. Yo imaginaba una vida muy distinta para mí, totalmente diferente. Pero las cosas se dieron así y yo también contribuí a que fueran de ese modo. ¿Qué sentido tiene quejarse del destino? Además, al destino hay qua ayudarlo. Si uno quiere cambiar las cosas impuestas uno tiene que hacer algo por ello. Yo nunca hubiese aceptado ni de mí ni de los demás quedarme sentada esperando que las cosas cambien por sí solas o quedarme llorando sintiéndome desdichada por mi suerte. ¡¡Yo nunca quise ser así ni soportaría dar esa imagen!! Para mí todo fue difícil desde que mi padre emprendió esta aventura. No crean que para mí fue fácil. No crean que yo no he llorado ni sufrido. Viví momentos muy, muy difíciles, pero siempre busqué la manera de superar la situación, siempre busqué una salida, siempre traté de transformar lo que tenía a mi alrededor en algo positivo para mí. Yo podía haberme quedado llorando y hasta negándome a cantar en cuanto tuve por primera vez a un público que esperaba a ver qué les ofrecía, cuanto tuve por primera vez un micrófono en la mano, cuando ensayé por primera vez al lado de mi familia. Pero nunca hice eso. Siempre puse mi mejor sonrisa, mi mejor predisposición, siempre pensé que si quería cambiar mi destino todo dependía de mí. Y lo primero que tenía que hacer era aceptar la realidad, que no tenía sentido evadirla, mucho menos cuestionarla de palabra. Si no me gustaba tenía que cambiarla yo y nadie más que yo aceptando lo que se me había impuesto. Yo siempre supe que mi padre aceptaría cualquier sugerencia siempre y cuando nosotros lo ayudáramos a cumplir su sueño de vivir por y para la música. Y eso yo lo acepté sin más. Pero con el tiempo le hice ver que tenía que aceptar mis vestuarios, mi forma de presentarme que tal vez para él podía ser muy osado, del mismo modo que le parecían muy modernas las propuestas musicales de mi hermano. Y si bien él al principio quería que nos ciñéramos a hacer lo que él esperaba de nosotros, entendió que nosotros éramos personas con nuestras propias ideas y objetivos, que nunca le íbamos a cuestionar sus sueños siempre y cuando él aceptara los nuestros. Y como todo buen padre que acepta que sus hijos crecen y tienen sus ideas propias, lo terminó aceptando y vio los resultados. Yo siempre asumí la responsabilidad que me cabía por ser Selena. Por eso vivía nerviosa cada vez que estaba por empezar un concierto, cada vez que debía aparecer en público. Pero siempre tenía un incentivo para dar todo por el sueño de mi padre. Si yo lo cumplía podría cumplir con el mío. Yo sólo quería ser diseñadora cuando era niña. Todo se alteró cuando mi padre vio en mí un talento que podía ser desarrollado y que podía llevarnos al éxito. Todo se alteró, pero yo no abandoné mi viejo sueño. No me quejé, no patalee, no lloré por mi suerte, no bajé los brazos. Sólo acepté mi realidad y busqué nuevas maneras de lograr mi sueño. ¡¡Y aquí estamos!!&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Yo no podría mostrarme ante el público de una manera equívoca. Yo quiero que a esa Selena que ven en el escenario o en público sea la misma Selena que está en su casa, con su familia o en cualquier momento de su vida cotidiana. Y quiero que vean cuáles son mis valores, qué es para mí lo más importante. Yo no podría mostrarme de un modo diferente de lo que soy. Incluso no soportaría actuar en telenovelas recreando personajes que no se parezcan a mí. Yo no quiero que nadie se lleve una imagen equivocada de mi persona. A mí no me verán hablar mal de nadie, porque detesto hacerlo. No hay nada más despreciable que ocupar el tiempo para hablar mal del otro, para criticarlo, para desearle algo malo. Yo no tolero ni la mentira, ni la falsedad ni sostener un doble discurso. A mí me gusta que a todos los artistas les vaya bien. Yo sé lo difícil que es llegar. Ya es difícil que a uno lo lleguen a atender. Si encima el público te acepta no puedes más que agradecérselo. Y cuando ves a tu alrededor los sacrificios que hacen tus colegas para llegar, no puedes dejar de sentir una enorme alegría cuando lo logran. Durante todo este tiempo competí con Shelly Lares por ser la mejor cantante tejana. Siempre estábamos nominadas para los mismos premios en los Tejano Music Awards. Eso jamás nos enemistó. Al contrario, nos hicimos muy amigas a pesar de la rivalidad. Más de una vez la invitamos a nuestros conciertos. El que más recuerdo con alegría es cuando participó en el tema “Baila esta cumbia” en el concierto de San Antonio en abril de 1991. Era divertidísimo ver a Shelly cantando y obligando a que los miembros de mi banda fueran al frente del escenario a bailar mientras yo me quedaba tocando el bajo de mi hermano. Es que en la vida no sólo hay que triunfar con la venta de discos o con la asistencia de gente a los conciertos. También hay que triunfar con el ejemplo. Yo aspiro a que no sólo me quiera la gente sino que me respeten los otros artistas, los periodistas, los medios en general. Pero para que uno aspire a eso hay que primero saber respetar a los demás. Si uno predica con el ejemplo uno tiene derecho a pedir ese mismo respeto de los otros. Y si uno es auténtico tanto en el escenario como fuera de él, la gente lo sabrá agradecer. Creo que si uno sabe dar Amor y cariño nunca recibiremos ningún daño como respuesta. Que no se piense que soy ingenua. No se trata de ello. Yo tengo mis cuidados y mis prejuicios. Yo también suelo desconfiar. Todavía recuerdo a José Behar cómo lo traté aquel día en el que me vino a contratar en San Antonio. Pero una vez que yo me entrego a los demás y obtengo buena respuesta, sé que el verdadero éxito lo tendré asegurado, y sólo recibiré Amor, cariño y respeto. No me imagino para mí otra cosa. Yo no sólo quiero el éxito y el reconocimiento, sino que aspiro a que el mundo sepa quererme con el mismo sentimiento con el que le expreso yo a todo el mundo sin distinción…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;¿Qué se supone que espero para mí hoy? Gozar del momento y trabajar para mejorar. Siempre hay algo por aprender, siempre hay en el ambiente fenómenos que nos sirven de ejemplo para poder hacer cosas aún mejores. Cuando haga mi disco en inglés procuraré que sea el mejor, cuando vaya a otros países iré no sólo con mi mejor material sino que buscaré cómo es cada uno, qué les gusta, qué música les agrada, cómo se visten, qué es lo que más quieren, qué y cómo comen, cómo demuestran sus afectos. Sé que me esperan lugares a los que tendré que familiarizarme bien para saber cómo manejarme en ellos. Pero yo no busco sólo saber cosas elementales para saber cómo saludarlos, qué palabras decir para conmoverlos, qué vestimenta tendré que usar para impactarlos más y para saber qué esperan de mí. Yo quiero moverme por esos países como me muevo en Estados Unidos o México, acercándome a la gente, saber cómo se comportan, cómo me ven, si les parezco buena, linda, talentosa, pero por sobre todo quiero hacer esto porque quiero que noten que les importo, que quiero que me digan sus nombres, que me digan qué hacen, qué esperan de este mundo.. Para mí el público no es un número más, gente que sólo paga la entrada  para verme. El público está compuesto de seres humanos que sueñan, que piensan, que aguardan, que se sienten esperanzados o desilusionados, que esperan algo más de una artista que los viene a visitar. Yo eso lo aprendí de mis idas de pueblo en pueblo en un bus, lugares en los que no hay mucha diferencia entre el artista y la gente común, lugares en los que el artista y el público son lo mismo y no hay diferencia entre ellos. Así me acostumbré a tratarme con la gente y siempre fue muy natural ese trato. Pero también me di cuenta de lo importante que es para la gente que el artista se interese por ellos. A veces subestimamos al público. Creemos que piensan todos de la misma manera, que sólo buscan una sola cosa y entonces es sólo cuestión de darles ese algo para conformarlos. Los que piensan así están alejados de la gente, a veces ignoran los que les gusta y lo que querrían ver, no admiran ni sienten el mundo del espectáculo. A veces a esa gente no se les da alternativa, se le da determinada música, determinados formatos, determinados artistas en la seguridad de que ellos esperan sólo lo que se les brinda diariamente. Y eso no es así. Nosotros en nuestras incursiones por los pueblos aprendimos que algunos querían un determinado repertorio y otros otras canciones. Así íbamos por algunos pueblos en los que querían escuchar temas con acordeón y otros que preferían obviarlo. Había pueblos en los que querían escuchar temas en inglés y otros que los rechazaban de plano. Había pueblos en los que nos pedían temas del momento y otros los temas clásicos. A la gente le agrada que el artista no sólo se brinde con lo suyo sino que escuchen sus pedidos. Y así como en lo musical me di cuenta de este fenómeno, también noté que a la gente le gusta que el artista los atienda y los haga sentir importantes. Y no es que ellos quieran ocupar nuestro lugar. Ellos no sólo saben cuál es el rol de cada uno en un concierto sino que desean que eso no se altere. Sólo pide que el artista no los mire desde lejos aunque lo hagan con aprecio. Pide que cada tanto los escuche, se quede todo el tiempo necesario para firmar autógrafos, para hablar, para contestar preguntas sobre la banda, para recibir el cariño de la gente. Por eso siempre atendí a mi gente y a nadie dejé sin un autógrafo, sin un abrazo, sin una palabra de afecto. El público, además de admirarme, comenzó a quererme al advertir eso, y siempre me lo agradeció. Ahora que es inminente que terminaré yendo a otros países, además de México y Estados Unidos, tendré que hacer lo mismo, si es que espero que todo el mundo me quiera y me acepte como soy. Yo no podría ir a esos países, por más lejanos que sean, a sólo darles un concierto. Yo tengo que ir para dejar mi huella, y para que todo el mundo sepa que estuve allí y que me quiera. No soportaría pasar inadvertida, como tampoco podría entrar a un país mirando para adelante sin mirar a la gente. Si uno desea que se los conozca, primero uno tiene y debe conocer a los demás…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;En la vida hay que arriesgar, arriesgar aunque sea probable que se pierda todo, arriesgar aunque no se sepa qué hay detrás. Creo que desde que canté por primera vez siempre tuve miedo, miedo al fracaso, miedo a la frustración, miedo a que no me quieran. Creo que mi propia desesperación por sentirme desplazada hizo que diera todo para que nunca me pasara eso. Creo que siempre arriesgué para no quedarme con esa sensación de vacío, soledad y desamor. Muy pocas veces el público vio en mí esa sensación, pues yo me las ingenié para que no sólo no lo notaran sino que vieran en mí a una artista segura que sabe muy bien lo que tiene que hacer y más. Creo que si lo saben es porque yo se los confesé más de una vez en algún reportaje. Me costó tener que decir que efectivamente tenía miedo, y si lo hice fue porque siempre fui sincera y porque necesitaba que la gente supiera lo que sentía. Necesité compartir con el público hasta ese sentimiento. Pero el miedo nunca  me paralizó. Por el contrario, me aceleró y me hizo buscar avanzar todo lo que se pueda para ver qué hay detrás de ese camino. Yo soy tremendamente pasional. Mis sentimientos están presentes en cada cosa que hago. Soy un  nervio vivo. Reconozco que a veces si las cosas no salen me enojo bastante y eso no me gusta. Pero enseguida se me pasa. No puedo estar mucho tiempo distante y sin hablar. Soy totalmente distinta en eso de Chris y eso es bueno porque nos complementamos muy bien. Pero los largos silencios de Chris me desconciertan. Muchas veces me he preguntado cómo hace para permanecer tanto tiempo sin pronunciar palabra. Yo no podría hacer nunca eso. Por eso más de una vez le dije, al ver que está en silencio contemplando algo y se queda sin contestar algo que le pregunto, si está vivo o qué. Pero su cálida forma de ser es un bálsamo para mí. Tener un compañero que dice todo con un gesto es valioso, tener un Amor que no tiene ningún problema en asumir un rol secundario en la banda y en la vida pública conmigo demuestra el Amor que me tiene, su sensibilidad, su desprendimiento. Siempre soñé y quise tener como esposo a alguien como Chris. Yo siempre anhelé que mi verdadero Amor primero debía ser mi amigo y luego mi novio, mi esposo. Y siempre lo esperé así pues no hay nada más hermoso para cualquier habitante del planeta llegar a enamorarse de alguien que tiempo atrás era sólo un amigo, conocido o compañero de trabajo, y que el tiempo y el conocimiento los lleva al Amor. Sabía que pedía demasiado pues son muy pocos los que viven esa experiencia. Pero yo tenía la esperanza de que algún día eso me podía suceder. Y como  porfiada que soy, que nunca piensa que hay imposibles para lograr y anhelar algo en la vida, finalmente lo viví … Es algo maravilloso. Contrariamente a lo que se supone, cuando Chris llegó a la banda yo no sentía ninguna atracción por él. Era lindo, eso sí, pero la llegada de alguien nuevo a la banda me hacía encerrarme en mi mundo hasta tener la suficiente confianza en él. Y en cuanto lo fui conociendo vi que había mucha onda entre nosotros. Pronto supe que sería mi esposo, aunque no me imaginé que me casaría tan pronto. Si no fuera por mi padre … Él siempre primero desconfía y después ve … No quería amoríos en la banda, no deseaba que fuéramos el centro de escándalos sentimentales. Él pensó que Chris podía ser un Amor más, que eso podía desviar mi objetivo y que por él renunciaría a seguir cantando. Él estaba acostumbrado a que los varones que se casan exigen a sus mujeres que dejen de ejercer sus profesiones, sus quehaceres individuales. Él cree que en un mundo machista todos los varones lo son y que las mujeres están en contra. Pero las cosas no son así, no son tan deterministas. El mundo no se divide en buenos y malos, blancos y negros. En la vida hay muchos matices. Chris no respondía para nada a lo que se suponía que era un varón, un compañero leal, una pareja. Con él me di cuenta de que eso es lo que yo esperaba, no otra cosa. Por eso, cuando vi que mi  padre se negaba y buscaba apartar de mi vida a Chris, no me dejó alternativa. Y la única opción era casarme en secreto y luego que mi padre aceptara la nueva situación, con Chris como parte de la banda y de mi familia. Sabía que era la única manera de que cada uno pudiera seguir con sus proyectos personales y que la banda continuara. Todo salió bien, pero pudo salir muy mal. Era una alarma, sin duda, que había que atender … Aún hoy hay que seguir teniéndolo en cuenta ... Aquella vez el impulso más saber manejar bien los tiempos me dio resultados. Espero que no tenga que pasar por situaciones así, en las que una decisión repentina, un impulso, nos puede jugar una mala pasada. Creo que aquí todo salió bien pues yo tenía muy en claro la situación y cómo seguir. Habrá que ver si siempre las cosas se nos presentarán siempre así y sabremos resolverlas. Espero que nunca el miedo me paralice o me haga tomar decisiones equivocadas. Estamos en un momento en el que tenemos que estar a la altura de las circunstancias y tener la mente fría para enfrentar ciertas cuestiones. No sea que por no medir bien las cosas, o por dejarse llevar por arrebato, nos tengamos que arrepentir de por vida por lo hecho, por haber desperdiciado la oportunidad, por dejar pasar el tren, por tirar por la borda en pocos minutos lo que nos llevó años. Espero que el miedo siga siendo algo constructivo para mí y que jamás me paralice ni me dañe…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Yo nunca me plantee que había imposibles pues nunca tuve la oportunidad de elegir. Simplemente no tuve alternativa. Siempre tuve que salir adelante, siempre tuve que sortear obstáculos con la obligación de hacerlo pues nos iba la vida en hacerlo. Yo no podía decir que no. No debía decir que no. Pero nunca me quejé. Para mí todo fue natural, tan natural como si hubiese tenido una vida “normal”, sin sobresaltos ... Está bien ... Tuve que estudiar de un modo irregular en un principio, más tarde tuve que seguir y graduarme por correspondencia, tuve que aprender sin profesor en el medio del bus en el medio del griterío de mi familia y de los miembros de la banda. Pero no se comprende que lo que para todos era anormal para mí era normal. Y nada malo me ha pasado. No salí mala persona, no adquirí malos hábitos, no me tentaron los vicios ni el mal camino. El hacer las cosas “normales” y del modo convencional no es garantía de nada. Tal vez si hubiese ido a un buen colegio, si hubiese vivido por años sólo moviéndome del colegio a la casa y de la casa al colegio no hubiese aprovechado la oportunidad, no me hubiese desarrollado y nada de lo que logré lo hubiese adquirido. Con el tiempo me di cuenta de que lo que se vive en familia es lo primordial, lo que define nuestra personalidad y nuestro rumbo en la vida. Lo demás lo complementa o lo corrige, pero no lo genera. Mi padre ha sido muy severo con nosotros, a nadie le fue fácil aceptar de pronto y de niños la vida que nos impuso. Pero también es cierto que mi padre nos inculcó y nos formó en los más grandes valores: la verdad, la honestidad, la justicia, la humildad. Y nosotros nos movimos en la vida con esos principios. Mi padre estaba convencido de que con esos valores llegaríamos a cada objetivo que nos propusiéramos. Algunas veces cuando nos veía sin ánimo y con pocas ganas de seguir, pues no lográbamos los éxitos esperados, mi padre nos llevaba a pasear a los barrios más caros de la ciudad y nos preguntaba si queríamos tener esas maravillosas mansiones que veíamos. Como obviamente le decíamos que sí, nos decía: “Pues bien. Entonces trabajen duro que ya tendrán esas mansiones de la cual ahora somos espectadores”. Y realmente con esos principios llegamos aún más lejos de lo que creíamos. Seguramente si no lo hubiésemos logrado, o bien nos hubiésemos quedado en el pantano, hoy dirían que mi padre se equivocó, que nos llevó por mal camino, que nos obligó a hacer cosas que no corresponde que hagan los niños. Pero como la suerte nos ayudó, entonces todos se suman al éxito y nos elogian. Y si bien la aprobación de una apuesta de vida no debería circunscribirse al éxito circunstancial, me pone muy contenta de que todo el mundo vea cómo se puede llegar de un modo honesto, con mucho trabajo y con ganas de hacer más y más. Yo lo supe cuando después de tanto tiempo pude aprender el español. Cuando mi padre me dijo que tenía que aprender ese idioma yo me le quedé mirando como diciendo: “¿Me estás hablando en serio? ¿Qué sentido tiene todo esto? Yo no lo quiero hacer. ¿No es más fácil cantar modernas canciones en inglés que apostar por este camino?”. Mi padre se tomó la molestia de decirme de una manera más dibujada y enrevesada de la habitual que no nos debíamos contentar con ese camino, pues si fracasábamos no sabríamos cómo seguir. Que había que apostar a dos objetivos, cantar en español y en inglés, para ver por dónde llegaría el éxito y después con él enderezar el camino para convertirnos en artistas internacionales. Yo no lo comprendí del todo y sólo acepté su pedido con una condición: de que no me obligara a hablar el español, de que sólo me exigiera cantarlo y de que me diera mucho más tiempo para aprenderlo, el suficiente como para darme cuenta de que, por necesidad, debía hacerlo. Cuando el éxito llegó a Monterrey pensé que con mi precario español a los 20 años podría sobrellevarlo, pero me sentí avergonzada. Lo hablaba muy mal. Está bien que con gracia y simpatía lo pude sobrellevar. Está bien que la gente me lo toleró porque me querían, pero por ello mismo, por respeto a la gente que me daba tantas muestras de cariño, que compraba mis discos, que asistía a mis conciertos, debía aprender a la perfección el español. Era una forma de agradecerles y de respetarlos. Estuve un tiempo largo con estudios intensivos para hablar más fluidamente el idioma. Eso y mi voluntad hicieron más fácil el objetivo. Dos años después, cuando noté que la gente me entendía cuando les hablaba en ese idioma, me acerqué a mi padre y le dije: “Tenías razón cuando me decías de la importancia de hablar el español. Con el tiempo lo he comprobado. Perdóname por haber dudado y por no haber aprendido el idioma antes”. Mi padre me abrazó un largo tiempo, me dio un beso y me dijo: “Tú has logrado el éxito más allá del idioma. El mérito es tuyo por tu talento y por tu carisma…”. Luego se me quedó mirando y me dijo: “¿Pero has visto que siempre tengo la razón, no? La próxima vez sólo haz lo que te digo, ¡¡y ya!!” y echo a reír a carcajadas. Yo me le tiré encima, cerré mis ojos y lo abracé con ternura. En mi mente surgían imágenes de cuando era muy pequeña y corría a mi padre para abrazarlo. Me sentía feliz ... Es cierto. No habíamos hecho lo convencional. Pero hicimos lo correcto, con gran honestidad. Sería bueno que todos dieran cuenta de nuestro éxito y siguieran nuestro ejemplo. Estoy segura de que un mundo mejor es posible si todos estamos dispuesto a hacer algo bueno por él…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Me quedé pensando después de aquella entrevista con Verónica Castro. En algún momento me pregunté si ha valido la pena hacer todo esto, hacer este sacrificio, hacer una vida “anormal”, seguir el negocio de la música. Me pregunté si hubiese querido vivir otra vida, ser una más que vive su vida frustradamente por no hacer lo que quiere, sin sueños pues cree que no son posibles de realizar, quedarme con mi timidez y no intentar hacer nada para desarrollar mi verdadera personalidad. Me pregunté si me arrepentía por haberle cantado esas canciones a mi padre que cambió nuestras vidas. Me pregunté si valió la pena vivir la niñez y la adolescencia al límite, sin saber qué sería de nosotros al otro día, si comeríamos, si llegaríamos al éxito alguna vez. Me pregunté si valió la pena vivir con tanta presión siendo tan pequeña. Me pregunté si el éxito justificaba todo lo que hicimos para lograrlo. Me pregunté si valió la pena haberme perdido los beneficios de haber vivido como una niña normal. ¡¡Y sólo tengo para decir que claro que valió la pena!! Valió la pena pues aprendí a vivir, a saber y desarrollar lo que me gusta. Ahora veo el resultado de lo lindo que he vivido a pesar de lo duro que fue todo. El hecho de ver a uno de mis “hijos” nacer y desarrollarse, como lo es “Selena Etc.”, es algo del que no se tienen palabras para explicarlo. Y saber que más “hijos” vendrán en camino sólo me da satisfacción y me hace sentir plena … Y el saber que tengo tanto tiempo para hacer tantas cosas no hace más que reafirmar que valió la pena esta vida que he vivido con tanta intensidad. Y el sólo vivir cada día como si fuese el último, como un día que hay que agradecerle al Señor haciendo algo para ser mejores, no hace más que sentirme muy feliz. El Señor me puso aquí y nada tengo de qué quejarme. Sólo tengo agradecimientos. Y mis agradecimientos siempre estarán presentes con cada acto que realice, con cada riego que le dé a esa flor blanca para que se vea más y más hermosa ... Valió la pena ... Y vale la pena. No tengo que hablar como una artista que ya dio todo y que le queda poco por hacer y vivir. Tengo que asumirlo. Soy una artista consagrada, pero por sobre todo soy una mujer que tiene mucho por hacer. Soy una mujer que quiere hacer todo lo que tenga a su alcance. Mi destino no es sólo la gloria sino la felicidad. Alguna vez podré enseñarle a mis hijos lo que hice para sólo decirles: “¿Ven que todo es posible? Por eso luchen, luchen por todos sus sueños. La felicidad depende de ustedes. Por eso les muestro mi vida. Para que certifiquen que con buenos modelos y ejemplos también se puede llegar y hacer de éste un mundo mejor…”. Trabajaré duramente para poder vivir ese momento. Todavía no he empezado. Apenas mostré todo mi potencial. Espero estar a la altura de las circunstancias. Espero que nuestro ejemplo sea seguido y valorado en todo el mundo. Mientras tanto trabajaré cada día, cada minuto, cada segundo en pos de esa meta. Ya lo entenderá Verónica Castro. Ya lo entenderán todos. Ya verán que con trabajo, respeto y Amor todo se puede … Ya lo verán…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;(Tal vez no hayas podido mostrar todo lo que querías, Selena, pero el que te ha visto ha sabido captar lo que has querido transmitir. Y si porque te fuiste tan pronto eso no ha quedado claro en todo el mundo, no te preocupes. Todos los que te amamos recordaremos y le diremos a todo el mundo lo maravillosa artista que fuiste, la encantadora mujer que supo dar tanto Amor a todo el mundo, ese Amor que sólo tú podías dar…)&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Siempre estaré aquí, Selena, para decirte que tu vida y tu obra han valido la pena. Que tu paso en el mundo en sólo 23 años es más valioso de lo que han hecho tantas y tantas personas…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;Te recuerda siempre…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;Sergio Ernesto Rodríguez&lt;br /&gt;(Buenos Aires, Argentina)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/LP3Zofbzv0Y" allowfullscreen="" width="420" frameborder="0" height="315"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/rUSaksMT5WA" allowfullscreen="" width="420" frameborder="0" height="315"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/190480562316008320-2330408965944968583?l=selena-dreaming.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://selena-dreaming.blogspot.com/feeds/2330408965944968583/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=190480562316008320&amp;postID=2330408965944968583' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/190480562316008320/posts/default/2330408965944968583'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/190480562316008320/posts/default/2330408965944968583'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://selena-dreaming.blogspot.com/2011/12/yo-se-que-valio-la-pena.html' title='Yo sé que valió la pena…'/><author><name>sergioer</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14772617690931918743</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_YoABGsgmGMA/SVx9AfLV3mI/AAAAAAAABNA/4l1RFDyuZDc/S220/selena1567.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-YeJy2c7Bcv4/Tv-DsQQ0BGI/AAAAAAAACAA/n99lzwcKuL0/s72-c/selena3104.jpg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-190480562316008320.post-3575925661790501506</id><published>2011-12-31T18:38:00.003-03:00</published><updated>2011-12-31T18:56:35.960-03:00</updated><title type='text'>Yo nunca me resignaré, Selena…</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-pyQzbMSaWyg/Tv-BnWbckoI/AAAAAAAAB_0/G_QMQKh8LOk/s1600/selena3108.jpg.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; 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Antonita sólo tenía 8 añitos y ya amaba a Selena con locura. Se sabía sus canciones. Había enloquecido a su padre con que le comprara cada disco de Selena que salía en las disquerías, se había hecho miembro del club de fans por lo que recibía periódicamente todo tipo de souvenirs sobre su Reina, sobre su ídolo, sobre su ejemplo de mujer. Ella era de un pueblo muy cercano a Corpus Christi y desde hacía dos años que quería ir a ver a Selena. Obviamente sus padres no querían que fuera a verla en conciertos, pues consideraban que era muy peligroso ir a ese tipo de eventos. Más de una vez Antonita les decía que había muchos padres que llevaban a sus hijos a ver a Selena y muchos de ellos eran sus propios compañeros de colegio, por lo que no entendía del porqué no podía ir ella del mismo modo. Lo que Antonita en realidad percibía de sus padres era que ellos no querían salir a ningún lado, que eran reacios a la vida social y a hacer alguna cosa que no les gustara aunque ello implicara una alegría para su hija. Podían hacer cosas que no les implicara mayores sacrificios, como traerle revistas, discos, remeras y todo lo relacionado con su Selena. Pero ya salir especialmente por algo que aunque les interesara les implicara un sacrificio particular … allí no, allí no negociaban. Antonita se sentía doblemente frustrada, pues por un lado sentía que sus padres, sobre todo su padre, no hacían por ella el sacrificio suficiente por lo que a ella realmente le gustaba o esperaba que hicieran por ella, y por otro, el hecho de ser la hija menor hacía que sus padres actuaran con ella de un modo diametralmente opuesto al de su hermana Sophy. Con su hermana habían sido muy estrictos, muy severos en su educación y en su forma de actuar ante los demás, habían sido menos tolerantes y siempre le hicieron notar lo que esperaban de ella, que era la expectativa de muchos padres de su generación, que consistía en que fuera médica, abogada, maestra u otros oficios relevantes para ellos. Hasta la habían obligado a que aprendiera piano, así se cultivaba en la buena música para que después la hiciera visible en las reuniones familiares. En cambio, cuando tuvieron a Antonita, casi 10 años después, no quisieron repetir errores e hicieron con ella todo lo contrario. No le exigieron tanto en la educación, no la obligaron a aprender música y le dieron más los gustos para no sentirse tan culpables como se sintieron con Sophy. Eso sí, se mantuvieron inalterables en eso de ser reacios a salir los fines de semana a eventos que a ellos no les gustaban. Y a pesar de que Antonita recibía más cosas materiales que Sophy, se sentía peor que ella, pues a ella le hubiera gustado aprender música, pero sus padres no se lo incentivaron. Incluso en más de una oportunidad improvisaba cualquier cosa en el piano de Sophy para hacerles ver que a ella le interesaba lo que a su hermana no. Pero no hubo caso. Sus padres no le exigirían lo que hicieron con resultado nulo con Sophy. Y lo que más deseaba que sus padres hicieran por ella, que era que la llevaran a pasear, que la mantuvieran en contacto con chicos de su edad, que la sacaran de una vida constante de aislamiento y de actitud ermitaña, no tenía respuesta favorable. Antonita sabía que su madre era más permeable a ese tipo de pedidos que su padre, pero como en todo matrimonio de esos momentos, en los que los componentes machistas no eran muy cuestionados que digamos y que se toleraba sin más que el “hombre de la casa” mandaba y disponía, no quería que por defenderla tuviera enfrentamientos con su marido. Para Antonita la eclosión se dio cuando se hizo fan de Selena y la quería ir a ver de cualquier modo. Allí tuvo sus primeras manifestaciones de rebeldía y de indignación por la intransigencia de su padre, por su comodidad y por prometer cosas que nunca cumpliría. Cierta vez Selena se iba a presentar a uno de los colegios de la zona para fomentar la obra benéfica que ella estaba encabezando y que incluía la vuelta de los niños al colegio. Selena le pidió a su padre que la llevara ese domingo a la tarde. Éste le dijo que sí, no sin mucho convencimiento, pero Antonita le tomó la palabra, máxime porque estaba su madre como testigo. Cuando llegó el gran día, Antonita se acercó a  su padre y le dijo que si ya estaba preparado para llevarla al evento. Su padre se le quedó mirando, pensó en alguna excusa que no se le ocurría hasta que miró por detrás suyo al cielo y le dijo: “No, m’hija. Mejor no vayamos. Está por llover en cualquier momento…”. El día estaba soleado, no totalmente despejado, pero lejísimo estaba la posibilidad de que lloviera … Antonita empezó a llorar y buscó a su madre para explicarle lo sucedido. Como ella la miró sin poder ni querer darle una respuesta más que “tu padre tiene razón. Déjenlo para otra oportunidad…”, se fue corriendo a su pieza y lloró por un largo rato. Como a la media hora se le acercó alguien que no era ninguno de sus padres. Era su hermana Sophy: “Te entiendo, hermanita. Te entiendo perfectamente. Pero míralo de este modo. No es que nuestros padres sean malos. Ellos tienen su forma de ver las cosas … Yo jamás te aconsejaría ni que te resignes ni que aceptes aquello que no te gusta. Sólo entiéndelos y sigue tu camino. Con el correr del tiempo sabrás que tú sola tendrás que luchar por lo que quieres. Si sabes cuando seas más grande que quieres hacer algo y nuestros padres no lo aceptan, tendrás que hacerlo a tu manera sin que eso implique que alguien salga lastimado. Y cuando tengas la edad suficiente como para decidir, tendrás que hacer lo debido aunque eso a nuestros padres o a quien sea no les guste. En eso deberás aprender de Selena…”. Luego de decirle eso, Sophy abrazó a Antonita y se quedaron llorando por un largo tiempo. Más tarde Sophy le pidió a su hermana que le contara sobre Selena y ella se despachó a gusto. Esa tarde le quedó grabada como fuego a Antonita. Su hermana le había dado más que un consejo. Le dio una forma de vida, una forma de ver las cosas, una forma de actuar frente a tanta adversidad. Y había valorado algo que no era tan común en su familia. Nadie de sus integrantes era admirador de Selena. Sin embargo, su hermana la escuchó por horas, pues sabía lo que significaba para ella y porque quería verla sonreír de nuevo luego de tanto llorar. Al fin y al cabo, y por la diferencia de edad, su hermana bien podría ser su tía, y hasta Sophy podía estar preparándose para saber cómo sería ella como madre. Ella ya tenía 18 años contra los 10 de su hermana…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Antonita no pudo despegarse ni un minuto del televisor en todo lo que duró la emisión especial del programa “Padrísimo”. Porque encima en aquella oportunidad Raquelín González no estaba conduciendo el programa pues había partido a un evento especial que se desarrollaría en la ciudad de Los Ángeles. Esa función la cumplía la mismísima Selena, quien hacía de presentadora, de conductora, además de dar su concierto como la cantante principal de la banda “Selena y Los Dinos”. Antonita se moría por lucir como ella. De hecho se había dejado el pelo más largo de lo que habitualmente usaba y se había cortado el flequillo. Y para lucir más coqueta y más parecida a ella, se había alisado levemente el pelo como Selena. En eso Antonita no se sentía frustrada por sus padres, pues en ese tipo de cosas le permitían todo, todo mientras se desarrollara en su casa y no afuera … Hay que reconocer que algunos padres ni permiten eso, pero los padres de Antonita sí lo hacían, pues en un punto les gustaba que su hija se mostrara tal cual era, con su carácter, con su modo de ver las cosas, con su personalidad que estaba comenzando a forjar. Y tal vez porque en el ámbito interno temían censurarle algo de su carácter. Ellos notaban que su hija era temperamental y no querían disciplinarla tanto como lo hicieron con Sophy. Era su forma de admitir que ése había sido un camino erróneo que habían tomado y querían corregirlo con Antonita haciendo todo lo contrario. Incluso la dejaban sola a su hija bailar, cantar y manifestarse tal cual era viendo o escuchando a Selena. Mucho en ese “dejar ser” tuvo que ver su madre, que con buen tino le hizo ver a su esposo que su hija tenía que ser feliz haciendo lo que le gustaba y no con lo que debía, aunque sea en algunos aspectos, algo que lamentablemente no habían hecho con su otra hija …Antonita disfrutó cada canción, cada palabra, cada movimiento que hacía Selena. Para Antonita ella era su modelo, su ejemplo a seguir. El verla a ella triunfar era la visión de que un mundo era posible, de que se podía ser feliz haciendo lo que le gustaba y de que se podía triunfar en la “tierra prometida”. Tal vez desde su más absoluta inocencia Antonita percibía que Selena les indicaba que había una esperanza, que se podía ser libre, que había alternativas a lo ya impuesto. Se estaba en una época en la que los valores eran cuestionados pero los que lo rechazaban no encontraban una salida. Era el nacimiento de una época en la que el renegar porque no había futuro y rechazar todo por eso no había llevado a ningún lado y que la felicidad impuesta sólo generaba más insatisfacción. Esta situación se percibía en los jóvenes que sentían que no tenían salida y que no había ningún modelo positivo y representativo de sus ideales a seguir … Y cuando todo parecía perdido, apareció Selena con su voz, con su sonrisa, con su figura, con su personalidad, con su actitud positiva, humilde pero ganadora, para decir que nada era imposible, que todo se podía lograr, con talento, respeto, honestidad, conducta y coherencia. Parecía una rareza para la época, pero era una realidad. Selena aparecía ante jóvenes, adultos, niños, propios y extraños afirmando que todo era posible, que todos los sueños se podían lograr si uno se lo proponía. Lo que a muchos les llevan años y miles de personas trabajando en ello, a Selena le llevó unos pocos años para mostrárselo a todo el mundo. Antonita lo percibió como todos y a su corta edad sólo quería ser como ella, parecerse como ella, actuar como ella. Antonita sentía que con Selena ella podía ser libre, libre de verdad, y que con sacrificio, estudio, talento, honestidad y mucho trabajo ella lo lograría. Ella sería como Selena si seguía su camino. Sólo era cuestión de acompañarla. Sólo era cuestión de desear que triunfara y gozarlo con ella. Si así se daba, todo sería más sencillo para todos. Con Selena un mundo era posible, un mundo que parecía sucumbir sin remedio…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Pero hubo algo que le inquietó a Antonita al final del programa. Selena venía de cantar “Bidi bidi bom bom” y al finalizar el tema salió corriendo presurosa hacia el otro extremo del estudio y le pidió al resto de la banda que la acompañara en su recorrido. Al final de él una pantalla gigante la comunicaba con Raquelín González. Allí le explicó lo bien que la había pasado y que para ser la primera vez que conducía el programa “no lo había hecho para nada mal”. Raquelín abró bien los ojos y le resaltó no sólo que lo había hecho estupendamente bien sino que esperaba que lo hiciera pronto otra vez. Vaya uno a saber por qué, pero en cuanto escuchó esas palabras, Antonita sintió un nudo en el estómago. Ella llegó a pegar un pequeño grito de dolor. Su madre, que cada tanto se fijaba y espiaba por una pequeña hendidura de la puerta a su hija para ver si estaba todo bien, se sobresaltó y salió corriendo para socorrer a su hija. Antonita estuvo un tiempito algo mareada y trató enseguida de calmar a su madre diciéndole que sólo le dolía un poquito la panza. Su madre le reprochó que tomara mucha gaseosa a la vez que saltaba por los aires mientras escuchaba a Selena, pues indefectiblemente todo le caía mal. La recostó un ratito en un sofá que estaba al costado del living en el que estaba Antonita mirando a Selena y estuvo a punto de apagar la televisión. Aun el programa no había terminado. Se estaban por despedir por lo que Antonita gritó con desesperación y le dijo que aún no apagara la televisión, que esperara a que ya no se viera a Selena. Se quedó mirando hasta los títulos del final y recién cuando corroboró que el programa había terminado se echó a un costado y se permitió dormitar un poco. Su madre le empezó a acariciar la cabecita y trató de tranquilizarla. “Me gusta que admires tanto a Selena. Ella es una buena artista y es una buena persona. Pero no te exaltes tanto por ella. No te apresures. Algún día serás como ella…”. Antonita abrió bien los ojos y sintió que esas palabras como su dolor en el estómago tenían algo de revelación. Con Selena todo era posible, hasta su futuro. Pero sin Selena, ¿qué sería de ella?, ¿qué sería de todos? Allí fue que pensó en ir a la casa de Selena. Pensó en llevarle unas flores, unas flores de plástico, para remitirse el tema más famoso de Selena, “Como la flor”, pero luego pensó que debía llevarle algo más lindo, algo más a la altura de Selena. Hacía un buen tiempo que su madre estaba cuidando con mucho esmero unas rosas que estaban por llegar a su fulgor en poco tiempo. Tenía que buscar el momento de pedirle que se las cortara para llevárselas a Selena y tenía que convencer esta vez con éxito a su padre para que la llevara a la casa de Selena cuanto antes … No había tiempo que perder. Esa misma tarde debía comenzar a echar andar su idea. No sabía por qué, pero sentía que había que apurarse, que tenía el mismo tiempo que le restaba a esas flores que estaban en el jardín de su casa, y que su madre cuidaba con tanto esmero y Amor, para llegar a su plenitud, el mismo tiempo que le faltaba a Selena para que llegara a su éxito mundial…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Cuando se repuso del mal momento, Antonita fue directamente al grano con su madre. “Te pido un favor, un favor muy grande, madre. Quisiera que me dieras aunque sea dos de esas hermosas rosas que tanto cuidas. Es para dárselas a Selena. Sé que te parecerá una locura, sé que me dirás cómo, cuándo y en qué momento lo haré. Solo sé que lo quiero hacer cuanto antes. Algo me dice que lo debo hacer ya, o algo me perderé o algo Selena perderá. Sólo prométeme que me regalarás algunas para dárselas a Selena. ¡¡Por favor, te lo pido!! ¡¡Quiero entregárselas cuanto antes!! Dime que sí…”. Su madre la miraba extrañada. Antes de contestarle más de una vez le pidió que le dijera qué le había pasado mientras miraba el final de “Padrísimo”, qué sentía, si aquello que le había sucedido tenía relación con lo que vio en ese programa. Antonita no quería decirle. Por más pequeña que fuera, sabía perfectamente lo que significaba decirle las sensaciones que pasaron por su mente cuando Raquelín le dijo a Selena: “Espero que no sea la última vez que lo hagas”. No podía expresarle lo que pasaba por su mente, por su corazón … ¿Cómo explicarle el dolor del Alma, que se engañaba por un inexistente y repentino dolor de estómago, pero que en realidad era el dolor del miedo, el dolor de que algo iba a suceder y no se sabía qué era, que algo le podía suceder a Selena, miedo a que no hubiera “próxima vez”? Temía que cualquier miedo que le transmitiera a su madre la hiciera pasar por una loca enferma de Selena, por una alucinadora, o bien que se preocupara por sus sentimientos aunque los creyera y respetara. Pero lo que más temía era que todo eso cayera en oídos de su padre, y temía que él tomara decisiones drásticas. Él podía estar hasta años sin decir nada, pero por allí por algo insignificante lo podía hacer saltar y tomar decisiones como que no podía escuchar más a Selena, que no podía ni verla y hasta ponerla de pupila en un colegio para asegurarse de ello. Por eso Antonita prefería callar, quedarse con sus miedos y actuar. Recordaba bien el consejo de su hermana … Le juró y perjuró a su madre que nada le estaba sucediendo. Que nada raro vio en la televisión. Que ese pequeño dolor de estómago fue por saltar mucho y hacer un movimiento extraño para sentarse, y si se le había ocurrido ir a ver a Selena a su casa a regalarle unas flores era porque se había quedado emocionada con ver a Selena tan linda y tan encantadora haciendo de presentadora en “Padrísimo”, por lo que ya que no la podía ver en un concierto o en cualquier evento social, al menos lo intentaría yendo a verla sola y en su casa. Allí no habría peligro y Selena la atendería porque era tremendamente servicial … Su madre se quedó observando inquisidoramente a su hija, y sólo tenía como respuesta unos ojitos y una expresión propios de un “pollito mojado”. “Pero si te doy las flores ahora no las tendrás en plenitud. Faltan unas cuantas semanas para que maduren bien…”, le dijo como para que comprendiera su posición. “Sí, ya lo sé, madre. Pero Selena es como esas flores que tienes. Preferiría que caigan en buenas manos antes de que algún malvado las corte…”, le alcanzó a contestar Antonita. “¿Y quién haría una cosa así? ¿No te parece que sólo una persona malvada o loca podría hacer una cosa semejante?”, le preguntó su madre tratando de hacerle ver el supuesto equívoco en su razonamiento. “¿Y acaso no hay de esas personas, madre? ¿No hay que ser previsor? No te digo que haya que vigilarlas en todo momento, sino de actuar antes de que algún malvado les haga daño”, razonó Antonita … “¡¡Está bien, está bien, está bien, m’hijita!! Te prometo darte las rosas que quieras. Eso sí. Tendrás que pedirle permiso a tu padre. Tal vez él tenga que ir para Corpus Christi en estos días. Cuando combines con él y quedes en una fecha fija, yo corto algunas flores para que se las lleves a Selena. Tal vez tengas suerte y para ese entonces estén bien florecientes, pero primero háblale a tu padre..”, sentenció su madre. Antonita sentía que se le caía el Alma al piso. Sabía lo que significaba convencer a su padre y sacarle una promesa que indefectiblemente debía cumplir. Esperó a que todos terminaran de cenar esa noche y cuando su padre se preparaba para ir a acostarse ella le dijo: “Mira padre. Debo ir a Corpus Christi a dejarle un presente a Selena. Es muy urgente y mami me deja. ¿Cuándo me puedes llevar? Por favor, debo hacerlo cuanto antes. ¡¡Dime que me llevarás!!”, le dijo Antonita tomándole de los pantalones y mirándolo de esa manera que era imposible resistirse. Su padre se quedó pensando y le dijo: “Mira, Antonita, yo recién voy para allí el 31 de marzo, no antes. Y no me pidas ir especialmente para allí antes de esa fecha pues tendré mucho trabajo aquí y en pueblos del otro lado del Estado de Texas … Pero el 31 te puedo llevar…”, le dijo mirando para otro lado como buscando a alguien … “¿Puedo o debo?”, le insistió su hija. Y para sorpresa de Antonita, su padre se rió y le recalcó: “¡¡Debo!!”. “¿Entonces prometido?”; le dijo Antonita estrechando su mano en señal de compromiso. “¡¡Prometido!!”, le dijo su padre apretando su manecita, dándole un enorme beso en la cabeza y yendo de inmediato a dormir. Antonita se angustió al instante por dos cosas: temía que el padre pudiera defraudarla, pero antes que eso le preocupaba la fecha. Aún faltaban como más de 20 días para verla. ¿Sería tarde? Rogó que no fuera así y para ello se fue a averiguar su calendario con los conciertos próximos de Selena. Tenía que ir a Miami, Chicago y San Antonio en unos días, y recién volvería para fin de mes. El 1 de abril tendría que ir a Los Ángeles para su próximo concierto enteramente suyo como lo había sido el de Houston Astrodome el 26 de febrero. Pensó que no había nada por qué temer en ese momento. Se aferró a ese 31 de marzo pues era el último día antes de que Selena fuera para Los Ángeles ... Le dijo a su madre lo convenido con su padre y ella se mostró muy contenta al decirle: “¡¡Pero qué bien!! Para esa fecha las rosas estarán en su esplendor. Estarán listas para que Selena las reciba” … “Sólo espero que Selena esté como esas rosas y las pueda recibir. Que no haya nadie que la corte antes de tiempo”, pensó Antonita sin que hubiera nada que justificara semejante pensamiento y le sobrevino un nuevo dolor en el estómago. Antonita simuló el dolor con una tos y le respondió: “¡¡Ya quiero que sea 31 de marzo!! Sólo ruego que todo salga bien. ¡¡Ya empiezo a preparar todo!!” y salió corriendo para que su madre no advirtiera su angustia y dolor…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Para Antonita esas dos semanas fueron literalmente un parto. Aún no sabía cómo iba a presentarse y de qué manera. Por alguna razón pensaba que no debía ir con regalos especiales ni con largas salutaciones que podrían incomodar a Selena. No es que pensaba que a Selena podía molestarle, pero ella no quería ni abusar ni incomodar. No era de esas niñas que se sentía con derecho a abalanzare a su ídolo, invadirlo con agradecimientos, besos, saludos y regalos, y a privarles de su vida privada para atenderla a ella. Aun siendo niña era consciente de que ella no era quien para hacer que Selena se pusiera a su servicio. Para Antonita la mejor forma de agradecerle y el mejor gesto de admiración a Selena era seguir su ejemplo y parecerse a ella para llegar a ser alguien en la vida. No es que tenía tantas pretensiones ni sueños fuera de lo común. A esa edad Antonita sólo pensaba en ser maestra de niños. Soñaba con poder enseñar a niños que tal vez nunca tuvieron ni tal vez tengan jamás educación. Ella sentía una gran sensibilidad por aquellos niños de su edad que no tenían nada y que no se podían permitir soñar de ningún modo. Ella quería cuando fuera grande tener la posibilidad de ir al encuentro de todos esos niños para educarlos y darles una esperanza. Antonita quería darles a través de la educación una herramienta para ser felices, una posibilidad de salir de tanto dolor. Y soñaba con mostrarles que había una vez una niña llamada Selena que también pasó por muchas privaciones y sin ningún motivo para imaginarse que podría salir del lugar en el que estaba. Quería enseñarles que esa mujer que ahora era una estrella en su momento no tenía nada, y nada de lo que había en el mundo le daba la mera posibilidad de ilusionarse. Y aun así no sólo salió sino que se permitió soñar con que podía desarrollarse no sólo en su profesión sino en lo que más le gustaba: el diseño. Quería transmitirles que cuando se tiene Amor, ganas, empuje, humildad y don de gente nada se podría interponer en el camino para lograr todo lo que uno se había propuesto en la vida. Antonita soñaba con ser grande y transmitirles que no había que creer en ilusiones, en futuros promisorios, en cosas que nunca sucederán. Ella quería enseñarles que debían creer en ellos mismos y si eso lograban nada los detendría, como Selena. Por todas estas cosas era que Antonita quería ir cuanto antes ver a Selena. Ese dolor de estómago, esa molestia repentina, era el anuncio de que tal vez eso que tanto soñaba corría peligro. Antonita tenía terror de quedarse sin ejemplos que mostrar, tenía temor de que alguien le dijera alguna vez que ese camino honesto y hermoso que había emprendido Selena sólo quedaba en los sueños de la gente, que la cruel realidad de este mundo se encargaría de echar por tierra toda esa ilusión, todos esos sueños, tantos años de trabajo honesto. Por eso quería estar allí, para cerciorarse de que todo estaba bien, de que Selena se sentía bien, de que viéndola a ella en el camino correcto ese dolor en el estómago se iría para siempre…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Conforme se acercaban los días, Antonita se ponía cada vez más nerviosa. Y eso la hacía llevar a su padre para preguntarle si todo iba bien, que no tendría ningún contratiempo para llevarla el 31 de marzo. “¡¡Ah!! Me olvidé de decirte…”, le dijo su padre el día 24 de marzo. Antonita sintió que algo se le subía a la cabeza y que le provocaba una sensación mezcla de dolor y adormecimiento … y se quedó escuchando y rogando no recibir las mismas excusas de siempre. “Mira, Antonita, que yo voy a pasar muy temprano por Corpus Christi. Y tengo que pasar por muchas ciudades ese día. Así que fíjate si no es mejor que llames a Selena para asegurarte de que ella esté allí ese día y de que pueda recibirte temprano…”. Antonita volvió a respirar pero algo le decía que eso era una mala señal. Temía que ese 31 de marzo no podría ir a ver a Selena. Otra vez recordó las palabras de su hermana … “No te preocupes, padre. Yo me las ingeniaré ese día. Yo le llevaré las flores y nos iremos pronto, y en agradecimiento te acompañaré por todo Texas. No sentiré cansancio, ¡¡pues estaré contentísima de haber visto a Selena!!”, dijo Antonita y se le quedó mirando a su padre, como esperando una respuesta dubitativa ante su extrema seguridad. Su padre sonrió y siguió arreglando una puerta que se había averiado. Antonita se fue a su habitación y siguió chequeando toda la información que recibía y que había buscado sobre las actividades de Selena en aquel mes. Ya había dado el concierto de Chicago, ya había dado su recital en la Escuela de Los Spurs de San Antonio, ya había participado del Festival de Calle 8 de Miami. Pero en esos días y hasta el concierto de Los Ángeles Selena no tendría ninguna actividad. Eso la inquietó pues con ello no tendría rastros de ella por unos cuantos días … hasta que ella se encontrara con Selena el 31 de marzo … Otra vez pensó en las palabras de su hermana … No podía ir a la casa de Selena sin cerciorarse de que estuviera allí ese día. ¿Y si viajaba antes a Los Ángeles? ¿Y si por allí ya estaba grabando el disco en inglés u otro disco? Por suerte ella tenía el teléfono de q-productions como la dirección de la casa de Selena. Cuando reparó en ello pensó que Selena era de esas pocas artistas que manifestaba públicamente cosas de su vida que nadie hacía. Pensó que Selena era de esas artistas que no tenía desconfianza, que no temía el contacto con la gente, que para ella dar tanto la dirección como el teléfono de su casa era tan natural como brindárselo a un amigo para que la viniera a visitar. Estaba en los genes y hasta en la formación educacional de Selena manifestarse así. Pero hasta para Antonita con sus 8 añitos le parecía extraño que Selena, ya siendo tan famosa, se moviera como si fuera aquella niña que vivía en el Barrio de Molina de Corpus Christi. A veces pensaba si Selena no se daba cuenta de su fama o sí lo sabía pero que la notoriedad no le podía cambiar mucho la vida, que podía moverse por su ciudad como en otras como si nada hubiese cambiado, como si todo eso que le ocurría no la exponía a cosas muy lindas como también a situaciones muy peligrosas a las que había que estar precavidos. Antonita pensó que toda esta vida de ensueños de Selena comenzó a la misma edad que Antonita tenía en ese momento … Cada vez que reparaba en ello no podía dejar de emocionarse y de pensar que Selena no pudo vivir esa vida tranquila y sin tantas preocupaciones como la tienen muchos niños, de esas preocupaciones que recién vienen cuando uno se hace grande, cuando uno se tiene que hacer “responsable”. Selena tuvo que crecer de golpe y actuar como una adulta cuando durante un buen tiempo fue una niña, cuando toda su adolescencia la vivió arriba de un bus y rodeada de gente, casi sin privacidad … Antonita pensó que recién a los 23 años Selena podía gozar de la gran vida, de una vida tranquila cumpliendo sus sueños, de una vida en la que postergó todo para recién comenzar a vivirla a pleno en ese momento … Antonita volvió a sentir esa sensación rara en la cabeza y una gran angustia. Aprovechó que nadie había en su casa y llamó a q-productions. En cuanto la atendieron, se anunció como Antonita, un miembro del club de fans de Selena, y que sólo los molestaba para saber si Selena estaba allí en Corpus Christi o si estaba de gira. No quería decirles que quería ir a visitarla pues quería mantener la sorpresa … “No, mi niña. Selena estará en esta semana en la ciudad preparando su disco en inglés. En la semana anterior estuvo en Nashville grabando, pero ahora se quedará aquí hasta el 1 de abril para dar su concierto en Los Ángeles. Luego puede que vuelva a Nashville. Cualquier cosa nos llamas y te informaremos, máxime que tú eres uno de los miembros de su club de fans”. Antonita le agradeció y colgó. Le llamó la atención que le pasaran tanta información sobre Selena, pero sabiendo cómo eran los Quintanilla, nada podía ser tan raro. Ellos creían en la gente y vivían agradeciendo a sus fans. “Ser admirador de Selena era lo más lindo que me podía pasar”, pensó Antonita y en cuanto llegó su madre a su casa, se abalanzó sobre ella. “¿Estarán listas las flores para el 31, madre?, le preguntó desesperada. “No te preocupes, ya están bien abiertas. Para ese día estarán listas para ser disfrutadas por Selena”, le dijo su madre. Antonita le dio un gran abrazo y un gran beso y le agradeció tamaño desprendimiento de su madre. Ahora había que estar listas para el gran momento, para la gran ocasión…&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Pero el día 30 recibió la noticia tan temida y ni siquiera estuvo su padre para anunciárselo en su cara. Vino su madre llorando sin parar para decirle que su padre tuvo que adelantar de urgencia su viaje por varias ciudades de Texas y que no podría llevarla como lo había prometido … “¿Pero acaso no podía llevarme hoy? Yo hubiese ido igual y hubiese probado con dejarle las flores a Selena en la noche…”, dijo Antonita sin poder siquiera reaccionar. “¡¡No, no!! ¡¡No podía!! Se tuvo que ir … Sé que no lo comprendes ahora pero ya lo entenderás con el tiempo. Ya podrás ir a ver a Selena alguna vez. Es más. Cuando Selena dé su próximo concierto yo te llevaré. ¿Sí? Yo te lo prometo. Ya verás…”, le dijo su madre y la abrazó entre sollosos. Antonita se quedó tiesa sin abrazar a su madre. Sentía como si le hubiesen anunciado la muerte de alguien cercano, muy cercano a ella, y que quería mucho ... De pronto se soltó de los brazos de su madre y se encerró en su habitación para llorar sin parar. Su madre la dejó ir y ni insistió en entrar a la habitación para hablar con ella y para pedirle que fuera a cenar luego. Se limitó a dejarla en su habitación para que se sacara toda la furia, frustración y desazón, y esperó que al otro día, cuando volviera del trabajo, pudiera hablar con ella y pedirle que no se enoje con su padre antes de que él volviera. Esa noche, su madre sólo se limitó a cenar con Sophy, a la que le explicó todo lo que había pasado … Durante un tiempo largo Antonita estuvo en su cama tirada llorando con la impotencia de no poder hacer nada … ¿Qué haría ahora? ¿Resignarse? ¿Esperar a que todo pase? ¿Esperar a que nada pase? Se sentía abrumada. Quería tender a hacer algo, pero todo parecía un obstáculo … No tenía las flores, no tenía a nadie quien la llevara, no estaba ni siquiera lista para ir. Ella, ¡¡que se había preparado hasta un lindo vestidito del estilo de Selena para ir a verla!! … No. No podía postergarlo. ¡¡No debía postergarlo!! En un momento sintió que alguien golpeaba levemente la puerta de su habitación … Y sintió una voz … “Antonita, sólo escúchame. No digas nada … Sólo recuerda lo que te dije alguna vez. ¡¡No te frustres!! Haz lo que tengas que hacer. Yo no me opondré. ¡¡Yo te ayudaré en todo!!”. Luego hubo un silencio y el sonido de unos pasos que se alejaban. Era su hermana Sophy. A partir de allí a Antonita se le hizo todo bien claro. Estaba muerta de miedo, pero lo tenía que hacer. Sabía que su madre se había ido a dormir pues iría al otro día muy temprano a trabajar y que no volvería hasta la tarde. Su padre vendría más tarde aún … Y su hermana se iría temprano a trabajar no sin antes llevarla a ella al colegio … Antonita estuvo toda la noche preparando su vestido y se lo puso. Luego estuvo largo tiempo peinándose hasta quedar casi igual a como lucía Selena en aquel momento. Luego fue con unas tijeras hacia el jardín de su casa y tomó dos de las mejores rosas blancas que encontró allí. Luego volvió a su habitación y esperó ... Aprovechó el tiempo que restaba para que su madre se levantara tempranísimo y se fuera a trabajar para dormitarse un ratito, pero la tensión le impedía conciliar el sueño. Igualmente, se había puesto un despertador por si se quedaba dormida. Cuando su madre se levantó, Antonita sólo deseó que su madre no intentara llamarla y que se fuera cuanto antes. Su madre, viendo la habitación de ella a oscuras, cerrada y en silencio, ni insistió y se fue a su trabajo. En cuanto escuchó el sonido de la puerta cerrarse, Antonita ultimó los preparativos, dejó una nota en la puerta de su habitación a Sophy diciéndole que no iría al colegio ese día, que ni se molestara en levantarla, y salió para la calle, fue hacia un autobús que saldría a las 7 AM y que la dejaría en Corpus Christi en media hora. Fue con decisión, con mucha decisión … Cuando subió al autobús y adquirió su boleto, el guarda ni reparó en esa pequeña niña que parecía un tanto más grande por su lindo aspecto … Por suerte estaba lo suficientemente dormido como para pensar en que tal vez iba con algún mayor o algún lugar muy cercano. En todo el trayecto, Antonita sólo miró la ventana muerta de miedo y sosteniendo las flores como un gran tesoro. Ya cuando todo terminara llamaría a casa y no se preocuparía por los castigos. Había algo más importante que hacer … Cuando el autobús llegó a destino, Antonita salió corriendo. No sabía por qué, pero corría. No tenía que huir de nadie y más bien debía ir despacio si es que no quería despertar a Selena con su llamado a su casa. Pero no podía evitarlo. Sus pies seguían el dictado de su subconsciente. Antonita sentía que si no iba rápido todo sería tarde, muy tarde. Y a pesar de su miedo y de su confusión llegó sin problemas a  la casa de Selena. Antonita se detuvo y sintió como si alguien le seguía diciendo prudentes consejos. Optó por quedarse quieta mirando la puerta de la casa de Selena, casi desde la calle misma. Arregló su vestido, su pelo, tomó bien fuerte las flores y las puso bajo su pecho, y esperó, sólo espero ... Al rato, salió Selena a toda velocidad en busca de su auto para salir rápidamente de allí. Antonita vio la expresión de Selena, mezcla de apuro, preocupación y seriedad, y se atemorizó grandemente, mucho más de lo que ya estaba. Como temía que Selena se fuera y no la viera, y sin ella atreverse siquiera a gritar, Antonita se adelantó sobre ella e interrumpió su paso con su presencia y alzando sus flores. Selena casi la chocó al no advertirla antes, estuvo a punto de esquivarla sin decirle nada hasta que la observó bien, miró su rostro lleno de miedo y de emoción que le pedía por favor con la mirada que se detuviera. Selena se quedó un instante sin comprender, luego fue agachándose de a poquito mientras iba cambiando su propio semblante hasta que comenzó a sonreír una vez que estuvo cara a cara con ella: “¡¡Hey!! ¡¡Qué lindas flores que tienes!! ¿No me digas que son para mí?”. Antonita asintió con la mirada sin poder decir absolutamente nada y adelantó sus flores para que Selena las tomara. Selena las tomó, las olió y dijo: “¡¡Pero qué lindas son!! ¡¡Son realmente preciosas!! Pero mira qué bella luces ... ¡¡Ya quisiera vestirme como tú!! Pero dime: ¿de dónde vienes? ¿Cómo te llamas? Me tomas en un mal momento. Estaba por irme para otro lugar en forma urgente. Si quieres te llevo a tu casa y te invito otro día aquí para que me cuentes todo. Espero que me entiendas…”, le dijo Selena no sabiendo qué hacer para complacer a Antonita ya que no le decía nada. “Mira, hagamos así. Yo te voy a llevar con tu familia y me dices todo allí. Quiero hacer todo lo que me pides una vez que solucione un pequeño problema que tengo ahora. De paso me cuentas todo de ti. Me tienes intrigada. Es que…”. “¡¡No!! ¡¡No, Selena!! ¡¡No vayas!! Vine desde un pueblo cercano a éste sola. Mis padres no lo saben. Si quieres te explico por qué. Estas flores las vengo cuidando con mi madre hace un tiempo en el jardín de mi casa. Esperé largo tiempo este momento. Vine para decirte que no vayas hoy a donde piensas ir. No me digas por qué, pues no lo sé. Mi padre me iba a llevar pero a último momento no pudo, pero yo vine igual sin que ellos lo supieran. Mira Selena, no me importa si me van a castigar. ¡¡Sólo me importa que no te pase nada!! Quería entregarte estas flores y pedirte que te cuides. ¡!No sabes lo que te quiero!! No vine para que me des nada. Sólo vine para que me prometas que llegarás a la cima y que siempre pensarás en los que te queremos tanto cuando decidas algo, como lo que habías decidido hoy hacer. Sólo te pido que me lo prometas. Luego me iré a mi casa. No necesito que me lleves. Yo me las arreglaré del mismo modo que como vine hasta aquí. Quiero quedarme tranquila y no sentirme tan nerviosa como en las últimas semanas no sabiendo qué será de ti. ¡¡No quiero que vayas a ningún lado sin que tu familia se entere!! Sólo por hoy. ¡¡Hazlo sólo por hoy!! ¿Me lo prometes? ¡¡Dime que sí!!”, dijo Antonita sin poder parar de hablar y con absoluta desesperación. Cuando ya no pudo más abrazó a Selena y se puso a llorar. Selena quedó impactada e inmóvil. Sólo atinó a abrazar a Antonita y a acariciar su cabecita mientras pasaban por su mente miles y miles de pensamientos, imágenes y presentimientos. Esa niña estaba allí por algo. Esta niña estaba viendo algo que ella no estaba viendo. De pronto se le iluminó el rostro, sintió una rara sensación en su estómago, como cuando se siente de pronto mucho temor y abrazó fuertemente a Antonita y se aferró a ella sintiendo como si esa niña fuera ella misma 15 años atrás, cuando ella se disponía a cantar con gran temor y sin saber qué sería de su destino. Ahora aparecía esa niña y sintió como si aquella inocente y temerosa Selena fuera a decirle que no perdiera el rumbo, que no se quedara sola, que siguiera pensando que todo era posible aunque todo fuera adverso, aunque mucha gente intente con malas intenciones apartarla de sus objetivos … “Ya no llores, Antonita. Ya no llores. ¿No ves que estoy aquí?”, le dijo Selena mientras se apartaba un poco de ella y la miraba bien a los ojos con una sonrisa y algunas lágrimas contenidas en sus ojos. “¿Qué te parece si entras y desayunas conmigo? Apuesto a que no lo has hecho ... Yo tampoco lo hice ... Luego veremos qué hacemos con tus padres. ¿Sí?”. Antonita asintió con la mirada y entró de la mano de Selena a su casa. Durante casi toda la mañana hablaron, rieron, se contaron todo. Antonita conoció a Chris y fue él quien se encargó de que ellas estuvieran cómodas y que no fueran molestadas por nadie. Selena le pidió a su esposo que no atendiera el teléfono y que sólo le avisara a su familia que estaba con una amiga que conoció hoy. Hacia el mediodía, Selena le propuso a Antonita: “¿Qué te parece si te llevo a tu casa personalmente? Ahora soy yo la que no quiere dejarte sola….”. “¿Pero qué haré con mis padres? ¿Cómo les explico que estoy aquí contigo?”, le preguntó intrigada Antonita. “Pues yendo a tu casa y diciéndoles la verdad. Yo estaré contigo para apoyarte. ¡¡Ya verás que todo va a salir bien!!”, le dijo Selena toda confiada. Antonita se rio con ganas y abrazó muy fuerte a Selena. “Ya verás, Antonita, ya verás. Cuando les expliques lo que sientes, ellos te comprenderán y sabrán ayudarte. Y no creas que te lo digo como una gran consejera. Si te lo puedo decir ahora es porque lo aprendí hoy, lo supe todo cuando vi tus ojitos y me hablaste con el corazón. Yo también tengo mucho que aprender”, le dijo Selena al borde del llanto. Antes de irse Antonita se llevó la sorpresa de que no se iría con las manos vacías. Chris le había traído de “Selena Etc.” vestidos, remeras, anillos, pulseras, souvenirs y toda clase de cosas para ella y su familia. Luego apareció Selena con un cd que sólo tenía cuatro canciones ... “Mira, Antonita. Aquí están grabados algunos demos de mis temas de mi próximo disco en inglés. Quiero que seas la primera persona que lo escuche. Luego quiero que me llames y me digas tu opinión. Eso sí. ¡¡No se lo enseñes a nadie!! Aún no tiene que ser escuchado por nadie hasta que salga el disco, ¡¡sino los de Emi me matan!! ¿Me lo prometes?”, le preguntó Selena. Antonita se le quedó mirando … “¡¡Sí, lo sé!! Por supuesto que cumpliré mi promesa. Ya he entendido bien. Tu mirada me hizo comprender todo. ¿Sabes? Por un instante al verte me vi a mí misma cuando era pequeña. ¡¡No sabes lo agradecida que estoy!! Jamás me olvidaré de ti. Muchas cosas cambiarán a partir de hoy”, le dijo Selena toda emocionada y se abrazaron y lloraron largamente. Luego salieron para la casa de Antonita y ella se quedó impactada y sorprendida por el cielo azul y por el sol que lucía tan hermoso ese mediodía, en contraposición con ese cielo plomizo y amenazante de una gran tormenta que se exhibía por la mañana. Cuando llegaron a su casa, aún sus padres no estaban. Sólo su hermana, quien se quedó impactada mas no sorprendida de ver a su hermana con la mismísima Selena. “Ella es Sophy. Mi hermana es la responsable de que yo haya ido hacia ti…”. Selena se abrazó con ella y le dijo: “Gracias por todo. Sé que quieres mucho a tu hermana. ¿Podrás ayudarla a decirle a sus padres lo que sucedió hoy?”. “No te preocupes, Selena. Yo sabía que mi hermana iba a ir contigo. Tenía miedo, pero era mejor que fuera. Sabía que lo lograría. Y ésa era la única forma de lograrlo…”. Antes de despedirse de ambas, Selena le dio una foto de ella a Antonita, de una muy reciente que se había sacado del programa “Padrísimo”, de esa emisión de la cual comenzó toda esta historia. Una foto hermosa en la que Selena lucía hermosa con su vestido y su amplia sonrisa. &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"   lang="EN-US"&gt;Detrás de ella Selena le escribió: “You turned this rainy day into a beautiful sunny day. I no longer have anything to fear, because I know you’ll always be by me side. &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;Love. Selena. March 31&lt;sup&gt;st&lt;/sup&gt; 1995”. Selena se abrazó con Antonita y le volvió a decir: “Ya sabes, siempre ve en la vida con la verdad, con honestidad y con lo que te dice tu corazón. Yo siempre supe que así se solucionan las cosas. No te tengo que decir que también hay que ser precavido. Eso ya lo sabes. Eso es lo que aprendido hoy”. Cuando ya se iba, Selena le dijo: “Y prepárate para cuando vuelva. Vendrás a mi próximo concierto que haré en San Antonio en un mes. Serás mi invitada de honor, como lo serás en mis últimas grabaciones de mi disco en inglés. ¡¡Tú estarás en una de mis canciones!!”. Antonita le dio un último beso mientras se mantuvo abrazada a ella por cinco minutos: “Ya sabes, Selena. No importa si no voy a un concierto tuyo. No importa si no puedo estar contigo compartiendo tu éxito. Sí me importa que seas feliz siendo la mejor cantante de la historia, y yo poder ver y compartir desde lejos ese momento … Sólo una cosa más: ¿me prometes que me llamarás cuando estés por irte a Los Ángeles? Eso me dejaría muy tranquila…”. Selena entendió el pedido y asintió con una sonrisa. Luego partió sin dejar de saludar hasta que ya no se la vio más … Antonita miró a su hermana y le dijo pícaramente: “¿Sabes, Sophy? Ya no me duele más el estómago ¿Crees que ya estoy curada?”. Sophy la miró y ambas comenzaron a reírse y se fueron abrazadas a su casa. Había mucho que explicar pero nada que no tuviera remedio. Lo más importante … Lo más importante ya se había logrado … Antonita podía vivir tranquila todo lo lindo que le quedaba por vivir… con Selena siempre a su lado… &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10;"  &gt;(Si hay algo que aprendí con Selena es que todo hay que hacerlo con el corazón y con lo que uno más desea en la vida. Tal vez uno nunca lo logre, tal vez nunca se llegue a destino. Pero también aprendí algo de Antonita: que nunca hay que darse por vencido, que por una buena causa hay que dejar todo, hasta lo que no se tiene. Por eso yo no me resigno. Yo sé que algún día me encontraré con Selena…)&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;Ayer vi en la noche una estrella enorme que iluminaba llamativamente la ciudad. Sé que eras tú, Selena. Yo sigo esperando que algún día bajes de allí para iluminarnos con tu presencia…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;Selena: tú eres la razón de mi vida…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;Te extraña…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;Sergio Ernesto Rodríguez&lt;br /&gt;(Buenos Aires, Argentina)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CUsers%5CSergio%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;link rel="themeData" href="file:///C:%5CUsers%5CSergio%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx"&gt;&lt;link rel="colorSchemeMapping" href="file:///C:%5CUsers%5CSergio%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 247px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-bcPaE3_EMT0/TtarCxIBD7I/AAAAAAAAB_c/LGt48Cv_Ip8/s320/selena3072.jpg.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5680916044009508786" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;Un día más sin Selena … Me levanté ese día y como tantas otras veces prendí la radio, encendí la televisión y prendí la computadora esperando vanamente que el milagro sucediera, que viera a Selena en algún lugar riendo, cantando, mostrando sus diseños, triunfando ... Sé que no es lógico, sé que no es racional, sé que no tiene sentido buscar algo que ya no podré encontrar jamás. ¿Pero de qué me sirve la lógica cuando hablamos de sentimientos? ¿De qué me sirve entender cuando no puedo siquiera comprender lo que ha sucedido hace ya 16 años? ¿De qué me sirve ser contemplativo cuando veo lo que se le ha hecho a Selena? ¿De qué me sirve mantenerme inalterable cuando veo el éxito de tantas artistas hoy en día y no la veo a Selena? ¿Cómo no llorar por su suerte? ¿Cómo no desear cada día que cambie el destino, que cambie todo, que se le dé una nueva oportunidad a Selena? Sé que acaba de salir un libro de Stephen King en el que se habla de una persona que viaja en el tiempo para impedir el asesinato de John Kennedy. En cuanto me enteré no pude evitar pensar en Selena y en que yo quisiera hacer lo mismo ... Tener esa oportunidad ... Lo desee siempre. Lo quise desde que supe lo que le pasó a Selena. Siempre pensaba en que si alguna vez alguien viniera a darme la oportunidad de volver el tiempo atrás con la condición de que sólo podía modificar un episodio sea de mi propia vida o de otros, yo siempre elegiría cambiar el destino de Selena el 31 de marzo de 1995 … No es que yo no deseara cambiar algo de mi vida, pero nada es más importante que salvar a Selena. Mal que mal yo viví bastante, y tuve tiempo y vida para cambiar el rumbo de mis cosas. Y aún las puedo modificar … En cambio, Selena no pudo … Tuvo poco, muy poco tiempo … Eso es lo que me atormenta todos los días, lo que no me deja ser feliz enteramente en mi vida. Yo no puedo estar como si nada en este mundo a sabiendas de que hubo alguien tan hermoso como Selena y la humanidad no le dio la oportunidad que sí se la dio a los otros … Es injusto … Es muy injusto … Cuando uno ve en lo cotidiano las cosas que hay que padecer de tan mala gente, recuerdo lo que le han hecho a Selena y no lo puedo asimilar ... Es muy difícil la vida ... Y muy dura, implacable. Parece que los buenos, talentosos y honestos no tienen su lugar merecido en este mundo hostil que celebra toda clase de actitudes rayanas a lo absurdo ... La falsedad, la hipocresía, el mirar para el otro lado cuando no queremos ver el mal que está en nuestra cara ha dado lugar a personajes siniestros que con tal de figurar en los medios son capaces de hacer cualquier cosa, incluso para denigrar y degradar la condición humana … Es increíble ver que aún se le permite hablar a la mujer que le quitó todos los sueños a nuestra Selena, y que la difama de una manera inconcebible con toda clase de mentiras y de fabulaciones … ¡¡Qué fácil es mentir, qué fácil es calumniar, qué fácil es odiar!! … Amar, ser bueno, talentoso, honesto parecen ser valores inalcanzables y no valorables para nadie en este mundo. Todo esto sería diferente con Selena, muy diferente … Otra sería la música, otros conciertos se verían. Muchas famosas no lo serían tanto y sin duda la N° 1 sería Selena. Pero por sobre todas las cosas, otro mundo sería posible con Selena. Todo está al revés. Como una crónica anunciada, asistimos a la invitación a disfrutar de nuestra decadencia y a esperar casi sin fuerzas nuestro propio final. Al final, el pobre Discépolo tenía razón con su tango “Cambalache”. Hizo esa letra con dolor, impotencia y bronca, mucha bronca. Y así se fue de este mundo, solo y olvidado en la mayor de las tristezas, con la peor de las sensaciones que puede sentir alguien en la vida: levantarse y no tener ninguna ilusión, ninguna esperanza. Cada día me parecía más a Discépolo, pero no por su talento sino por su tristeza … Cada día esperaba más que sólo viniera el fin … Pero sólo una cosa me mantenía vivo, me mantenía fuerte … Selena … Sólo Selena. Es increíble … Selena no está y es ella la que me da vida. Es ella la que sufrió y sin embargo me transmite paz, alegría, esperanza. En estos últimos tiempos viví como nunca la falsedad, la mentira, la calumnia, el odio. Y si pude soportar todo esto es porque hubo alguien en la vida de este mundo que se llamó Selena que dio y generó tanto Amor a lo largo de todo el mundo, a través de todo este tiempo … Sin Selena yo hubiese tomado el mismo camino de Discépolo. Con Selena era una persona con una sonrisa y una esperanza, la esperanza…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;Salí a la calle en la noche. Había tenido un día fatal. Esta vez no pude olvidarme de todo y hacer como si nada me hubiera pasado. Esta vez no me servía de consuelo tener una foto de Selena como fondo de pantalla. No me servía tener pegada en la pared una hermosísima imagen de Selena ilustrando una conmovedora y cierta nota que le hiciera Chito de la Torre, aquel periodista de México que la siguiera desde muy pequeña … De nada servía. Sentía que no podía más, que no podía estar un minuto más sin sentir que Selena estuviera en algún lugar. No importaba si no la podía ver, si no la podía disfrutar, si nunca iba a poder abrazarla y agradecerle por lo que hizo de mi vida. Eso no importaba. Importaba ella, sólo ella. Y viendo cómo el mundo se caía a pedazos, no ver que esté Selena para poder remediarlo con su Amor era el mayor de los actos injustos. Que ver a este mundo sin remedio era la confirmación de las consecuencias de aquel acto nefasto de esa psicópata. Varias veces pensé: “Este mundo se dio el lujo de prescindir de Selena y dejar a esa mala mujer. Nadie parece tener consciencia de que además de Selena todos salimos perjudicados por semejante elección. A nosotros también nos dieron por la espalda…”. Había caminado apenas unas cuadras. El calor era francamente insoportable en Buenos Aires, que en verano parece ser el refugio del mismísimo demonio. Arrastraba las piernas. No tenía fuerzas. Me sentía como si tuviera 80 años y por allí era ésa la edad que tenía y no me había dado cuenta. O tal vez Dios ya no sólo no me escuchaba en mis deseos de volver el tiempo atrás, sino que me lo aceleraba para que ya no sufriera más, para confirmarme que ni Él podía remediar lo ya hecho. Giré en una de las calles hasta que algo me paralizó. Era una afiche, un afiche enorme. No podía creer lo que estaba viendo. Veía a una artista muy parecida a Selena sosteniendo con sus manos y una amplia sonrisa el Premio Grammy. Iba a seguir de largo: “No. No tiene sentido. Seguro que la desilusión será aún mayor. Cuando quiera ver si es ella seguro que es Selena Gómez muy parecida a Selena recibiendo algún Latin Grammy…”. Ni quise mirar el nombre pues podía pasar de la ilusión a la mayor de las desilusiones en sólo unos segundos hasta que, por detrás de mí, escuché alguien que dijo: “¡¡Qué linda era Selena!! ¡¡Qué feliz se la veía en aquel Grammy de 1994!! Y ni quiero pensar si lo hubiese logrado en 1995 ... Tal vez la historia hubiese sido diferente, muy diferente…”. Me di vuelta y vi a alguien correr rápidamente hasta la esquina y doblar. Apenas si vi su espalda cuando doblaba y un viento muy fuerte  que me golpeó la cara. Cuando pude reaccionar fui hacia el afiche para corroborar lo que yo pensé haber visto y escuchado. ¡¡Era Selena!! ¡¡No lo podía creer!! Era una de sus clásicas fotos de aquel Grammy 1994. Y es cierto … ¡¡Se le veía tan feliz!! Y no era para menos … En esos tiempos no habían Grammys latinos. Apenas si se les daba un solo premio a los latinos. ¡¡Y Selena lo había logrado a los 22 años ganándole a todos los de su raza!! ... Tenía un gran futuro ... Ya era una realidad y  nadie la iba a detener. Me pregunté sin entender cómo vino a parar un afiche de este tipo en el año 2011 en Buenos Aires. Iba a proceder a leer lo que se decía en ese afiche y tomarlo sin que nadie me viera para llevármelo a mi casa hasta que escuché de nuevo esa voz: “¿Has escuchado lo que te he dicho? ¿No crees que todo hubiese cambiado si Selena hubiese logrado ganar de nuevo el Grammy en 1995?”. Cuando volteé mi cara, casi me muero de un síncope. Vi a un hombre barbudo, de pelo largo y negro, enfundado en una enorme capa y sombrero negro que me mostraba su amplia sonrisa casi encima, y me volvió a decir: “¿Acaso no lo crees? ¿No lo quieres comprobar tú mismo?”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;No sé cuánto tiempo estuve inconsciente. Vi que el señor barbudo trataba de tranquilizarme y me pedía que lo escuchara y confiara en él. En cuanto pude recuperar mi lucidez le pedí: “Más te vale que me des una razón para justificar que casi me mates del susto. ¿Qué quieres de mí? ¿Tú eres el responsable de este afiche? ¿Por qué me hablas del Grammy que no logró Selena en 1995? Y antes que nada, ¿cómo te llamas?”. El señor se sonrió y me dijo: “Me llamo Pedro. Un gusto enorme conocerte. No me pidas que te diga cómo llegué aquí. Sé que quieres mucho a Selena y sé qué harías lo que sea por volver el tiempo atrás y salvarla. ¿Pero sabes? Eso no parece tan improbable. Se puede lograr, pero habría que buscar los tiempos justos, si es que realmente se quieren buscar que las cosas cambien de verdad. Es como buscar las coordenadas justas. Si las encuentras, todo es posible. Es como estar buscando el camino correcto que te lleve a tu casa, posees miles y sólo tienes una oportunidad de tomarlo. Es cuestión de estudiar bien la situación y se puede lograr, ¡¡créeme que al final se logra!!”, me dijo el señor todo entusiasmado. “Aun no alcanzo a comprender. ¿Por qué estás aquí? ¿Por qué me hablas de probabilidades y de improbabilidades de viajar en el tiempo y de salvar a Selena? ¿Acaso se puede hacer? ¿Lo puedo hacer yo?...”, alcancé a decirle todo contrariado. “¿Sabes? Las cosas en este universo son más fáciles de lo que tú crees. Parecen más difíciles porque se desconocen, pero si todo se conociera … Las cosas no son como las dijo Ray Bradbury … No es que si tú viajas en el tiempo y alteras algo, al volver a tu tiempo todo termina siendo muy diferente. Eso es una falsa posibilidad. Si se elige un mal camino, un mal momento, en el peor de los casos no alterarás nada en lo sustancial. Como mucho, tal vez postergues por unos días lo que inexorablemente pasará. Pero si eliges las coordenadas justas, tal vez, tal vez lo logres. Si tú pudieras viajar en el tiempo para salvar a Selena, ¿qué momento elegirías?”, me preguntó Pedro y se me quedó mirando como sabiendo que no daría con la respuesta acertada … “Y … No sé. Supongo que iría el mismo 31 de marzo. Trataría de detener a Selena, sea en su casa, sea en el Days Inn … Tal vez advertiría a su familia … No sé, no sé, no sé exactamente qué haría, pero lo haría ese día…”, le dije totalmente perturbado y confundido por la situación ... “Ya sería tarde, muchacho. Ya sería tarde. Por cierto, ¡¡qué calor que hace en esta ciudad!! Ya sé que es verano, pero supuse que hacía más frío … Tal vez eso te impida reflexionar un poco más…”, me dijo Pedro sacándose la capa y el sombrero mientras se arremangaba la camisa … Y prosiguió: “Para esa época ya no habría margen para que las cosas cambien. Esa mujer ya estaba decidida a hacerle daño a Selena. Y Selena estaba muy perturbada estando en el medio de una disputa que no le pertenecía, y muy deprimida al advertir tanta mentira, falsedad y engaño … No, muchacho. Para ese entonces las cartas estaban echadas. Interviniendo ese día, como mucho hubieses estirado la situación por unos días más, pero el hecho sucedería de todos modos. Tal vez sería en otra ciudad, en otro hotel, pero sucedería. ¿Acaso no recuerdas que pudo suceder a mediados de marzo pero una tregua de la asesina con el padre de Selena le hizo devolver a aquélla el arma a la tienda en la que la había comprado? ¿Acaso no recuerdas que pudo ser el 30 de marzo de no estar Chris del otro lado de la puerta de la habitación del hotel en el que estaban Selena y esa mujer? Ese día lo impidió Chris, pero ¿acaso lo pudo impedir al otro día? ¿Entiendes a qué me refiero?”, me miró Pedro con una mirada inquisidora esperando mi obvia reflexión … “¿Por eso me has hablado de los Premios Grammy de 1995? ¿Y por qué eso cambiaría las cosas con Selena?”, le dije intrigado. “Muy simple. Yo no te tengo que explicar el momento que vivía Selena en lo profesional. Cuando ganó el Grammy en 1994 se le abrieron las puertas a un mundo de productores, medios de comunicación y artistas de todo tipo que querían saber de qué la iba Selena. Y cuando vieron lo que era como artista, lo popular y joven que era, y que estaba pasando por su mejor momento, no dudaron en proponerle innumerables proyectos de hacer nuevos discos, de actuar en telenovelas y de participar en películas, de cantar con otros artistas. ¡¡A Selena se le abrían las puertas de los Estados Unidos de par en par!! Y encima sacó un disco exitosísimo que la llevó a la mayor de las popularidades en México, Centroamérica y en la comunidad latina en los Estados Unidos. Pero todavía Selena estaba atada al viejo esquema. Seguía viajando en el bus, seguía manejándose profesionalmente como si fuera una artista de menos convocatoria y trascendencia en el mundo. Nadie de los Quintanilla tenía la real dimensión de lo que ya había logrado Selena en el planeta. Su padre veía el éxito más visible de Selena en Estados Unidos y México. Pero no se daba cuenta de que Selena abarcaba muchas más áreas que la música. Debía abrir el espectro, debía hablar con otra gente, debía ampliar el horizonte. Había que abandonar viejos esquemas. Había que sacarse de encima a esa mujer que le impedía a Selena ver quiénes realmente la querían, quiénes realmente confiaban en ella”, me explicó larga y pacientemente Pedro, y prosiguió: “A Selena la agarró confundida esta situación. Ella debía abandonar las viejas prácticas para ejercer las nuevas que le permitieran manejar la nueva situación. Seguramente temía por los cambios pero estaba dispuesta a hacerlos, pero tropezó con muchos obstáculos. Y esa pérfida temía que el éxito mundial de Selena le haría perder su influencia sobre ella. Luego las peleas con su padre aceleraron los tiempos. Antes de que ello sucediera, si Selena ganaba ese Grammy la realidad que traería ese premio la haría actualizar sin remedio. Antes de que todos terminaran de festejar, a Selena le llegarían millones de proyectos que la tendrían muy ocupada y bien resguardada por gente que la alejaría del peligro del pasado … y del presente”. “¿Y entonces qué sugieres? ¿Que alguien como yo le haga ganar el Grammy?”, le pregunté mirándolo con aire desconfiado y haciéndole un gesto de incredulidad tratando de ser específico en aclararle que estaba loco. “Digamos que sí. Digamos que ésas serían las coordenadas y los instrumentos justos para que Selena aproveche su única opción de salida, de salvataje”, me dijo Pedro con una asombrosa seguridad. “¿Pero por qué yo? ¿Qué se supone que yo puedo lograr que no lo puede hacer otro?”, le volví a preguntar ya con cierto fastidio. “Tú eres la persona indicada, pues a ti ya no te importa que este mundo funcione sin Selena. Yo sé que canjearías tu propia vida por la de Selena para que ella la pueda vivir. Yo sé que en el medio de la situación sabrías lo que tendrías que hacer aun cuando no tengas ni idea de cómo hacerlo a prori…”, trató de convencerme Pedro. “Ven, acompáñame. Caminemos un poco, ahora que se levantó un poquito de viento…”, me terminó pidiendo ese señor tan extraño en una más que extraña ciudad. Caminamos un buen rato. Hablamos de Selena, hablamos de lo que para mí significaba, de lo feliz que sería si ella estuviera entre nosotros. Pasaron horas en las que yo le contaba a Pedro algo que sin duda él ya sabía, pero que él pacientemente escuchaba pues él entendía lo importante que era para mí exteriorizar mis sentimientos por Selena … De pronto me encontré con que estábamos en una estación de tren en el medio de un pueblo en pleno campo, muy lejos de la gran ciudad. No tenía ni idea de cómo habíamos llegado hasta allí. “¡¡Parece que caminamos mucho!!”, me dijo entre risas Pedro y me pidió que le indicara si había una recepción para preguntar cómo podíamos volver a Buenos Aires, si había que esperar mucho el próximo tren. Cuando di con la recepción y le iba a indicar a Pedro que no había nadie allí como en toda la estación, Pedro me miró y me dijo: “¿Sabes por qué eres el elegido? Porque eres el único que sabría actuar a la altura de las circunstancias aun en los peores momentos y con toda la presión … y por el Amor que le tienes a Selena”. Luego se sonrió y me dio un leve empujón con su mano lo suficientemente fuerte como para derribar la puerta y entrar del otro lado de la Recepción … “¡¡Pero por fin has llegado!! ¡¡Llamé a tu casa y no me has contestado!! ¿Qué te ha sucedido? Bueno, luego me lo explicas. ¿Estás listo para empezar en tu nuevo puesto de trabajo?, me dijo alguien a mis espaldas. Cuando volteé mi cabeza y miré, creí que me desmayaba. Era José Behar, que me estrechaba su mano. “¡¡Bienvenido a Emi Latin!! ¡¡Sé que nos serás de mucha ayuda!!”. Yo se la estreché con una media sonrisa y mirando para todos lados. Tenía que ganar tiempo. Tenía que saber por qué estaba allí y para qué…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;“Mira. Sé que hace poco que estás aquí, pero el hecho de que eres argentino me dará una buena pauta de cómo piensan allí y ven a los artistas de Latinoamérica. Hace poco que venimos trabajando para que nuestra compañía promueva a los artistas latinos. Empezamos por México y Estados Unidos. Pero viendo que el éxito de muchos es muy grande y el mercado es mucho mayor de lo que imaginábamos, estábamos con la idea de empezar a promover a muchos de estos artistas por Sudamérica. Pensamos que empezar por Buenos Aires es lo ideal, pues un éxito allí repercute en todo Sudamérica, como un éxito en México lo promueve en Centroamérica. Me gustaría que vieras cuáles son nuestros artistas predilectos, estúdialos y dinos qué te parece que son los más indicados para iniciar este intento de expansión del mercado. No quiero influirte. Yo tengo mis gustos. Quiero primero que me des tu opinión y luego conversamos. ¿Puedes empezar ya mismo?”, me preguntó ansiosamente José Behar. Yo estaba totalmente desconcertado. ¿Quién se supone que era para él para que yo le fuera de ayuda? ¿Por qué estaba allí? ¿Yo pedí trabajo y me lo dieron? ¿Me recomendó alguien? Apenas si entendía de la importancia que para ellos me daba mi condición de argentino, ¿pero por qué yo? ¿Quién se supone que era? Hasta llegué a dudar de si estaba o no Selena con nosotros. No sabía si había viajado en espacio y tiempo o sólo en espacio. Tenía que tantear para saber qué piso estaba apoyando mis pies. Tuve bien tino en no haber dado ningún dato. Sólo los podía dar hasta tener algo seguro … “Confíe en mí, señor Behar. Haré todo lo que pueda. Supongo que nuestro amigo en común tiene la suficiente confianza como para saber que puedo aportar mi humilde sabiduría, que no es tanta, pero…”. “¡¡Pero no seas tan humilde, Eduardo!! Efectivamente nuestro amigo Mario, presidente de la Emi México, me dio las mejores referencias de ti. Eres un excelente productor y cazador de talentos que ha dado sus frutos desde que te instalaste en México DF. ¡¡Sé que ésta es una excelente oportunidad para ti y para nosotros nos serás de inestimable ayuda!!”, me dijo José palmeándome la espalda e invitándome a mi nueva oficina. Yo tragué saliva y rogué que todo saliera bien. Era evidente que me estaban confundiendo con otra persona, o creían que yo era Eduardo, o en estas nuevas coordenadas del tiempo yo tenía ese nombre. Yo sólo lo seguí y esperaba que me diera esos archivos cuanto antes. Quería ubicarme cuanto antes en mi nueva condición. Me sentía como en una mudanza y quería ya saber dónde estaba todo para desarrollar mi vida normalmente. Quería estar en mi escritorio cuanto antes para saber qué fecha era. Quería estar con esos papeles cuanto antes para saber si entre las estrellas que me quería mostrar José Behar estaba Selena… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;En cuanto José Behar me dejó solo vi el calendario de mi escritorio y note que era 7 de agosto de 1994. Miré para afuera y traté de buscar una referencia acerca de en qué ciudad estaba. Y al poco tiempo lo supe: ¡Los Ángeles! Me ponía contento en saber que Selena estaba con nosotros pero me inquietaba saber que yo estaba bajo otro nombre y condición. Además, José Behar quería que yo le indicara cuáles artistas podrían pegar fuerte en Sudamérica, y yo sólo pensaba en Selena y en conseguir que volviera a ganar el Grammy en 1995. Pero como hago siempre en todos los aspectos de mi vida, sabiendo el espacio y tiempo de estas “nuevas coordenadas”, fui  a asegurarme lo más importante ... Si estaba Selena en esos papeles y cuáles eran los planes de Emi Latin. Tomé la carpeta y empecé a buscar sus archivos. Al principio me agarró una gran desesperación pues pasaba rápidamente los documentos de cada artista y no encontraba los de Selena. Miraba para atrás y para adelante, y no los hallaba. Por un instante pensé que no la tenían en sus planes, pero deseché de la idea pues eso no podía ser. Pensé en lo contrario: justamente porque ya Selena era una artista consagrada y con gran proyección por su propia fama bien ganada, ya tenía la compañía sus propios planes y no necesitaban ningún consejo de nadie. Me empecé a desesperar pues si era así ya no tenía sentido estar allí, pues mi único interés era Selena. Y si no estaba ella, ¿para qué seguir? Y si me quería ir, ¿cómo lo haría? Estaba por llamar a José Behar y preguntarle sin vueltas si no faltaba Selena, a quien había escuchado hablar loas de todos lados, y esperar la respuesta. Pero providencialmente miré para abajo y vi unos papeles en el piso con la foto de Selena. Como si fuera un aviso del destino justo se me había caído el expediente de Selena en mi desesperación por buscarlo y no lo había notado. Lo tomé cuidadosamente y lo cuidé como todas las cosas que conservo de Selena: con cuidado, con ternura, con cariño. Sólo que ahora estaba en un lugar y en un tiempo en el que a Selena no se la añoraba pues Selena estaba allí, ¡¡al alcance de la mano!! Estudié cuidadosamente su expediente y confirmé que la Familia Quintanilla quería cuanto antes sacar un disco en inglés, que Emi le había firmado un contrato con ese fin en 1993 pero venía postergándolo pues el estruendoso éxito de Selena en español les hacía pensar que lo mejor era explotar al máximo esa veta, ese camino en el que Selena era ya la Reina indiscutida. Es más: en esos mismos archivos Emi buscaba que Selena sacara en 1995 un disco con sus mejores éxitos, y con él salir de gira por Centro y Sudamérica. Pensaron en sacar un disco en vivo, dado el arrasador éxito en México, sobre todo en Monterrey, pero Selena en 1993 había sacado el disco “Live”, que le hizo ganar el Grammy al otro año. Por eso Emi pensó que con un disco que incluyera sus más grandes éxitos la posicionaría en el resto de América latina y su presencia allí haría el resto. Los Quintanilla no ponían objeciones a ello, pero querían darle prioridad al disco en inglés y salir de gira por Estados Unidos en cuanto saliera. Estaban en plena disputa por esa decisión. Había que decidir cuál sería el plan luego del exitazo de “Amor prohibido” y en Emi Latin estaban preocupados pues Selena anunciaba públicamente las dos cosas y ambas no se podían hacer al mismo tiempo. A alguna había que darle prioridad. Yo tenía mi idea al respecto, pero lo que debía decidir estaba en función de mi objetivo, de que Selena ganara el Grammy de nuevo al otro año. Si fuera por mí, yo entendía las dos partes, pero consideraba que el arrasador éxito de Selena con “Amor prohibido” había que aprovecharlo para que Selena conquistara lo que le quedaba del mundo latino. Que tal vez el disco en inglés debía surgir luego de las giras, para cuando Selena fuera indiscutible para todo el mundo y que para nadie objetara de allí en más ninguna decisión … Pero dadas estas circunstancias, yo no podría salvar a Selena de ese modo. Se me había ocurrido algo, muy arriesgado, muy audaz, pero que para mí era la única forma de lograr el objetivo. Yo ya sabía el resultado del Grammy. Por ende sabía que el camino por “Amor prohibido” no le daría un nuevo galardón a Selena, aunque eso fuera increíblemente insólito e injusto. Había que adelantarse a los tiempos, a esos tiempos. Tal vez Selena debía competir con más de un material. Tal vez Selena debía competir por más de un premio … y ganarlo…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;Estuve un día largo haciendo como que estaba estudiando todos los expedientes, cuando ya tenía todo decidido. Luego de ese día pedí a la secretaria de José Behar hablar con él. Al poquito tiempo él me llamó a su despacho. En cuanto llegué, él me saludó efusivamente, se sorprendió por la premura de mi parte para ya hablarle del tema que nos ocupaba luego de un solo día de “estudio” y enseguida me pidió una sugerencia. “Mire, señor Behar. No vi todos los expedientes. Bueno, en realidad, sí, pero sólo me detuve en algunos y más especialmente en el de Selena. Creo que su caso requiere que se tome una decisión concreta cuanto antes. Me gustaría que me escuche con atención antes de que pueda parecerle algo osado o presuroso…”, le dije cuidadosamente. “¿Quieres hablarme de Selena? ¡¡Pero con todo gusto!! Ella es mi artista preferida. La descubrí de casualidad enn un concierto y la contraté allí mismo en San Antonio. Ella es única, fantástica, con un gran talento y un carisma increíble. Ella será la artista mundial N° 1 sin duda. ¿Acaso crees que ya está lista para enviarla a Sudamérica? Nosotros pensábamos darle mayor promoción, sobre todo en países como el tuyo, en el que hay otras influencias y gustos…”, me alcanzó a decir y yo en cuanto pude lo interrumpí: “Mire, señor Behar. Yo pienso como usted. Selena es increíble. Yo la conocí en México y no vi a nadie igual. Ella sin duda tiene un futuro enorme, pero creo que debemos hacerles caso a los Quintanilla. Deberíamos priorizar el disco en inglés. Y no sólo eso. ¡¡Deberíamos sacarlo cuanto antes!! No debería pasar de este año. Sé que se lo viene postergando y piensan que por allí es mejor que salga en marzo del año que viene o incluso a mediados de ese año. A mí me parece que no. Nos estamos perdiendo de un dato no menor. Dígame, señor Behar: cuando Selena ganó el Grammy, ¿eso no cambió la visión de la gente ligada al mundo del espectáculo aquí en Estados Unidos sobre ella o todo siguió igual que antes del premio?”, le pregunté en forma bien segura. José Behar quedó descolocado. Sin duda no esperaba esta reflexión, aunque estaba seguro de que compartía este punto de vista que le daba. En su rostro percibía que él temía que esto aceleraría el conflicto entre Emi y él, y por extensión entre Emi y los Quintanilla … “Mira, Eduardo. No sé si es buena idea acelerar los tiempos. No es que no lo comparta, pero tú sabes el momento de Selena, sobre todo en México. De todos modos, sí te puedo confirmar que el Grammy le dio un impulso muy fuerte a la carrera de Selena. Me llama la atención de que lo hayas notado, pues todos siguen el éxito de su disco ‘Amor prohibido’ y la acompaña de sus éxitos anteriores. No le prestaron mucha atención a los premios, pues su Amor por Selena viene de antes. Para ellos no ha cambiado nada la situación antes y después del Grammy, antes y después de ‘Premios Lo Nuestro’. La gente ya sabía de Selena antes de todo esto. Nosotros, los productores y los medios de comunicación la descubrimos a Selena con estos galardones. El público ya la conoce de mucho antes. Así la conocí a Selena, por el delirio de la gente al verla actuar en un escenario, no recibiendo un premio…”, me sentenció. “Antes que nada, señor Behar. ¿Me podría llamar por el segundo nombre que me es más familiar? Por lo menos en mi país me suelen llamar así. Si puede, llámame Sergio. Por lo demás … yo lo entiendo perfectamente. Hasta coincido con usted. Pero también me pidió mi punto de vista como argentino … Yo le puedo asegurar que un éxito fuerte de un disco en inglés y la notoriedad de ganar un nuevo Grammy la atraerán sin duda a mi país. Sé cuál es el tipo de material que cantaría Selena en ese disco. En mi país no pasará inadvertida: estoy seguro de que sonará en la radio, se verá en televisión y comenzarán a surgir sus fans. Pero por otro lado, sé que el éxito de un disco así pondrá a Selena en un plano de atención que constituirá un envión enorme a su carrera que no parará nadie. Si ya ahora le llueven productores con miles de ofrecimientos, ¡¡con un disco en inglés y un nuevo Grammy los ofrecimientos serán millonarios!! Si todo sale bien, Selena romperá las barreras que le quedan para su éxito en el mundo de un modo mucho más sencillo que cuando conquistó México casi sin saber el español. Créame, si nos movemos rápido y bien, verá los frutos en pocos meses. ¡¡Y en un año será la nueva Reina de la música!!”. José Behar me miró asombrado. No le salían las palabras. Pensaba que era una buena idea pero tenía que convencerlo cuanto antes al presidente de Emi Central y eso no iba a ser fácil … “Está bien, Edu…, perdón, Sergio. Está bien. Pero me tendrás que acompañar para convencer a mis jefes de Emi. Es más, tendrás que hablarles tú. Trata de decirles con el mismo convencimiento con que me lo dices a mí. Además, tendré que decírselo al padre de Selena. Tal vez él pueda presionar a su manera…”, me dijo José Behar …. “¡¡No, no!! ¡¡No lo haga aún!! ¡¡No!! ¡¡Será peor!! Los ilusionaremos antes de tiempo y eso será una presión para Selena. Me preocupa ella más que nada. Si vamos a decirle algo es con la decisión tomada y firmada. Quiero que Selena mantenga la alegría de su éxito y la esperanza de su porvenir. Si le vamos a decir algo que no tenemos solucionado, la ansiedad y la incertidumbre le jugarán en contra cuando vaya a un concierto … ¡¡Y no quiero que le salga nada mal!! Así que por ahora dejémosla tranquila. Ya si todo sale bien le agregaremos una presión extra”, le supliqué. “Sí, tienes razón, Sergio. Mejor reunámonos en secreto con mis jefes y luego se lo comunicamos … ¿Sabes, Sergio? Veo que Selena te ha impactado a ti como a todos nosotros. ¡¡Hablas como si la conocieras de toda la vida!! Eso es bueno. ¡¡Y eso demuestra que ella ya llegó más lejos de lo que imaginamos!!”, me dijo entusiasmado José. “Justamente eso es lo que tenemos que tener en cuenta, José. Selena ha llegado más lejos de lo imaginado. Selena es más conocida de lo que nosotros creemos. Eso es lo que tenemos que decirle a la gente de Emi. Con Selena es sólo cuestión de dejarla volar y todos quedarán encantados con ella”, le sentencié…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;José Behar hizo los trámites pertinentes para concertar una reunión de urgencia con las autoridades de Emi. “Ya tengo todo listo para mañana. Tuvimos mucha suerte de que el jefe máximo estuviera de paseo por Los Ángeles para poder contactarlo. Así que tendremos que darle más de un buen motivo para justificar la interrupción de sus minivacaciones”, me dijo José Behar muy preocupado. “No te preocupes, José. Déjamelo en mis manos. Eso sí. No me interrumpas y ni reacciones por lo que voy a decir. Sólo interviene si al cabo de mi alocución notas que salió todo mal”, le advertí. José Behar aceptó algo contrariado mi pedido, pues no entendía por qué le pedía que no se inmutara por lo que fuera a decir. Cuando al otro día nos reunimos, fui muy amable en mis saludos y agradecimientos, pero enseguida fui al grano: “Sé que ustedes tienes un contrato con Selena firmado el año pasado para hacer el disco en inglés. Me pregunto por qué está demorado el asunto, por qué no hay una autorización para ser grabado”, le recriminé. “Bueno, tal vez eso podría contestárselo José Behar sin recurrir a mí. Lo que pasa es que…”. No lo dejé terminar. Enseguida lo interrumpí: “¡¡No, no!! Ya sé las razones que tienen y ya me las explicó José Behar. Y créame que son muy razonables. Posiblemente en su lugar yo haría lo mismo. Pero yo estoy en este lugar y noto dos cosas: que estamos ante una familia que está pidiendo y anunciando desde hace 4 años que van a hacer un disco en inglés y ustedes se lo prometieron de palabra y hasta con la firma. Además, estamos ante una artista talentosísima. ¿Usted la ha visto en concierto? Si no la vio, se lo recomiendo. Selena está destinada a ser la cantante latina más importante de todos los tiempos. ¿Qué vamos a esperar? Mire, yo le propongo una cosa a mi cuenta y riesgo. Le pido que autorice a hacer el disco cuanto antes, ¡¡este mismo año!! Aprovechemos que está en un momento fantástico y que todo lo que haga será celebrado por su público, y atendido por los grandes medios y productores … ¿Usted sabe que ganó un Grammy, no? Pues bien, yo quiero que haga doblete, que lo vuelva a ganar el año que viene. Eso sería ganancia para todos. Yo apuesto a que el disco será un éxito que la posicionará en el mercado anglosajón y la hará estar en el candelero mundial. ¿Quiere apostar a lo contrario? ¡¡Hágalo!! Nosotros nos comprometemos a hacernos cargo de la pérdida si Selena fracasa, y ella ya no lo molestará más. En cambio, si gana, todos saldremos ganando, y usted se llevará su parte y lo que obtenga en el futuro. ¿Qué piensa?”. El dueño de Emi se me quedó mirando fijo mientras se tocaba la barbilla. José Behar estaba pálido y sólo hacía gestos de lamento. Pensó que todo había terminado. Iba a ensayar una excusa hasta que su jefe me dijo: “Tú ganas, por decirlo de alguna manera. Tienes hasta fin de noviembre para que Selena grabe el disco. Quiero que salga a mediados del mes de diciembre y sea el disco más vendido para Navidad. Te daré todo lo que necesites. ¡¡Todo!! Selena será tratada como si fuera la artista más importante de la disquera. Si gana, ganamos todos. Si pierde, tú serás responsable de la pérdida y Selena queda fuera de la compañía … ¿Entendido?” y me estrechó la mano. “Trato hecho”, le contesté. Luego abrazó a José Behar y le dijo: ”Has contratado a una persona muy audaz. ¡¡Me gusta!! Veremos qué resulta de toda esta aventura”. José Behar trató de mantener la compostura hasta que se fueron él y su comitiva. En cuanto se fueron, me gritó desesperado: “¿Pero qué has hecho? Nos estamos jugando la vida y tenemos poco tiempo. ¿Por dónde vamos a empezar?”. “Por el principio”, le contesté. “Ahora sí llama a la Familia Quintanilla. Ellos se pondrán muy contentos: ya verás cómo se esforzarán en hacer el disco en poco tiempo y acomodarán sus conciertos en función de este proyecto que ya lo podrán anunciar con fecha y todo. Lo único que te pido es que vayas tú a la grabación del disco. Selena va a necesitar de tu compañía y de tu apoyo”, le pedí. “Y tú, ¿qué harás? ¿Acaso debes volver a México o tienes que viajar a la Argentina? Mira que te voy a  necesitar…”, me dijo desesperado. “¡¡Y claro que estaré!! Pero es mejor que cubra desde Los Ángeles todo el tema de la preparación del disco, de las grabaciones, de las bandas y de las gestiones para que Selena tenga todo de primera. Tú me avisas si necesitas algo en el lugar en el que Selena vaya a grabar”. José Behar aceptó la idea y procedió a llamar allí mismo al padre de Selena. Al rato vino y me dijo con gran alegría: “¡¡No sabes cómo están todos allá en Corpus Christi!! ¡¡Están enloquecidos!! Salgo esta misma noche para allá para ver cómo podemos hacer para compaginar fechas de concierto y de grabaciones. Tú encárgate de que Selena tenga todo, los mejores músicos, los mejores productores. ¡¡Todo!! Cualquier problema, me avisas. ¿OK?”. “¡¡Por supuesto!! Ya logramos lo que deseábamos todos. ¡¡Ahora manos a la obra!! Lo imposible siempre es posible. ¡¡Yo sé que lo lograremos!!”. José Behar se sonrió, me dio un fuerte abrazo y me dijo: “Eso es lo que diría Selena … ¡¡Seguro que estará ansiosa por empezar!!”. Al otro día recibí un llamado en el que pedían por mi nombre verdadero. Yo atendí temeroso y del otro lado escuché una voz que me decía: “¿Así que haciéndote pasar por Eduardo? ¡¡Qué bien!!”. Cuando estaba por darle toda clase de excusas y de súplicas, me completó: “No, no me des ninguna explicación. Soy Mario, de Emi México. Me llamó Pedro y me explicó todo. ¡¡Todo sea por Selena!! Te deseo la mejor de las suertes. Me dijo Pedro que te llamará en breve. Y no te preocupes por Eduardo. ¡¡Lo tengo bien entretenido aquí!!” y cortó. Por un tiempo me quedé pensando si debía preocuparme o desesperarme … ¿Cómo es que Pedro se comunicó con Mario a través del espacio y del tiempo? Pero un sonido repentino del teléfono me sobresaltó y me hizo volver a esta realidad. Atendí más temeroso aún por alguna novedad que se le habría olvidado a Mario hasta que escucho: “¡¡Hola!! ¿Con Eduardo, Sergio o quien sea? ¿Tú eres el responsable del milagro? Hace días que estoy esperando para agradecerte con mil abrazos y mil besotes, y tú ni apareces. ¿Pero cómo no has venido? ¿Sabes quién soy, no?”. Me quedé helado, simplemente petrificado. Tanto tiempo pensando en ella ... Tanto tiempo haciendo lo que sea para tenerla entre nosotros que nunca se me dio por pensar en que podía tener la posibilidad de escucharla, como si a la larga eso fuera una quimera y yo temiera corroborarlo. Supongo que por eso no quise ir a Corpus Christi … Estuve a punto de llorar, pero Selena se encargó de que yo lo disimulara. “¡¡Hey!! ¿Pero qué te pasa? ¿Acaso estás vivo o qué? ¿No me quieres hablar? ¿Cuándo vendrás?”. “No lo puedo creer ... Creeme Selena que no hablo, pues estoy temblando de la emoción. Para mí eres lo máximo, la mejor artista que he conocido. No es por mala voluntad que no estoy allí. Estoy organizando todo desde aquí para que tengas todo lo que necesites en las fechas que grabes. Sabes que el tiempo urge y hay que estar preparados. ¿No habrá problema, no?”, le dije sin querer aclararle que me moría por abrazarla, por certificar de que estaba allí entre nosotros y bien, y cuidándose de que no le pasara nada … “No te preocupes. Estoy nerviosa, eso sí, pero estamos preparados. Ya organizamos las fechas de los conciertos y de las grabaciones. José habló con los compositores para tener los temas listos en esas fechas, y tú nos mandas los músicos. ¡¡Tanto desee este momento que no lo voy a desaprovechar!! ... Y eso que te voy a decir que quede entre nosotros, sólo entre nosotros, y te lo digo por lo que has hecho por mí ... Sé que soy la mejor, pero no me basta con saberlo. Quiero que me lo digan el público, los periodistas, los productores. ¡¡Todo el mundo!! Sólo así sabré que lo logré … Pero no me distraigas … ¿Cuándo vas a venir? ¡¡Mira que te estoy vigilando!! ¡¡Por eso te llamé!!”, y echó una de sus clásicas carcajadas para cambiar el clima. “Yo estaré para cuando tengas listo el disco. ¿Y sabes qué te voy a pedir? Que me regales la edición N° 1 del disco y me lo autografíes. ¡¡Ése es el mejor regalo que me puedes hacer!!”, le pedí. “¡¡Pues lo tendrás!! Así que me voy a apurar con las grabaciones, ¡¡así vienes cuanto antes y dejas tu aire de misterioso!!”, volvió a reír Selena luego de despedirnos una y otra vez hasta decidirnos en colgar el teléfono al mismo tiempo…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;Los preparativos del disco comenzaron en setiembre de 1994, y las grabaciones se hicieron a mitad de mes y duraron hasta fines de noviembre. Muchas veces las grabaciones se complicaban por las fechas de concierto y de entrevistas de Selena que eran cada vez mayores, lo mismo que sus otros compromisos. Estando más cerca pude apreciar el furor que causaba Selena, lo famosa que se estaba convirtiendo, fundamentalmente por sus impresionantes e innumerables conciertos en Monterrey. Eso nos animaba más y nos alentaba a todos. Era increíble la buena predisposición de todo los músicos, productores, compositores, ingenieros, todos, para ayudar a Selena en estas maratónicas sesiones de grabación para su disco en inglés. Selena lo estaba grabando en Nashville y en Corpus Christi, y la premura era tal que muchas veces algún compositor pasaba su letra por teléfono, o algún músico de Los Ángeles le daba una indicación a otro de Nashville por la misma vía, o le pasaba alguna nota o sonido. Poco antes de finalizar noviembre, vino José Behar con el ejemplar N° 1 del nuevo disco de Selena: “In only seven days...”. “Selena me dijo que te dejara este disco que te prometió. Me dijo que quería dártelo cuánto antes. Y también me dijo que lo abrieras en cuanto te lo diera…”. Yo lo abrí y me encontré con una hermosa foto de Selena con el peinado que más me gustaba de ella, con su pelo largo y lacio, y su flequillo sobre sus ojos. Pero lo que más me agradaba, me alegraba y me emocionaba era que la foto principal como las interiores eran de una Selena sonriente y feliz, de una Selena sensual, madura, vivaz. ¡¡Qué distinta era esta fisonomía respecto de la de “Dreaming of you”!! Aquí no había nostalgia, final, pasado, tristeza. Aquí había talento, presente, triunfo, alegría, consagración. Cuando estaba por guardar el disco, me encontré con una notita: “I already did my part. &lt;/span&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-ansi-language:EN-USfont-family:&amp;quot;;"  lang="EN-US"&gt;I hope you will do the same. I just want to be able to thank you in person for all you have done for me; you have made my dream of many, many years come true. &lt;/span&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;With love. Selena. November 1994”. En cuanto lo leí, lloré, levanté la vista y vi a José Behar que me pasaba un boleto a Corpus Christi. “Sale esta noche. Selena te está esperando. Todos te esperan allí. Espero que todo salga bien”, me dijo. “Yo sé que todo saldrá bien. Está hecho por Selena. Los demás sólo estamos para facilitarle las cosas”, le dije entre lágrimas. Salí como pude y casi no pude ni comer, ni siquiera tomar agua en el trayecto a Corpus Christi. Así estaba de nervioso por ver a Selena. Cuando llegué al estudio de q-productions, acompañado del padre de Selena y de toda la Familia Quintanilla que no paraban de agradecerme por lo hecho por ellos, A.B. se adelantó y me dijo: “Entra tú primero. Selena quiere recibirte y agradecerte en persona. Y si no fue a recibirte al aeropuerto es porque tuvo que recibir a más y más productores, periodistas y músicos. ¡¡Nos están lloviendo ofertas de todos lados!! Y Selena no quiere desatender a ninguno de ellos. Sabe que es su oportunidad. ¡¡Pero ahora ve, que ella te está esperando!!”. Yo fui tímidamente hacia la puerta del estudio y cada tanto miraba hacia atrás, esperando una contraorden, pero sólo recibía la respuesta de A.B. de que apurara el paso, de que fuera a ver a Selena de una vez. Cuando llegué al estudio y estaba por golpear, alguien de adentro me dijo: “Entra Sergio, Eduardo, ¡¡o como te llames!! ¡¡Entra que te quiero conocer!!”. Entré tímidamente y vi que ella se me acercaba toda sonriente con las manos alzadas. Yo me quedé obnubilado, del mismo modo que cuando me quedaba impactado con una presentación suya, con una increíble interpretación de su parte. Selena estaba hermosa, pero no sólo por ser una linda mujer, sino por ser, sobre todo, una encantadora, dulce y tierna persona. Como siempre ocurre en estos casos, yo quería huir, pero no podía negarme a esa mujer, a esa áurea que dejaba tras su andar por el estudio. Tenía un paso y una personalidad avasallantes, y uno se quedaba encantado como Ulises con el canto de las sirenas relatado en “La odisea”. En cuanto se acercó a mí yo me le adelanté y rompí en llantos. Selena sólo se limitó a abrazarme, acariciarme la cabeza como a un niño y a decirme: “Ya está, ya todo pasó. ¿No ves que estoy bien? No me pasó nada. ¡¡Y esto recién empieza!!”. Cuando se me pasó un poco la emoción, Selena me miró tiernamente y con tono de voz muy suave y tan distinto al que ella solía mostrar públicamente me dijo: ¿Sabes? En todo este tiempo me pregunté por qué lo habías hecho. Ahora con verte y observar la expresión de tus ojos no tengo dudas de por qué lo hiciste … No te preocupes. Sabré cuidarme y estar a la altura de las circunstancias…”. Hubo un pequeño silencio que pareció una eternidad hasta que me dijo: “Y si no, mira la cantidad de gente que me viene a visitar, que me entrevista, que me pregunta por mi disco en inglés, por si sueño con ganar de nuevo el Grammy, por mis planes para 1995. ¡¡Qué año me espera!! A veces me reclaman del club de fans y de ‘Selena Etc.’ y no sé si debería …”. Yo abrí bien los ojos totalmente alarmado. No sabía cómo decírselo, pero me dejé llevar por mi propia desesperación: “Por favor, Selena. Tú dijiste que tenías mucho que agradecerme. Si piensas que te debo un favor…”, le supliqué. “No te debo un favor, te debo miles de favores…”, me interrumpió Selena. “Entonces, más para mí. Si quieres devolverme esos favores, sólo te pido una cosa. De aquí hasta unos meses sólo dedícate a tu disco en inglés, a dar conciertos, entrevistas y a escuchar propuestas. Prepárate para el año siguiente pues será un año consagratorio para ti. Tengo mucha fe en que volverás a ganar el Grammy, que recorrerás el mundo, que serás la N° 1 en poco tiempo, y cuando lleguemos a marzo con todos tus compromisos, sólo dame el gusto de que des tu primer concierto de Sudamérica en Argentina para fines de ese mes. Mientras tanto, delega todo, consulta todo con tu familia y nadie más. No vayas sola a ningún lado con caprichos de gente alocada. ¡¡Sólo cuídate hasta que vayamos a la Argentina!! Luego todo será diferente, ya verás. Espero no ser abusivo en mi pedido. Sólo quiero que llegues a…”.  Allí Selena me interrumpió: “Sé a qué te refieres, Sergio … Estar a la altura de las circunstancias ... Sólo hablar con mi familia ... No quedarme sola ... No ver a gente un tanto alocada con ropaje de capricho … Lo entiendo … Y te lo prometo. ¿Estarás tranquilo? Yo te llamaré todos los días y te tendré al tanto de todo. ¡¡Sé que estando tú aunque estemos distantes no estaré nunca sola!!”, me miró con ojos de entender todo lo que me pasaba y me abrazó tiernamente. Estuvimos ahora un largo tiempo sin decirnos nada hasta que Selena me dijo: “¿Tú crees que lo lograré? ¿Estás seguro? ¿Me dirás si no voy por buen camino, si corro peligro, si acaso fracaso? ¿Me ayudarás aunque tal vez no llegue a todo lo que me proponga? ¿Estarás al lado de mí aunque esté sola en este mundo?” y se me quedó mirando esperando que fuera sincero con lo que le iba a decir: “Yo siempre estaré contigo en las buenas y en las malas, Selena. Y no dudo de que lo lograrás. Pero para eso te pido que hagas lo que te dije…”, .le rogué. “Sé lo que me has querido decir y así será. Quiero que tú seas el primero que certifique que el mundo me quiere porque soy la mejor. ¿Recuerdas?”, me dijo y me observó en forma pícara. Nos miramos y nos echamos a reír. Nos prometimos que nos hablaríamos todos los días y que nos veríamos cuando ella lograra cada objetivo que se diera en los próximos meses…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;Los meses siguientes fueron de ensueño, sólo de ensueño. Selena provocó una conmoción con el disco en inglés. Se vendía a raudales y tenía una excelente crítica de todos los medios. Selena tuvo ofertas para presentar el disco en inglés ya en enero, por lo que la gente de Emi, los Quintanilla, y miles de productores y organizadores tuvieron que trabajar mancomunadamente para adaptarse a la nueva situación. Se venía un 1995 increíble para Selena. Por suerte habían retrasado el anuncio de los Premios Grammy y cuando se dieron a conocer, para sorpresa de propios y extraños, Selena había sido nominada no sólo en la categoría latina por “Amor prohibido”, sino en todas las categorías que le pertenecían al rubro anglosajón por el disco “In only seven days...”, por lo que Selena comenzó a estar en las tapas de todos los periódicos y revistas. Comenzó a aparecer antes de lo previsto en los programas más importantes de los Estados Unidos, tanto en la Costa Este como en la Oeste. Con José Behar nos reíamos cuando veíamos al presidente de la Emi explicando el apoyo de la disquera a Selena en su nuevo proyecto y los frutos que le había dado. “No importa si se adjudica los créditos. Lo importante es que a Selena le vaya bien”, le dije. De pronto recibo un llamado. Era Pedro. Casi no le reconocí su voz. Todo lo relacionado con él me sonaba lejano y atemporal. Por un instante caí en la “realidad” … “Mira, Sergio. Ya has logrado más de la cuenta. No quisiera que te esfuerces más. Ya puedes regresar a tu tiempo…”, me pidió. “Con la nominación de Selena en tantos rubros, ¿ya está salvada?”, le pregunté. “Casi. En realidad debería ganar al menos el rubro latino y el de mejor cantante en inglés, pero yo creo que así…”, trató de explicarme. “¡¡No!! ¡¡Entonces no me voy!! ¡¡Yo no me voy hasta que todo esté seguro!!”, le dije terminante. “Pero, Sergio, ¡¡estás en el límite de las coordenadas de espacio y de tiempo!! Si te quedas, corres el riesgo de perder lo que tienes aquí en tu tiempo. ¡¡Es muy arriesgado!! Confórmate con…”. Lo corté al instante: “¿Confórmate con qué? Tanto tiempo esperando este momento, ¿y tú me dices que me conforme con que “casi” lo logro? ¡¡No, Pedro!! Yo vi a Selena, yo abracé a Selena, yo sentí a Selena. ¿Crees que voy a dejarla en este momento? ¿Crees que puedo dejarla sola luego de lo que le prometí? ¿Crees que me conformaré con el “casi”? ¡¡Al diablo con  mi vida!! La vida de Selena es la que vale. ¡¡Y yo seré feliz si ella es feliz!!”, le grité y le colgué. Al rato me puse a llorar como un niño y corrí presuroso a pedirle a José Behar para que llame a Selena por si necesitaba algo. Él la llamó sin entender y cuando noté la voz de Selena en el auricular me quedé tranquilo. Pero antes de que pudiera decir algo, escuché que Selena le decía a José: “Y dile a Sergio Eduardo que no se preocupe. ¡¡Que me estoy cuidando y que me estoy convirtiendo en la N° 1!!”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;Faltaba el último escollo. Al día de los Premios Grammy llegué sin comer por dos días. Selena me tuvo que llevar a la fuerza y bajo la amenaza de “si tú no vienes yo no me presento, ¡¡y un día antes devuelvo el Grammy que gané al año pasado!!”. Eso decididamente me convenció ... Todos estábamos muy expectantes, y todo fue una locura, el sueño más deseado, el momento más esperado por un artista. Selena estaba ganando todo, absolutamente todo. Todos nos abrazamos. Hasta vino el presidente de la Emi para agradecerme que lo hubiera convencido. Nos fundimos en un abrazo con José Behar, me abrazé a los llantos con los padres de Selena, festejamos a los saltitos con A.B., con Chris, con Suzette … Y me abracé a los llantos con Selena. En el medio del griterío, en el medio de tantas luces, de tanto glamour y de tantos premios, Selena me dijo al oído: “Gracias, muchas gracias. Hoy siento que gané mucho más que unos premios. ¡¡Siento que me has salvado la vida, Sergio!! ¡¡Siento que hoy vuelvo a vivir!!”. Justo en ese momento estaban anunciando una nueva nominación y Selena tuvo que detenerse. Me hizo una seña de que la esperara y yo asentí. En cuanto se dio vuelta me mordí el dedo con la boca para que no se escuchara el ruido de mis llantos. Yo también sentí que había nacido de nuevo. Yo también volvía a vivir…”. En ese momento se anunció que Selena había ganado el premio a la mejor cantante de habla inglesa. Cuando subió al escenario estalló en llanto en el medio de los aplausos de pie. Cuando se repuso, me señaló y dijo: ”Este premio es tuyo. Te lo debo a ti. ¡¡Así que prepara el concierto en Buenos Aires, Argentina, que ya voy para allá!!”. Luego bajó y nos abrazamos fuertemente y por varios minutos. “Quiero que te contactes con todos para que a fines de marzo dé mi concierto en tu país. ¿Lo harás?”, me preguntó. “Qué te parece el 31 de marzo. Cae viernes. Si todo va bien las ventas en el estadio River Plate, seguramente podremos dar conciertos el 1 y 2 de abril. Tal vez tengas que posponer algún concierto por aquí…”, le contesté. “¡¡No importa!! Eso se arregla. Yo quiero estar en Argentina antes de vivir de concierto en concierto por Estados Unidos y México para volver a Sudamérica hacia fin de año”, enfatizó. Cuando pasamos conciertos memorables como el del Astrodome, y de numerosos festivales y programas de televisión, fuimos para Argentina. La fama de Selena había pegado mucho más fuerte de lo que yo me imaginaba. Dio 4 conciertos el 31 de marzo, 1, 3 y 4 de abril. Fue un furor inusitado. Antes de volver yo le ofrecí mi fiesta de despedida con el festejo de su tercer año de casada en mi país. “Lástima que no estés aquí para tu cumpleaños el 16”, le dije. “Sabes que no festejo los cumpleaños … ¡¡pero si no estás en Corpus Christi el 16 de abril no te hablo más!!” y se echó a reír a carcajadas. Luego me dijo más calma. “Se te ve cansado. Estuvimos bajo una gran tensión, ¡¡pero aquí estamos!! Quiero que vuelvas a tu casa, que te quedes unos días descansando y en una semana te espero. Y no te preocupes. Me cuidaré, te llamaré ¡¡y no me quedaré sola!!”, me dijo. “Yo ya me puedo ir a descansar tranquilo. Ya sé que todo será una vida de ensueño para ti”, le dije. “Así lo espero, ¡¡pero mira que te espero!! ¡¡No te escapes!!” y nos abrazamos por largo tiempo. “Siempre supe desde que te conocí que algo me ligaba a ti. Y desde que sé eso no podría dejarte nunca sola. Lo que te pase a ti me pasará a mí…”, le susurré. Selena me miró tiernamente, besó su dedo índice y lo apoyó en mis labios. “Descansa”, me dijo, me dio un dulce beso en la mejilla y se fue dándome besos a la distancia hasta que ya no la pude ver más…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;Cuando me di vuelta para volver por fin a mi casa luego de estar días en mi ciudad en un hotel, casi me muero de un síncope. Me esperaba apoyada su espalda en un poste Pedro. “¿No esperarás volver a tu casa en este momento, no? No lo puedes hacer. Estás en diferentes coordenadas de espacio y de tiempo. Tú estás reviviendo estos días de 1995. Ahora todo tiene que reacomodarse…”, me dijo mientras me invitaba a caminar. “¿Y cómo se puede lograr eso?”, le dije intrigado. “Del mismo modo en el que te fuiste. Encontrando el camino que te llevó en el tiempo a Selena sólo que emprendiendo el regreso. Ahora acompáñame, te llevaré a un hotel … a otro hotel. Allí descansarás. Cuando despiertes, ya verás. Todo será como antes. Ya lo corroborarás. Y tú estarás contento de haber estado con Selena, de haber vivido una hermosa vida de ensueño, de un gran sueño…”. Hubo algo en esas palabras que no me gustaron ... Me alarmé, pensé en el “confórmate, casi lo logra, puede que se salve…”. ¿Qué era un sueño? ¿Lo que viví en mi vida o lo que viví con Selena? Mi intuición me decía que no debía dormir, no tenía que dejar que Pedro me hiciera dormir. No quería descansar en la incertidumbre. No quería pasar a una vida teniéndola a Selena lejos y con sólo un dulce sueño como sensación, como recuerdo. No quería depender de los demás. La tenía a Selena cerca. ¡¡Qué me importaban las coordenadas!! ¡¡Qué me importaba el aquí y el allá!! Acá la tenía a Selena. ¿La tendría del otro lado de la puerta? No me iba a arriesgar. Recordé la escena de la estación del tren. Simulé un extremo cansancio, dejé que Pedro me llevara a la puerta del hotel y cuando vi que me iba a empujar allí, lo tomé fuerte del brazo y le dije: ¡¡No, gracias!! Yo me quedó en este mundo. ¡¡El que se vuelve al otro eres tú!! Disfruta de tu conformismo. ¡¡Disfruta del ‘casi’!!” y lo empujé al otro lado de la puerta y la cerré con furia. Luego corrí desesperado al aeropuerto. No me quedaba mucho tiempo. No me quedaba casi nada. Corrí, tomé un taxi, corrí por calles, pasillos, hangares, empujando gente, violando todas las reglas. Al fondo de la entrada para uno de los vuelos a partir vi a Selena con Chris. Selena ya había pegado la vuelta para tomar el avión, pero Chris no … “¡¡Selena, Selena, Selena!! ¡¡No te vayas!! ¡¡No te vayas sin mí!!”, grité desesperado. Chris lo advirtió, me hizo una seña de espera, entró y volvió con Selena. Yo corrí a buscarla, pasé los controles, unos policías me corrían para apresarme hasta que Selena los detuvo con una seña. Yo me acerqué a ella y le dije: “Tú me dijiste que te salvé la vida, de que has vuelto a vivir. Si quieres salvar la mía, llévame contigo para ayudarte a ser la mejor de todas. Yo sólo estoy para servirte…”, le supliqué. Selena me abrazó y me llevó para el avión en silencio. Nadie me obligó a detenerme, un poco por Selena, un poco porque todos entendían lo que pasaba allí. De pronto Selena me dijo: “Está bien, te llevo, pero con una condición…”. “¿Cuál?”, le pregunté. Ella me miró pícaramente y me preguntó: “¿Cómo me ves para un Oscar?”. Nos miramos y nos desternillamos de la risa. Me fui a los abrazos con Selena, con Chris, con A,B., con todos. Lo que me esperaban eran días felices, sólo días hermosos y felices con Selena contenta, risueña y viva, viva y no sólo en nuestros corazones…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;(Quisiera creer que el que escribe es Pedro, aquel que se quedó “de este lado”. Quisiera creer que del “otro lado”, está Sergio, Sergio Eduardo o quien sea. Quisiera que en algún lado alguien sea testigo de lo grande que Selena es hoy, de lo gran artista que fue, es y será. Espero que este relato sea la verdadera versión de la vida de Selena. Espero que “el otro lado” sea el lado verdadero, el lado correcto, el lado en el que Selena está feliz…)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;Yo sólo estoy para servirte, Selena. Yo sólo estoy aquí para que seas siempre feliz … donde quieras que estés…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;Te quiere con toda el Alma…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;Sergio Ernesto Rodríguez&lt;br /&gt;(Buenos Aires, Argentina)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/5P0R6WmVnnU" allowfullscreen="" width="420" frameborder="0" height="315"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/B8cJyAlsPFE" allowfullscreen="" width="420" frameborder="0" height="315"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/190480562316008320-4275267478251179183?l=selena-dreaming.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://selena-dreaming.blogspot.com/feeds/4275267478251179183/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=190480562316008320&amp;postID=4275267478251179183' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/190480562316008320/posts/default/4275267478251179183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/190480562316008320/posts/default/4275267478251179183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://selena-dreaming.blogspot.com/2011/11/quisiera-encontrarte-del-otro-lado.html' title='Quisiera encontrarte del otro lado, Selena…'/><author><name>sergioer</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14772617690931918743</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_YoABGsgmGMA/SVx9AfLV3mI/AAAAAAAABNA/4l1RFDyuZDc/S220/selena1567.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-bcPaE3_EMT0/TtarCxIBD7I/AAAAAAAAB_c/LGt48Cv_Ip8/s72-c/selena3072.jpg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-190480562316008320.post-6209538175459799811</id><published>2011-11-30T19:10:00.005-03:00</published><updated>2011-11-30T20:58:50.903-03:00</updated><title type='text'>Con las manos vacías, Selena…</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/--zSPeFODI-g/TtaqC53nR_I/AAAAAAAAB_Q/Ink66X1IWV4/s1600/selena3071.jpg.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 251px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/--zSPeFODI-g/TtaqC53nR_I/AAAAAAAAB_Q/Ink66X1IWV4/s320/selena3071.jpg.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5680914946845001714" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;No hay caso. Siempre sentiré esa sensación … Las manos vacías ... Nos quedamos con las manos vacías ... Cuando veo decir a Selena, a la salida de un concierto y ante la pregunta de una periodista, qué es lo más importante para ella de un show y Selena le contesta “El apoyo, el aplauso del público. Eso es impagable…”, siento nuevamente que me he quedado con esa sensación de que me quitaron el corazón, el alma, me quitaron mi madre, mi hija, mi hermana, mi esposa, mi novia. Me quitaron lo que más he querido, lo que más he amado, lo que más querré. Cuando escucho decir a Selena entre risas al referirse al “Big Bertha” que toda su vida ha vivido arriba en un bus, sé que estaré condenado de por vida a llorar la pérdida de Selena, a añorar su vuelta, a desear que pueda completar su obra, que pueda ser feliz cumpliendo todo lo que había soñado, todo lo que había querido, y conquistando un mundo que estaba dispuesto a rendirse a sus pies, un mundo que se resiste a vivir sin Selena... No hay día en que no piense en cómo pudo haber sucedido esto, cómo le han hecho esto a Selena. Y creo que en mi recuerdo a Selena ello está ampliamente reflejado. Me levanto pensando y deseando que nada de lo que le ha ocurrido a Selena sea cierto, que me encuentre con que Selena está con su sonrisa de siempre y triunfando … No pasa un día en el que piense cómo sucedió ese día, cómo pudo haber ocurrido lo que pasó, cómo no se pudo evitar, cómo nadie pudo evitarlo, cómo nadie sospechó nada, cómo no se supuso que ante un conflicto algo podía suceder, por más que no se pensara en lo peor. Todos los días me levanto con la esperanza de volver el tiempo atrás, me entusiasma leer novelas o ver películas que hablan de viajar en el tiempo o hasta de leer informes científicos que hablan de ello para ver si tengo alguna esperanza de reparar tanto dolor, tanta injusticia, tantos sueños frustrados, de poder salvar a Selena. No puedo dejar de pensar en que le quitaron todo a Selena cuando tenía 23, casi 24 años, y que desde los 6 añitos, y más profesionalmente a los 8, tuvo que sacrificarse duramente, cuan si fuera un adulto, para llegar a lo más alto, a un lugar en el que todo sería posible y nada se le interpondría en el camino para llegar a ser la artista mundial más importante que diera este mundo. No puedo dejar de pensar en lo injusto, en lo absurdo, en el sinsentido. No puedo dejar de sentir desazón cuando veo que otras artistas triunfan y llegan a lugares de privilegio y Selena no está. Incluso cuando veo el recorrido que tuvo JLo para llegar a la cima mundial, a la vez que la empezó luego de haber interpretado a Selena en aquella película, no puedo dejar de sentirme triste, no por JLo, claro está, sino por Selena. Basta con ver la carrera de JLo luego de la película “Selena” para darse cuenta de que ese camino era el que iba a hacer inexorablemente Selena. JLo supo aprender mientras filmó la película cómo seguir su carrera artística, tomando el ejemplo de Selena, con lo bueno y también con lo erróneo… JLo acaba de ser premiada como la artista latina del año en los American Music Awards 2011 … A estas cosas me refiero cuando digo que me pongo triste. Hoy me gustaría enterarme que es Selena la que recibe ese premio…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;Se me dirá que estoy totalmente equivocado o simplemente se me preguntará si creo en esa posibilidad, pero yo no tengo dudas de que al irse Selena las cosas tomaron un rumbo equivocado. Yo soy de lo que cree que un hecho, por más aislado que sea, cambia totalmente la historia de la humanidad. Y así como no dudo de que si hoy estuviera Selena las cosas serían diferentes y un mundo sería mejor, al irse ella la humanidad tomó un camino fatal y las cosas fueron de mal en peor. Para esa época en Texas había un gobernador, pero los texanos amaban a Selena. Con ella presente difícilmente ese gobernador hubiese sido presidente y muchas calamidades no hubiesen sucedido. Con Selena presente no hubiese ocurrido lo de las Torres Gemelas. Con Selena presente nadie en Monterrey hablaría ni ejercería la violencia. Yo no tengo dudas de que con Selena presente primaría el Amor y no el odio. Con Selena presente nadie se atrevería a hacer nada malo, por respeto supremo a ella. Con Selena presente, se tomaría su vida como ejemplo para poder triunfar en cualquier emprendimiento que se estableciera. Pero al suceder las cosas como han sucedido, ¿qué ejemplo nos ha quedado? Cuando uno ve hoy en día las barbaridades inadmisibles que dice esa mujer que le quitó todo, absolutamente todo, a nuestra Selena, ¿qué podemos esperar de este mundo? No hace mucho leía a una psicóloga que observaba con alarma que en los últimos tiempos era cada vez mayor la cantidad de psicópatas que había entre la gente y más le alarmaba aun que la gente lo tomaba como algo normal, que no veía mucha diferencia entre esa clase de personas y ellos. ¿Y cómo no va a ocurrir esto si el mundo nos da como ejemplo que una psicópata hace lo que hizo con nuestra Selena y no contenta con ello desde ese día, hace ya más de 16 años, sigue hablando con total impunidad y manchando con mentiras y calumnias la imagen de nuestra Selena? ¿Qué ejemplo le damos a la humanidad cuando no permitimos que una mujer tan encantadora como Selena llegue al triunfo con honestidad, talento, sacrificio, verdad, trabajo y humildad, y sí permitimos que una mujer mediocre, mala, sin talento alguno y con total resentimiento haga lo que quiere y le impida ser y hacer al otro con un acto salvaje, cobarde y criminal? De eso hablo cuando digo que un acto, sólo un acto puede cambiar el destino del mundo. Un acto, sólo un acto puede virar el destino de toda la humanidad…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;He visto varias veces a Selena, en diferentes momentos en mi vida, en diferentes miradas sobre ella, desde tener una mínima idea de ella y con la incredulidad sobre lo que le había pasado y con ansias por encontrar una explicación, hasta ahora, en donde cada imagen, cada logro, cada recorrido al éxito de Selena me genera llanto, desazón, impotencia, deseos fervientes de que lo que va a suceder finalmente no sea cierto, que una mujer como Selena sólo puede tener un final feliz, debe tener un final feliz. Que no puede ser que cuando por fin vemos que alguien que viene tan de abajo, a quien no le habían regalado nada, que todo lo obtenido fue a base de esfuerzo, dedicación, amor propio y, sobre todo, talento, no puede tener un final así. No puede ser que cuando una artista tan querida por su gente, tan identificada con su pueblo, ese pueblo que la conocía, ese pueblo que la amaba, ese pueblo a quien le depositaba toda su confianza, ese pueblo con quien sólo se identificaba con ella, llega a lo más alto, sucumba con su peor final, un final impropio, un final que le cortó en el momento justo todos sus sueños, todas sus ganas, todas sus ambiciones, todo el deseo de grabar con fuego el nombre de Selena en todo el mundo... Hoy si quisiéramos hacer una película sobre Selena, con toda la información que podemos obtener informáticamente, no necesitaríamos ni de actrices, ni de guiones, ni de argumentos … Bastaría con poner conciertos, reportajes, vivencias de Selena a lo largo de toda su carrera para darnos cuenta de lo que Selena era como artista y como persona, de lo que ella significaba para la gente, para ver cómo ella sorteó cada uno de los obstáculos y llegó a lo más alto a base de puro talento y por su único mérito. Hoy para darnos cuenta de lo que era Selena y de lo que generó basta con verla y escucharla a ella, y basta con ver y escuchar lo que decían de ella tanto los otros artistas, los periodistas en general, como los grandes y pequeños medios, y sobre todo, la gente. Así nos daríamos cuenta de qué artista nos hemos perdido y de que como ella no habrá nadie, absolutamente nadie…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay momentos que quedarán grabados para siempre en mi corazón. Ese instante de Selena entrando en el Astrodome es uno de los instantes en el que más he llorado. Recuerdo que la primera vez que lo vi me impactó ver y apreciar la comunión entre Selena y su gente, esa relación que había entre Selena y su público que iba mucho más allá que del simple contacto entre la artista consagrada y la gente que compra los discos y asiste a sus conciertos. La gente amaba a Selena porque Selena les cantaba a ellos, les agradecía a ellos, les hablaba de sus cosas, les hablaba de sus alegrías, los acompañaba en sus tristezas. Selena les hablaba en su mismo idioma. Y a pesar de que resulte paradójico por la limitación de Selena con el español, la gente entendía y sentía muy bien el lenguaje de Amor de Selena. Y no hay nada más emocionante, más impactante, que genera tanta emoción y tanto llanto, que ver a Selena entrando en el Houston Astrodome el 26 de febrero de 1995. Tal vez porque uno sabe perfectamente lo que ha sentido Selena en ese momento. Un momento en el que sólo estaba ella ... Sólo ella y su gente ... Sólo ella y la expresión de Amor producidas por 65.000 personas. Sólo Selena podría saber lo que se siente en esa situación, que no es sólo la emoción de llenar un estadio, que no es sólo ser la cantante del momento. Es la sensación de una mujer que siente los mismos nervios que cuando cantó por primera vez ante un público a los 8 años. Es la emoción de una mujer que dos años antes tenía terror en ese mismo escenario de no ser querida y que ahora sólo la gente apostada allí pedían que sólo querían verla a ella. Era a ella a quien le expresaban todo el Amor, que le devolvían el Amor que ella como nadie les había dado...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos con las manos vacías. Vacías porque para el que ama a Selena es inaceptable un mundo sin ella, una vida sin ella, un sentir sin ella. El Amor que ella impregnó a cada uno es imposible de olvidar. Y el vacío que ha dejado es imposible de llenar. De nada servirán las comparaciones. De nada servirá buscar sucesoras. De nada servirá consolarnos con otras cantantes, con otras canciones, con otras músicas, con otros ritmos. Cuando uno adopta a Selena, sólo desea fervientemente que vuelva ella, que nos cante ella, que sea Selena quien nos devuelva la alegría, el Alma, nuestra identidad. Sólo una artista en serio y tan querida logra que la amen hombres, mujeres, niños, gente mayor. No hay nada más que nos identifique hoy en día tener cualquier cosa que le pertenezca a ella, pues eso nos da algo material en el que podamos darle todo nuestro Amor y nuestro cariño, ya que no le podemos decir “Gracias” o no le podemos dar ese abrazo y ese beso que tanto le querríamos dar ... No hay nada más que nos identifique con esa sensación pues hoy todos haríamos lo que sea por Selena. Daríamos todo a cambio de nada. Aunque sepamos que ya no vuelva seguiríamos emocionados como aquellos muchachos de la película que encontraban a Selena y se ofrecían a ayudarla en lo que sea, y que harían lo indecible para expresarle su admiración y para ayudarla en lo que fuera al grito de “¡Todo por ‘Salinas!’ “. ¿Qué otra frase nos identifica más que ésa para expresar nuestra admiración por Selena? Nada más claro cuán hondo llegó Selena en el corazón de la gente. Nadie como Selena llegó a esa gente que no tenía manera de ver a una artista salvo que tuviera dinero. Por eso para todos era un igual, alguien a quien se le tenía confianza, que era querible. Sólo Selena podía lograr que una mujer participara de un concurso para ganar un par de entradas para ver a Selena en el Astrodome no para verla ella, sino para que la fuera a ver su esposo, que la amaba y era fan suyo. Esa mujer quería verlo feliz … ¿y cómo privarlo de que viera a alguien tan querible como Selena?... Sólo generaba tanto Amor, porque tenía todo el Amor…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos con las manos vacías porque le quitaron el sueño a un talento, a una persona que buscó honestamente llegar a lo más alto. Que con buenas intenciones y con nobles armas se había propuesto que todo el mundo supiera quién era Selena. Ella se sabía que estaba destinada para los grandes desafíos. Selena sabía que no había llegado a este mundo para pasar inadvertida. Uno sabe, al observar su vida, que ella no iba a parar hasta que todo el mundo escuchara sus canciones y vistiera su ropa, luego de sentirse tan feliz ante su casamiento, y ante su meteórico éxito en México y Estados Unidos. Que no iba a esperar a ser grande o a entrar en un impase en su vida para hacer todo lo que tenía en su cabeza con tan sólo 21 años. Selena era inquieta, ambiciosa, nunca se sentía satisfecha con lo logrado, siempre iba por más, para ella era una realidad que “lo imposible siempre es posible”, y no un simple eslogan familiar para repetir demagógicamente ante la gente. Siempre nos escapará una lágrima saber que recién en ese momento se sentía libre y era tan feliz. Porque siempre nos identificaremos con aquella mujer que había logrado todo sin que le regalaran absolutamente nada. Que tenía muy claros sus objetivos. Que no se contentaba con el éxito fácil. Que para ella no sólo la fama y el éxito constituían su felicidad. La felicidad para Selena era ser libre, libre haciendo lo que quería, libre con su canto, libre con su Amor, libre con sus sueños, libre no quedándose quieta, libre no siendo conformista, libre ofreciendo todo de sí todos los días, libre siendo Selena ... Por eso nada más auténtico que ver a Selena diciendo en un video casero que no le gustaba que los miembros de su banda le dijeran que era la mejor, fundamentalmente porque a ella no le gustaba que ellos tuvieran la razón...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos con las manos vacías porque no está Selena. Porque nada más injusto en la vida que no verla a ella aquí como una artista consagrada mundialmente. Porque nos es inevitable, y por eso lo repito tantas veces, que cuando vemos a alguna artista famosa triunfar, y gozando de la fama y del afecto de la gente en todo el mundo, preguntarnos por qué no está Selena en ese lugar. Nos es inevitable angustiarnos y decir por qué esa artista pudo llegar y Selena no. Y no es que uno cuestione a esa artista. No es que se ponga uno en duda su talento. Lo que no podemos evitar es llorar por no ver a Selena en Hollywood, no verla a ella caminando en la Alfombra Roja, no ver a Selena obteniendo un Oscar, no recibiendo ella Amor en todo el mundo, no siendo Selena la cantante latina hiperconsagrada en todo el planeta, o no ver a Selena paseando por Cannes, en Pekín, o en donde sea. Nos preguntamos esto porque sabemos que lo hubiese logrado sin duda. Lo sabemos en cada presentación. Lo vemos y lo sentimos cuando observamos cómo Selena se ganó el público en Monterrey sin saber casi el español. Lo sabemos ante cada desafío que tomaba. Lo sabemos porque Selena cambiaba el miedo por acción. Lo que para muchos su pobre español era una barrera, para ella era simplemente una limitación que sólo era superada con carisma, con gracia, con simpatía, con talento, con saber que el otro, y ese otro podía ser el público, los periodistas, los promotores, los fans, iba a agradecer un gesto de atención, una actitud de interés por lo que hacía la otra parte, un gesto por demostrarle que el otro era tan importante como la artista. Selena demostró que dando Amor siempre se devuelve Amor. Ese Amor que se ve reflejado en aquellos momentos en los que nada podía contener a la muchedumbre que se abalanzaba sobre el escenario para tocarla, para darle un beso, para abrazarla, para agradecerle. Nada ni nadie podía contener aquello si no estaba Selena con su sonrisa. Todos absolutamente todos en el mundo hispano pusieron sus ojos en Selena. Y esa pequeña muchacha de apenas 20 años, muerta de miedo y de incertidumbre, que trataba de dar lo mejor de sí aun con sus limitaciones del idioma, aceptó ese desafío que nadie se atrevía a enfrentar. Basta con verla en un reportaje que se le hiciera en Monterrey en esa época para ver lo avergonzada que se sentía por no poder hablar o entender el español y aun así, con gracia y con esfuerzo, responder las preguntas, dejando bien en claro que su objetivo más grande en la vida era poder dedicarse al canto y al diseño de ropa. Y no se contentó con eso. Con el tiempo aprendió hablar el español no sólo para poder responder en las entrevistas sino por respeto a toda la gente que la sostenía como artista y la quería tanto … Lo hizo como tantas otras veces, tomando impulso y poniendo todo su Amor para una vez más cumplir con sus propias expectativas y con las de los demás...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos con las manos vacías. Es ver a Selena, es ver su obra, es ver lo que logró, es ver lo que pudo haber logrado y no tener consuelo. Sólo su presencia nos devolvería la sonrisa, las ganas, la alegría de vivir. Todos querríamos que Selena nos volviera a cantar “Si Una Vez”, pero el “Si Una Vez” del Astrodome, aquel que todos añoramos, aquel que magistralmente interpretó Selena en aquel mágico concierto. Todos queremos volver a sentir el contener la respiración al ver a Selena, luego de cantar "Si una vez dije que te amaba, no lo vuelvo a hacer", detener su canto, alzar su brazo, mover su cabeza a un costado, poner su dedo índice en la frente, apoyar su boca en el micrófono, hacernos oír su respiración en el medio de un silencio total, hacernos estallar en un grito y arrodillarnos a sus pies mientras ella se paseaba a uno y otro lado del escenario con su mirada cómplice, con su mirada cómo diciéndonos "Miren que no les creo", para decirnos "Ese error" y detenerse de nuevo, decirnos "Ese error" otra vez y ponerse la mano en el pecho, quedarse en silencio, y en el medio del júbilo y del éxtasis, ella sonreírnos, acaso como aceptándonos, acaso como perdonándonos, para después, ante nuestra creencia de que ya habíamos visto todo, de que habíamos sentido lo suficiente, sorprendernos alzando su mano izquierda, haciendo una nueva pausa que nos hace contener nuevamente la respiración para regalarnos un ¡¡Ese error es cosa de ayer!!" en un final de tema que nos llegó en lo más profundo en el corazón, de una manera en la que no la habíamos sentido ni sentiremos jamás .... Con una interpretación que no veremos nunca más. En una interpretación que nos dejó sin aliento, con el corazón en la mano, con la piel erizada, con una emoción que no tendremos jamás en nuestras vidas ... Que no veremos más ni lo volveremos a experimentar con ningún otro artista a lo largo del tiempo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas veces me pregunto por qué no podemos olvidarnos de Selena, por qué a medida que pasa el tiempo hay nuevos admiradores, y se suman gente y generaciones que nunca la llegaron a ver ... Es que nos es inevitable sentirnos identificados con aquella vida mágica de Selena, una vida que expresa nuestros sentimientos, una vida que nos emociona, una mujer que no deja de brindar y generar Amor a tal punto que necesitamos retribuírselo compartiendo nuestros sentimientos, su vida, sus sueños, sus emociones. Es que la vida de Selena constituye nuestras vidas. Su suerte es nuestra suerte. Su vida y su partida en este mundo también son nuestros, y nos resistimos a pensar que ése fue su destino, ése sea nuestro final. Porque lo que le hacía feliz nos alegraba, lo que le entristecía nos dolía. Su mayor dolor es nuestra mayor decepción. Su trágico final es nuestra máxima tristeza. Esa vida truncada es el fin de nuestra ilusión, es el límite a nuestras esperanzas, es la realidad que nos dice "no todo es posible", "no siempre se logran nuestros sueños". Es allí cuando soltamos nuestras manos, como Selena, y dejamos caer el anillo. Hacemos como Selena, resistimos con nuestro último esfuerzo pero sucumbimos ante la realidad. En ese instante nos damos cuenta de que nuestro corazón está allí donde está ahora Selena...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero después uno mira a su alrededor, ve las manifestaciones de Amor de tanta gente, ve el cariño de tantas personas expresadas en todo el mundo y allí uno comienza a sentir que no está solo en el mundo. Que Selena no está sola ni estará sola jamás. Que mientras la persona que le quitó los sueños sigue destilando su odio y rencor en una oscura celda teniendo una patética notoriedad, Selena sólo irradia Amor en todo el mundo, sigue generando sorpresa y admiración. Es allí cuando uno piensa y siente que Selena ha triunfado. Que siempre la querrán. Que todo el mundo, sea en América, en Europa, en África, en Asia o en Oceanía, sólo le expresará Amor, ternura, admiración y cariño. La gente en todo el mundo le demuestra día a día a Selena que ha logrado sus sueños, ha vencido, le comprueba que son infundados sus miedos de no ser querida, que es conocida en todo el mundo con Amor, que su música ha llegado a lugares inesperados en los que sólo Selena podía llegar. La gente, su gente, la que la recuerda, la que la quiere, la que la aprecia, la que se alegra con su presencia, la que llora con su ausencia, hace posible lo imposible. Es la misma gente que lucha por sus sueños, la que con sus corazones hace que Selena viva por siempre, la que siempre se resistirá a la realidad, la que siempre esperará a Selena para verla una vez más...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de tantas cosas, sólo el Amor de Selena, sólo la vida de Selena, nos hará sentir dichosos de ser partícipes de sus sueños, de su suerte, de su cariño. Es allí cuando nos sentimos orgullosos de ser sus admiradores, de difundir su talento, de quererla, de expresarle nuestros más hondos sentimientos. Es allí cuando sentimos que Selena ha triunfado y que vive ... en nuestros corazones... Porque muchas veces en nuestros recuerdos a Selena no faltan nuestros lamentos, nuestras lágrimas, el dolor de no poderla ver, de no poder disfrutar de su alegría, de su triunfo, de su sonrisa desparramada por doquier ... Que siempre lamentaremos no asistir a un concierto suyo, que no podremos aceptar jamás que se haya ido, que nunca asimilaremos su partida, que siempre en cada recuerdo a Selena, sea bueno o malo, sea alegre o triste, nos arranque una sonrisa o nos provoque el más prolongado llanto. Ese recuerdo siempre tendrá ese sabor de la nostalgia, de la frustración de no poderla disfrutar, pero fundamentalmente, de no poder disfrutar de que esté feliz con su vida, con sus éxitos, con su sueño de toda una vida hecha realidad... Pero también es cierto que el Amor de la gente sigue vigente, sigue presente. Tal vez sea hora de que ese Amor, pero también ese dolor, se exprese de una manera, de una promesa de hacer algo para que Selena, donde quiera que esté, sea feliz, vuelva a sonreír y sienta que nunca estará sola…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con las manos vacías, pero con el corazón lleno del Amor de Selena … Por eso me pregunto si acaso sería bueno replantearnos nuestro recuerdo hacia Selena. Si el paso del tiempo y su ausencia nos obliguen a ver las cosas de otro modo ... ¿Y si la recordamos de otra manera? ¿Y si pensamos que realmente no se ha ido? ¿Y si realmente está aquí con nosotros? No se trata de negar lo innegable. No se trata de canjear tristeza por alegría. No se trata de volvernos locos. No se trata de que sólo debemos recordarla con lo bueno y no con lo malo ... Simplemente se trata de recordarla con lo que nos ha dejado. Simplemente se trata de creer fervientemente en que si ponemos todo nuestro Amor por ella del mismo modo que ella lo hizo por nosotros, algún día aparecerá para cantarnos otra vez, para reírnos otra vez, para agradecernos otra vez ... Que en cada situación cotidiana allí estará presente, que no esté tan distante, que esté mucho más cerca de lo que uno se imagina ... Que es cuestión de proponérselo, como lo ha hecho Selena con cada acto de tu vida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para no tener las manos vacías habrá que proponerse tener siempre una sonrisa en el rostro, como lo hacía Selena. Desafiar todas las adversidades que se tenga cotidianamente poniendo la mejor predisposición, siendo amable con todos, ayudando al prójimo con lo que necesita, preguntándole cómo se siente, demostrándole que es tan importante lo que él hace como lo que hace uno. Que no sirve encerrarse en nuestros propios asuntos. Que no sirve contagiarse del odio y de la frustración de los demás. Que no sirve con limitarme a ser una persona que hace "lo que tiene que hacer". Que siempre las cosas hechas con Amor, con afecto y con alegría son más valiosas, que serán satisfactorias para uno pero, fundamentalmente, serán gratificantes para los demás, que agradecerán infinitamente ese gesto ... Que Selena estará presente en cada acto de Amor, de solidaridad, de apoyo, de afecto que tengamos con nuestros padres, con nuestros hijos, con nuestros hermanos, con nuestros amigos ... Eso que reflejó Selena en cada contacto con el público al que jamás le negó un saludo, una foto, un autógrafo. A ese público al que siempre le dio su mano para estrechársela si lo tenía cerca o para alzarla para que le llegara su saludo a la distancia. A ese público al que uno por uno saludó a la salida de aquel concierto inolvidable en el Astrodome el 26 de febrero de 1995 colmado con 65.000 personas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con las manos vacías pero nunca bajando los brazos. Nunca pensar que algo no es viable, que hay cosas que son imposibles de realizar, que las fuerzas propias tienen un límite, que hay metas que no se pueden lograr. Que el poder realizar las cosas que nos proponemos en la vida depende de uno y que no hay nada ni nadie en el mundo que nos pueda impedir lo que nos hemos propuesto en nuestras vidas. Que sólo uno es el límite, que uno sabrá si seguir o detenerse. Que la palabra “imposible” no existe en el diccionario, en nuestro vocabulario, en nuestra vida cotidiana ... Que la vida misma de Selena es la mejor demostración de ello ... Que nada ni nadie pudo impedir que sus más íntimos sueños se pudieran cumplir. Que su anhelo de trascender con su canto, que su mayor sueño de ser diseñadora, que su necesidad de ser querida por todo el mundo con todo lo que ella les ofrecía no tuviera ni freno ni límite. Que su Amor fuera lo suficientemente grande como para que la palabra “imposible” se transformara en “posible”. Para que su frase "The impossible is always possible" no fuera sólo una declaración de principios que luego se los llevara el viento ... Que sus actos fueran la confirmación de lo dicho y hecho por Selena...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con las manos vacías pero aun así permitirse soñar, permitirse que, más allá de lo que se haga diariamente, se tengan sueños, alegrías, ganas de hacer cosas, proyectos, ambiciones. Que cada cosa que se sueñe se dé el lugar que se merece, que no se tape, que no se deje relegado por las obligaciones cotidianas. Que siempre estará Selena para decirnos que hay que luchar por nuestros sueños. Que nunca nos frustremos por no haberlo intentado, por no dar el lugar que se merece a lo que realmente nos da satisfacción todos los días, lo que nos identifica, lo que nos da la energía necesaria para encarar todo, lo que nos hace sentir vivos, lo que nos hace sentir felices. Nada más hermoso cuando se siente que tenemos nuestro espacio, nuestro lugar en el mundo. Ese lugar que es sólo nuestro y que nada ni nadie nos lo quitará ... Que en cada sueño realizado sentiremos la misma alegría que sentió Selena cuando, con apenas cumplidos los 23 años, abrió “Selena Etc.”, su sueño de niña hecho realidad ... Ese sueño que lo tuvo siempre, que lo deseó siempre y que no sólo esperó pacientemente a que se cumpla, sino que hizo lo indecible para que se cumpliera cuanto antes. Selena redobló su esfuerzo con su canto y con su arte para hacerle un nombre, y que ese nombre le diera lugar para expresarlo en ese ámbito que tanto le gustaba, en esa boutique en la que todos la reconocieran como Selena, la cantante, la actriz, la artista, la diseñadora...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con las manos vacías, pero aun así teniendo siempre en cuenta que lo más importante en el mundo es la vida. Que Selena demostró que nada más hermoso en el mundo que estar en contacto con sus afectos, con todo lo hermoso que la acompañaba y la llenaba de vida. Que el valor de los que nos rodea no tiene ninguna cotización. Que nada material en el mundo ni la fama son más valiosos que la vida misma. Siempre recordaré cuando Selena se preocupaba por llevar a cuanto animal veía herido en su camino para que fuera salvado. Que cuando rememoro ese hermoso acto recuerdo sus sueños de tener el jardín de su nueva casa lleno de animales de todas las especies para que convivan, para que sean felices, para que todos, Selena, su familia, sus animales sean gobernados por su cariño, por los códigos del afecto y que sean libres, como Selena deseaba que fueran, con toda esa libertad que tanto le costó conseguir ... Por eso podía tener tres perros y una pitón en su casa y decirlo a todo el mundo con orgullo. Muchos la miraban con extrañeza. A nadie se le hubiera ocurrido hacer y decir públicamente semejante cosa. A nadie se le hubiera ocurrido, en el medio de la fama, con las luces de Hollywood tan próximas, en soñar con tener una casa con un enorme jardín lleno de animales como máximo objetivo …. Sólo Selena y su esposo Chris. Sólo Selena y los animales. Sólo Selena y la naturaleza. Sólo Selena y la vida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con las manos vacías, pero siempre defendiendo los afectos. Que nadie impida defender contra viento y marea aquello que ha ganado nuestros corazones y que para mantenerlo se tenga que poner todo de uno para mantenerlo. Que incluso se ponga mucho más de uno que los demás para defender lo que más se quiere. Que siempre hay que tener en cuenta todo lo que hizo Selena por defender su Amor por Chris, que decidió casarse en secreto con tal de que nadie le impidiera su legítimo derecho a amar, a darse un espacio en su vida sin por ello dejase de cantar y de cumplir con lo que se propuso desde pequeña. Que cuando uno ama da sin esperar, pelea por su Amor, no mira a su alrededor, no mide las consecuencias. Sólo se deja llevar por lo que le dice su corazón ... Que la pasión de Selena, acaso uno de los sentimientos más distintivos tanto de su carrera artística como de su vida, siempre sea el motor para desplegar los más nobles sentimientos. Y que muchas veces hay que poner mucha pasión para defender lo que uno más quiere. Y Selena lo hizo con creces. Lo hizo por Amor, por un Amor al que sólo ella le puso toda el Alma, sólo Selena lo defendió con todo su corazón ante su familia. Un Amor al que Selena lo expuso con su vida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con las manos vacías, pero aprendiendo a ser humilde, a agradecer todo lo que se ha logrado, a ser agradecido hacia quienes han tendido una mano para lograr nuestros objetivos. A quienes supieron dar un consejo. A quienes valoraron lo que uno hecho en su vida. A los que vieron en uno algo especial y lo quisieron resaltar. A los que nos destacaron  por algo bueno que uno ha dejado. Habrá que aprender a encarar cada día como si fuera una jornada distinta y nueva en la que todo lo que se ha logrado se tendrá que revalidar. Que lo que se ha obtenido no pone a nadie en una situación superior frente a los demás. Que sólo nuestra actitud ante la vida y ante los demás nos engrandecerá. Que el ser consecuente entre lo que se dice y lo que hace nos hará fuertes ante todo y nos hará libres ante los demás. Que sólo si uno da todo de sí dará sentido a lo logrado, se hará creíble el mensaje y será respetado. Siempre recordaré que en el fuero más íntimo, Selena se sentía la mejor y lo sabía, pero también sabía que ante su público no alcanzaba con eso. Ante el público había que ser sólo agradecido, humilde y honesto... Que sólo el público la ponía en el lugar en el que estaba y a él tenía que darle lo mejor de sí todos los días para revalidarlo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con las manos vacías, pero siempre aprendiendo que las cosas valederas y verdaderas son las que valen la pena, las que sólo se logran con trabajo y con esfuerzo. Que la vida artística de selena, que comenzó a los 8 años, demostró que para lograr el éxito había que trabajar duro, y que sólo con verdadero Amor a lo que se hace y con trabajo honesto y respetuoso ante los demás se puede lograr todo lo que uno se propone. Que para lograr los mayores anhelos personales y aun los materiales se pueden lograr a base de esfuerzo y dedicación. Que no hay nada más lindo en el mundo que llegar a la noche y apoyar la cabeza en la almohada con la conciencia tranquila y con la satisfacción del deber cumplido. Que en este mundo sin Selena en el que se glorifica el éxito inmediato, fugaz y sin ningún esfuerzo, su vida es el mejor ejemplo de que con una vida ejemplar, con trabajo, talento, Amor y dedicación también se puede lograr todo. Sólo así se explica su particular recorrido al éxito, sus innumerables premios en los Music Tejano Awards desde los 16 años, su increíble éxito en México y en el resto de los Estados Unidos, cómo con sólo su presencia se levantaron todas las barreras que impedían el éxito a tantos otros, que su talento llegó a verse en Centroamérica, y cómo en países como Colombia y Venezuela la adoraron sin siquiera verla...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con las manos vacías, pero siempre poniendo más de uno en cada emprendimiento que se hace. Que cada cosa que se elabore estará nuestro sello personal, que no hay que esconderse detrás del conformismo. Que siempre se puede dar más de lo normal, que siempre tenemos un plus, algo más que demuestre nuestras ganas de hacer, de dar, de sobresalir poniendo Amor en lo que se hace, ganas de demostrar que se puede hacer más de lo que se espera, sorprender a más de uno. Que con ganas, con ansias de saber, de conocer, de ir más allá de lo que se nos pide obtendremos más de una satisfacción. Siempre recuerdo cómo sorprendía Selena a todo aquel que no la conocía, que acaso cuando se disponía a conocerla esperaba, en el mejor de los casos, una buena voz, una aceptable actuación y nada más, y luego se quedaban anodadados por todo lo que les brindaba. Y eso que les ofrecía no surgía de casualidad, de esas cosas del destino. Surgía, aparte de su magia, de sus ganas de sobresalir, de querer brindarles todo de sí, de su necesidad de agradar, que surgió, tal vez, de la necesidad más primaria, cuando tuvo un micrófono en mano y todo un auditorio que esperaba algo de ella. Pero que tal vez nació antes que ello, incluso en un acto que acaso marcó el destino de Selena y de su familia. Tal vez surgió cuando quiso ganarse el Amor de su padre y se le ocurrió aprenderse las canciones viejas de un libro que tenía él como una forma de acaparar su atención, como una forma de sorprenderlo, como una forma de que jamás olvidara aquella actuación, aquella demostración de Amor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con las manos vacías, pero aprendiendo a tener la constancia de Selena, tener su tesón, que cuando uno se propone algo no se para hasta cumplirlo. Habrá que procurar no boicotearse. Si Selena se propuso aprender el español no sólo por necesidad sino por respeto al público, ¿cuál es el impedimento para lograr algo por respeto a los demás y a uno mismo? Muchas veces cuando la observamos en sus primeros tiempos, en los que no sabía hablar el español, sólo cantarlo, nos reímos con ternura cómo quería evitar hablarlo para no pasar sobresaltos, para no exponerse en una situación incómoda ante su gente. Pero aprendió con Johnny Canales que tenía que intentarlo. Fue él quien le dijo, cuando tenía 14 años, que se animara a decirle al público de México que cómo hacían los cambios de vestuario. Allí se permitió decir "Los pintaron…" y se desternilló de la risa para descomprimir una situación más que comprometida. Desde allí para adelante todo lo que se propuso Selena lo logró, y cuando su propia necesidad le hizo saber que debía aprender el español lo hizo con total dedicación y perfección. Y aunque tuviera dificultades y se mandara algún desliz como decir "diez y cuatro" en vez de "catorce" en el Show de Cristina, nunca dejó de aprenderlo y de hablarlo. Selena fue un ejemplo para todos nosotros. Por eso, una forma de retribuir de nuestra parte ese esfuerzo, ese respeto, ese hacer cada cosa con su misma constancia, es recordarla con el mismo esfuerzo, Amor y dedicación que Selena…&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Con las manos vacías pero haciendo todo lo humanamente posible para no quedarnos sólo con el recuerdo y con el dolor. Eso lo sentiremos todos los días, pero hay una forma de contrarrestarlo, aunque sea un poquito. Es una forma de tenerla presente, de saber que está con uno siempre, que no se necesita tenerla físicamente en este mundo para tenerla en nuestras mentes y en nuestros corazones. Y en lo personal, aunque me muera por verla en cualquier lugar sólo para abrazarla y para agradecerle por tanto Amor, el resto de mi vida lo dedicaré para demostrarle que lo suyo ha sembrado de Amor a mucha gente, que ha cambiado el destino de tantos otros, que no fue en vano, que llenó de vida y de alegría a tantas Almas que pululan por todo el planeta, por tierras que nunca Selena imaginó que llegaría, pero que las soñó. Y semejante muestra de Amor se ve presente en todos los actos de nuestras vidas, en los actos de tanta gente. Y siempre será así porque Selena está en nuestros corazones, que dirigen nuestros actos, le pertenecen a ella y ellos sólo se rigen por lo que Selena nos has enseñado, por lo que ella les has marcado. Se rigen, en definitiva, por su Amor, por el Amor que sólo ella les podías dar ... Esos corazones que aun así la esperarán siempre y que nunca se resignarán a que logren volver a verla, o verla por primera vez…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con las manos vacías, Selena, pero siempre estando aquí por tu recuerdo, por todo lo que nos diste, por tanto Amor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te quiere mucho, Selena, por siempre y para siempre...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;font-family:&amp;quot;;" &gt;Sergio Ernesto Rodríguez&lt;br /&gt;(Buenos Aires, Argentina)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/IP8ig4N2WCg" allowfullscreen="" width="420" frameborder="0" height="315"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/DumfaOhd-BY" allowfullscreen="" width="420" frameborder="0" height="315"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/190480562316008320-6209538175459799811?l=selena-dreaming.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://selena-dreaming.blogspot.com/feeds/6209538175459799811/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=190480562316008320&amp;postID=6209538175459799811' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/190480562316008320/posts/default/6209538175459799811'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/190480562316008320/posts/default/6209538175459799811'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://selena-dreaming.blogspot.com/2011/11/con-las-manos-vacias-selena.html' title='Con las manos vacías, Selena…'/><author><name>sergioer</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14772617690931918743</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_YoABGsgmGMA/SVx9AfLV3mI/AAAAAAAABNA/4l1RFDyuZDc/S220/selena1567.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/--zSPeFODI-g/TtaqC53nR_I/AAAAAAAAB_Q/Ink66X1IWV4/s72-c/selena3071.jpg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-190480562316008320.post-5197861103417413502</id><published>2011-11-30T19:06:00.004-03:00</published><updated>2011-11-30T20:58:42.028-03:00</updated><title type='text'>Déjame abrazarte una vez más, Selena, sólo una vez más…</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-SjYyVp6njNY/TtapRkXDKGI/AAAAAAAAB_E/pPEOpiZn-gA/s1600/selena3069.jpg.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 307px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-SjYyVp6njNY/TtapRkXDKGI/AAAAAAAAB_E/pPEOpiZn-gA/s320/selena3069.jpg.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5680914099257682018" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;"&gt;Se dice que el tiempo cura las heridas. Se dice que el tiempo nos hace olvidar lo que más nos duele … La vida nos pone a innumerables pruebas. El Señor nos expone a innumerables retos para saber qué tanto estamos preparados para afrontarlos y que tan bueno somos nosotros para resolverlos, si seguimos sus palabras y sus enseñanzas para demostrar que estamos más cerca de Él. Se supone que luego de tanto dolor a la larga tenemos que levantarnos, mirar el Sol, disfrutar de que aún estamos vivos, aferrarnos a lo bueno que aún tenemos, y así juntar fuerzas y ganas para seguir adelante … Pero no .... No es fácil. No es para nada fácil .... Creo que si pude juntar fuerzas es porque aún tenía una familia, mis otros dos hijos y mi esposo. De hecho fue Abraham, mi esposo, quien más me recalcó ello cuando yo estaba en el más profundo de los dolores, cuando sentí que ya no quería vivir más. Me lo dijo allí en el velatorio delante de ella, de ese cajón que no quise mirar jamás … Nunca pude admitir seriamente que mi hija podía estar allí y yo llorándola sin entender nunca qué pudo haber pasado, qué hicimos mal para merecer esto, por qué nuestro Señor nos quitó a Selena, qué quería de nosotros y que deseaba que le demostráramos … Tuve que juntar fuerzas, aunque cueste creerlo desde afuera, por mi propio esposo. Él quería demostrar que estaba aún entero, pero estaba tan o más destruido que yo. Había perdido a su baby, a su princesita, a su nena, a su propia creación, a su descubrimiento. Aunque cueste creerlo, él lo sintió más que nadie. Cuando él estaba encima de mí tratando de consolarme, tomándome la cara y dándome toda clase de palabras de aliento para que yo no me cayera en el más profundo de mi depresión, yo podía ver cómo inevitablemente aparecían lágrimas debajo de sus infaltables anteojos negros. Fue un momento duro e insoportablemente inolvidable para nosotros. Ni siquiera tuvo que pasar mucho tiempo para que alguien me lo hiciera ver. No tuve que ver nunca aquel dvd “Selena remembered” para recordar aquel reportaje que se me hiciera a propósito de Selena y que parecía ser premonitorio. Lo recordé ese nefasto día, ese horrible y lluvioso día. Meses antes yo decía que no podía concebir mi vida sin mi hija Selena. Y ahora estaba ante semejante reto del destino. Me quería morir .... En mi intimidad, cuando nadie me veía en aquel horripilante día, la abracé varias veces buscando desesperadamente que me contestara, que me dijera algo. Y allí estaba con su rostro serio, adusto, enojado. No estaba fría. Al contrario, la sentía como la sentí desde que nació. Pero en esa expresión no podía reconocer a Selena. Algo había pasado además de la agresión cobarde. Algo descubrió ese día que la desconcertó, la enfureció, la decepcionó. Ese día Selena estaba sola, muy sola, y vaya a saber todo lo que debe haber sentido antes de que esa nefasta persona le disparara. Mi hija no soportaba la mentira, la falsedad, el doble discurso, que la tomaran de tonta. Ella confiaba en las personas que quería, no andaba con vueltas, no hacía una indagación sobre alguien antes de tomarla como amiga o sólo para tener una simple conversación. Si le caía bien alguien, lo adoptaba y punto. Y así era con todos. Era su forma linda de ser. Ella pensaba que cuanto más espontáneo se era, mayores eran los frutos, que no importaba si los demás eran distintos o si eran personas de poco confiar. Selena se mostraba tal cual era y confiaba en su mirada y en su intuición para elegir a las personas a quienes quería que estuvieran a su lado. Por eso puedo imaginar lo que sintió cuando esa mala mujer le mostró su verdadero rostro, su verdadera cara, sus reales intenciones. Lo más increíble de todo es que ella no la había elegido, no fue de esas personas a las que Selena fue a buscar o que adoptó apenas la vio. Esa mujer vino a nosotros con una idea expuesta a mi esposo sobre hacer un club de fans para mi hija. Y no es que nosotros se la aceptáramos enseguida. Al contrario. La tuvimos a prueba varios meses, un tiempo bajo supervisión de mi otra hija Suzette y otro tiempo bajo mi control. Estuvo un largo tiempo trabajando para nosotros antes de que conociera a Selena. Y ella fue hábil, muy hábil. Supo tener una paciencia infinita, la famosa “paciencia de la araña”, para ganarse la confianza de todos poco a poco, sin prisa pero sin pausa. Nunca nos dimos cuenta de sus reales planes. Cuando empezamos a tener sospechas de ella y nuestras grandes diferencias, sólo tomamos las medidas lógicas del caso. Mi esposo estaba convencido de que era cuestión de pegarle cuatro gritos y ella saldría corriendo despavorida. Yo empecé a inquietarme cuando él desistió de despedirla y prefirió dejarla trabajando para Selena en los futuros locales de “Selena Etc.” en Monterrey y en México DF. Él me decía: “¡¡No, Marcella!! ¡No nos apresuremos! Es mejor dejarla adentro de la organización y que crea que sigue siendo un miembro importante de ella. Si hacemos lo contrario, tal vez ella nos pueda perjudicar en público y eso no nos conviene, y ¡¡menos en este momento en el que nuestra hija está por conquistar el mundo!! … Mejor dejemos que las cosas se decanten solas” ... Yo no quise preguntar más pues sabía que mi esposo quería manejar estas cosas a su manera y porque yo no quería pensar más en estos problemas, pero mi intuición de madre me hacía pensar que aquí algo no olía bien. Esto no era como los otros problemas. Nosotros pasamos por muchos inconvenientes, vivimos momentos en los que no sabíamos si íbamos a comer al otro día, no teníamos ni idea si todo lo que imaginaba mi esposo para con Selena se podría lograr … Pero siempre sabíamos de qué se trataba el problema, por más difícil que fuera, y sabíamos cómo afrontarlo y siempre de un modo abierto y sincero. Esto yo no lo había vivido y sentido antes, por lo que no tenía un buen presentimiento de que fuera a solucionarse en breve ... Yo no me sentía tranquila sabiendo que había alguien que podía hacernos daño, aunque no fuera presumiblemente tan grave … Cuando quisimos reaccionar, ya mi hija estaba en el hospital … y más que en un estado crítico. Siempre me culpé. Me culpé de no avivarme a tiempo, de no pensar que la situación era mucho más grave de lo que pensábamos, que el mal podía estar entre nosotros, en nuestro círculo más íntimo, y no afuera. Sé que nadie tuvo la culpa … Miro hacia atrás y no hay manera … No teníamos forma de pensar que ella era una psicópata que sólo nos quería si hacíamos lo que deseaba ella, si hacíamos las cosas que la beneficiaban. Esas personas no terminan de querer a nadie. Sólo les gusta poseer, manipular, dominar. Son personas que nunca recibieron Amor y por ende nunca pudieron amar. El error nuestro fue ése precisamente. Nadie en la familia podía concebir que hubiera gente tan distinta y tan cerca de nosotros, y si la había nunca podría estar ni siquiera en las inmediaciones de nuestro ámbito. Y si uno va en la vida convencido de que con la verdad, con honestidad y franqueza todo se puede lograr y cualquier dificultad se puede sortear, le cuesta pensar que puede toparse con este tipo de gente que haga tanto, tanto daño. Creo que todos cometimos el error de confiar en nuestras fuerzas, de creer que por vivir tan difíciles experiencias, ya teníamos la fórmula para atravesar todas las barreras. Pero no es así ... Nunca es así. Si de algo sirve lo que hemos vivido es para darnos cuenta de que hay que vivir cada día como si fuera el primero, con nada aprendido y con todo por saber…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;"&gt;Nunca podré olvidar ni esas imágenes, ni lo que sentí ese día, ni cuando vi a mi hija en ese estado. Muchas veces uno repara en lo que se dice antes y yo pude recordar esas palabras en aquel reportaje. Pero nosotros nunca fuimos de creer en esas cosas, ni en presagios, ni en mensajes del destino, ni en señales. Creo que por eso decíamos lo que sentíamos sin temer por los prejuicios de los demás. Mi hija Selena solía decir cosas que por allí descolocaban al público o a las personas que la entrevistaban, pero es que ella era así como todos nosotros: directa, franca, honesta. Nosotros confiábamos en nuestras fuerzas y teníamos mucha confianza en nosotros mismos. Mi esposo y yo tuvimos siempre una gran fe en nuestro Señor y en sus enseñanzas. Y eso fue lo que le trasmitimos a nuestros hijos. Y más allá de que ellos no fueran tan creyentes como nosotros, desarrollaron su espíritu en base a nuestro modo de vida, nuestra manera de ver las cosas y de afrontar los problemas. Selena misma se convenció por su cuenta de que nada era imposible, de que todo se podía lograr. Selena era muy  inquieta. Lo supe desde que la tenía en la panza. Podía saber desde ese momento que ella siempre haría otra cosa, algo distinto, distinguible, un agregado más a lo que nosotros le inculcaríamos, y sabía que eso la haría particular, como su nombre mismo … ¡¡Y pensar que nosotros no teníamos pensado ningún nombre para ella!! ¡¡Estábamos seguros de que tendríamos un varón!! Hoy sería imposible que a alguien le pase esto, pero por aquellos tiempos era lo más común. Siempre me sentí mal por no haberle puesto un nombre que lo hubiésemos pensado nosotros de antemano. Seguramente nosotros le hubiésemos puesto un nombre muy diferente … pero en aquel momento no podíamos esperar y no teníamos pensado nada para nuestra baby … Tuvimos que recurrir a una vecina de pieza del hospital que tenía un problema similar para solucionar nuestro problema, ya que ella esperaba una niña y le nació un varón … Esa mujer nos dio el nombre que no le pudo poner a su hija … Parecía un señal del destino, pero nosotros no lo habíamos visto así. Lo analizamos, nos pareció un lindo y novedoso nombre y lo adoptamos. Con el tiempo Selena se encargó de darle vida propia a ese nombre más que bonito…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;"&gt;A veces cuando recuerdo los pocos añitos que tuve a Selena conmigo no puedo dejar de llorar y de sentirme irremediablemente responsable. Ella fue única desde que se instaló en nuestra casa. No se trataba de que ella fuese más o menos que mis otros hijos. Ella era particular, sensible, femenina, vulnerable, sencilla, nerviosa, risueña, muy risueña. Yo hubiese querido que todo fuese más sencillo y más lógico con ella, con mi familia, con mis otros hijos. Yo me había preparado para tener mi familia y ser feliz con estar todos juntos contentos viviendo en una casa con una vida sin sobresaltos. Yo no pretendía otra cosa. No sentía que podía destacarme en algo en particular ni pretendía hacerlo. Todo lo que había soñado lo había logrado y desde muy joven ... Conocer al hombre de mi vida y con él formar la mejor de las familias. Encima los dos teníamos nuestras mismas creencias religiosas y teníamos los mismos objetivos. Pero mi esposo tenía otra pasión, que era la música y tal vez eso alteraba un poco nuestras vidas. Pero yo siempre lo comprendí. Era algo muy importante para él, era algo que lo ponía contento y yo, con tal de verlo feliz, dejaba que ensayara, que fuera a muchas ciudades a tocar y que innumerables veces se fuera del trabajo a los ensayos para recién llegar muy tarde a casa. Yo no lo regañaba pues sabía que no hacía otras cosas ocultas o despreciables. Una mujer se da cuenta de ello y depende de cada una qué hacer frente a ello. Si me hubiese pasado yo no lo hubiese perdonado, pero por algo tan noble valía la pena dejarlo que lo hiciera, aunque en algunas ocasiones hubiese querido que estuviera más presente. De hecho cuando nació nuestra hija Suzette, él estaba de gira y no estuvo presente. Pero siempre entendí esas situaciones. Hubiese sido peor si no lo dejaba. Yo no lo quería como un objeto, sólo para poseerlo. Yo quería que me amara y eso él lo hacía. Tal vez porque veíamos las cosas de esa manera tan simple como natural no comprendíamos las cosas de otro modo. Si lo hubiésemos sabido, seguramente nos habríamos dado cuenta de las intenciones de esa malvada mujer. Seguramente si nos hubiésemos tomado nota de hasta dónde puede llegar alguien con la maldad y la destrucción, hoy nuestra hija estaría con nosotros…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;"&gt;Yo sé que muchos pensarán que yo digo esto sabiendo lo que nos deparó el destino, pero créanme que mi hija era particular, muy particular. Ella le dio otro aire a nuestra casa, a nuestras vidas. Está bien que cuando nació Selena había algunas cosas que habían cambiado. Mi esposo había abandonado la música sabiendo que, conforme se iba agrandando la familia, era muy difícil estar tanto tiempo afuera. Y si bien en un principio, él no toleraba vivir toda su vida siendo un oscuro empleado que hiciera correctamente sus tareas todos los días, aceptó que ése sería el camino para estar más cerca de su familia. Al menos se lo propuso por un tiempo … Todo para él sería diferente y, aunque cueste creerlo, paradógicamente por esa camino logró volver a la música. Por lo pronto disfrutaba por primera vez cambiar los pañales haciéndolo con Selena, ver crecer a sus hijos y estar con ellos todos los días, admirando cada charla y cada atardecer compartido con todos nosotros, algo que era importantísimo para él, pues se trataba de su familia. Pero todo se potenció a medida que crecía Selena. Vivía correteando tras de él, lo buscaba siempre, lo requería siempre. Nunca había visto a mi esposo tan embelesado con alguien pero es que era imposible no quedarse de ese modo teniendo a Selena que hacía todo para ser querida. Pronto me di cuenta de que ella lograba que la quisieran tanto porque, y antes que nada, Selena daba todo su Amor sin ningún tipo de límite. Ella era amada porque ella sabía amar. Era imposible decirle que no. Mi esposo le hacía caso en todo, hasta en cosas que nunca imaginé que podría prestar atención a alguien. Cierta vez Selena estaba en un rincón llorando sin consuelo. Cuando mi esposo le preguntó qué le pasaba, Selena le dijo que lloraba porque había visto cómo alguien sin ningún escrúpulo había herido de muerte a una paloma de un piedrazo. Selena era muy, muy pequeña. Aun así le dijo a mi esposo: “Dime, dime daddy, ¿cómo alguien puede quitarle la vida a otro? ¿Acaso no es Dios quien dispone de ello? Prométeme una cosa, padre. ¡¡Y prométemela de verdad!! Quiero que nunca mates a ningún animal, ¡¡a ninguno!! ¡¡Ni siquiera a ningún mosquito!! Por favor, ¡¡hazlo por mí!! ¡¡Yo no quiero que sufra nadie en este mundo!!”. Selena se puso a llorar más fuerte aún y durante un buen rato mi esposo se quedó abrazándola, consolándola y prometiéndole que no tocaría ningún animal ni a nadie jamás. Y así lo hizo, así lo hizo … A veces pienso lo que le sucedió después y me pregunto por qué a ella, por qué esto le pasó a ella que nunca provocó a nadie … Ella era una niña muy tierna, sensible y llena de Amor … Y también necesitada de Amor.  No me podía imaginar en aquel momento, pero cuando la vi triunfar con el tiempo lo pude comprobar. Selena ocupaba el centro de atención de la casa. Era imposible no mirarla, no seguirla, no prestarle atención, no quererla por lo que era, por el cariño que brindaba, por el ser de luz que era. Y lo repito: no es que mis hijos no fueran tan buenos y especiales como ella. No es que mi esposo no fuera así. ¡¡Incluso yo misma!! Pero Selena tenía un encanto especial. Estaba destinada a destacarse en todo lo que fuera a emprender. De hecho, y antes de que fuera la artista inigualable en la que se transformó, se había destacado en los estudios, en sus iniciativas, ¡¡en todo!! Selena siempre fue el centro de atención a pesar de su timidez y de su fragilidad. Su propio Amor la puso en ese lugar. Su propia necesidad de amar y de ser amada la puso en un sitial que ella buscó siempre y que había logrado…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;"&gt;Las cosas se dieron de una forma en la que yo no lo esperaba. Nunca hubiese querido que mis hijos tuvieran que trabajar de tan pequeños. Yo había hecho todo para que ellos estudiaran, la pasaran bien, no les faltara nada. Era mi objetivo en la vida y era mi forma de ver las cosas. Toda esa idea se me cayó como pompas de jabón. Cuando vi que mi esposo quería formar una banda con mis hijos sabía que algo empezaba y no iba a parar. Sabía que él no decía toda la verdad cuando me prometía que sólo sería un pasatiempo y que sólo quería que los niños despuntaran en lo musical. Al principio no entendía cómo surgió su descubrimiento de que Selena cantaba tan bien. Cuando él me dijo que se había quedado impactado con la interpretación de unas canciones viejas que había aprendido de un libro viejo, comprendí todo. Yo había notado desde hacía unas semanas que ella permanecía encerrada por varias horas haciendo algo a escondidas. Yo no la quería molestar. Me contentaba con preguntarle cada tanto si se sentía bien y que ella me respondiera que sí. Ahora que veía el resultado di cuenta del ardid de mi pequeña. Yo sabía que le molestaba que mi esposo estuviera largo tiempo enseñándole a tocar el bajo a mi hijo A.B. Estaba muy celosa, pero en vez de quedarse refunfuñando y mascullando bronca por sentirse desplazada, optó por algo más sano y constructivo. Buscó superarse, buscó aprender cosas que no sabía para impactarlo a mi esposo. Estoy segura de que ella no esperaba semejante repercusión. Ella sólo quería volver a ser el centro de todas las miradas y fundamentalmente el centro de atención de su padre. No se imaginó que se vendría semejante revuelo. Cuando la encaré y le dije: “Selena. ¿Tú tienes que ver con todo esto, no? ¡¡Dime la verdad!!”. Ella se sonrió pícaramente y me dijo: ¿Qué pasa, madre? ¿Acaso  no te gusta que mi banda se llame “Selena y Los Dinos” y yo sea la cantante?”, y enseguida echó a reír a carcajadas. Yo me reí con ella, y la abracé fuerte y tiernamente. Sabía que cuando Selena se reía así era porque estaba nerviosa e inquieta, y buscaba con sus risas cambiar el eje principal de la conversación. Yo sé que a ella le gustaba que todo lo que mi esposo generaba la pusiera en un lugar central, pero por otro lado tenía el temor de a qué lugar nos llevaría con esta idea alocada de la banda. Ella percibía lo mismo que yo,  y estaba del mismo modo asustada. Yo sabía que mi esposo, conforme viera los ensayos y la evolución del grupo, iría por más y nada lo detendría. Quise persuadirlo de todo. Quise que nada se saliera de su cauce, pero cuando una noche a la pasada él me dijo que quería abrir un restaurante para no sólo apostar a un negocio redituable sino para que nuestros hijos cantaran allí temí que se nos vendría el mundo abajo. Yo que había apostado a la seguridad, a la vida tranquila, a estar felices en nuestra casa, sabía que ya nada de eso se cumpliría ... Aun cuando nos fuera bien de movida, nuestro destino sería vivir bastante tiempo lejos de casa, con el riesgo de que mi esposo en cuanto viera una posibilidad renunciara a nuestro último ingreso seguro, el de empleado de una importante petrolera. Y así fue. Siempre se las ingeniaba para decírmelo en momentos en los que yo estaba ocupada atendiendo en el restaurante o cuando estaba preparando a los pequeños para que salieran al escenario. Sólo rogué en ese momento que nos fuera bien. Por dentro estaba más que molesta por sentirme tan desplazada en sus decisiones. Pero él estaba muy decidido y confiado. Tampoco quería frenarlo y que una vez más se sintiera frustrado por no haber intentado todo por vivir de la música. Mal que mal tendríamos a nuestros hijos cerca y ellos estarían seguros con nosotros. Pero no me gustaba que hiciéramos una vida tan anormal, que mi hija cantara hasta tan tarde y le costara poder desempeñarse en el colegio. ¡¡Ella era la más pequeña y la más vulnerable!! No se me escapaba el hecho de que ella llevaba la más difícil tarea en el grupo. Selena era la cantante, la cara visible, la que debía estar siempre bien, la que debía cautivar al público. Yo sé que Selena lo podía lograr. Lo había logrado con todos nosotros. ¿Por qué no podría lograrlo con los demás? Pero ella sólo tenía 8 años. Mis otros hijos ya eran más grandes. A.B. ya era una adolescente bien grande. Pero Selena … Le hice ver eso a mi esposo. Le hice notar que para ella era distinto cantar con un público ajeno, y sin ninguna obligación de aprobar y de tener buenos comentarios. Pero él fue contundente: “Marcella. Confía en mí. Confía en ella. Selena tiene un enorme talento. Eso se ve claramente. Sabes que en estos casos yo no hablo como su padre sino como un músico. Ella es especial. No es sólo particular para nosotros, para la familia. Selena logrará todo lo que se proponga. Y eso será mucho más de lo que yo espere de ella. ¿Acaso no la conoces? ¿Acaso no te das cuenta? Ella lo tiene todo. Ya lo verás. Ya verás cuando todos la aplaudan, cuando todos la quieran. Yo no digo que las cosas sean fáciles. Yo sólo te digo que Selena llegará a lo más alto. ¿Me acompañarás para verlo por ti misma?”. Yo bajé los ojos y asentí con un leve movimiento de cabeza. Al rato fui corriendo a abrazar a Selena. Ella se sonrío. “¿Me dirás siempre si algo está mal, si hay algo que no te satisface, si hay algo que te molesta? ¿Me prometes que si hay algo que intuyes que va por mal camino me lo vas a decir? ¿Me lo prometes?”, le dije casi implorando. Ella dejó el libro que estaba leyendo, se me quedó mirando un largo rato, miró para abajo, hizo un leve movimiento de cabeza y luego dijo: “No te preocupes, madre. Nunca te haré sufrir. Siempre te diré si hay algo que me molesta o que no me gusta. Y si alguna vez necesito ayuda, ¡¡recurriré a ti primero!!”. Y me abrazó y me dio un largo beso. Luego dejó que yo la tuviera arropada bajo mis brazos. Ella estaba fría y temblaba. No se lo hice notar pues ello la pondría peor. Yo no necesitaba que me dijera más. Sabía que debía acompañarlos a todos. No era mi ideal, no era esto lo que esperaba como proyecto de familia, pero era el deseo de mi esposo, y era el deseo que todos mis hijos a la larga aceptaron cumplir. Supe que desde ese momento mi función era contenerlos, ser la persona que pudiera conciliar las cosas, ser el equilibrio necesario para que todos estuvieran bien. No era esto lo que quería, pero amaba a mi esposo y a mis hijos. Decidí que lo mejor era acompañarlos en esa difícil aventura… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;"&gt;Sentí que me moría cuando la crisis económica nos llevó el restaurante, la casa y nos dejó en la calle. Quise gritar, quise decirle a mi esposo: “¿Has visto? ¿Para qué arriesgar todo a cambio de tan poco? ¿De qué nos sirvió? ¿Qué haremos ahora?”. Pero me detuve porque sabía que él estaba más destrozado que yo. Se sentía avergonzado, humillado, en el fondo del océano. Yo lo amaba y de nada serviría que le fregara en la cara lo decidido. De última yo también avalé este camino. Además, estaban los niños … No fue fácil. Nada fácil ... Tener que mudarnos, vivir en una casa ajena de prestado, sintiéndose un intruso aunque fueran familiares y nos trataran bien. Una vez fuimos a cobrar el seguro por desempleo. Mi esposo era un trapo de piso. Pero cuando estábamos por entrar y vimos esa enorme cola de gente, él me tomó del brazo y me dijo: “No, Marcella, Yo no quiero que me humillen más. No quiero dádivas. No quiero favores. Vamos a salir de esto. Yo los puse en este lugar. Y yo los sacaré de allí. ¡¡Te lo prometo!!”. Sentí una alegría enorme con esa actitud en el medio de tanta malaria, de tan difícil situación. Estábamos en el límite de nuestras posibilidades. Vivíamos como si todos los días y todas las noches bordeáramos un precipicio. Eso nos hizo más fuertes. Sacamos fuerzas de donde no teníamos. Pudimos salir de a poco de esa situación penosa sin depender tanto de nuestros familiares, nos ofrecíamos en cuanta fiesta y en cuanto festival hubiera en todo Texas e hicimos del bus que nos llevaba de pueblo en pueblo nuestra hogar real. Varias veces en nuestros largos viajes hablaba con Selena pero fundamentalmente ponía mi hombro para que apoyara su cabeza y me dijera qué era lo que sentía, qué era lo que anhelaba, qué era lo que esperaba de la vida. “Mira madre. Yo querría ser famosa no sólo como cantante. Me gustaría ser diseñadora. Es lo más hermoso para mí crear, diseñar, tener tus propias ideas y que queden expresadas en algo. Sé que papá quiere que sea la mejor cantante de Estados Unidos, de Europa, de China, ¡¡de todo el mundo!! Lo sé. Y yo querría cumplir ese sueño para con esa fama poder ser diseñadora. Quiero que haya miles de diseños en todo el mundo que lleven mi nombre. Me gustaría quedar en el mundo recordada por mis creaciones, y que estén grabadas y expresadas a fuego con mi nombre. Si lo logro sabré que por siempre y para siempre estaré presente … ¿Pero sabes madre? Lo que más me gustaría lograr es que la gente me quiera. No podría soportar un auditorio en silencio, un público que me ignore. No importa si son 2 personas o 100.000 las que me vayan a ver. Yo sólo quiero que en  cuanto me vean me amen para siempre. Eso es sólo lo que deseo. ¿Crees que lo lograré?”. Yo recordé todo lo que hacía en casa, cómo acaparaba la atención en cuanto hacía algo, cómo llegamos a meternos en el negocio de la música, cómo mi esposo quedó cautivado y no dudó. Y también veía cómo la gente seguía su voz y sus pasos desde que era muy pequeña. También daba cuenta del bonito recuerdo que dejaba en los pueblos que visitaba, pueblos que muchas veces no recibían ninguna visita de ningún artista, salvo la de nosotros. Yo le acaricié la cara y le dije: “Yo sé que lo logarás. Pues no sólo tienes talento. También tienes Amor. Y ese Amor lo siente la gente. Yo he empezado a notar que ellos no sólo te admiran sino que también te quieren. ¡¡Yo sé que ellos te pondrán en el lugar más alto!!”. Selena me tomó de la cintura poniendo su cabecita en mi panza y me dijo: “Ojalá sea así, madre. ¡¡Ojalá!! A veces me pongo muy nerviosa. Así lo estoy cada vez que subo al escenario. A veces pienso que voy más rápido de lo que puedo, que mi cerebro va más rápido que los pies. ¡¡Querría ya lograrlo todo y  no esperar más!! ¡¡Querría poder estar más tranquila sin esta angustia!!”. Yo la entendía a Selena. Ella como nadie había vivido en las mayores privaciones, angustias e incertidumbre desde muy pequeña. Sentía que ella había iniciado todo y que ella era la máxima responsable de lograr la felicidad de todos. Aunque fuera cierto en un punto, yo quería que no sintiera esa presión. Por eso la contuve, por eso la ayudé, por eso busqué que siempre supiera que podría contar conmigo para todo…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;"&gt;Muchas veces reflexioné sobre mis palabras de aquel reportaje, pues con el correr del tiempo mis otros hijos me reprocharon que dijera que con Selena no podía vivir, y que sólo los nombrara como algo aclaratorio. Nunca lo hicieron tan seriamente dadas las tristes circunstancias, pero me hicieron notar que eso era lo que sentía antes de que el dolor nos invadiera para siempre … Es que en realidad yo la acompañé constantemente, una vez que corroboré que nuestro destino en el negocio de la música sería inexorable. Aprendí con sus palabras y con sus sentimientos a que debía ser más considerada con ella. Para los padres siempre los hijos son niños aunque sean bien grandes y creo que cada uno retiene una imagen significativa de cada uno. Yo siempre retuve la imagen de Selena cuando cantó por primera vez a los 6 años en los ensayos … ¡¡Se la veía tan pequeña con ese micrófono enorme!! Luego puede corroborar sus lógicos miedos y su vulnerabilidad. Y entendí como nadie la mochila que llevaba encima. Por eso la defendí tanto y busqué darle todos los gustos. Porque ella no pudo tener una infancia y adolescencia normales. Mal que mal mis otros hijos pudieron tener parte o toda la niñez en entera libertad. Selena no, lamentablemente. Claro que nos llevaba una buena causa que Selena la seguía con gusto. Pero Selena no se podía permitir distracciones, malas caras, desgano, agotamiento. Ni siquiera se podía refugiar detrás de un instrumento cuando sólo quisiera cantar. Ella era la cara visible del grupo. Ella era la atracción principal. ¡¡Selena siempre tenía que estar bien!! Y era consciente de que muchas etapas de la vida las tenía que sortear o bien postergarlas para otro momento. Como madre sufría cuando sabía que tenía que estar todo el día en el bus estudiando las clases de colegio por correspondencia, ensayar, preparase para el próximo concierto, comer, dormir, y todo delante de la familia y de los miembros del grupo. Yo sabía lo que era vivir así. Por eso procuré ayudarla con los vestidos, con los estudios, interceder en cualquier conflicto en favor de ella, o al menos buscar que se la comprendiera. Cuando traté de persuadir a mi esposo para que la dejara que luciera sus famosos “boustiers” lo hacía porque quería verla contenta y evitar que sufriera más de la cuenta. Tal vez en otros momentos y en otras circunstancias yo hubiese objetado que luciera esas prendas, pero en este caso, ¿cómo negarme? Sabía lo que significaba el diseño para ella, sabía lo contenta que se ponía cuando lucía linda y original, sabía lo feliz y segura que se sentía forjando su personalidad en el escenario. ¿Por qué rechazarlo? Para esas épocas se habían invertido los roles. Ahora era mi esposo quien estaba celoso. Yo le hice ver que viera a su hija y que aprendiera de ella cuando estaba celosa. Que en vez de evitar que el otro estuviera feliz, buscó superarse para lograr sus objetivos: “¡Abraham! ¡Mira qué feliz está nuestra hija y mira qué felices están todos! ¿Tú ves que alguien vaya a propasarse con ella? ¿Acaso crees que alguien que la admira osaría a hacer eso? ¿Has visto cómo los varones aceptan con alegría su rol de “ex novio” en el tema “¿Qué creías?”. Aparte estamos nosotros para cuidarla si sucede algo raro o malo. ¡¡Descuida!! ¡¡Nunca su público le hará daño!! Espera en todo caso a que tengamos que ir a lugares desconocidos para nosotros para tomar las medidas del caso”, le dije. Mi esposo lo entendió y no sólo le pidió disculpas a Selena, sino que la dejó que luciera como quisiera. Era lo mejor que se podía hacer. Si la aceptábamos como tal ella misma aceptaría los objetivos familiares con la mayor de las alegrías. Y así funcionó tanto en estas situaciones más livianas como en las más complicadas, como cuando decidió casarse con Chris ... Yo sabía que a la larga Selena tomaría una decisión así. Ella no tenía tantas posibilidades de conocer gente fuera de nuestro ámbito. Muchas veces me preocupaba por su futuro sentimental en plena adolescencia, cuando sólo iba del bus al concierto y del concierto al bus. Cuando apareció Chris y vi la expresión de la cara de Selena sabría que a la larga terminarían juntos. Traté de preparar a mi hija, traté de preparar a mi esposo … No hubo caso ... Había que esperar el conflicto para que todo llegara a buen cauce. Cuando mi esposo se puso tan inflexible tratando de negar lo que estaba tan a la vista, yo sólo busqué con mis palabras y reflexiones que todos terminaran aceptando la realidad para el bien de la familia. Cuando parecía que no había solución, varias veces le hablé a Selena para que tuviera paciencia y que pensara que todo se iba a solucionar en modo favorable para todos. Y a su vez hablé con mi esposo, haciéndole ver que lo mejor que podía hacer era escuchar a su hija y que sintiera su corazón. Y sin que lo supieran ninguno de los dos, hablé con Chris y le dije que tenía mi apoyo, que ya lograría que mi esposo le diera el suyo. Por suerte todos me escucharon y buscaron hacer las cosas lo mejor posible para el bien de todos …. Eso sí, no pude contener el temperamento que tenía cada uno y lo inevitable pasó ... Selena tenía el mismo carácter que su padre: no iba a parar hasta lograr lo que para ella era justo y necesario. A la larga Selena hizo lo que ya no podía aconsejarle, aunque en mi fuero más íntimo se lo hubiese dicho si hubiese sido mi amiga. Cuando se casó en secreto y todos lo supimos por radio y televisión, sólo me acerqué llorando a mi esposo y le dije: “Ya sabes lo que tienes que hacer si quieres ver a tu hija feliz y tu sueño hecho realidad” …. Una vez más vi a mi esposo abatido, mirando la ventana de su habitación cual si fuera un anciano que sólo contempla el paso del tiempo sin ninguna expectativa. Pero mis palabras le devolvieron la sonrisa. Me miró, asintió con la cabeza y se comunicó con Selena y Chris. Cuando nos reencontramos todos lloramos pero lo hicimos de felicidad. Una nueva etapa comenzaba, una linda etapa que parecía no terminar jamás…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;"&gt;Si tuviera que quedarme con una imagen que sintetizara la esencia de Selena pero a su vez que significara que había logrado sus objetivos, no me quedaría con una imagen de cuando ya era un éxito total en México y Estados Unidos. Yo me quedo con aquellas imágenes y palabras de Selena cuando ganó el primer Tejano Music Awards a la mejor cantante femenina cuando sólo tenía 16 años. Se la veía emocionada, exultante. Ella, como todos, sentía que esto iba a suceder tarde o temprano, ya que el año anterior el grupo había sido nominado en varios premios. Pero cuando Selena subió a recibir por primera vez su premio, no pudo con su genio. Agradeció a todos y cuando se refirió a Los Dinos dijo: “Si ellos ganan, yo gano. Si ellos pierden, ¡¡yo no los conozco!!”. Muchas veces me lamenté que en algunas ediciones de este momento corten estas palabras de mi hija, pues era una típica humorada de ella cuando no sabía qué decir, cuando necesitaba rematar con un chiste o con una humorada una situación en la que se sentía nerviosa o que no sabía qué decir. Así era en innumerables reportajes y en cualquier contacto con la gente. Recuerdo cuando en pleno concierto se apartó del escenario para hacerle los “cuernitos” a Rock and Roll James que estaba allí cubriendo el evento. Todo estas actitudes eran parte de su ser y que a la gente le encantaba… Pero las que más me emocionaban eran aquellas en las que Selena no podía dejar de expresar su emoción, aquella que no podía disimular con una risotada o con una salida ingeniosa. Selena siempre tenía siempre vergüenza y temor al ridículo o a quedar desairada si mostraba todos sus sentimientos, su cara real, su Alma al desnudo. Ella era de esas personas que sólo mostraban una parte de su personalidad y no es que por hacer eso diera una imagen errónea de ella. Sólo que eso que mostraba, que era genuino, no permitía conocerla en toda su dimensión, en lo más profundo de su ser. Yo lo puedo decir no sólo porque era su madre sino porque también fui su confidente. A solas uno podía ver a una Selena solitaria, callada, de largas miradas al cielo buscando un futuro mejor para sí y para los demás. La Selena en toda su dimensión podía ser una mujer de largas reflexiones y enormes sentimientos, que se expresaban en un llanto, en una caricia, en un abrazo, en un beso dado de improviso, en una dulce sonrisa. Esto a Selena le costaba expresar en público en toda su dimensión. Sólo mostraba parte de esos sentimientos y con eso bastaba para que la amaran. Pero mostrar todo … Pensaba que quedaba mal y por eso reemplazaba todos esos sentimientos profundos por una risotada, por un chiste, por una ironía. Pero aun así pude ver cómo se emocionó cuando recibió su primer Premios Lo Nuestro en 1993. Y no era para menos. Era su primer premio importante fuere de los Tejano Music Awards. Recuerdo sus manos llevándose a la cara, su llanto contenido, su mano en el pecho, sus escuetas palabras que no provenían sólo de su limitado español sino de no saber qué decir estando con el corazón abierto. No la vi tan emocionada como en aquella oportunidad. Ni siquiera cuando ganó el Grammy, oportunidad en la que la vi más seria y más preparada para la ocasión. Una vez le pregunté por eso y me dijo: “Es que madre ... ¿Acaso no te has dado cuenta de que me compré el premio. ¡¡Uy!! ¡¡Perdona, perdona!! Estoy bromeando. Es que, hablando en serio: con Premios Lo Nuestro sentí que habíamos llegado a un camino del que ya no volveríamos. Por eso me emocioné tanto, pues sabía a dónde habíamos llegado y también a dónde iríamos. El Grammy, en cambio, me lo vi venir. Era más fácil imaginarse que con muchos premios internacionales podría llegar a obtenerlo aunque fuera difícil igual. En cambio, cuando obtuve el premio a la mejor cantante regional en Premios Lo Nuestro, yo sentía que aún no había dado un gran paso. Pero a partir de obtenerlo sabría que, más que nunca, todo lo lograría si seguía por el mismo camino que nos habíamos propuesto”, me explicaba una Selena reflexiva y pausada, muy distinta a la Selena pública, pero igual de genuina. Me gustaba escucharla así a Selena. No dejaba de ser ella misma pero daba rienda suelta a su personalidad y a su visión de las cosas. Pocas veces la vi hacer esto públicamente. A pesar de ser tan franca, a veces en los reportajes se prestaba al juego del entrevistador y no siempre eso era garantía de que ella dejara bien en claro sus sueños, sus anhelos, su trabajo, sus objetivos. Yo recuerdo dos veces que hablara de ese modo: en la misma entrevista en la que yo dije esos mensajes premonitorios y en un reportaje que le hiciera Verónica Castro en “Furia musical” en 1994. Cuando a Verónica le dijo que ella no podía aún planificar en tener niños o agrandar su familia pues tenía muchas cosas en la cabeza y que debía primero sacárselas, proponérselas y cumplirlas, supe que estaba ante la verdadera Selena. Verónica Castro debió haberse sentido afortunada de que en aquella oportunidad Selena le dijera lo que quería para sí, para los demás y para el futuro. Y ése era el mayor capital y el mayor atributo de Selena: que era franca y muy sincera. A ella no sólo se la amaba por sus dotes de artista sino también por lo que era como persona…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;"&gt;Durante 1994 y 1995 literalmente no paramos. A la larga tal vez eso nos perjudicó pues perdimos las perspectivas de las cosas. De pronto, luego del Grammy y del éxito de “Amor prohibido”, a Selena le llovían ofertas no sólo para dar más conciertos, sino para actuar en telenovelas y hasta en cine. A veces me costaba creer que nuestra hija a los 22 años era considerada el mayor exponente latino tanto en México como en Estados Unidos y aun así siguiéramos yendo a muchos conciertos en bus. Nos sorprendía pero también nos emocionaba que con nuestro mismo modo de ver las cosas llegáramos a tan lejos. A Selena la notaba exultante. Tenía todo a sus pies y aun así se movía por la ciudad como una más. Sólo buscó desesperadamente aprovechar su éxito para cumplir su sueño de diseñadora. Yo le sugerí si no era mejor esperar un poquito más … “¡¡No madre!! ¡¡De ninguna manera!! No voy a esperar a ser vieja para hacer lo que más me gusta. Éste es mi momento y lo quiero aprovechar. ¡¡Quién sabe si habrá otra oportunidad!!”, me dijo casi proféticamente Selena. Y mientras era un furor como nunca en Monterrey, cuando era cada vez más popular
