No te preocupes, Selena … Yo sé de tu angustia, yo sé de tu dolor, yo sé lo que sentiste aquel nefasto día, yo sé lo que pensaste hasta que ya no pudiste pensar más, yo sé de tus miedos, yo sé de tu dolor, yo sé lo que estabas perdiendo ese día, yo sé de tu angustia, yo sé que pensaste “¿Por qué esto a mí?”. Yo sé que tenías todo para dar. Yo sé que te fuiste en el momento justo. Yo sé que no te esperabas semejante respuesta a tu Amor. Yo sé que te quedaste sola aquel lluvioso día. Yo sé que partiste con un dolor inmenso y con la incertidumbre de tu futuro y con la total certidumbre de que, más allá de lo que pasara contigo, nada sería igual, ya buena parte de la magia se acabaría, aunque para ti no había imposibles, que pronto podrías resucitar ese Amor, que tu propia personalidad borraría ese instante de locura, de dudas y traiciones. Por eso te aferraste a ese anillo. Porque era la última carta que te quedaba, tu última jugada, tu última esperanza. Y te aferraste a ella hasta que un último suspiro te hizo dormir, olvidarte por un instante todas las imágenes que pasaron por tu cabeza, todo el futuro que se te escapaba como agua entre las manos. Te dormiste sin saber si algo iba a quedar de todo aquello, si todos te iban a comprender, si todos te iban a entender, si seguirías siendo la Reina para todos. Te dormiste con la angustia que quedó evidenciada en tu rostro, pero con la secreta esperanza de que los que más te quieren iban a ser lo indecible para que tu sueño se cumpliera. Y ese rostro reflejó también algo de tranquilidad, pero con la incertidumbre de no saber si algún día lo ibas a ver. Te dormiste con el mismo miedo de siempre, de quedarte sola, de que te dejaran sola, de que te dejaran de querer…
Pero no te preocupes, Selena. Porque aquí estoy. Tú diste todo tu Amor en el escenario y fuera de él, en cada acto de tu vida. El que siembra, cosecha. Y tú diste Amor, y recibiste y recibirás Amor. Si hay algo, Selena, que has dejado en claro a todos, a propios y a extraños, a tus fans y a los que te observaban de lejos, es que tú no sólo eras una artista con una buena voz y que era famosa. Tú conquistaste a todos con el corazón, con sentimiento, con cariño. Tú hiciste importante a tus fans. Tú les diste ese Amor que necesitan, esa atención, esa comprensión. Tú sabías que eras la artista, pero si lo eras era justamente por esa gente, que no sólo gustaba de tu música. Esa gente te admiraba, se sentía identificaba, te quería. Quería lo mejor de ti. Contigo no había egoísmos, ni odios, ni malas intenciones. Contigo sólo había deseos de que te fuera bien en compensación por todo lo que tú les habías brindado. Y tan grande ha sido tu Amor que ese cariño, ese sentimiento, eso que tú transmitías de una manera tan especial, no tuvo fronteras, ni límites de ningún tipo. Todo aquel que te admiró al verte, todo aquel que te vio después, todo aquel que hablaba español, inglés o cualquier otro idioma, todo aquel que vivía en México o en Estados Unidos, como en Sudamérica, entendió lo que tú les diste. Todos experimentaron la sorpresa de cómo eras, que tú les dabas más de lo que esperaban, que tenías una forma tan particular de cantar, de mostrarte, de presentarte, de brindarte a tu público, que no podía uno dejar de admirarte, de seguirte asombrado cada uno de tus movimientos, cada una de tus interpretaciones. Y una vez que te comenzaban a admirar, ya nadie podía abandonarte, de quererte, de querer brindarte todo tu Amor. Tu propia presencia, el áurea que emergía tras tu presencia sólo provocaba que dejaras a todos boquiabiertos. Eras una estrella de verdad, como pocas, como ninguna. Por eso nadie te olvida. Porque lo que tú les diste a todos no lo recibirán de nadie…
No te preocupes, Selena … Todos te recordamos cada día, cada instante, cada momento. Estás en nuestros corazones que tú has conquistado. Y cada uno de nuestros corazones está a tu servicio para latir por ti, para expresarse por ti, para tenerte viva, con esperanza, con ilusión. Tú has logrado algo mágico, que es conquistar a tanta gente con tu ausencia, a mantener el Amor de la gente que te vio y te quiso. Esa gente sólo te quiere a ti. No les importa otra cosa. No quiere saber lo que dicen los demás, no le importa saber algo que tú nunca transmitiste. Sólo te quiere a ti. Sólo te tributa. Se alegra con tus interpretaciones y llora por tu ausencia. Pero se niega a pensar que te has ido así porque sí. Todos pensamos que algún día volverás. Todos sabemos que algún día lo harás. Nos resistimos a pensar que eso no sea así. Lo peor para nosotros y lo peor para ti es resignarnos, pensar que nada se puede hacer, dejarnos llevar por las voces que nos piden desde hace tiempo que te dejemos sola y en paz, como si dejarte sola es precisamente dejarte en paz. Para ti lo mejor es que te demos todo nuestro recuerdo, todo nuestro Amor. Y no hacerlo por ningún interés, no esperando nada a cambio. Para ti, Selena, es dar todo a cambio de nada. Como lo hacías tú en cada concierto, en cada foto que te pedían, en cada autógrafo que les ofrecías. Cuando hay Amor no se piensa en qué se recibirá a cambio. Y todos sabemos que tal vez nunca recibiremos nada por recordarte cada día, cada instante de nuestras vidas. Lo único que nos mueve es darte ese cariño que necesitaste siempre, ese Amor que necesitas ahora para que siempre estés acompañada, para demostrarte que siempre estaremos por todo lo que nos diste, y a sabiendas de que todo lo que podemos hacer por ti es poco al lado de lo que tú hiciste por nosotros, por tu familia, por todas las personas a quienes tanto amaste…
No te preocupes, Selena. No importa que pase el tiempo. No importa el dolor. No importan las lágrimas. No importa la añoranza. No importa si te extrañamos tanto. No importa que cada día cuando nos levantamos esperamos acaso vanamente que vuelvas. No importa si aparecen nuevos artistas que triunfan y no te vemos a ti ahí, en ese lugar que como nadie lo merecías. No importa la adversidad. No importa si pocas ganas nos quedan luchando por nada. ¿Cuántas veces nos han dicho, Selena, que para qué hacemos esto, si ya nada se puede hacer? ¿Cuántas veces hemos escuchado que aunque deseamos que vuelvas nunca lo harás? ¿Cuántas veces la impotencia nos lleva a un camino sin retorno, a ese odio sin sentido, a ese rencor que tú no querrías, a ese callejón sin salida que es quedarnos llorando esperando lo que no está en nuestras manos, lo que no está en nuestra voluntad, lo que se encuentra en nuestro deseo? Pero los que te queremos con toda el Alma, Selena, sabemos que lo más importante es quererte, sólo quererte, darte nuestro corazón, nuestro cariño, nuestro tributo. Rescatar con nuestro recuerdo todo tu esfuerzo, saber que llegaste a conquistar las almas de tanta gente desde muy chica, reconocerte que a ti nadie te regaló nada, que tú fuiste a buscar tu propio destino, que tuviste la valentía de desafiar toda lógica, todo impedimento, toda limitación. Nadie te lo había pedido: igualmente tú te aprendiste aquellas canciones que cantaba tu padre para encantarlo, para acaparar su atención, para que supieras lo que eras, lo que eras capaz de dar. Aceptaste el reto en el que te puso tu padre, porque sabías que tantos sacrificios tendrían una recompensa, que no se limitaba a cumplir el sueño de tu padre, de quedar bien con tu familia y con la gente que te iba a ver. Y esa recompensa era lograr tu máximo sueño, el de ser diseñadora, de demostrarle al mundo que tenías miles de sueños, miles de objetivos, innumerables e inagotables anhelos que no tenían límites ni imposibles. El límite lo ponías tú y sabemos que tú no tenías límite a la hora de soñar y de hacer. No dudaste, en cuanto pudiste, en plasmar tu sueño creando Selena Etc. No esperaste a ser hiperfamosa en el mundo para hacerlo. No especulaste con hacerlo en momentos en los que un artista, ya en retirada, echa mano a ese recurso para seguir en vigencia. Tú querías hacerlo en ese momento porque desde muy chica soñabas con ese día en el que pudieras abrir tu primera boutique. No pensaste en las consecuencias. No te importó si era el momento adecuado. Ni siquiera se te ocurrió si algunos podían observar con desconfianza y con temor esos pasos. Tú querías hacerlo y tus deseos los hacías realidad. Simplemente eso… Simplemente querías dejar grabado tu nombre en el mundo, que todos te reconocieran, que todos te apreciaran, que nunca pasaras inadvertida para nadie…
No te preocupes, Selena. Si eso es todo lo que hiciste, si eso fue todo lo que nos transmitiste, ¿cómo crees que te vamos a recordar? ¿Con qué idea, con qué espíritu te tributaremos? Tú no esperarías viéndonos abatidos, resignándonos a que hay cosas imposibles, a que no podamos soñar con un mundo mejor, con un mundo contigo, Selena, en el que siempre estés presente, sea en cuerpo, sea en alma. Sólo tenemos para ti palabras y gestos de agradecimiento, de Amor, de comprensión. Tu vida no fue en vano, todo lo que hiciste no fue para nada. Si una persona, sobre todo eso, una persona de tan sólo 23 años, puede generar tanto, ¿por qué nosotros no podremos hacer lo mismo contigo? ¿Qué mejor que tributarte brindándonos del mismo modo que tú te brindaste con nosotros? Porque antes que una artista eras un ser humano, y tal vez hoy ésa es la mejor forma de recordarte. Tal vez sea triste pensar que sólo podemos recordarte sólo como leyenda, como un mito. Eso puede ser bueno, pero eso sólo no deja de ser un recuerdo frío, distante, que no refleja lo que tú has generado. Yo sé, Selena, que a ti te gustaría que te recordaran por tu voz, por tu energía, por tu pasión, por tus sentimientos. Que te recuerden, en definitiva, como algo vivo, presente, algo tan vivo como lo que expresa cada uno de nuestros corazones. Que te recuerden con risas y llantos, con alegrías y con tristezas, con energía y desazón … En definitiva, te gustaría que te recuerden como si estuvieras presente, con todas esas ganas de vivir y de soñar que siempre has puesto en cada concierto, en cada emprendimiento, en cada acto de tu vida…
No te preocupes, Selena. Yo siempre estaré aquí. Nunca, nunca estarás sola. Yo haré lo posible y lo imposible para que te valoren, para que te recuerden, para que te reconozcan, para que jamás se olviden de ti. No me permitiría jamás que no sientas ese Amor que tanto buscaste, no me permitiría que estés nuevamente sola. No, Selena, ¡¡dos veces sola no!! Yo siempre estaré aquí para agradecerte la marca que me dejaste en mi corazón. Yo siempre valoraré tu esfuerzo. Yo seré una de tus voces. Si no estás presente, al menos estaré aquí para representarte como tú lo desearías … con Amor, sólo con Amor. Que siempre estaré aquí para cuidarte, para ser un medio, un instrumento para tu recuerdo. Que en mis expresiones esté presente tu vida, tus alegrías, tus sufrimientos, tu voz, tu talento, tu carisma, tus sueños, todo lo que lograste y todo lo que te faltó lograr. Que trataré de que lo que tú querías lograr lo obtengas. Que todo esfuerzo es poco, que todo lo que se haga por tu recuerdo será un granito de arena para construir un hermoso recuerdo de ti. Y que en ese recuerdo esté todo, incluso ese triste y nefasto día. De nada sirve obviarlo, olvidarlo, negarlo. Que reconocerlo es aceptar nuestras lágrimas, nuestra tristeza, nuestro enojo, nuestra impotencia. Pero que el recordarlo nos dará aun más fuerzas para que ése no sea tu último día, ése no sea tu último esfuerzo, ése no sea tu último acto de tu vida. Que tu vida se prolongue con nuestros sentimientos, con todo lo que nos has dejado y que los expresamos cada día. Que no negamos la realidad, que no estamos locos. Que no importa si los demás no nos entienden. Lo que importa eres tú, Selena. Y que a través de nuestras manifestaciones de Amor estés siempre presente, siempre viva, siempre amada, como tú lo querías, como lo que tú esperabas de nosotros, como tu máximo anhelo desde que te propusiste cantarle aquellas canciones a tu padre…
No te preocupes, Selena. Sólo una persona como tú, con tanto Amor, puedes generar esto. Y siempre nos sorprenderás, siempre nos cautivarás, siempre nos enamorarás, siempre nos emocionarás. Y aunque no podamos más, aunque estemos solos, aunque nos digan que es en vano, aunque tengamos un nudo en la garganta en cada actuación descollante, siempre estaremos gritando por tu nombre. Porque siempre te esperaremos, nunca perderemos nuestras esperanzas, y aunque nos dieran la total y absoluta seguridad de que nunca volverás, aquí estaremos para dejar tu nombre bien en alto, para quererte, para esperarte. Nada mejor que homenajearte de esa manera, nada mejor que manifestarte nuestro Amor de esa manera….
No te preocupes, Selena, siempre estarás acompañada, siempre serás nuestra hermana, nuestra amiga, nuestra novia, nuestra madre. Los grandes amores jamás se olvidan. Lo que tú generaste jamás se olvidará. Estás en nuestros corazones, en nuestras almas, en el aire que respiramos. Y aunque nosotros nos vayamos de este mundo, otros seguirán nuestro camino. Porque el Amor que sólo tú generaste se esparcirá en todas las personas con Amor, en todas las personas con sentimientos, en todas las personas con emoción. Y esas personas siempre existirán. Y mientras exista el universo, tu Amor estará siempre presente…
No te preocupes, Selena. Te queremos mucho, por siempre y para siempre…
Te vi, Selena, te vi!! Estoy seguro. Era un día más, como tantos otros. Iba de mi casa camino al trabajo muy rápidamente, a las apuradas, con el tiempo justo para llegar puntualmente. Esto antes no me pasaba. Yo solía llegar mucho antes a mi trabajo. En ocasiones he llegado a trabajar hasta horas antes de mi horario habitual, pero desde que te conocí Selena, desde que pude verte, desde que pude apreciarte, eso se terminó. Paso tanto tiempo en las noches y en las mañanas dedicándolas a tu recuerdo y a dejar bien en alto tu nombre que ya no me da tiempo para pensar en esas locuras, en ocupar mi mente en el trabajo, en pensar en que lo más importante es solucionar mis labores diarias. Hace rato que lo más importante eres tú, Selena...
Como te decía, Selena, iba a cruzar una avenida y cuando me detuve en el semáforo giré mi cabeza a un lado para ver si faltaba mucho para que cambiara la luz y te vi. No lo podía creer. Me dije: "Yo sabía que no se había ido. Yo sabía que iba a volver. Yo sabía que Selena estaba entre nosotros!!". Iba a correr para abrazarte, pero justo cambió la luz del semáforo y los autos arrancaron velozmente e impidieron mi paso. Supe que tendría que esperar un tiempito para poder verte. Ese tiempito en realidad era una eternidad, pero traté de serenarme y me puse a pensar qué te diría primero, qué es lo primero que trataría de decirte, cuáles serían mis primeras palabras hacia ti...
Ahora que te tenía tan cerca hablando con vaya a saber quién riéndote, me inhibía correr a abrazarte y llorar como un niño sin consuelo ... Había mucha gente y no parecía que todo en esa mañana tan soleada fuera triste. Por eso pensé en que mi mejor carta de presentación sería tomar una de las tantas fotos que llevó de ti en mi mochila y ofrecértela para que me la firmes. Sí, claro!! Una de mis fotos preferidas, la de Dreaming of you. Ésa elegiría!! Y luego me acercaría con todo el ímpetu al principio y con bastante timidez después hasta llegar hacia ti. Esperaría tu mirada, tu risa cómplice, que te dieras cuenta de mi gesto que te diera a entender si podía molestarte por un ratito para que me firmaras mi foto y me hicieras la seña correspondiente para que yo pudiera llegar finalmente hacia ti. Y después, recién allí, cuando tú me dijeras "Hola!!", me dieras un beso y me dijeras cómo estoy, recién allí te diría todo lo que siento, todo lo que guardo en mi corazón, aunque jamás mi habla expresaría todo lo que siento por ti...
Jamás podría superar la imponencia de tu figura, el respeto que has generado por lo que has hecho en tan poco tiempo. Sé que te darías cuenta de lo tonto que soy cuando no puedo levantar mi vista por mi timidez, cuando balbuceo mis palabras, cuando me enredo en mis pensamientos, cuando se hace inevitable demostrarte lo tanto que te quiero pero que me da vergüenza demostrártelo de una manera tan tonta, casi de un adolescente que le declara su amor a la primera mujer. Sé que te reirías de mí, no por burla, no porque me consideraras un tonto o por mis actitudes ridículas. Te reirías porque entenderías lo que siento. Te reirías como tantas otras veces, en las que ante situaciones complicadas, de difícil escapatoria, largabas una de tus carcajadas para que todos se olvidaran del mal momento, de la situación de "callejón sin salida", del vacío difícil de llenar, y para que enseguida todos siguieran tu ocurrencia y echaran a reír también. Y pasáramos a un ambiente más lindo, más alegre, en el que todos nos olvidáramos de nuestros padeceres, en el que todos nos olvidáramos de nuestras penas, y nos avocáramos a vivir la vida, el momento, cada instante, con una sonrisa en la boca, con la mejor predisposición, con toda nuestra energía para ser mejores personas...
Te extendería esa foto en la que estás con tu mano llevada al cuello y te pediría que si por favor me la pudieras firmar. Y me quedaría en silencio, acaso esperando tu reacción, tu aprobación, tu sonrisa al verla. Sé que te reirías. Sé que dirías que ésa es una de tus fotos preferidas también. Yo te diría que esa foto la tengo en todos lados, y es el rostro y la pose con la que siempre quise recordarte, con la imagen con la que siempre quise retenerte cuando cierro mis ojos, con la que quiero evocarte, con la que siempre quiero identificarme. Me preguntarás por mi nombre y sé que me dirás que es un muy bonito. De inmediato tendría temor en cómo estoy vestido o si voy muy desalineado. Sé que no podrías evitar sacarme alguna pelusita que tengo en la camisa o en arreglarme algo que esté fuera de lugar, aunque seguramente me alabarías por algo que llevo puesto. Sé que me preguntarías qué estoy haciendo y te sentirías halagada por saber que voy a las apuradas por recordarte, por ser tú para mí la prioridad. No podría evitar decirte que todo lo hacemos por ti, Selena. Tal vez me preguntes si deseo que pongas algo en particular, y te diré que no, que me gustaría que pongas lo que tú prefieras ... Aunque después de pensarlo te diría que desearía que pusieras "Mil abrazos y mil besotes. Cuídate muchísimo y nos veremos muy pronto...". Recordarías esas palabras, entenderías a lo que me refiero y allí me animaría a decirte sobre aquella noche...
Te preguntaría qué sentiste en ese concierto, qué pasó por tu cabeza. Si sentiste que esa noche no era un noche más. Que era "la noche". La noche en la que demostrarías que se estaba terminando una época, una época de tantos años de sacrificios, de tantas postergaciones y en la que comenzaban a verse los frutos de tanto trabajo y constancia. Te preguntaría si te sentías una estrella, si sabías lo importante que eras para todos en ese Astrodome y en ese año. Si en ese Disco Medley estabas anticipando tu disco en inglés y tus futuras presentaciones. Si acaso nos estabas anticipando tu futuro, tu madurez, tu magia, que ya no eras la joven promesa, que eras una realidad. Que querías demostrarle a todos algo que nunca te atreverías a decirlo abiertamente y que sólo lo tratarías de ratificar en el escenario, en ese lugar en el que tú eras única, inigualable, irrepetible, en ese lugar en el que te permitías como en ningún otro lado expresar todo tu sentir, todo tu ser, todos tus sentimientos, todos tus pensamientos. Si acaso querías demostrarle a todos que eras la mejor y que allí estaba tu público para certificarlo, para reafirmarlo. Esas 65.000 personas venían a verte a ti y a brindarte todo tu cariño, y a ratificarte que la ligazón hacia ti no era sólo musical. Era de afecto, de cariño, de Amor. Que pocas veces una artista logra acabadamente esa combinación: popularidad y afecto. Te preguntaría, Selena, si sentías que eras tan querida y apreciada. Si te dabas cuenta de que mucha de esa gente se veía representada por ti y que tenía tantas expectativas, tanta confianza, tanto Amor. Si te dabas cuenta, Selena, que ya no eras patrimonio de una familia o de un par de amigos y admiradores. Que eras parte de cada uno de los que te amaban, de los que te llevaban en el corazón. Y que eso era Amor, un Amor que pocas veces se da, que pocos artistas reciben. Pero que a su vez ese Amor implica compromiso. Que eso implicaba estar preparado no sólo en lo artístico, sino también en lo mental y emocional para sortear los obstáculos que había que afrontar, y que eran tan dificultosos como en las épocas de tantas carencias y de padecimientos ... Los obstáculos de la fama ... Te preguntaría insistentemente si estabas preparada para afrontarlo...
Te preguntaría si eres consciente de lo que has generado. Si te das cuenta de que hay mucha gente que te extraña horrores y que no acepta su partida. Que todos los que te queremos de verdad no podemos pronunciar determinadas palabras que estén ligadas a tu partida de este mundo y que no puede entender lo que ha sucedido. Entonces, ante tu ausencia, todos los días te dedica parte de su tiempo, de su vida, de su cariño, de su Amor, para recordarte. Que es tan absurdo todo lo que ha pasado que no se puede asumir como real. Que tenías tanto para dar que cubrimos todo este tiempo en el que no dudamos en que serías famosa, y sobre todo feliz, para recordarte y recrear todos aquellos lindos momentos que nos has dejado. Que ésa es nuestra forma de sentirte cerca, de demostrarte cuánto te queremos y que te seguimos esperando. Y que soñamos con ese momento como el que tengo yo ahora en el que sintamos que nuestra espera no ha sido en vano, que tuvo un sentido, una finalidad, y que ahora podremos ser felices para siempre con tu presencia entre nosotros...
Y a medida que tomara confianza te diría por qué no te cuidaste, por qué no te diste cuenta, por qué no pensaste en ti, en tu fuerza, en tus ideas, por qué dejaste en manos de otros tu destino. Por qué no te diste cuenta de que tú eras la forjadora de tu destino. Te diría por qué por un instante olvidaste todos tus proyectos, todos tus sueños, que tú eras la estrella, y que todos se debían a ti y no tú a ellos, por qué no te permitiste ser un poco más egoísta y pensaste primero en ti antes que en los demás. Te preguntaría si alguna pensaste si te íbamos a querer igual a pesar de todo. Te preguntaría qué tan importante era ese anillo al que lo mantuviste aferrado a tu mano hasta último momento, con tu última energía, tu último esfuerzo, tu última esperanza. Te preguntaría eso pero no buscaría respuesta. Sólo te lo diría para desahogarme, para liberar mi pena, mi pena por no verte, no verte feliz, no verte famosa, no verte en el lugar que te mereces. Te diría eso sin buscar una respuesta inútil, una confesión que no tiene sentido, una infidencia que yo no tengo por qué escuchar. A veces este tipo de desgracias, de tragedias, de hechos dolorosos habilitan a gente inescrupulosa para meterse en la vida privada de la gente para averiguar, indagar, manchar impunemente el buen nombre y honor de las personas, para hacer pasar a los victimarios en víctimas, y a las víctimas en victimarios. Así de injusta y de perversa es la vida ... En un instante la vida nos pone a las pruebas más duras. Y eso es lo que te diría, Selena. Te diría lo que ha sido Houston sin ti. Te mostrarías la alegría de esa ciudad mientras tú brillabas en febrero de 1995 en el Astrodome, y la cara más miserable hacia octubre de ese mismo año cuando las cámaras sólo registraban el rostro de una asesina que te quitó todo, absolutamente todo ... menos el Amor de tu gente ... Pero no!! No querría seguir hablando de eso. No quiero ver tu rostro triste. Yo no quiero llorar más. Yo sólo quiero verte aquí frente a mí, frente a todos ... entre todos nosotros... Te diría para que lo recuerdes por siempre y para siempre que eres una artista excepcional, que eres la mejor, que tienes la mejor voz, la mejor sonrisa, la que baila mejor, la más hermosa, la más carismática, la más exultante, con una personalidad y gracia inimitables, con un talento increíble, que tu figura es imposible obviar, que es inevitable seguirte, que sólo a ti se te ve en el escenario que tú dominas como nadie. Que nadie podrá igualarte ni emparentarte. Que sólo tú podías cantar de esa manera, mostrarte de esa manera, presentarte de esa forma. Que yo no me engaño: que esa artista que estaba en el escenario era la misma que la que estaba fuera de él. Que esa artista tenía un corazón y un alma enormes, que ponía todo su ser en cada cosa que emprendía, que no se guardaba nada, que no quería aparecer ante los ojos de nadie por alguien que no era. Te diría, Selena, que desde los 8 años te ganaste a la gente con lo más básico y lo más hermoso que puede generar un artista, que es mostrar su sonrisa y ofrecer su corazón para conquistar el Amor de la gente. Y que cuando alguien recibe eso de alguien nadie se puede resistir. Te diría que así que como no estudiaste ni canto, ni danza, tampoco estudiaste cómo ganarte a la gente, no consultaste a ningún especialista ni buscaste a un asesor de imagen para que te dijera qué es lo que le gusta a la gente recibir. Tú lo aprendiste a los 8 años con un micrófono en la mano frente a un auditorio. Y nadie más sabio que un niño para saber lo que es el Amor en el estado más puro y ofrecerlo sin límite alguno, sin especulación. Y así fuiste siempre, como aquella niña que da Amor y espera Amor. En cada presentación, en cada concierto, en cada acto de tu vida no dejaste de ser esa niña. Y ése fue el secreto de tu éxito, ése es el motivo por el cual la gente te sigue queriendo y no te olvidará jamás ... Porque aunque tú apenas hablabas el español, el Amor y el sentimiento que le ponías a cada palabra, a cada expresión, a cada gesto generaba una emoción que pocos pueden lograr, incluso aquellos que hablan el español perfectamente. Porque algunos entenderán un idioma. Otros comprenderán otros. Pero el Amor sólo tiene un idioma que es entendido y sentido por todos por igual. Y tú, Selena, sólo tú, eras el Amor, la pasión, el sentimiento hecho canto... Así es, eso fue todo lo que me sucedió y pasó por mi mente hasta que por fin cambió de luz el semáforo. Efectivamente, duró una eternidad. No aguantaba más ... ¿Pero por qué no encuentro a Selena ahora? ¿La he perdido entre la multitud que va y viene sin parar, sin saber qué es lo que hace y para qué? ¿Esa gente que me empuja ambicionando cosas que les durará un soplido y que cuando se quieran acordar ya no la tendrán más? ¿Por qué está tan apurada la gente? ¿Acaso no se dan cuenta lo que tienen frente a sus narices? ¿No saben distinguir lo bueno y lo malo, lo importante de lo insignificante? ¿Acaso no ven a Selena, aunque tal vez no la conozcan? ¿Acaso no se dan cuenta en sus apuros cuando se topan con alguien que no es común? ¿Acaso no se dan cuenta del color cuando todo es gris? Empiezo a mirar para un lado y para el otro, comienzo a correr para una calle, a la mitad me arrepiento y voy por otra. Comienzo a gritar tu nombre, pero no sólo no te encuentro sino que los que se dan vuelta son todos los que no comprenden a quién llamo desesperadamente y por qué. Allí me doy cuenta dónde estoy y de que ha pasado un largo tiempo. Me doy cuenta por lo alto que está el sol ya. Resignadamente miro el reloj y me alarmo por la tarde que se ha hecho. Allí doy cuenta de la realidad y camino resignadamente a mi lugar de trabajo. No sé qué voy a decir como argumento para justificar que llegué tarde ... No sé mentir y no tengo ganas de hacerlo en este momento. No tengo problema en decir que llegué tarde porque te estuve buscando, Selena... Ya llegando a mi trabajo, recibo otro cachetazo de la realidad, que si bien lo recibo todos los días cada vez que paso por allí, ahora toma otra dimensión ... Exactamente en la esquina de mi trabajo está una de las sucursales del Days Inn. Pasar por allí hoy es como recibir esa puñalada, ese inmenso dolor en la espalda. Es como saber que nunca te podré encontrar. La presencia de ese lugar sólo me deja lugar para recibir ese mensaje descorazonador, desesperanzado, desolado ... Y así de triste entro al trabajo ... Ingreso, apenas hago un gesto como todo saludo y me siento. No tengo ganas de hablar, tampoco de dar excusas. Sólo espero que mi propia cara hable por sí sola y no pregunten. Prendo la computadora y veo tu figura, en esa pose inolvidable cuando detuviste tu canto cuando interpretabas "Si una vez" en el Astrodome. Tuve muchas ganas de llorar. Me contuve, pero cuando supe que mis lágrimas corrían por mi rostro me levanté y me dirigí a la ventana y la abrí de par en par. No me importó el aire frío que golpeaba en mi rostro ni el sol que enceguecía mi vista. Me asomé todo lo que pude y volví a mirar las calles, los edificios, el cielo ... buscando y rogando encontrarte ... buscando y deseando poder decirte todo lo que siento por ti, todo lo que sentimos todos los que te amamos, Selena... Yo te sigo queriendo, extrañando, esperando que tú vuelvas con nosotros... Simplemente, te quiere con toda el Alma... Sergio
Muchas veces me pregunto por qué Selena ha cambiado mi vida, por qué desde que la conocí nada para mí fue lo mismo, mi percepción de las cosas cambió, y aunque haya desarrollado mi vida como siempre, nunca dejé de sentir que desde que conocí el talento de semejante artista me subyugó por completo, pasó a ser el centro de mi atención, el centro de mi vida, la razón de mi existencia...
Siempre me pregunté por qué desde el mismo momento en el que me enteré de lo que le había sucedido jamás pude dejar de pensar en ella, en su suerte, en lo absurdo de todo. Aun cuando por aquellos tiempos no dejaba de ser un nombre llamativo y lejano, siempre tuve inquietud de saber qué había pasado con ella, por qué le tenía que pasar semejante cosa. Siempre busqué un por qué, aun cuando no la conocía, aunque su música me parecía tan lejana, aun cuando supuestamente nada me ligaba a ella...
Siempre me pregunté por qué ella y no otra persona me llamaba la atención. Siempre quise entender qué me había tocado de aquello, por qué esa tragedia me afectaba más que otra, por qué el sólo hecho de saber que tenía 23 años, que estaba en el mejor momento de su carrera y de lo absurdo y doloroso del final me eran razones suficientes como para saber por qué a ella, por qué le tenía que pasar aquello. Nunca pensé que ello quedaría grabado en mi mente y en mi corazón para siempre...
Tal vez yo sea uno de los pocos que habiéndola conocido después de aquel nefasto día no la conoció a través de la película. A Selena llegué después de ese nefasto día cuando supe de ella a través de la muerte de Gilda, una cantante de cumbia de mi país, muerta en un trágico accidente en 1996. No sé cuándo fue la primera vez que oí su nombre ni cómo llegó a mí Selena, pero en cuanto supe de su existencia sólo quise hallar respuestas a tantos por qué que me surgían desde el más profundo de mi ser...
Durante mucho tiempo sólo quería saber qué le pasó. Nunca había reparado en ella. Ni siquiera cuando vi la película. Siempre creí tontamente que no tenía nada que ver con su música. Que nada de ello me ligaba a ella pues venía del rock. Tenía todos mis prejuicios y sólo me sentía obsesionado por su suerte. Sé que siempre hay mayores desgracias en el mundo. Incluso uno tiene sus problemas. Pero Selena para mí pasó a ser un asunto importante que tenía que resolver, una pregunta a la que tenía que obtener respuesta, un enigma al que había que hallar una solución...
Cuando tuve oportunidad de acceder a toda la información de la que podemos obtener hoy en día siempre bordee su vida, su obra, su música, sus conciertos y sin embargo yo seguía empecinado en ver informes sobre lo que le sucedió. Veía en ella no a la persona, no a la artista: veía a un caso lamentable que tenía lógica y explicación, y yo estaba allí para que mi razón le diera una explicación razonable, hasta que hallara el argumento que me hiciera respirar aliviado y me hiciera decir "Ah!! Fue por esto!!" y pasara a otro tema, como quien pasa a leer otro libro luego de terminar uno, como cuando uno pasa a hablar de otro tema cuando se agota el que estaba hablando...
Al principio, cuando vi la película por primera vez siempre recordé ese instante en el que Selena ingresa al Astrodome. Yo no sabía de la existencia de ese concierto. Allí me di cuenta de lo importante de aquello no sólo por el imponente marco que ofrecía el Houston Astrodome aquella noche mágica del 26 de febrero de 1995, sino porque sabía, eso sí, que aquella fecha era muy cercana del nefasto 31 de marzo, y eso ya me hizo angustiar. Pero siempre recordé ese momento. Aun cuando vi la película cientos de veces y haya visto a esta altura a la misma Selena en infinidad de ocasiones, aún hoy está grabado en mis retinas el respirar profundo de Selena al ver semejante recibimiento, el ver semejante marco que le daba la gente al delirar con su presencia. Aun hoy puedo registrar su entrada en el carruaje hasta llegar al escenario, el Amor y el cariño de su gente, y la emoción de Selena. Fue un hallazgo del director de la película que haya podido captar como nadie el verdadero valor de Selena y lo que significa para su público su propia presencia...
Siempre pensé que con ello había visto todo y que poco más tenía para ver, hasta que las vueltas de la vida me llevaron de regreso a aquel Astrodome, a aquella noche mágica, a aquel concierto inolvidable, a esa noche de la que nadie se olvidaría jamás. Sólo que esta vez estaba viendo a la mismísima Selena ingresando a aquel concierto. Es curioso. No me había hecho expectativa ... Claro ... Creía tener todo muy claro desde mis prejuicios, de creer haber visto todo al haber observado tantos conciertos de rock, tantos artistas talentosos, tantos buenos cantantes. Creía que ya había visto lo suficiente de Selena. Además, yo estaba ocupado en saber de su suerte ... Claro ... Nunca se me ocurrió que su verdadero secreto, el verdadero enigma, la real respuesta estaba en ella misma, en verla cantar, en verla en el escenario, en verla en acción, en verla y sentirla. Sólo eso: verla, escucharla y dejarse llevar por su magia...
Simpleme nte quedé impactado. Ni una ni mil películas todas juntas que recrearan con toda la pompa aquel Disco Medley podrían reflejar acabadamente lo que Selena había entregado en aquel momento. Simplemente no podía creer que una artista tuviera semejante encanto en vivo. Ese andar de un lado para el otro del escenario, la potencia de su voz, su increíble carisma, su tremenda personalidad, su determinación, su gracia, su talento, su sonrisa, su mano en el pecho, su pasión, pocas veces lo había visto en una sola persona. Me quedé subyugado. Quedé atónito, mudo. Sólo pensé: "Pero entonces era en serio. Selena era increíble!". Selena había acabado con mis tontos prejuicios. Yo pasaba a formar parte de los tantos sorprendidos por su increíble performance. No había que ser un sabio para darse cuenta de que buena parte de la vida de Selena estaba puesta allí en el escenario, un lugar que Selena dominaba a la perfección, un lugar en el que Selena te seducía y uno se dejaba llevar, como uno se deja llevar por el canto de las sirenas, sólo que en este caso no te llevaba al abismo, sino que te invitaba a que se entre a su mundo mágico, un mundo en el que todo se vive, desde la más absoluta alegría hasta el más dolido llanto ... Te invita a vivir el Mundo de Selena...
Y efectivamente, entrar a su mundo es como dejarse llevar por el canto de las sirenas. Una mujer con tanta energía, tanta pasión, cuyos sueños estaban allí, en cada canción, en cada letra, en cada melodía no pasa inadvertida en la vida. Y el sólo verla cantar, el escucharla, el percibirla, hace que uno sienta muy vívidamente aquello que Selena transmitía con tanto Amor, con tanto cariño. Uno recibe lo que uno da, y si Selena es tan querida es porque expresaba como nadie lo que nosotros sentimos todos los días. Sólo Selena podía interpretar las canciones que ella cantaba. Las hizo suyas. Se apoderó de ella como se apoderó de nuestras almas, de nuestro Amor. Sólo una artista que interpretaba de esa manera podía generar toda clase de sentimientos. Si alguien canta como Selena es porque no sólo es una buena artista sino que es un ser humano lleno de Amor, una mujer con todo para dar, con todo para recibir. Tal vez la lógica no explique cómo Selena que no sabía dominar pasados los 20 años el español podía captar los sentimientos de la gente. Y sin embargo, Selena lo lograba, porque ella expresaba los sentimientos como nadie, expresaba su sentir como nadie, puso al descubierto que una buena artista no sólo tiene que cantar bien. También tiene que creer en lo que canta y en expresarlo poniendo toda su alma, todo de sí. Y el público, cuando siente que un artista pone no sólo su profesionalismo sino todo su Amor lo capta enseguida, y si le gusta se entrega a ella sin ninguna condición. Y eso es lo que generó Selena...
Y sólo artistas como Selena logran lo que generan aun en ausencia. Muchos se preguntan en forma incrédula cómo es que Selena sigue generando tanta sensación, por qué cada disco suyo nuevo genera tanta expectativa como cualquier artista vigente. Y si uno se hace aún esa pregunta es porque no ha visto a Selena. Si la hubiese visto, nada se preguntaría, pues la respuesta está a la vista. La gente extraña a Selena porque nadie es como ella, nadie tiene ese encanto que pocos tienen, ese encanto que hacen a los artistas diferentes, ese talento que provoca admiración de tanta gente, esa artista que provoca el reconocimiento de todo el mundo...
Selena es tan maravillosa, tenía tanto sentimiento para dar, tenía tanto para ofrecer que aun cuando se haya ido todo aquello que salía de su cuerpo y alma sigue esparciéndose por doquier en todo el mundo. Todos los que nos acercamos a ella y sentimos lo que nos ha transmitido, recibimos toda su esencia, su pasión, sus sueños, sus anhelos. Porque Selena era cuando cantaba la misma que estaba en su casa gozando de la vida. Y si uno la oye, si uno la ve, si uno disfruta de lo que brinda recibe todo su Amor, su cariño, su vida misma que la entregó a su gente en cada disco, en cada presentación, en cada concierto. Sólo así se explica lo que nos genera al verla, más aun sabiendo que nos ha dejado. Semejante talento y semejante sentimiento no lo vemos en nadie. Por eso lloramos, reímos, nos alegramos y nos lamentamos. Porque nunca lograremos entender semejante pérdida, semejante ausencia. Eso explica mis largas horas de llorar después de ver tantas presentaciones, tantos momentos inolvidables, tantas interpretaciones memorables como "Where did the feeling go?" en San Antonio en 1991, "Enamorada de ti" en Premios Lo Nuestro en 1992, "Missing my baby" en Corpus Christi en 1993, "Como la Flor" en Festival Acapulco en 1994 y "Si una vez" en el Houston Astrodome en 1995. Porque en cada presentación esta nuestra emoción. En cada risa, en cada llanto está el Alma de Selena expresada. La comunión entre Selena y los que la amamos es una ligazón inquebrantable, un Amor que durará para toda la vida...
Me pregunto por qué Selena ha cambiado mi vida y eso es tal vez lo más hermosamente mágico de Selena. Puede pasar el tiempo, pueden sus imágenes borrarse, tal vez quedar Selena lejana en el tiempo, y sin embargo estar presente siempre, vivirla siempre, sentirla siempre. Porque quienes amamos a Selena tenemos parte de su Alma, de su esencia, de su vida, de sus sentimientos, de sus alegrías y tristezas, de sus vivencias, de sus sufrimientos, de sus triunfos. Selena es nosotros y nosotros somos ella. Cuando uno la conoce y se emociona con sus canciones, nuestras vidas dejan de ser como son. Selena no era una artista más. Selena era talentosa. Pero también Selena era Amor. Selena era capaz de darle vida propia a las canciones que cantaba. Sin Selena esas mismas canciones no son iguales. Cantada por otras cantantes no son lo mismo. Puede ser cantada por la mejor cantante del mundo, puede ser interpretada por la artista más carismática. No es lo mismo. A las canciones hay que darles vida propia. Y Selena se las daba. Y ni siquiera se detenía una vez que las grababa. Luego estaban sus interpretaciones en vivo. Y Selena era capaz de hacer de una misma canción miles de canciones. Sólo Selena podía hacer de "Si Una Vez" mil veces maravillosa, porque nunca las hacía igual. Siempre las hacía distintas. Y no se guardaba la mejor representación para el concierto más importante. Lo hacía en cualquier circunstancia, en cualquier ocasión. Uno podía quedar encantado con su increíble interpretación en el Houston Astrodome del 26 de febrero de 1995, pero unas semanas antes lo había hecho del mismo modo maravilloso en el programa "Padrísimo", y unas semanas después sería igual de hermoso y distinto en su interpretación en "Noches de Carnaval". Y antes de eso nos había subyugado en Monterrey, en Odessa, en el programa "Un nuevo día"...
Cuando cualquiera de nosotros aprecia semejante talento, uno no puede más que sacarse el sombrero y dejarse llevar por lo que nos genera semejante artista. Y es tanto lo que nos ha dejado Selena que nunca podremos llegar a apreciar todo lo que nos brindó. Yo que vengo del rock puedo asegurar que ni siquiera en ese ámbito Selena tenía nada que envidiar a aquellos artistas de ese género. Cuando uno la ve interpretar "No debes jugar", en el famoso concierto de Selena vestida de azul en el Far West Rodeo en 1994 y ve la facilidad de Selena interactuando con su público, haciéndolo cantar y manejándolo con un carisma increíble, uno no puede dejar de pensar en memorables conciertos de rock. Su esposo Chris puede dar prueba de ello. Aun hoy no puedo dejar de pensar y de emocionarme en el momento en el que Selena se agacha en dos oportunidades para que el público cante una parte de la canción y al llegar al estribillo incorporarse, tomar el micrófono apuntando a la gente que acababa de cantar la canción y con la otra dirigirse al resto del público para que haga los coros sin dejar de mirarlos con su gracia infinita. Son esos momentos en los que uno se da cuenta de lo estupenda que era Selena, en los que se aprecia lo gran artista que era y el clarísimo dominio que tenía del público y del escenario...
Por eso Selena cambió mi vida ... porque tomó mi corazón y se lo llevó con todo su Amor. Y cuando uno experimenta esa divina sensación, jamás se lo olvida, como el primer Amor. No tuve la fortuna de conocerla, la conocí después de la tragedia, nunca pude decirle lo que siento por ella, jamás podré expresarle lo que ha generado en mí. Pero sí hay algo que puedo hacer por ella: expresarle a todo el mundo lo que Selena ha provocado en mí. Es lo mínimo que puedo hacer por todo lo que ella hizo en tan sólo 23 años ... Es lo mínimo que puedo hacer para reivindicarla. Es lo mínimo que puedo hacer para que esté acompañada siempre, para que se la recuerde con Amor y para que nunca, nunca esté sola!!!
No hay noche, Selena, no hay día, que no piense en ti. Cada vez que me levanto, veo tus fotos, escucho tu música y allí me pregunto si acaso surge el milagro de escuchar la radio, de poner la televisión, de prender mi computadora, y verte, observarte, apreciarte, sentir que estás entre nosotros, que estás feliz, que estás cantando, que estás riendo, que nos estás subyugando con tu increíble figura...
Cada vez que cae el día, cada vez que siento el silencio de la noche y yo me encuentro solo con mi espíritu, solo en la vida, solo con mi propia alma desnuda, me asomo a la ventana y te busco. Miro a las estrellas, recorro el firmamento de un extremo al otro esperando una señal, algo que me indique estás allí, que no te has ido, que nos sigues acompañando, que nos transmites desde algún lugar la energía que tenemos todos los días para encarar todas las dificultades y también todos los desafíos que tendremos que vivir. Los enormes edificios me ponen en esa densa realidad, en esa cachetada de insensatez que me dice que te has ido, que no volverás. Y sin embargo, fiel a tu espíritu, te sigo buscando, sabiendo que tú no querrías que yo me rindiera ante nada en la vida, sabiendo que nada es imposible y que todo puede ocurrir, todo puede pasar, todo sueño es posible...
Muchas veces me pregunto si acaso sabes que estamos aquí recordándote, que todos los días te homenajeamos, que nunca te olvidamos y que siempre en nuestra evocación está implícita la idea de que tú volverás. Tal vez sigas pensando que te has quedado sola y que ya nadie se acuerde de ti porque todos se han quedado paralizados por tu soledad en aquel nefasto día. Tal vez nunca hayas podido soñar que todo el mundo te podría amar y tal vez cuando nos dijiste por un tiempo adiós acaso pensaste que pronto todos te daríamos la espalda y te rechazaríamos, como si ese hecho pusiera en duda el Amor de tanta gente hacia ti...
Me pregunto, Selena, si acaso has pensado que alguien como yo podría evocarte. Me pregunto si alguna vez pensaste en toda la gente que te quiere y en toda la gente que te extraña. Me pregunto si acaso sabrías que tanta gente te ama en este mundo, que tu música es tan universal que a todo el mundo se queda encantado con ella, y que se potencia con tu voz y con tu interpretación. Me pregunto si te permitías pensar que tu propio encanto bastaba para que todo el mundo suspirara y se quedara impresionado con tu figura y con tu talento. Me pregunto si acaso pensaste en que toda esa gente te iba a dar todo ese Amor que tanto buscabas, que tanto esperabas, que tanto necesitabas. Que esa gente te iba devolver con Amor y con creces tantos años de soledad, de postergaciones, de sueños a cumplir, de alegrías y sinsabores, de amores deseados, de noches de trabajo duro, de una niñez y adolescencia con una banda y con una familia a cuestas en un autobús, de tanta lucha para lograr los objetivos ante tanta adversidad. Me pregunto si acaso pudiste darte cuenta de lo que representabas para tanta gente, de lo enorme que eras, de lo que te querían, de lo que esperaban de ti. Que darían todo por ti sólo por verte feliz, sólo por verte triunfar ... Todo a cambio de nada. Todo por ti, Selena, sólo por ti...
Hoy leía un cuento en el que una persona iba a visitar todos los días a su esposa que estaba internada con Alzheimer. Ante la pregunta del médico a esa persona acerca de si tenía sentido ir puntualmente a visitarla cuando ella ya no lo reconocía, él con sabiduría y amor le contestó que lo importante era de que él sí sabía quién era ella, lo que significaba para él, el Amor que le tiene, todo el recuerdo de lo que han vivido juntos, y que ése era un motivo más que suficiente como para ir a verla todos los días. Tal vez para aquel hombre era durísimo saber que nada podrá ser como antes, que es terrible que la persona a quien amó toda su vida ya no lo vea como tal, que sea un ser inanimado, que no pueda devolverle la sonrisa que alguna vez supo darle, pero ¿quién le quita lo vivido con ella, quién le quita todo lo que le dio, que es el fundamento de su existencia? Y al decir esto recuerdo que cuántas veces se nos pregunta qué sentido tiene que todos los días te evoquemos, Selena, qué sentido tiene que sigamos recordándote, que sigamos escribiéndote, que sigamos cantándote, que sigamos homenajeándote si acaso ya no podrás devolvernos la sonrisa, ya no podrás agradecernos, ya no podrás saludarnos. Cuántas veces en forma impiadosa nos dicen que aceptemos la realidad, que ella no volverá, que ella está como esa mujer internada, sin poder siquiera dar cuenta de quiénes somos y de qué hacemos. Pobres de espíritu!! Creen que porque la dura realidad nos indique que nada podamos hacer no demos cuenta de que sí nosotros estamos aquí, de que nosotros sí somos conscientes de lo que tú eres para nosotros y de que tenemos el corazón ardiente para expresar todo nuestro sentimiento, todo nuestro Amor, toda nuestra alegría, todo nuestro dolor. Es allí entonces que nosotros contestamos a esos incrédulos, a esos refutadotes de leyendas, a esos que sólo ven lo que les indica la realidad, que nosotros sí tenemos a ti en nuestros corazones, sí sabemos quién eres y que por todo lo que nos diste te visitamos todos los días con la esperanza de que tú vuelvas a estar con nosotros. Como ese hombre que espera que algún día su esposa lo reconozca...
Me pregunto Selena si eres consciente de que estamos aquí por ti. De que tanta gente está aquí por ti, sólo por ti. Me pregunto si sabes que yo estoy aquí, que cuando tú estabas entre nosotros yo no te conocía, y que ahora soy de los tantos que te evoca, de los que tanto te quiere y extraña. Me gustaría saber que me ves, que nos ves y que acaso eso te genere una sonrisa, una sonrisa luego de tanto dolor, de tanto sufrimiento. Me gustaría que pudieras vernos, mirarnos a los ojos, sabes el Amor que te tenemos y que jamás nos resignaremos a tu suerte, a nuestra suerte. Que cuando uno quiere da todo, y que por tu recuerdo y por tu vida daríamos hasta lo que no tenemos, lucharíamos contra viento y marea para verte feliz, para darte la vida que tanto necesitabas, que tanto querías, que tanto deseabas. Muchas veces me decía qué sería de mí si a ti no te hubiese pasado lo que te pasó ese nefasto día. Siempre imaginaba estar en mi casa de Buenos Aires, Argentina, viendo tus anuncios de tu llegada aquí, miraría incrédulo tus reportajes, observaría sin comprender tus conciertos, y tal vez me preguntaría quién eras, de dónde venías, cómo llegaste aquí. Ojalá Selena esto estuviera sucediendo ahora, ojalá ésta fuera la realidad. Porque eso significaría que tú estás entre nosotros, que tú estarías irradiando tu figura por doquier en todo el mundo, que tú estarías mostrando tu talento, tu voz, tu carisma. Estarías transmitiendo la energía que sólo tú irradiabas, la espontaneidad que sólo tú tenías, las ganas que sólo tú poseías. Preferiría mi ignorancia pero tú aquí con nosotros. Pues eso es lo más importante, lo único importante...
Yo no me resigno. Jamás lo haré. En cada noche, en cada silencio, en cada melodía te busco y te espero. Sé que estás allí. Sé que volverás. Sé que todos los que te queremos tendremos la oportunidad de verte, de abrazarte, de agradecerte, de devolverte todo el cariño que nos diste, que nos transmitiste. Que siempre estás presente, que siempre estás viva en cada sonrisa de un niño, en cada melodía cantada por una mujer, en cada sentimiento expresado por un varón. Estás presente cuando un hombre le declara su Amor a una mujer, cuando alguien expresa sus sentimientos a corazón abierto, en cada cantante que interpreta con pasión, en cada sueño de una persona por lograr lo que más quiere, lo que más desea. Estás presente en el pensamiento de todos, en el cariño de todos, en el que pelea todos los días por lograr algo en la vida, por mínimo que sea, en el que lucha por ser alguien en la vida, y en el que se desvive todos los días por transmitirle a sus hijos, a las personas más queridas, nuestras mejores intenciones, nuestros mayores anhelos, nuestra sabiduría, nuestros consejos, aquellos sueños que nunca morirán. En todo eso estás presente Selena. Y aun así yo no me contento y no me consuelo con que ésa sea la única forma de verte, de encontrarte. Que ésta sea la única forma de apreciarte. Porque tú has dejado un huella imborrable en nuestras vidas y que se manifiesta en cada uno de nosotros en nuestro estado más puro, cuando nosotros nos manifestamos como realmente somos ... Y eso es la manifestación de que tienes que estar en algún lugar que pronto vamos a encontrar...
Me pregunto, Selena, si sabes que soñamos con verte, con encontrarte. Que nada nos haría más feliz. Que para nosotros eso no es imposible. Que puede ocurrir porque está la fuerza de nuestra voluntad, de nuestro deseo, de nuestra necesidad. Que siempre soñaremos de por vida contigo y que jamás nada ni nadie nos quitará eso porque está en lo más profundo de nuestro corazón. Porque estoy seguro, bien seguro, de que estás allí, tal vez en alguna estrella, o tal vez más cerca, mucho más cerca, a la vuelta de la esquina, en un rincón, con tu sonrisa pícara, como si estuvieras jugando con nosotros, como si esperaras que descubriéramos tu travesura, y cuando al fin te viéramos largaras una carcajada de las que tanto nos tenías acostumbrados y nos regalaras un abrazo enorme como compensación. Porque en ti siempre estuvo presente ese espíritu, esa alegría, esa esperanza. Eso nos transmitiste y eso está incorporado en nuestras almas. Y que para que eso siga siendo posible, para que nunca desaparezcas de esa esquina, para que esa estrella esté iluminada siempre, absolutamente siempre, necesitarás de nuestro Amor, de que siempre te busquemos, de que siempre te nombremos, de que siempre te valoremos. Mientras eso ocurra, tu juego, tu alegría, tu Amor, tu presencia siempre estará. No sólo depende de ti. Depende de nosotros. Depende de que te demos el Amor que siempre necesitaste, de que te reconozcamos todo lo que hiciste, de que te aplaudamos con cada una de tus interpretaciones. De que te manifestemos todo nuestro Amor y nuestros sentimientos. De que sigamos mostrándote que nos sigues emocionando como la primera vez...
Y ese Amor y ese sentimiento, si realmente existe, hay que alimentarlo todos los días. Yo no puedo evitar llorar al final del tema "Ya no". No sé por qué, Selena. Tal vez porque tu ida "en fade" cantando "Ya te me puedes ir. No hay más que discutir. Ya no. Ya no", me da la sensación de despedida, de una partida inexorable, de que te vas para no volver. Y mis lágrimas me pueden, me ganan, me angustian. Me generan ganas de retroceder ese tema, de que no llegue al final, de que no suceda lo que viene después. Y sólo me queda sacar fuerzas para que tú no te vayas acaso escribiendo eso mismo. Para que tú te des cuenta de que sigues generando los mismos sentimientos como siempre, de que sigues llegando al corazón como tantas otras veces. Y es allí donde me doy cuenta de que una persona sigue estando presente si sigue generando los mismos sentimientos, la misma pasión, la misma alegría, la misma emoción, la misma tristeza. Allí me doy cuenta de que estás presente, presente en mi corazón, presente en mis sentimientos. Allí me doy cuenta de que estás bien viva, más viva que nunca y que nosotros te damos esa vida, ese sentimiento. Que cada lágrima que derramemos, que cada manifestación de Amor que sale de nuestra Alma será la indudable prueba de que tú estás, de que no nos tiene que avergonzar manifestar lo que somos, de tener que llorar horas si es necesario, de que cantemos a viva voz tus canciones. Eso, sólo eso, te mantendrá presente y alimentará nuestra esperanza...
Selena, tú nos dejaste todos estos sentimientos en nuestros corazones. Y yo no los voy a olvidar. Yo estaré aquí siempre. Te escribiré siempre. No importa si estoy enfermo. No importa si a veces no me salen las palabras. No importa si no tengo inspiración. No importa si estoy cansado. No importa si tengo múltiples ocupaciones. No importa lo que me pasa cotidianamente. Yo no puedo dormir si no te dedico parte de mi vida, si no hago algo por ti, si no escribo algo por ti que salga de mi propia Alma, de mi propio corazón. Porque sé, Selena, que tú nos necesitas, que nosotros te necesitamos. Que nada será más hermoso que estar todas las noches en soledad mirando las estrellas, buscándote en algún lugar, soñando contigo, y al fin encontrarte algún día, en algún momento, en algún lugar. Que no hay nada más hermoso que soñar con que en el momento menos esperado tú nos ilumines con tu presencia y nos devuelvas la sonrisa, tu sonrisa, nuestra sonrisa. Que nada más hermoso que esperarte toda una vida, toda una eternidad sólo para vivir, para sentir ese segundo, ese sentimiento, esa alegría indescriptible de verte, de ese momento en el que tu corazón se una con el nuestro...
Siempre estaré aquí esperándote, Selena, con una sonrisa, con mis lágrimas, con mi corazón abierto, con mi Alma desnuda ... pero siempre esperándote en la seguridad de que llegará ese momento, ese hermoso momento...
Definitivamente mi vida cambió aquel día que pude ver a Selena entrando en ese carruaje que la depositaba al escenario del Houston Astrodome en 1995 para interpretar su concierto más venerado, más apreciado, más visto. Yo no tuve la fortuna de conocer a Selena. Es más, soy de Buenos Aires, Argentina, y como lamentablemente aquí a Selena poco se la pudo apreciar, recién accedí tiempo después a ella, empezando por el hecho más doloroso, aquel que poco queremos recordar, que poco queremos aceptar…
Es curioso. Cuando me enteré de su historia, allá por 1998, siempre me quedé impactado. Yo no la conocía. No tenía fotos. No sabía de su música. No sabía nada de ella. Sólo tenía su particular y personal nombre. Pero ese hecho trágico me generó mucha angustia y siempre me decía: “¿Por qué sucedió eso? ¿Qué le pudo haber pasado? ¿Qué pudo haber acontecido para llegar a ese final? Selena estaba en su mejor momento ... ¿Por qué entonces esa tragedia?”. Semejante hecho -que ni quiero mencionarlo ahora porque me genera mucho dolor- y su respuesta empezaron a ser la búsqueda de mi vida…
Por esos tiempos yo no tenía computadora en mi casa. Recién comenzaba a tenerla en mi trabajo. Yo soy muy estricto y rara vez me meto a Internet por cosas que no tienen nada que ver con cuestiones laborales … salvo por Selena. Y así empecé a indagar sobre su vida, sobre su historia, sobre su arte. Empecé a ver sus primeras fotos. Venía de mi trabajo con las primeras impresiones de aquellas páginas de Internet que estaban dedicadas a Selena. Historias que publicaba gente que vivía en Monterrey que mezclaban historias de su vida con las de Selena. Empezaba a sentir que para todos ellos Selena no era alguien ajeno a sus vidas cotidianas. Selena para ellos era parte de sus existencias. Selena era un miembro más de sus familias…
Recuerdo llegar a mi casa con aquellas impresiones con aire de extrañeza y desconcierto. Mi hija era aún muy pequeña. Iba al jardín de infantes. Y yo le mostraba esas impresiones y le explicaba que esa mujer que aparecía allí eran de una tal Selena, que por esas cosas absurdas del destino ya no estaba más entre nosotros. Recuerdo que a mi hija también le dio curiosidad mi relato y aquellas fotos, y se llevó esas impresiones para el jardín para leerlas, para saber quién era Selena y por qué no la podíamos compartir...
Cuando supe que había una película que se había hecho sobre su vida, la busqué en la guía de la televisión, la grabé y la vi. Era un sábado a la noche, bien tarde. Era mi primer contacto con Selena, aunque haya sido a través de la actuación de Jennifer López. Y siempre quedó grabado en mí una imagen que nunca se me ha borrado de mi mente, a pesar de haberla visto infinidad de veces. Esa entrada al Astrodome, ese contacto con esa multitud, esa emoción de Selena al ver semejante recibimiento, esa comunión entre Selena y su público que se veía y se percibía mientras iba en su carruaje camino al escenario quedaron grabados para siempre en mi pensamiento y en mi corazón. Y esa imagen y ese sentimiento jugarían un papel decisivo en mi vida y en mis sentimientos hacia Selena tiempo después…
El final de la película me dejó desconcertado porque seguía sin saber por qué pasó esa locura y durante mucho tiempo seguía obsesivamente una respuesta a esa pregunta. En el medio de todo eso tuve la oportunidad de adquirir una computadora para tener en mi casa y lo primero que hice fue a buscar imágenes que me explicaran que pasó con ella, qué fue lo que sucedió. Busqué y busqué. Iba ciegamente por todos lados hasta que algo pasó que hizo que cambiara mi vida, mis costumbres, mi forma de ver las cosas, mi forma de ver la vida. Vi algo que marcó mi vida y acaso marcó mi destino: vi a Selena...
Recuerdo que fue en el concierto del Astrodome del 26 de febrero de 1995. Y fue curioso. Empecé a verlo sin hacerme ninguna expectativa, sin ninguna ilusión. Nunca había reparado en ella. Hasta allí mi música era el rock y pocas veces había reparado en figuras fuera de esa música. Había encontrado buenas cantantes y artistas, pero ninguna que me llamara la atención. Por eso, cuando comencé a ver aquel inicio del concierto del Astrodome no pensé encontrar nada novedoso. Había visto la película, había visto la espectacularidad de su actuación a través de Jennifer López. ¿Qué novedad podía encontrar? “Sí, ya sé -me decía-. Ahora veré a la verdadera Selena”. Ésa era la novedad hasta ese momento para mí. Eso era para mí lo nuevo. Pensaba ver más de lo mismo. Pensé que iba a ver a una artista que estaba en su mejor momento de su carrera por un par de hits. Pensé que con la película y con un par de relatos ya tenía todo visto. Que ya sabía lo suficiente de Selena. Pensé que Selena era una más .... ¡¡¡Qué errado que estaba!!! ¡¡¡Que Dios me perdone por haber prejuzgado!!! Caí en la misma trampa que tantos otros. Yo sería otro de los tantos que quedaría sorprendido por lo que estaba viendo por primera vez…
Cuando vi semejante performance de Selena en el Astrodome, lo primero que se me pasó por la mente fue pensar: “¡¡¡Ah,no!!! ¡¡¡No era una artista más!!! ¡¡¡Era diferente!!!” Y quedé sumamente impactado, anonadado, extasiado, maravillado con Selena por esa interpretación del Disco Medley, En esos casi nueve minutos pude ver a una artista que tenía todo: voz, gracia, carisma, personalidad, dominio del escenario y del público, movilidad, ansias, pasión, energía. Selena tenía actitud ... En ella podía verse sus sueños, sus anhelos, su vida. Se podía ver a una artista de verdad que ponía todo de sí en el escenario para dejarnos boquiabiertos, sin palabras. Selena se proponía conquistar a cuanta persona se le cruzaba en su camino … ¡¡¡y lo lograba, sin duda!!! Viendo aquella actuación empecé a entender no sólo por qué Selena era tan popular. Empecé a entender por qué Selena era tan querida. Selena era auténtica, era genuina. Difícilmente podamos ver en alguien que tenga todos los atributos que hacían de Selena una artista única e irrepetible…
Desde que vi aquello, mi vida fue por y para Selena. Vi muchos conciertos, infinidad de reportajes, empecé a enterarme de lo que fue su vida, fueron sus sueños, lo que era como artista y como persona. Me quedaba pasmado con sus interpretaciones en vivo. Allí donde precisamente la artista y la persona se fundían en una y se ofrecían al público que quedaba maravillado con su música, con su estilo, con su dedicación. Entré a su mundo y no puedo y ni quiero salir de él. Tal vez toda mi vida lamente no haberla descubierto antes, que no haya reparado más en ella cuando a la pasada vi en su momento su video de Bidi Bidi Bom Bom en 1994. Pero la virtud de Selena es que, más allá de las distancias de espacio y de tiempo, aún hoy puede despertar las mismas emociones, los mismos sentimientos que aquellas personas que la han visto descollar en el concierto de San Antonio en 1991, en el de Corpus Christi en 1993, en el de Far West Rodeo en 1994 (sobre todo en el concierto en el que estaba vestida de azul) o en cualquiera de los conciertos en el Astrodome, por poner apenas unos pocos ejemplos de semejante carrera artística…
Cuando uno entra a tan rico mundo, cuando ve a Selena en cada concierto, en cada programa de TV, en algún momento memorable de su carrera artística, no se puede evitar recordar aquel nefasto 31 de marzo de 1995 … Y nos es inevitable llorar y mucho. Muchas veces me ha pasado en el medio de la noche, luego de ver algo increíble de Selena, irme a la ventana de la cocina de mi casa para que no me viera nadie y ponerme a llorar desconsoladamente por mucho tiempo. Luego de ver interpretaciones como “Si una vez” en el Astrodome en 1995, de “Where did the feeling go?” en San Antonio en 1991, de “No debes jugar” en el Far West Rodeo en 1994, de “Missing my baby” en Corpus Christi en 1993, de “Como la Flor” en Festival Acapulco 1994, uno no puede dejar de pensar y de que es imposible creer que aquello que sucedió después haya acontecido. Uno quiere y desea creer que aquello no fue cierto, que es producto de un mal sueño o de una pesadilla, que no es real, que no ha pasado, que no pudo haber pasado, que no debió haber pasado. Muchas veces me ponía en las noches a mirar las estrellas para acaso ver alguna señal de ella, algo que me indique que Selena está en algún lugar, que volverá alguna vez, para que aquel dolor sea menor para nuestras almas, para nuestros corazones…
Desde que descubrí a Selena he comenzado a comprar sus cds, sus dvds, todo lo que tenga que ver con ella. Y con toda la dificultad que es conseguir algo de ella en Argentina, ya que el único de medio de conseguir algo de Selena es por Internet. En la actualidad, me dedico a recordar a Selena en diferentes páginas Webs a través de mis escritos, de fotos. Me he propuesto difundir su obra a cuanta persona quiera leerme o escucharme. Quiero devolverle a Selena aunque sea algo de todo lo que ella nos dio en tan sólo 23 años. Creo que la mejor forma de mantenerla vigente es teniéndola siempre viva en nuestros sentimientos, en nuestros corazones. Sólo sus admiradores saben lo que significa Selena y no nos resignamos hasta no ver su sueño cumplido … Siempre me imagino que en algún lugar Selena nos está observando y que estaría muy contenta por todo lo que le dedicamos a ella, cómo la recordamos y que nunca la dejamos sola. Siempre recuerdo que uno de los grandes miedos de Selena era el de no ser aceptada, de no ser querida. Y todos mis actos, todos mis recuerdos son una respuesta para ese miedo de Selena: “No te preocupes, Selena, aquí estamos. Estamos para recordarte, para quererte, para decirte que lo tuyo no ha sido en vano. Que el Amor que nos ofreciste nosotros te lo damos todos los días. Que no sólo nos robaste nuestros corazones. Nosotros queremos que lo tengas tú hasta el día que nosotros tengamos la dicha de encontrarnos contigo, para expresarte todo lo que significas para nosotros…”.
Siempre imagino poder volver el tiempo atrás para evitar esto. Siempre imagino alguna vez encontrarme con Selena sólo para abrazarla y ponerme a llorar sin decirle nada más que por qué nos dejó solos sin consuelo alguno. Siempre llevo muchas de sus fotos a cualquier lugar al que voy y las exhibo con orgullo. He cambiado en mi casa y en mi trabajo mi fondo de pantalla. Ahora tienen fotos de Selena. En Argentina ese recuerdo genera extrañeza. Muchos me preguntan por ella. Otros saben de qué se trata pero se quedan intrigados de mi admiración por Selena. Yo siempre les digo lo mismo. Selena era diferente, definitivamente diferente. Nadie será como ella porque nadie tiene lo que tenía ella, que no es sólo voz, sino talento, pero por sobre todo Amor, Amor a lo que hacía, ganas de ir siempre por más, y de pensar y de sentir que nada es imposible, que todo se puede lograr, que es cuestión de proponérselo y los sueños siempre se lograrán. Tal vez no encontremos una artista que tuviera un trato tan cariñoso y personal hacia sus fans, que los tratara con tanta gratitud, que les agradeciera a ellos por brindarle tanto cariño. Acaso ésa sea la máxima virtud de Selena, y cuyos resultados se vean en cada manifestación de cariño de cada uno de sus admiradores … Siempre agradezco a los conductores del programa “En Vivo”, de Ricardo Rocha, que le dijeran precisamente eso a Selena en vida. Allá por noviembre de 1994 a Selena le decían si ella era consciente del cariño de su gente, que no se expresaba sólo con la compra de sus discos sino con la necesidad de cada uno de sus fans de cuidarla, de brindarle todo su cariño, de manifestarle toda clase de afectos…
Por eso, siempre estaré aquí para decirle a Selena que mi corazón está marcado por su Amor y para decirle que es una bendición de Dios que sólo nos dejó verla un poquito…
Y siempre golpearé mi pecho, como lo hacía Selena en cada interpretación, y señalaré con mi mano el cielo, para manifestarle a Selena todo mi cariño, todo mi afecto, todo mi Amor por siempre y para siempre…
… Y para decir al mundo que Selena vive … en nuestros corazones!!!
Éste es un blog que está dedicado exclusivamente a Selena y surge de la necesidad de recordarla a ella por sobre todo y por sobre todos los que estuvieron presentes en su vida. Su voz, su carisma, su pasión y su talento hacen que sea necesario que se recuerde por siempre su legado.