No ... No siempre el tiempo cura las heridas ... No siempre el paso del tiempo nos devuelve la sonrisa ... No siempre el impiadoso paso del tiempo nos devuelve nuestro Amor ... No siempre el tiempo cura nuestro dolor ... No es cierto que el tiempo nos haga olvidar aquello que más amamos, aquello que marcó nuestro corazón, aquello que no tiene sustituto ni reemplazo, aquello que es parte de nuestra misma esencia, de nuestra misma Alma...
Todos los días me despierto y me pregunto qué sería de nuestras vidas si estuviera Selena, qué sería Selena hoy, qué nos ofrecería, si sería una artista mundialmente consagrada, si estaría cantando en inglés o en español, si estaría en su Corpus Christi natal o si se hubiese mudado a otro lugar de los Estados Unidos. Y el caer en la realidad de que no está entre nosotros me genera un desconcierto, una desazón, una angustia, una consternación de la cual es difícil podernos recuperar, superar, aceptar. Y ese bendito paso del tiempo nunca podrá borrar, erosionar, olvidar, borrar las marcas que Selena nos ha dejado, el sentimiento que nos ha deparado, el Amor que nos ha ofrecido. Porque uno no puede dejar de pensar todo lo que Selena nos tenía para ofrendar, todo lo que tenía para dar, todo lo que nos dejó en tan poco tiempo ... Es muy difícil aceptar un mundo sin Selena...
Aceptar un mundo sin Selena es aceptar un mundo sin Amor, sin esperanza, sin vida, sin proyectos, sin pasión, sin sueños. Un mundo sin Selena es un mundo frío, calculado, mecánico, con sonrisas estudiadas, con la felicidad planificada. Es que eso se extraña de Selena. Su sonrisa, su alegría, su espontaneidad, su sorpresa. Si hay algo más hermoso que tenía Selena era su sorpresa, que siempre te daba más de lo que esperabas, más de lo que te imaginabas, más de lo que soñabas. No es que uno se acercaba a Selena. Era Selena quien se acercaba a uno para dar todo de sí, para hacerse conocer, para hacerse amar. Selena era voz, canción, Amor, sentimiento, la pasión hecha canto. Selena nos identificaba con su voz y su personalidad. Selena hacía que todos los amantes de cualquier música la quisiera, la admirara, la disfrutara. Selena hacía que las barreras que dividían a cada género musical desaparecieran. Selena hacía que cualquier barrera que dividía a ella de cualquier cosa se abriera a su paso. Selena hacía lo imposible posible...
Desde que entré al mundo de Selena he leído y escuchado que lo mejor que se puede hacer por Selena es recordarla con alegría, de olvidarnos de lo que pasó con ella. Que tal vez ella no quisiera que lloráramos por su suerte. Que nos querría ver bailar con su música, cantar sus canciones, reírnos con sus ocurrencias ... Pero si fuera así, ¿cómo le explico a Selena que cuando veo o escucho una brillante interpretación suya me acuerde de su destino, se me haga un nudo en la garganta y tenga ganas de llorar? ¿Cómo le explico que no puedo soportar su ausencia? ¿Cómo le explico que todos los días digo "por qué Selena, por qué"? ¿Cómo le explico que quisiera poder decirle que la extraño, que no tuve la dicha de conocerla cuando estaba con nosotros pero que ahora sí y soy de los tantos que quedó subyugado por su talento? ¿Cómo le explico que todos los días quiero creer que todo fue una pesadilla? ¿Cómo le explico que sólo querría verla feliz hoy con su vida?
Por eso siempre me pregunté si realmente Selena quiere que la recordemos con alegría. Cada vez que recuerdo aquello tan nefasto, tan triste, tan insólito, tan horroroso, tan impropio de la vida y del Amor de Selena, me pregunto si acaso Selena no pensó y haya temido por cómo la recordarían en el futuro. Y ese pensamiento me atormenta porque una mujer tan necesitada de Amor como Selena, una mujer que tanto daba y recibía de su público, que tanto dependía de ese cariño, debe haber temido y mucho porque su público se olvidara, se decepcionara o renegara de ella. Selena debe haber temido porque se acallaran los aplausos, invadiera el silencio, se acabara aquel Amor. Y eso es lo peor que lo podía pasar a Selena. Y es allí donde me pregunto si realmente a Selena no le gustaría más que la recordaran siempre, que la quisieran siempre, que la acompañen siempre y que jamás la dejaran sola. ¿Acaso eso no sería lo que más querría si no le quedara más remedio que dejar este mundo? ¿Acaso ese anillo apretado hasta el último instante en su mano no es la mejor muestra de lo aferrada que estaba a la vida, a sus sueños, a sus ganas de hacer, a sus ganas de dar, a sus ganas de ofrecer todo para sí y para los demás?
Miro a Selena y me es inevitable pensar en todo esto. Ella fue un ejemplo de vida, como artista y como persona. Y sé que todo el mundo que la quiere de verdad no puede evitar que se le escape una lágrima cada vez que la recuerda, cada vez que la ve actuar, cada vez que la escucha. Porque esa mujer tan sólo tenía 23 años. Esa mujer tenía destino de grandeza. Esa mujer era una artista de verdad, con todas las letras. Esa mujer estaba a punto de cumplir 24 años. Esa mujer estaba a punto de cumplir tres años de casada. Esa mujer estaba por celebrar otro de sus grandes conciertos en Los Ángeles luego de encandilar poquito tiempo atrás en el mítico Houston Astrodome. Esa mujer estaba por sacar su tan anhelado disco en inglés, disco que era un sueño declamado desde aquel famoso concierto de tres horas en San Antonio en 1991, y que Selena no se cansaba de repetirlo y de anunciarlo en cuanta entrevista y en cuanto lugar hubiera para poder expresarlo. Esa mujer representaba como nadie a una comunidad, a tanta gente que tenía tanto para dar y no tenía oportunidad de expresarlo. Esa mujer era todo para muchos. Esa mujer representaba el Amor mismo con su canto, con su carisma, con su personalidad, con su pasión. Esa mujer existía de verdad. Era una mujer que vivía, que sentía, que anhelaba como cualquiera de nosotros. Era una mujer que estaba allí para ofrecernos todo. Era una mujer que no tenía límites, que se proponía hacer todo lo que se le pasaba por su mente. Era un mujer con una personalidad increíble. Y esa mujer tenía un nombre: Selena. Un nombre que nunca olvidaremos, un nombre que nunca lo confundiremos con otro, que nunca reemplazaremos...
Creo que eso es precisamente lo que más nos angustia de Selena. Ella efectivamente había logrado muchas cosas, pero fundamentalmente lo que más nos atormenta es saber que estuvo a un pasito, sí, a un pasito de que lograra el mayor sueño, el llegar a ser la artista a quienes todos los ojos del mundo se fijaran en ella. Que estaba a punto de convertirse en la artista más importante del mundo hispano. Que estaba a punto de conquistar el mercado anglosajón en Estados Unidos. Que América latina la esperaba, que el mundo la esperaba. Que luego de la obtención del Grammy productores, ejecutivos, artistas de todo el mundo ya veían algo especial en ella y ya le ofrecían actuaciones en la televisión y en el cine. Ya artistas en todo el mundo se fijaban en ella para nuevas producciones artísticas. Veían que Selena iba mucho, mucho más allá de lo que hiciera en Selena y Los Dinos. Que se estaba convirtiendo en una artista internacional sin más límite que ella misma. Y que toda esa realidad en un minuto se hiciera trizas, y que todo quedara reducido en lo que fue y en lo que no pudo ser es lo más triste y angustiante para todo el que quiere a Selena. Porque el que tiene a Selena en su corazón no olvida ello y se identifica con ella. Por eso siente su angustia, siente su dolor, siente su misma suerte, siente que sus sueños han terminado con su partida de este mundo...
Por eso, tal vez no es cuestión de imaginarse cómo querría Selena que la recordásemos. Tal vez sería mejor ver qué era lo que Selena quería, qué era lo que ya pretendía de su vida, qué era lo que había hecho hasta allí, y cómo y qué anhelaba hacer con su futuro. Tal vez si lo viésemos de ese modo no veríamos tan mal que nos angustiásemos por su suerte. Porque en definitiva lo que más nos apena de Selena es precisamente que no haya podido vivir, simplemente eso. ¿Qué no daríamos hoy por verla feliz y plena? ¿Qué no daríamos por verla transmitir tanta energía, tantas ganas de vivir, tantos proyectos? Porque ante todo Selena era un ser humano. Y ella siempre se encargó de transmitirnos eso tan elemental, tan elemental que a muchos se les pierde, se les olvida. Tal vez esta densa realidad sea un ejemplo más acabado de lo que significa un mundo sin Selena. Un mundo sin su figura, un mundo que se ha permitido perderla, y perderla de esa manera. Un mundo que se ha permitido darnos como mensaje que los sueños, sueños son, pero que los puede borrar una realidad con tanta maldad, es un mundo que define más que nadie lo que significa que no tenga a Selena en su regazo, bajo su cuidado. Un mundo sin Selena es un mundo vacío, sin futuro, sin alguien que nos haga sentir que la vida se puede vivir con esperanza, con alegría, con devoción, con nuestro ejemplo de vida de todos los días...
Es allí entonces en que vuelvo a pensar en Selena y me pregunto si tiene sentido ver el paso del tiempo para ver si alguna vez se cierran mis heridas. Y allí me doy cuenta de que no, de que jamás podré borrar mis heridas de mi alma y de mi corazón. La ausencia de Selena es imposible de olvidar y nada ni nadie la podrá reemplazar. Y sé que Selena se fue de este mundo con ese mismo dolor, con esa misma angustia. Siempre dije que yo nunca podría ponerme en el lugar de Selena ni hablar por ella. Pero me permito pensar y sentir que en su dolor Selena nos debe haber intentado decir, gritar, implorar: "No se olviden de mí, no me dejen de querer, nunca me abandonen. Saben que los necesito. No me dejen sola como en este día". Y esas palabras me hacen pensar en que cada día los que la queremos a Selena de verdad tenemos ese pequeño desafío de Amor. Y ese desafío es hacer todo lo posible para que su sueño se cumpla, para que su nombre siempre sea recordado con Amor, para que su figura siempre esté en lo más alto. Ningún esfuerzo es tanto, ningún impedimento nos hará claudicar en continuar su Legado de Amor. Sé que si Selena estuviera viéndonos nada le generaría más alegría que vernos recordándola con Amor, que la acompañemos con nuestro tributo, que nos alegremos y emocionemos con sus actuaciones, que nos riamos con sus ocurrencias, pero que también lloremos por su ausencia. Porque toda manifestación de nuestros sentimientos será un desafío al tiempo, un desafío a ese tiempo que nos invita al olvido, una realidad vertiginosa que nos pide olvidar lo que más queremos y lo reemplacemos por otra cosa, como si lo que nos ha llegado a nuestra Alma sea un objeto que es fácilmente canjeable por otro ... Como si el más puro sentimiento tuviera un precio, un valor que se puede comprar, que se puede vender ... Como si aquello que queremos tanto se puede olvidar tan fácilmente...
El sólo hecho de pensar en lo que podría sentir Selena hoy nos da fuerza de la que no tenemos para evocarla, para escribirle, para imitarla, para recordarla, para homenajearla. Para cuidar a Selena como si estuviera entre nosotros, y estuviera en nuestras manos la misión de que se cumplan sus sueños. Y que al no tenerla lo manifestamos queriendo cuidar como lo más preciado sus cds, sus dvds, sus imágenes de cada concierto aunque su calidad de imagen y sonido no sea el mejor, sus reportajes, sus apariciones televisivas, sus fotos, cada lugar que vio su figura, El Mirador, su Gravesite, su máximo sueño expresado en Selena Etc., su museo, todo lo que Selena quiso, vivió y sintió. Porque el sentimiento de Selena es nuestro sentimiento. Y el cuidarla a ella es cuidarnos a nosotros. El cuidarla a ella es querernos a nosotros también...Sólo así podremos al menos sentir un paliativo a tanto dolor.
Sólo así podremos sobrellevar el impiadoso paso del tiempo. Sólo así podremos arrancarle una sonrisa a nuestra Selena. Sólo así podremos retribuirle y expresarle todo nuestro cariño, todo nuestro Amor. Porque el verdadero sentimiento no sólo se expresa con alegría. También se expresa con llanto. Y todo el que ama a Selena convive con ambos sentimientos. Sé que todos los que la amamos daríamos parte de nuestras vidas para que ella pueda vivir la suya. Y hasta tanto esto no sea posible al menos podemos dedicarle todos los días parte de nuestras vidas para expresarle todos nuestros sentimientos a ella, para ofrecérselos sólo a ella. Para devolverle todo su Amor a su gente, para darle aquello que no pudo vivir en su niñez, en su adolescencia, en su juventud. Para darle todo lo que no pudo vivir para completar todos sus sueños, para continuar sus proyectos que se empezaban a ver apenas pudo comenzar a hacer realidad lo que tanto había soñado, para lograr su éxito mundial con nuestros recuerdos, con nuestras vidas, con nuestros corazones que sólo pertenecen a ella, y que laten y viven por y para ella...
Y para que alguna vez esas heridas que jamás se cerrarán con el paso del tiempo, y con la alegría escondiendo el dolor, desaparezcan cuando alguna vez, alguna bendita vez, Selena se aparezca ante nosotros para sorprendernos una vez más con su amplia sonrisa y con todo su Amor...
Selena, donde quieras que estés, ¡te quiero con toda mi Alma!
Hoy estoy aquí. Aún no puedo creerlo. Me cuesta entender y aceptar tanto cariño y tanta aceptación. Me gusta. Me gusta mucho. Pero eso me da miedo. Miedo a que algún día me rechacen. Miedo a que me pase algo. Miedo a que se olviden. Miedo a que no sea cierto. Miedo a aceptarlo...
Hoy soy Selena. Todos saben lo que ello significa. Aún no sé si puedo expresar lo que me ha generado estar en el Astrodome esta noche. Aún no sé todo lo que hice. Se me nubló mi mente desde que entré. Semejante recibimiento me hizo temblar las piernas. Tuve suerte de que estuviera el carruaje para que me condujera al escenario. Eso me dio aire y seguridad. Pronto me adapté a la situación. Enseguida me sentí segura frente a lo que tenía alrededor. A ver mi nombre bien grande en el estadio. Al amor de la gente. A que mi banda me esperara una vez más para acompañarme. Luego fue a entregarme a mi pasión, a mi público, a dar todo de mí como hace 15 años. A dar todo de mí porque en mi más fuero íntimo quiero que mi nombre se grabe en el corazón de cada uno de los que me conoce y de los que me conocerá. Porque necesito ese Amor, necesito ese cariño. Ese amor me dará fuerzas, ese Amor me dará seguridad, ese Amor dará sentido a mi existencia, ese Amor me hará ser Selena para todo el mundo...
¡Y pensar que hace dos años estuve aquí con tanto miedo! Era mi primer gran rodeo, y a pesar de que tenía tantos seguidores ¡estaba tan nerviosa que temía salir, como tantas otras veces! En cada presentación volvía a ser esa niña de ocho años que tenía un gran micrófono con un público ávido y curioso por saber qué les iba a cantar, de qué se trataba Selena y Los Dinos. Siempre sentí en sus miradas que acaso no esperaban mucho de mí, que tal vez podía entonarles una buena canción que les arrancara una sonrisa de satisfacción, de aprobación, sin que por ello implicara que estaba haciendo gran cosa. ¡Pero yo no quería eso! ¡Quería sorprenderlos! ¡Quería que su aplauso fuese sincero! Quería ver caras de asombro. Quería agradarlos a tal punto de que se olvidaran de la comida, de las bebidas, de que estaban en un restaurante, ¡de todo! Quería que se fijaran en mí. Sólo así me sentiría satisfecha, me sentiría feliz, me sentiría plena, me sentiría querida. Sólo así me sentiría que cada día tenía un sentido, que cada día era un paso adelante para conquistar el corazón de cada uno de mis seguidores. Sólo así me sentiría con más fuerzas para lograr todo lo que tenía pensado para mí...
Miro atrás y aún no lo puedo creer. No puedo creer lo que estoy viviendo. ¡No puedo creer que hayan pasado 15 años! Aún hoy lo recuerdo y no lo puedo creer. Me cuesta aún comprender que un hecho, una situación puede cambiar la vida de cada uno. Nunca pensé que el cantarle unos viejos temas del gusto de mi padre harían cambiar mi vida, la vida de mis hermanos, la vida de toda mi familia. ¡Y pensar que todo fue por un ataque de celos! No podía aceptar que el centro de la atención de la casa fuera mi hermano y su odioso bajo. Por ese bajo que le habían comprado yo no era el centro de las miradas de mi familia. Todos se preocupaban por enseñarle a A.B. a tocar ese instrumento. Estaba frenética, Me sentía desplazada. Pensé que nadie me quería. Pensé que me quedaría sola. Pero ahí aprendí que nada era imposible. Que yo podía proponerme algo y lograrlo. Por eso tomé ese libro de canciones y me las aprendí. No importa si había algunos temas en español. Eso no me iba a frenar en lo que me proponía. Y en poco tiempo me las aprendí para sorprender a mi padre, para que él volviera a prestar atención en mí, que yo siguiera siendo para él su reina. Sé que fui tonta, que mi padre me quería con toda el alma y que era normal lo que estaba pasando. Pero todo esto no lo supe con el tiempo, no lo supe a medida que iba creciendo. Lo supe de golpe, cuando vi la cara de asombro, de satisfacción, de éxtasis y de admiración de mi padre. A partir de allí todo fue como ver una película con imágenes a toda velocidad. Delante de mí vi pasar toda clase de instrumentos musicales, vi a mi padre yendo de un lado para otro, a mi madre con cara de preocupación atrás tratando de detenerlo, a mis hermanos mirándome sin entender. Cuando quise reaccionar tenía un micrófono en la mano. Todo sería diferente para mí desde ese momento...
Estoy aquí sola. Aún no me saqué mi vestido morado. Es un vestido bonito. Me gustó mucho desde el momento en el que me lo vi puesto. Tardé un buen tiempo en diseñarlo para la ocasión y hasta que no me vi lo suficientemente linda con él no me sentí satisfecha. Espero que les haya agradado. Me gustaría que me recordaran con este vestido. No importa que pase el tiempo. No importa que haya muchos conciertos más. No importa si después cuando me conozca todo el mundo se acuerden de otros conciertos y para muchos este concierto del Astrodome quede lejano, como algo borroso, bonito pero extraño. Tal vez lo recuerden como cuando cantaba Como la Flor, cuando cantaba en español exclusivamente, cuando empecé a sorprenderlos en inglés con ese Disco Medley ... ¡Qué lindo momento viví al cantarlo! Tenía temor de empezar el concierto con esos temas, pero tenía que hacerlo. Falta poquito para mi disco en inglés. Y tengo que demostrarles a todos que también puedo con los gringos. Está destinado que mi vida siempre será un desafío, que no puedo estar tranquila con lo que tengo, que no puedo dormirme en los laureles. Que siempre tendré que dar más, que siempre tendré que demostrar que no tengo límites. Que si quiero ser la mejor tengo que estar preparada para todo. Todo es un desafío para mí y yo puedo superarlo. Sé que no está bien que lo diga. Ni siquiera que lo piense. Pero después de este concierto sé que soy la mejor. Sé que puedo cantar cualquier tema en vivo, sé que la gente me ama, sé que muchos me consideran la Reina. A veces pienso qué pensarán de mí en otras tierras que esperan que yo vaya a visitarlos. He llegado a Honduras, El Salvador, Puerto Rico. ¿Pero qué pensarán de mí en Sudamérica? ¿Me aceptarán como aquí? ¿Me querrán como aquí? ¡Ay, Selena! ¡No pienses tanto! ¡Sólo actúa y ya! Debería pensar menos y actuar. Como lo hice desde niña. Como lo hice desde siempre...
Todavía estoy aquí en mi camarín. Sigo estando sola. No quiero que aún me vea nadie. Quiero disfrutar de este momento íntimo. Quiero sentir la satisfacción a solas de ser Selena. Quiero sentirme satisfecha conmigo misma. Quiero sentir lo que es estar en mi lugar. Quiero mirarme a la cara y decirme: "Todo es por tu mérito, Selena. Tú lo has logrado. Toma lo que te mereces". Por un instante no quiero saber de obligaciones, de actuar de acuerdo con las necesidades de los demás. Sólo quiero recordar, sólo quiero que jamás se me vaya la hermosa sensación de mi despedida de recién. Son sensaciones que no tienen palabras. Sólo se sienten. Y no quiero dejarlas de sentir. Porque pocas veces se siente tanto amor, tanta satisfacción, tanto cariño. Quisiera retener por siempre ese último adiós que le dirigí a aquel fan que me saludaba efusivamente. Y aunque la gente de seguridad del estadio quería que me retirara rápido, yo no quería irme sin saludarlo. Sé que habrá muchos más conciertos aquí, pero quién sabe si ellos me podrán volver a ver. Por un momento pensé, no sé por qué, que quizá esa persona me vería por última vez. Por eso lo hice. Uno nunca sabe lo que pasará mañana ... Es curioso. Debe ser la primera vez en mi vida que pienso así. Esto de estar sola y de verme a mí misma sin nadie como intermediario me hace pensar en cosas que nunca había meditado pero que siento haberla sentido toda mi vida...
Empiezo a notar inquietud afuera. Aún mi padre no se anima a decirme que me apure. Aún contiene a todos afuera allí. Sabe que necesito de mis tiempos para todo, pero también sabe, obviamente, que ellos tienen sus tiempos y sus necesidades, y me lo hará saber. Pero presiente que no es momento de molestarme. Presiente que hay que dejarme un tiempo sola. Y hace bien. Hoy es un día de certezas y de presentimientos. No sé por qué, pero ahora se me dio por pensar qué será de mí. Se me dio por pensar cómo me recordarán, qué esperarán de mí en el futuro. Este va a ser un año muy importante y muy duro en mi vida. No sé que esperan de mí los gringos. No sé cómo tomarán los mexicanos cuando saque mi disco en inglés. Otra vez pienso que no sé qué esperan de mí en Sudamérica. ¿Qué esperarán de mí en lugares tan lejanos y tan distintos del mío como Argentina, Bolivia y Paraguay? Apenas sé que en Colombia y Venezuela me quieren, pero no sé por qué. Sólo sé que aquí me aman y que nada me detendrá. Es cuestión de proponérselo ... Espero que en aquellas tierras lejanas me quieran como aquí. Espero que la gente tenga los mismos bonitos recuerdos que aquí...
A veces me pregunto por qué pienso en estas cosas, por qué pienso en mi futuro tanto. Tal vez siento que después de este día ya nada será lo mismo. No será lo mismo para mí, no será lo mismo para la banda, no será lo mismo para la gente. Siento que he crecido. Que hoy se terminó una etapa en mi vida y habrá que estar preparados, muy preparados para lo que se viene. En lo musical yo no tengo dudas. Estamos muy bien. Todos nos conocemos. Todos nos llevamos de maravillas. Sólo ruego que estemos preparados para los cambios que todo esto nos traerá a nuestras vidas. Aún yo tengo dudas. No sé por qué pienso en esto. Sé supone que todo lo tenemos controlado, pero por algo le dije a mi público al despedirme "Cuídense muchísimo y nos veremos muy pronto". Ahora me pregunto si se los dije a ellos o me lo dije a mí. O quizá se lo dije a mi banda ... Bueno, me parece que llegó la hora de cambiarme y de verlos a todos allá afuera. No quiero pensar más...
¡¡Pero no!! ¡Aún no! No quiero verlos todavía. ¡No! Quiero seguir así, sola. No quiero aún los abrazos de mi familia, las adulaciones exageradas de mi amiga, las preguntas de los periodistas. Hay tiempo para eso. No. Quiero seguir sintiéndome bien conmigo misma. Quiero sentir esto que vivo como si fuera la última vez. Como si éste fuera mi último concierto. Quiero seguir sintiendo lo que sentí en este concierto. Quiero llevarme todas y cada una de las sensaciones del Astrodome. Porque nadie, absolutamente nadie, sabe como yo lo que me ha costado llegar, todos los sacrificios que tuve que hacer, todo lo que tuve que luchar para que el público me ame, para que mi familia me acepte como soy, para tener mi lugar para ser diseñadora, para poder estar al lado de la persona a quien amo. Porque no es fácil ser Selena. A mí todo me costó mucho. Tuve que dejar muchas cosas en el camino. Tuve que renunciar a la felicidad del que no es conocido, del que no es observado, del que no tiene el peso de la responsabilidad de ser el sostén de toda una familia, sostén en lo económico, sostén en lo emocional. ¡¡Hay que estar en mi cuerpo!! ¡No es fácil! Varias veces quise irme. Varias veces lloré en soledad. Varias veces contuve mis propios sentimientos en el bus camino a otra ciudad, a otro pueblo, a otro concierto. Y aunque muchos tal vez no lo sepan, hay que tener mucho amor propio para superarlo, hay que saber muy bien lo que uno quiere en la vida. Y a pesar de estar cumpliendo el sueño de mi padre, yo siempre supe llevar las cosas para que mi propio sueño se pueda cumplir, para que el éxito de mi padre, de mi familia, también sea el éxito mío. Para que yo me sienta orgullosa de sentirme Selena y para que todo el mundo me quiera por lo que soy. Por eso, no quiero salir aún, quiero seguir sintiéndome plena, quiero seguir sintiéndome orgullosa, quiero seguir mirándome, acariciar mi piel, verme con mi vestido, y sentirme totalmente satisfecha y feliz de ser Selena...
Pero antes de verlos, antes de que abra esa puerta, antes de que mi padre me diga si me encuentro bien y de si ya estoy lista para ver a tanta gente importante, antes de que me abrace con mi familia, antes de que firme todos los autógrafos y salude uno por uno a periodistas, amigos y fans, me haré un juramento. Me trazaré un objetivo, declararé mis propios principios. Cuando salga de aquí me propondré ser la mejor, haré historia. Todo el mundo me recordará, todo el mundo me querrá, todo el mundo sabrá quién soy. Y no ahorraré esfuerzos para lograrlo. Quiero que me recuerden no sólo como cantante sino como diseñadora. Quiero que todo el mundo cante mis canciones. Quiero que todo el mundo compre mi ropa. Me propondré superar todos los desafíos. Sé que para ello tendré que postergar muchas cosas. Sé que tendré que esperar para agrandar la familia, para tener hijos, para tener una vida más convencional. Pero sé que la vida es una sola, es corta y uno no sabe lo que pasará mañana. No sólo en las canciones las digo. Siempre viví la vida hasta lo máximo. No sé por qué vivo la vida con urgencias. Tal vez sea porque siempre viví la vida así, será por mi temperamento, será por puro presentimiento. Pero no quiero perder tiempo. No debo perder tiempo. No quiero estar dormida cuando el mundo espera por mí. No quiero mirar cómo se pierden las oportunidades. No quiero dejar pasar el tren. Quero estar en el corazón de cada uno de los que me quiere. Quiero que mi nombre esté grabado a fuego en el alma de cada uno de ellos. No quiero ser un mito, no quiero ser una leyenda. Yo sólo quiero ser Selena. Yo sólo quiero que me quieran...
Sólo le pido a Dios estar a la altura de las circunstancias y que me ayude ahora. Que no me abandone ahora, ahora que siento que toco el cielo con las manos...
¡¡Daddy!! Ya puedes abrir. ¡Estoy lista! Lista como siempre. ¡¡Como lo he estado toda mi vida!!!
(...Espero que haya interpretado tu sentir, Selena. Sólo lo hice por Amor, por tu Amor, y para que sepas que aún estando lejos y de no haberte podido ver, tú llegaste a mi corazón ... Te quiere por siempre...)
Cada vez que veo a Selena interpretando "Si una vez" no puedo evitar sentir una emoción, tener una sensación difícil de explicar y que surge de la misma interpretación de Selena, una interpretación única, una forma de cantarla, una forma de expresarla, una forma de vivirla que uno no puede dejar de emocionarse, de conmoverse, de pedirle a Selena que lo interprete una vez más, que sólo ella la cante una vez más, pues es de esos temas que sólo puede interpretarlo ella, una tema hecho a su medida que sólo ella lo puede actuar, lo puede cantar, lo puede danzar, lo puede vivir. Sólo ella y nadie más...
Cuando escuché por primera vez "Si una vez" fue en un momento en el que estaba en youtube "reconstruyendo " el concierto del Houston Astrodome. No hacía mucho que Selena me había deslumbrado con su Disco Medley y ahora quería saber cómo había sido todo su concierto, cuáles habían sido sus temas, en qué había consistido todo el recital. No había salido de mi asombro de ver a una artista con tanto talento, con tanto carisma, con tanta personalidad hasta que vi a Selena cantando ese tema tan característico suyo, tan hecho para que sacara a relucir todo su talento, tan expresivo que acaso se reflejara el alma de la mismísima Selena allí en su máxima expresión...
Yo no pude despegar mis ojos de la pantalla desde el mismo momento en el que Selena se dispuso a interpretar el tema y para ello poner sus manos, una atrás y otra adelante, y darse ánimo con firmeza para encarar hacia su público con una gestualidad, con una expresión en todo su cuerpo, con un semblante que le daba autoridad, que uno sólo tuviera que mirar asombrado de ver semejante artista en el escenario. Sus expresiones, su seriedad en el rostro, su dedo índice señalando hacia arriba, sus movimientos de sus manos, su mirada al público como interpretándole uno por uno sus sentimientos, hacía que uno le llegara un frío en la espalda, una angustia en el alma. Como si el que nos dijera "Si una vez dije que te amaba hoy me arrepiento" fuera dirigido a nosotros, como si cada palabra salida de su boca nos dejara sin aliento, sin escapatoria. Como si ese sentimiento expresado por Selena lo viviéramos en ese instante y nos olvidáramos de que se trataba de un simple espectáculo para ser una realidad, un compartimiento de sensaciones que sólo podían vivirlos Selena y su público, Selena y todos los que la amaban, Selena y los que tenían un sentimiento particular con ella ... Eso que se transformaba en la comunión de sensaciones que sólo sentían Selena y su gente...
Recuerdo haberme quedado sin habla cuando la escuché y vi por primera vez interpretando dicha canción, de quedarme sin aire cuando ella detuvo su canto y sólo podía escucharse su respiración, su angustia, su desazón, su alma al descubierto. Me sentí culpable y hasta buscado por su imagen cómplice y socarrona mientras se paseaba a uno y otro lado del escenario. Me conmovía cuando me marcaba una y otra vez "Ese error", y me dejaba en lágrima viva cuando apuntándome con su dedo me decía con una voz, una entonación, un giro en su canto increíbles "Es cosa de ayer" ... Recuerdo haberme parado y sólo atinar a aplaudirla. Pocas veces había visto semejante interpretación, semejante talento en un escenario. Siempre lo consideré uno de los mejores temas cantados en vivo de los últimos tiempos ... No podía creer que una artista cantara de esa manera ante tanta gente sin temblar en el intento...
Con el tiempo me di cuenta de que todos sus interpretaciones de "Si una vez" me conmovían. Verla interpretarla en Monterrey en el que no dejaba de recorrer con su mirada y su sonrisa a un público que cubría su silencio cantándole el tema mientras Selena emocionada les decía "Monterrey otra vez!!!" no dejaba de producirme toda clase de sensaciones. Verla cantar ese mismo tema en "Padrísimo", en su emisión de febrero de 1995, con una autoridad, con una mirada a los ojos fija marcándonos cada palabra, cada frase, cada entonación nos hace, como dice la canción, "ponernos dispuestos a sus pies". Verla interpretarla con una belleza inconmensurable en muy bonito y emocionante concierto de Odessa, Texas, nos hace imposible ser indiferentes ante semejante talento. Verla cantar con su rostro angelical en el programa "Un nuevo día" nos hace pensar una y otra vez el talento que se nos ha ido...
Tal vez lo que siento es que en "Si una vez" uno ve y siente que Selena es única, que está más allá de las épocas, de los gustos musicales, de los tiempos que corren. Selena ha hecho de "Si una vez" como de tantos otros temas algo propio, único, irrepetible, que sólo puede interpretarlo ella, que sólo Selena nos puede generar tanta emoción, tanta alegría, tanto llanto, hacernos aflorar nuestros más profundos sentimientos. Sólo ella podía con su voz, con su mirada, con su talento, con su personalidad, con su autoridad generarnos esas emociones, dejarnos sin habla, dejarnos anodadados mirando su recorrido en el escenario, deslumbrarnos con su sola presencia, someternos a su infinito Amor puesto en cada canción, en cada frase, en cada palabra. Selena hacía tan propios sus temas que nadie podrá interpretarlos como ella. Por eso se la extraña tanto, se la añora tanto, se la busca tanto, no se acepta que se ha ido para siempre de nuestras vidas...
Aún hoy me sigo sorprendiendo de hasta dónde ha llegado Selena. Cómo aún hoy sigue emocionando a gente que jamás la vio, que hace poco la ha descubierto y que a poco de escucharla le genera las mismas sensaciones. El de sentirla única, el de saber que se fue en su mejor momento y ese sentimiento que, como bien se dice en la película dedicada a su vida, mezcla de "asombro, enojo y llanto", se apodera de cada uno que la adopta como propia. Y esa gente no figura tal vez en ninguna lista de audiencia o de consideración en los grandes medios de comunicación. Alguna vez alguien de mi mismo país me manifestaba que el que amaba a Selena aquí se siente solo, que cuando descubre a otro se aferra a él para no sentirse deambulando en la vida en soledad expresando todo lo que a la distancia sólo le genera Selena. Hoy yo puedo certificar lo que me dijo alguien y que yo en un punto lo había intuido cuando vi en MTV el video de "Bibi bibi bom bom" en 1994: Selena tiene muchísimos adeptos en todo el mundo y son mucho más de los que se piensa. Una cosa muy coherente con la carrera de Selena: siempre su fenómeno fue mucho mayor de lo que se esperaba, siempre sorprendió hasta el más optimista, siempre conmovió hasta el más escéptico, siempre sobrepasó las expectativas hasta de la gente que más confió en ella, siempre fue más popular de lo que se veía...
Por eso, rindo mi homenaje a Selena cantando "Si una vez". Porque la cantaba con tanto sentimiento, con tanto Amor, con tanta pasión, que uno no puede permanecer ajeno a ello. Uno podía gustar o no de Selena. Pero jamás podía permanecer indiferente ante semejante artista, ante semejante talento, ante semejante personalidad. Y si uno la adopta, difícilmente la quiera como una artista más. De ninguna manera!! La querrá a ella, sólo a ella. Abandonará o dejará en segundo plano a aquello que le ha gustado y que siempre ha querido. Es que cuando uno adopta a Selena, la quiere no sólo por sus canciones: la quiere por lo que transmitía en el escenario, la quiere por su historia, la quiere por su voz, la quiere por su carisma, la quiere por su personalidad, la quiere por el trato único que tenía para con su público, la quiere por todo lo que ella representaba, la quiere porque tenía innumerables proyectos, porque no se conformaba con lo que tenía. Siempre iba por más, siempre quería más. Tenía la humildad pero también las ganas de los grandes de verdad. Uno no puede dejar de conmoverse por sus planes, por sus objetivos, por sus ganas de vivir. Uno no puede dejar de conmoverse porque en pleno éxito no se confundió con el glamour de la fama. En pleno éxito Selena se preocupaba por trabajar duro para mantener el éxito, para pensar en proyectos propios, para poner en marcha sus viejos sueños de su disco en inglés y de su idea de ser diseñadora. Selena siempre tuvo en claro cuánto le costó todo, cuánto le costó llegar, todo el camino recorrido para ser reconocida, para tener un nombre. Y ahora que había llegado no había que perder ni un minuto para seguir cumpliendo con sus objetivos. Había que seguir adelante, había que seguir demostrando que se era la mejor y había un mundo a quien había que demostrárselo...
En cada sentimiento expresado por Selena vemos nuestros propios sentimientos, nuestra propia vida. Por eso nos identificamos plenamente con ella y por eso vemos en Selena nuestra propia existencia. Y por eso nos duele ese final abrupto que nos deja esa sensación de que nada ha servido, de que finalmente ése no es el camino correcto, de que esta visión de las cosas no es la mejor. Que tal vez ese final nos enseñe a que debemos ser más mezquinos en la vida, que no pensemos en los demás, que escondamos nuestros sentimientos y que cuando logremos nuestros objetivos ya nos consideremos reyes para mostrárselo al resto en son de "lo he logrado", y lo disfrutemos en grandes mansiones y en el medio de la opulencia. Y que tal vez sea mejor ver artistas con menos talento pero con más sentido del "negocio" para que lleguen a ser "grandes", para que lleguen a la consideración del gran público y de la consagración mundial que tanto se busca, que tanto se espera ... Tal vez lo único que le hubiera querido expresar a Selena es que nunca dejara de ser como lo que ella era, pero que pensara en lo que significaba para tanta gente y de lo semejante artista que era, y de la responsabilidad que tenía entre sus manos. Que pensara en lo que había dicho en Padrísimo allá en febrero de 1995 cuando decía que ella era consciente de que era un gran año para el grupo y que había que trabajar duro en ese sentido ... Tal vez si lo hubiese pensado, si hubiese advertido qué áurea tenía sobre su entorno y sobre su público, otra hubiese sido la historia de aquel negro y nefasto 31 de marzo...
Cuando uno ve a Selena cantar "Si una vez" uno no puede dejar de pensar que una artista así nos hace falta, que una artista así debería estar en la consideración de este mundo, que ninguna artista más que Selena se merecía mejor suerte, merecía vivir. Porque Selena tenía tantas ganas de vivir, expresaba tantos sentimientos dentro y fuera del escenario que uno no puede dejar de lamentarse, de saber que uno no puede hacer nada frente a ese destino, pero a la vez quiere hacer algo, algo que le demuestre a Selena que la seguimos queriendo, que la seguimos extrañando, que jamás la dejaremos sola, que aunque nos quedemos sin fuerzas, sin palabras, con la desazón de no poder torcer el cruel destino, siempre haremos lo indecible para demostrar que lo suyo no fue en vano, que tuvo un sentido, un propósito ... Que en el recuerdo hay que demostrarle que su Amor llegó a sentimientos que nunca uno se hubiese imaginado. Que su Amor ha hecho posible lo imposible. Que hasta yo mismo hace un tiempo no hubiese imaginado que alguien me iba a conmover tanto. Y llegó acaso de la forma que menos lo esperaba y que sólo Selena podía lograr. Muchas veces me pregunté si escuchar "Si una vez" interpretado por otra artista me hubiese generado la misma sensación. Y aunque esa artista hubiese sido mejor, hubiese tenido más voz, hubiese tenido más talento, bailara mejor y se moviera con más gracia en el escenario, seguramente jamás me despertaría la misma sensación que Selena. Porque aquí no se trata de si es mejor o no. Porque Selena era simplemente especial, diferente, con un Amor que pocos tenían, con una vida que pocos tenían, y con unas ganas de hacer, de demostrar y de exigencia que pocos tenían. Eso la hacía especial, única e irrepetible...
Por eso, el que ama a Selena, cuando ve estas interpretaciones no permanece ajeno. La hace propia, la adopta sin más, la quiere sin vueltas y le regala todas las manifestaciones de Amor. Esas manifestaciones de Amor que no se las daría a nadie, que no se las ofrecería a cualquiera. Sólo se las ofrece a Selena. Porque lamentablemente hubo un 31 de marzo, ese nefasto día forma parte de nuestro recuerdo a Selena, es como un daga que llevaremos clavada siempre en nuestro corazón. Pero que nos da mayor fuerza, más que nunca ahora, porque nos une un mismo objetivo, que es el de volver a sacarle una sonrisa a Selena, esa sonrisa llena de vida que siempre fue un sentimiento vivo de su existencia y un modelo de vida para todos los que la amamos de verdad...
Por eso, Selena, cada vez que escucho y te veo cantando "Si una vez" todas estas sensaciones pasan por mí, pasan por todos los que te aman de verdad. Y ten por seguro que aunque me quede solo en el mundo, siempre gritaré por tu nombre, por tu recuerdo, por la huella que has dejado en mi corazón...
¡¡Hey, Selena!! ¡¡No vayas!! ¡¡Te lo pido por favor!! ¡¡No vayas!! ¡¡Te lo ruego!! Ya sé. Te preguntarás quién soy. Te preguntarás quién es esa persona que intenta, con mezcla de un mal inglés y un español con acento extraño, detenerte en tu casa y presta a marcharte en tu auto. Te preguntarás si soy un asaltante o un loco. ¡¡Pero eso no importa, Selena!! Mira, Selena. ¡¡No tengo nada!! ¡¡Sólo mi desesperación!! No quiero molestarte. No quiero perjudicarte. Sólo quiero que no vayas a donde piensas ir. No lo intentes. No me hagas hablar, porque no puedo. Sólo vengo a advertirte. Sólo vengo a que reflexiones. Sólo vengo a que no hagas algo del cual te arrepentirás. ¡¡Algo del cual nos lamentaremos todos!!
Selena. Sólo quiero que medites. Sólo quiero que pienses en lo que más deseas. Sólo quiero que pienses en todo lo que te costó llegar hasta aquí. Sólo quiero que reflexiones en todo lo que has luchado para ser la gran artista que eres. Piensa en toda la gente que te quiere, que te adora, que es capaz de manifestarte toda clase de cariño, que es capaz de dar todo por ti. Piensa en cómo te recibieron hace un mes en el Astrodome. Piensa en cómo te sentiste aquel día. Piensa en todas las imágenes que se te cruzaron por tu mente al ver semejante recibimiento. Piensa en lo que tú representas para esa gente. Piensa en lo grande que eres, en la megaestrella en la que te has convertido. En el ejemplo que eres para toda una generación, para toda una raza, para todo un género. Reflexiona en lo que te quieren niños, varones y mujeres. Piensa en que tu figura es lo suficientemente grande como para no ocuparse de pequeñas cosas, de pedidos histéricos de gente que no te quiere, que sólo necesita de ti para sentirse alguien. No le hagas caso. ¡¡Hazte valer!! Tú eres Selena, a ti te quieren, la gente sólo piensa en ti. La gente tiene puestas sus esperanzas en ti. La gente se ve reflejada en ti...
¡¡No vayas, Selena!! ¿Acaso no recuerdas que estás preparando un disco en inglés? ¿Acaso no era el sueño de tu vida? ¿Acaso no hacía años que estabas esperando este momento? ¿Recuerdas lo que tú dijiste cuando terminaste de interpretar "Where did the feeling go?" en el concierto de San Antonio cuatro años atrás? ¿Recuerdas que dijiste que esa interpretación era para el futuro disco en inglés? ¿Recuerdas los demos que le dejaste a José Behar, presidente de la Emi Latin, para que los guardara para ese soñado disco? ¿Recuerdas todas las veces que dijiste en tantos programas de televisión que estabas preparando ese disco? Entonces, ¿qué haces que no estás grabando ese disco? ¡¡Tiene que salir en cuatro meses!! ¿Y cómo es que sólo has grabado un par de canciones hasta aquí? ¿Qué cómo lo sé? Digamos que alguien me lo dijo. Pasé hace un rato por q-productions pensando en que estabas allí, y como no vi a nadie, la recepcionista, al ver mi cara de desesperación, me contó en qué andaban las cosas ... Piensa Selena, piensa en lo grande que serás. Piensa en que te harás conocer en el mercado anglosajón, un mercado cuya gente ya te conoce ... ¿Recuerdas que hace unos meses en el programa "En vivo", de Ricardo Rocha, te dijeron que de los 200 personas más populares de los Estados Unidos, sólo dos eran latinos, y tú eras uno de ellos junto con Luis Miguel? Piensa Selena, eres una realidad. Sólo falta que el mundo te conozca. Te falta que vayas al resto de América latina. ¡¡Te falta que países como el mío te conozca, Selena ... Que aprecien tu talento!! Sí, Selena, soy de Argentina. ¿Te acuerdas que prometiste ir allí? Me dirás qué hago yo aquí. Sólo puedo decirte que no quiero ser uno de los pocos que te conozca de mi país. ¡¡Vine a decirte que te admiro y que quiero que toda Sudamérica aprecie tu increíble talento!!
Sé que me estás preguntando qué es todo lo que sé, por qué se supone que yo sé a dónde vas y qué harás. Creeme que jamás me metería en tu vida. Tu vida te pertenece y yo no soy quién para meterme en ella. Yo sólo quiero hablar de tu vida artística. Yo no quiero hablar de tu vida privada. Yo no quiero que se metan en ella, ni que nadie se inmiscuya en ella. Ni que hablen impunemente de ella. Y justamente por ello estoy aquí ... ¡¡Porque esto es una emergencia, Selena!! Pero no puedo decirte nada. Sólo puedo hacerte reflexionar, pensar. Tú eres la dueña de tus actos. Yo sólo quiero que sepas quién eres para tanta gente. Y sólo quiero que sigan evocando tu nombre por lo que representas como artista para tanta gente, esa misma gente que te espera mañana en Los Ángeles. ¿Recuerdas, Selena? ¡¡Es mañana!! ¿Has pensado en ello? ¿Sabes la gente que hace tiempo que compró su ticket sólo para verte y apreciarte? ¿Sabes la expectativa que hay ante tu presencia mañana? ¿Lo has pensado? ¿Lo has meditado? ¿Te has olvidado? Sé que no. Sé que estás ocupada. Sé que has tenido muchos compromisos. Sé que tu actividad no se ha quedado en tu extraordinario concierto en el Astrodome. Sé que has dado conciertos en Miami y en Chicago. Sé que hace poquito has estado en el colegio de los Spurs dando un concierto por esa campaña que tú encabezas en la que se pide la vuelta de los niños al colegio. ¿Qué cómo lo sé? Selena: tú estás en boca de todos. Todos hablan de ti. Todos te quieren a ti. Todos te consideran una hermana, esa hermana tan querida que llegó al éxito, esa hermana que le va bien, esa hermana que estará mañana en Los Ángeles para deslumbrarlos una vez más. Recuerda que en el Astrodome vino a verte alguien de esa ciudad. Esa persona ganó un concurso en el programa "Onda Max", ¡¡y la persona que había enviado la carta para el concurso era su esposa!! Ella sabía que su marido te amaba y quería verlo feliz yendo a verte. ¡¡Piensa en él, que seguramente te estará esperando allí, como tantos como él, y de tantas mujeres que son como su esposa!! Piensa en toda la gente que realmente te ama, que da todo por ti a cambio de nada. ¡¡Por eso no vayas, por favor!! Nada bueno obtendrás de allí...
No, Selena, ¡¡no puedo decirte todo!! ¡¡Lo echaría a perder en su totalidad!! Vine hasta aquí, porque fue mi último, mi único recurso. No creas que es fácil para mí. Pues yo no quiero ser desagradable contigo. No quiero hacer el papel de malo. No importa si empiezo a ser un estorbo para ti. No importa si este ser extraño insólitamente te detiene sin motivo y sin razón. No importa si tengo que exponerme ante ti de esta manera. Pero aquí tú eres la única importante. Y por ti daría lo que sea para verte bien, feliz, dichosa de la vida, esa vida que comienzas a vivir con plenitud ahora, esa vida que empiezas a gozar después de tantos sacrificios. Y no permitiré que alguien te lo quite, que alguien te lo impida. Sí, Selena, yo sé que piensas que nadie desearía algo así. ¿Pero sabes Selena? Ustedes los Quintanilla son ir muy de frente ante las cosas. Ustedes no tienen problemas de decir lo que sienten, de expresar abiertamente lo que les pasa, lo que desean, lo que piensan. Sé que la vida con tantas complicaciones, con tantos problemas, con tantas privaciones los hizo fuertes y los hizo enfrentarse y poner la cara ante todas las dificultades que se les presentaron. ¿Pero sabes qué, Selena? No todos los grandes problemas, los grandes peligros tienen una sola cara, una sola imagen. Aunque nosotros veamos una sola cara de la luna, no quiere decir que no haya otra cara que nosotros no veamos, que no haya otra cara que existe y que se representa ante nosotros de otra forma ... Pero, ¿por qué te digo esto, Selena? Porque hay gente muy peligrosa, que no se manifiesta como tal, que no dice las cosas que piensa como tú y tu familia suelen hacer. Es más. Mucha gente de este tipo hasta suele ofrecer su hombro con el fin de que uno apoye su cabeza para que con lágrimas y con el Alma abierta manifieste todo lo que le preocupa, todo sus sentimientos, las alegrías y las tristezas. ¡¡Todo!! ¿Y sabes qué, Selena? Mientras tú dices todo, ellos no dicen nada. Ellos conocen todo de ti y tú nada de ellos. Por eso, ¡¡Ten cuidado de esa gente, Selena!! Esa gente es capaz de cualquier cosa. ¡¡Son más peligrosos de lo que tú crees!! ... ¿Qué si me estoy refiriendo a alguien en particular? ¿Que si tú has tenido esa experiencia? Sólo tú lo sabes, Selena. Yo sólo puedo advertírtelo...
¿Acaso Selena has olvidado tu gran sueño? ¿Acaso no has inaugurado aquí en Corpus Christi Selena Etc.? ¿Acaso no has inaugurado otra tienda en San Antonio? ¿Acaso no piensas inaugurar otras sucursales en Monterrey y en México DF? ¿Acaso no es el sueño de tantos años? ¿Acaso no quisiste esperar a ser muy famosa para dedicarte a este negocio, como lo hacen tantos otros artistas? ¿Acaso no es tu gran pasión personal? ¿Acaso no quisiste llegar a lo más alto en tu vida musical para consumar este sueño personal? ¿Qué haces que no estás allí para que ese sueño tuyo, Selena, se haga realidad? ¿Por qué no lo supervisas personalmente? Si quieres grabar con fuego tu nombre a través de tus creaciones, ¿por qué no te veo en cabeza de ese proyecto? Que tu padre dirija tu carrera musical, que tu hermano A.B. dirija tu música. Y tú dirige tu propio proyecto. Es tu vida, es tu sueño, es tu anhelo, es tu pasión. Eres tú, Selena. No permitas que nadie interfiera. No permitas que coarten tu sueño. No permitas que se peleen en tu nombre. Tú eres a la que la gente quiere aquí. Piensa en ellos y piensa en ti a la hora de seguir tu camino. No estés con esa cara. ¡¡No estés con esa angustia!! No vayas detrás de problemas de otros. No los escuches. Sigue tu camino. Sigue a tu corazón. Piensa en tu disco en inglés, piensa en tu boutique, piensa en esa gente que te quiere de verdad que te espera mañana en Los Ángeles...
¿Pero dónde vas Selena? ¡¡En tu casa está Chris!! ¿Es que te vas a despedir de él sin saludarlo, sin advertirle que te vas? Piensa Selena en todos tus proyectos para con él. Piensa en todo lo que luchaste por su Amor. Piensa en tus planes de mudarte con él a una amplia casa en un enorme campo en el que convivirás con toda clase de animales. Recuerda, Selena. Lo dijiste hace pocas semanas. Lo tenías todo pensado. Era tu nido de Amor alejado de tanto alboroto, de tanto trajín. Era tu refugio de paz, esa paz que tanto te costó conseguir. Tendrás una privacidad que no habías tenido en toda tu niñez, en toda tu adolescencia, que recién en tu juventud estabas lográndolo, ¡¡por fin!! Y era al lado de un hombre por el que no dudaste en enfrentarte con tu padre para pelear por su amor, por quien te casaste en secreto para estar al lado de alguien a quien tanto querías, a quien no dudaste en ofrecerle todo su amor y defenderlo contra viento y marea. ¿Por qué entonces no te despides de él, le das un beso enorme, le dices a dónde vas y le prometes que pronto volverás? ¿Acaso temes que él te vuelva a advertir lo que te dijo anoche? ¿Qué como yo sé eso? No preguntes, Selena. Más no puedo decir. Sólo quisiera que le avises, que esté al tanto. Tal vez sería bueno que lo escuches en lo que te dijo. Tal vez sea bueno que él sepa que te vas, pero que tienes en cuenta lo que te ha dicho ... Piensa que es el hombre a quien has elegido, el Amor por quien apostaste tanto. Piensa que ante cualquier problema, él estará a tu lado, como ayer. Espero que todos estén prevenidos, por el bien de los dos, por el bien tuyo, Selena. Vamos, Selena, avísale. Él te entenderá, con su clásico silencio y timidez...
Y, por último, Selena, piensa en tu familia. Alguna vez dijiste, refiriéndote a los problemas que tenía la familia de Michael Jackson, que tú no concebías que los padres no quisieran a sus hijos, que por más malos que fueran, siempre debían ser queridos y respetados. Piensa en tus propias palabras, Selena, y si así las sientes, apóyalos, defiéndelos de aquellos que los atacan, defiéndelos de aquellos que hablan mal de ellos, que alientan un enfrentamiento tuyo con ellos. Si tienes que encontrarte con tu padre o con tu hermano, avísales. Si tienes que llegar más tarde, comunícaselos. Mientras estés con ellos, siempre serán tu mejor guía, aun cuando disientas en muchos temas. Y el día que tengas ganas de hacer tu propio camino, hazlo, aunque ello implique alejarte de ellos. Siempre estará primero lo que tú quieres hacer con tu vida. Sé que ellos lo entenderán, como lo tuvieron que entender cuando decidiste casarte con Chris. Si tienes que volver a luchar para ganarte un lugar en el mundo, hazlo. Pero antes de tomar una decisión para con tu familia, siempre, absolutamente siempre, piensa en tu madre. Ella alguna vez dijo que no concebía la vida sin ti. Sabes que eso no implica hacer lo que ella o alguien de tu familia desea para contigo. Sólo significa que te quiere y que no podría ser feliz sin ti, sin ti gozando de tu triunfo como cantante, cumpliendo tu sueño personal de diseñadora y viviendo feliz tu vida. Piensa en estas palabras, Selena. Piénsalas bien. Piénsalas a la hora de tomar cualquier decisión. Hagas lo que ellos quieran o no, estando cerca de ellos o no, piensa siempre en esas palabras de una madre a la que lo peor que le puede pasar es que le suceda algo malo a alguno de sus hijos...
Y para que veas, Selena, que no quiero estorbarte, que sólo vine a ayudarte y a prevenirte, me despido. Sé que estas palabras que te dije no han caído en oídos sordos. Que vayas donde vayas estas palabras resonarán una y otra vez en tus oídos. Y ante cada decisión que tomes, aparecerán y allí sabrás lo que tienes que hacer. Tú eres la dueña de tu destino y nadie como tú sabe lo que tienes que hacer. A partir de hoy, lo que suceda contigo va a depender de ti y confío en que todo lo que estaba destinado para ti no se cumplirá. Que nadie hablará de ti como leyenda o mito. Que sólo serás una realidad, una realidad feliz para cada uno de nosotros que te amamos con todo el corazón. Me marcho hoy con la absoluta seguridad de lo que tienes que hacer. Sólo te pido una cosa, Selena. Déjame abrazarte. Déjame abrazarte bien, bien fuerte. No repares en mi llanto. No te preocupes. No te diré más nada. No haré más nada. Te dejaré ir con la absoluta seguridad de que tú sabrás cambiar tu destino. Y no, no me digas qué destino. No hagas que mis lágrimas hablen. Sólo haz lo que debas hacer por tu bien, por tu entero bien...
Y recuerda, Selena, que alguna vez dijiste que no te gustaba que dijeran que eras la mejor, fundamentalmente porque no te gustaba que dijeran la verdad ... Sí, ya sé, Selena. Otra vez me dirás que cómo sé eso. Digamos que fue alguien quien me lo contó, alguien que te quiere mucho, alguien que quiere lo mejor para ti. Alguien que espera que recuerdes estas palabras tan ciertas ... Sé que no las olvidarás cuando veas cómo has triunfado en todo el mundo. Adiós, Selena, te dejo mil abrazos y mil besotes. Cuídate muchísimo y sé que nos veremos muy, muy pronto...
Y sólo espero verte en poco tiempo en mi país. Sé que allí entenderás a qué me refería aquel 31 de marzo cuando te dije todas estas palabras...
Sólo ruego que mis deseos se hagan realidad...
Te espera, te extraña, te quiere y deseando que algún día vuelvas...
En psicología se habla de la "elaboración del duelo" a todo aquel proceso que necesita un ser humano para aceptar la partida de este mundo de un ser querido, de alguien que hemos querido en esta vida, de alguien que nos ha llegado en lo más profundo de nuestro corazón. Se supone que cuando salimos de ese proceso, aceptamos esa realidad, volvemos a sonreír, tendremos esperanza y veremos a nuestro ser querido de otra forma, admitiendo que ya no está entre nosotros y recordándolo tal vez con admiración, relatando anécdotas, riéndonos de aquello que nos dejó en vida, viendo lo positivo que ha transmitido, dejando las lágrimas a un lado ... Muchas veces he oído que acaso aquella persona estará alegrando en ese otro mundo del mismo modo que lo hacía aquí y nos consuela pensar que así debe ser y una sonrisa de satisfacción sale de nuestros rostros y una mirada más positiva de la vida se nos presentará en el horizonte...
Pero, ¿qué pasa cuando uno vive en duelo y no puede salir de ello, cuando el dolor está instalado en nuestras almas, cuando nuestros corazones sienten que nos falta algo para sentir esa iluminosidad, ese áurea, esa brillantez, esa sensación de satisfacción cuando uno vive en plena felicidad, en estado de permanente enamoramiento, con una alegría plena que sólo la tenemos con la presencia de esa persona que se ha ido? Para mí, la partida de Selena significa eso, y nada ni nadie podrá consolarme. Se me dirá que hay muchas alternativas para no entrar en la resignación. Se me dirá que la resignación es la manifestación de un nuevo signo, de una nueva vida. Se me dirá, acaso, que hay alternativas que me den el camino para que recupere la alegría perdida, la felicidad que sólo me la daba esa persona ... Mentira!! Son sólo engaños, consuelo de tontos, un remedio que dura eso, lo que dura un remedio. Pronto volveremos a sentir su ausencia, su alegría de vivir, su voz inconfundible, su sonrisa viva y fresca, y nada nos consolará. Sería inútil engañarme, salvo que viva en la irrealidad...
Cuando uno encuentra a la mujer que ama y convive con ella, y es feliz con ella, a medida que pasa el tiempo aprende y sabe que su felicidad dependerá de que esa persona viva, esté, conviva, ame, sienta, respire, comprenda junto con uno. Cada día que pasa, cada momento, cada beso, cada mimo, hasta la simple respiración nos es tan esencial que cuando ello no está sabremos que parte de nosotros se ha ido irremediablemente y nada ni nadie podrá suplantarlo. El que ha experimentado aunque sea por un instante el peligro de perder algo que uno ama, quiere, necesita, forma parte de uno, sabe perfectamente lo que ello significa, y cuando se sale de eso no hay nada más que uno valore. Pero nunca es bueno llegar a ese extremo para darse cuenta del valor de una persona. Nunca es bueno experimentar lo poco que se hizo para evitar que aquello que más amamos se nos escurra como arena entre las manos, como agua en nuestros dedos. La impotencia es tremenda, el dolor inmenso y jamás seremos los mismos después de aquello ... Creo que con Selena pasó eso, lamentablemente...
Selena está en mi corazón, en mi vida, en mi sonrisa, en mi llanto, en mis alegrías, en mis tristezas, en cada acto que hago, en cada cosa que realizo. Puedo estar gozando en un parque, puedo estar encerrado en mi trabajo, puedo evadirme con muchas cosas, puedo hablar de miles de temas, puedo sufrir y excitarme con muchas cosas. Pero serán cosas banales. Pronto volveré a pensar en Selena, pensaré en su vida, pensaré en su suerte. Pensaré en lo que fue y en lo que pudo ser. Me alegraré y lloraré al mismo tiempo. Pensaré en la alegría que generaría hoy. Pensaré en qué lados estaría y cómo sería reconocida en cada lugar del planeta. Pensaré hasta dónde podría haber llegado. Pensaré en cómo hubiese sido aquel 1995, ese año que Selena dijo que era tan importante para ella y para su grupo. Pensaría en cuál hubiese sido la repercusión de su disco en inglés y cuál sería el inicio de 1996. Pensaría en sus próximos pasos. Pensaría en sus actuaciones y duetos con otros artistas. Pensaría en si seguiría como artista solista o con Los Dinos, o con ambos a la vez. Pensaría en si se volcaría a la música anglosajona o la alternaría con la música latina. Pensaría en sus giras en Sudamérica, en estadios llenos en Estados Unidos y en todo el mundo. Pensaría en una Europa recibiéndola. Pensaría en miles de brazos extendidos ávidos por tocarla, por abrazarla, por decirle cosas. Pensaría en su sonrisa de satisfacción. Pensaría en su alegría. Pensaría en sus momentos de reflexión cuando estuviera sola. Pensaría en su vida, en su felicidad. Pensaría en todo lo que querría hacer. Pensaría en las nuevas ideas que se le ocurrirían. Pensaría en sus diseños nuevos. Pensaría en sus nuevos proyectos. Pensaría en sus nuevas canciones. Pensaría en si sería feliz. Pensaría en su sentir, en lo que pasaría por su mente. Pensaría en cuándo decidiría parar un tiempo para dedicárselo sólo para ella sin ninguna intervención de nadie. Pensaría en verla con aire de puro goce y en esa intimidad que no tuvo desde los 8 años. Pensaría en verla feliz sentada en su casa mirando con satisfacción su campo, su casa, sus animales. Pensaría en verla feliz con su esposo y con su matrimonio. Pensaría en verla feliz con la satisfacción no sólo de su popularidad sino del deber cumplido, del sueño realizado. Pensaría en Selena viviendo e hiperactiva. Pensaría en Selena siendo un ejemplo de vida para todos. Pensaría en Selena entre nosotros. Pensaría en qué lindo sería tener a Selena ahora, en este momento, en este lugar. Pensaría y desearía saber que Selena está en algún lado. Pensaría en verla a Selena, en definitiva, plenamente feliz. Y eso, sólo eso me haría la persona más feliz del mundo...
¿Cómo hacer entonces para elaborar el duelo? ¿Cómo hacer para aceptar esta densa realidad? ¿Cómo hacer para aceptar algo tan doloroso si Selena forma parte de mi vida, de mis sueños, de mi energía, de mis ganas de hacer, de proyectar? ¿Cómo hacer si Selena es parte de mi corazón, de mi alma, de mis lágrimas, de mi sonrisa? ¿Cómo hacer para arrancar algo de mí para que ya no me duela más? ¿Cómo hacer, como explicarle a alguien que no puedo hacerlo, que no quiero hacerlo? ¿Cómo hacer para explicarle a alguien que Selena forma parte de mí, que está en cada sentimiento, en cada cosa que realizo, en cada emprendimiento? ¿Cómo hacer para dejar de ser yo mismo? Selena ha tomado mi corazón o mi corazón la ha adoptado. Es lo mismo. Selena es parte de mí y cada cosa que ella haya vivido es parte de mi vida. Cada pensamiento, cada principio que ella ha sostenido es el mío también. Y si ella decía y sostenía que lo imposible siempre es posible, y yo lo pensé y sentí toda mi vida, ¿podré asimilar que ella no estará más, que no volverá? ¿Podré aceptar su final? ¿Podré aceptar un final? No. No puedo hacer el duelo por ella, porque para mí Selena no se ha ido ... Y porque Selena no se irá, ni aunque me vaya yo de este mundo ... Porque Selena está en cada uno de los que la amamos de verdad. Y siempre estará presente. Siempre estará en cada sonrisa nuestra ... y cada vez que cantemos sus canciones, cada vez que pase por nuestras mentes y en nuestros corazones, cada vez que la recordemos, cada vez que la tributemos, cada vez que hagamos algo por ella, cada vez que veamos un concierto suyo, cada vez que nos riamos con ella, cada vez que la lloremos...
Por eso no puedo ni quiero hacer un duelo. Hacerlo es "tirar la toalla", resignarse, abandonarse, abandonarla, sonreír con el llanto en el alma, consolarse con sentimientos lejanos, abandonarnos en sentimientos que no se condicen con un buen recuerdo de ella. Yo sólo quiero recordarla como si estuviera aquí, como si algún tuviera oportunidad de verla y estrechar su mano en agradecimiento por lo que hizo por nosotros, por la huella que dejó en mi corazón. Querría poder ser parte de aquel concierto de Festival Acapulco para hacer algo impensado en mí, y que sólo haría por Selena, que es subirme al escenario, acercarme a ella con timidez y agradecerle, sólo agradecerle, y decirle que por su bien y por el nuestro que se cuide, que se cuide para que la felicidad de todos, y en especial la suya, sea para siempre. Alguien me contó una vez un sueño en el que veía a Selena pidiéndole que no la abandonemos, que la cuidemos, pero por sobre todo que cuidemos a aquellos que tanto la quieren, que tanto hacen por su recuerdo. Cuando pienso en ese sueño, sólo desearía que fuera cierto, que aquello fuera un mensaje de Selena. ¡Qué más yo quisiera saber que nos puede observar, que nos puede ver, que sepa lo que la amamos y la extrañamos!...
Siempre recuerdo aquella humorada que Selena hizo en aquel video casero que dirigió a sus compañeros de banda y que bien podría ser un mensaje para cualquier admirador de Selena. En aquella oportunidad decía que a ella no le gustaba que le dijeran que era la mejor, porque fundamentalmente no le gustaba que le dijeran la verdad ... "Era un chiste", decía Selena. Todos sabemos que lo decía en serio. También en psicología sabemos que el chiste es una de las manifestaciones de lo que realmente sentimos, de lo que realmente pensamos. Y yo me tomo muy en serio esas palabras de Selena. Todos los días estoy aquí para decirle: "Selena. Tú eres la mejor. Nadie, absolutamente nadie será como tú. Nadie tendrá tu estilo. Nadie podrá cantar tus canciones como tú lo podías hacer. Nadie tendrá tu encanto. Nadie tendrá tu dedicación. Nadie pondrá todo su ser, todo su sentimiento, toda su pasión en cada tema interpretado, en cada acto, en cada proyecto. Nadie, Selena, tendrá tu estilo. Nadie logrará el Amor de mujeres, varones, niños y mayores. Nadie logrará tanta admiración de las mujeres. Nadie enamorará como tú a los varones. Nadie como tú alegará a los niños. Nadie como tú hará bailar a los mayores. Tú eres única, irrepetible, Tú eres inimitable. Nadie podrá reemplazarte. Y yo me encargaré todos los días de que te recuerden como se debe, como querrías: con Amor, con tanto Amor". Y con esas palabras y con ese espíritu yo recuerdo a Selena. Yo sólo quiero ser un medio, un instrumento, para que se la recuerde siempre, para que se la valore siempre, para que esté siempre en los corazones de cada uno de los que la amamos de verdad. Y yo sé que tengo una vida con muchas otras cosas que hacer, pero Selena es parte de mi vida, es parte esencial de mi existencia, es la que le da vida y sentido. Por eso me dedico a ella. Cuidarla a ella es también cuidarme a mí...
Por eso, yo no puedo elaborar un duelo. Es aceptar algo que no está en mí, que no está en mis planes, que no forma parte de mi vida. Puedo cantar "Fotos y recuerdos", pero no voy a vivir a Selena con fotos y recuerdos. Selena no es lo que me queda de un Amor. Selena es mi Amor. Selena no es algo lejano a ser admirado, elogiado. Selena no es un monumento, no es un altar, no es una imagen a ser venerada, no es una remera, no es un disco, no es una canción. Selena es el Amor mismo representado en una persona, es algo tan vivo que estará siempre en mis sentimientos. Selena no sólo es recordada como una gran cantante. No sólo es recordada como una gran persona. No sólo es recordada como una gran artista. Selena es recordada porque nos representa. Selena es parte de nosotros y nosotros somos parte de ella. La recuerda gente tan disímiles y de gustos tan diferentes que eso nos da la dimensión de lo que es para cada uno de nosotros y de lo que ha sido para tanta gente. A veces uno se puede sorprender que gente tan distinta, con gustos musicales tan diferentes, de idiomas antagónicos, de climas distintos, le haya dedicado cada uno las mismas palabras de amor, de agradecimiento, de gratificación. Es que con Selena todo queda reducido a un idioma, a un lenguaje, a una sensación, a un sentimiento que todos tenemos en nuestras vidas, a un sentimiento que permanece mientras vivamos, a un sentimiento que Selena expresaba como nadie, que vivía como nadie, que cantaba como nadie, que manifestaba como nadie. Y eso señores, sí, eso es Amor, un idioma único que todos entendemos, que todos sabemos, que no necesitamos traducción y del que Selena era sin duda su mayor exponente...
Por eso, por todo esto que siento, por todo esto que sentimos tanto, es que yo no voy a elaborar ningún duelo, no voy aceptar algo que no siento ... Yo estaré aquí, Selena, para recordarte, que estoy aquí amándote, sonriéndote, extrañándote ... hasta que tú vuelvas aquí, hasta que nuestros corazones vuelvan a unirse físicamente con el tuyo...
Éste es un blog que está dedicado exclusivamente a Selena y surge de la necesidad de recordarla a ella por sobre todo y por sobre todos los que estuvieron presentes en su vida. Su voz, su carisma, su pasión y su talento hacen que sea necesario que se recuerde por siempre su legado.