Tú robaste mi corazón




30 de junio de 2009









Con las manos vacías, Selena...



Las manos vacías ... Nos quedamos con las manos vacías ... Nuevamente vi la película Selena y nuevamente me he quedado con esa sensación de que me quitaron el corazón, el alma, me quitaron mi madre, mi hija, mi hermana, mi esposa, mi novia. Me quitaron lo que más he querido, lo que más he amado, lo que más querré. Sé que estaré condenado de por vida a llorar la pérdida de Selena, a añorar su vuelta, a desear a que pueda completar su obra, a que pueda ser feliz cumpliendo todo lo que había soñado, todo lo que había querido, y conquistando un mundo que estaba dispuesto a rendirse a sus pies, un mundo que se resiste a vivir sin Selena...

He visto varias veces la película, en diferentes momentos en mi vida, en diferentes miradas sobre Selena, desde tener una mínima idea de ella y con la incredulidad sobre lo que le había pasado y con ansias por encontrar una explicación, hasta ahora en donde cada imagen, cada logro, cada recorrido al éxito de Selena me genera llanto, desazón, impotencia, deseos fervientes de que lo que va a suceder finalmente no sea cierto, que una mujer como Selena sólo puede tener un final feliz, debe tener un final feliz. Que no puede ser que cuando por fin vemos que alguien que viene tan de abajo, a quien no le habían regalado nada, que todo lo obtenido fue a base de esfuerzo, dedicación, amor propio y, sobre todo talento, no puede tener un final así. No puede ser que cuando una artista tan querida por su gente, tan identificada con su pueblo, ese pueblo que la conocía, ese pueblo que la amaba, ese pueblo a quien le depositaba toda su confianza, ese pueblo con quien sólo se identificaba con ella, llega a lo más alto, sucumba con su peor final, un final impropio, un final que le cortó en el momento justo todos sus sueños, todas sus ganas, todas sus ambiciones, todo el deseo de grabar con fuego el nombre de Selena en todo el mundo...

Hay momentos que quedarán grabados para siempre en mi corazón. Ese instante de Selena entrando en el Astrodome es uno de los momentos en el que más he llorado. Recuerdo que la primera vez que lo vi me impactó ver y apreciar la comunión entre Selena y su gente, esa relación que había entre Selena y su público que iba mucho más allá que del simple contacto entre la artista consagrada y la gente que compra los discos y asiste a sus conciertos. La gente amaba a Selena porque Selena le cantaba a ellos, les agradecía a ellos, les hablaba de sus cosas, les hablaba de sus alegrías, los acompañaba en sus tristezas. Selena les hablaba en su mismo idioma. Y a pesar de que resulte paradójico por la limitación de Selena con el español, la gente entendía y sentía muy bien el lenguaje de Amor de Selena. Y no hay nada más emocionante, más impactante, que genera tanta emoción y tanto llanto, que ver a Selena entrando en el Houston Astrodome el 26 de febrero de 1995. Tal vez porque uno sabe perfectamente lo que ha sentido Selena en ese momento. Un momento en el que sólo estaba ella. Sólo ella y su gente. Sólo ella y la expresión de Amor producidas por 65.000 personas. Sólo Selena podría saber lo que se siente en esa situación, que no es sólo la emoción de llenar un estadio, que no es sólo ser la cantante del momento. Es la sensación de una mujer que siente los mismos nervios que cuando cantó por primera vez ante un público a los 8 años. Es la emoción de una mujer que dos años antes tenía terror en ese mismo escenario de no ser querida y que ahora sólo le pedían que sólo querían verla a ella. Era a ella que le expresaban todo el Amor, que le devolvían el Amor que ella como nadie les había dado...

Estamos con las manos vacías. Vacías porque para el que ama a Selena es inaceptable un mundo sin ella. Una vida sin ella. Un mundo sin ella. El Amor que ella impregnó a cada uno es imposible de olvidar. Y el vacío que ha dejado es imposible de llenar. De nada servirán las comparaciones. De nada servirá buscar sucesoras. De nada servirá consolarnos con otras cantantes, con otras canciones, con otras músicas, con otros ritmos. Cuando uno adopta a Selena, sólo desea fervientemente que vuelva ella, que nos cante ella, que sea Selena quien nos devuelva la alegría, el alma, nuestra identidad. Sólo una artista en serio y tan querida logra que la amen hombres, mujeres, niños, gente mayor. No hay nada más que nos identifique con aquella famosa frase de la película "Todo por Salinas" proferida por aquellos muchachos que ven de casualidad a Selena en la ruta. No hay nada más que nos identifique con esa sensación pues hoy todos haríamos lo que sea por Selena. Daríamos todo a cambio de nada. Aunque sepamos que ya no vuelva seguiríamos emocionados como aquellos muchachos que hacían lo indecible para expresarle su admiración y para ayudarla en lo que sea. Nada más claro cuán hondo llegó en el corazón de la gente. Nadie como Selena llegó a esa gente que no tenía manera de ver a una artista salvo que tuviera dinero. Por eso para todos era un igual, alguien a que se le tenía confianza, que era querible. Sólo Selena podía lograr que una mujer participara de un concurso para ganar un par de entradas para ver a Selena en el Astrodome no para verla ella, sino para que la fuera ver su esposo, que la amaba y era fan suyo. Esa mujer quería verlo feliz y cómo privarlo de que viera a alguien tan querible como Selena...

Estamos con las manos vacías porque le quitaron el sueño a un talento, a una persona que buscó honestamente llegar a lo más alto. Que con buenas intenciones y con nobles armas se había propuesto que todo el mundo supiera quién era Selena. Ella se sabía que estaba destinada para los grandes desafíos. Selena sabía que no había llegado a este mundo para pasar inadvertida. Uno sabe, al observar su vida, que es cierto lo que se muestra en la película cuando Selena le dice a Chris, luego de sentirse tan feliz ante su casamiento, y ante su meteórico éxito en México y Estados Unidos, que no iba a parar hasta que todo el mundo escuchara sus canciones y vistiera su ropa. Siempre nos escapará una lágrima cuando ella diga que recién en ese momento se sentía libre y era tan feliz. Porque siempre nos identificaremos con aquella mujer que había logrado todo sin que le regalaran absolutamente nada. Que tenía muy claros sus objetivos. Que no se contentaba con el éxito fácil. Que para ella no sólo la fama y el éxito constituían su felicidad. La felicidad para Selena era ser libre, libre haciendo lo que quería. Libre con su canto. Libre con su Amor. Libre con sus sueños. Libre no quedándose quieta. Libre no siendo conformista. Libre ofreciendo todo de sí todos los días. Libre siendo Selena ... Por eso nada más auténtico que ver a Selena diciendo en un video casero que no le gustaba que los miembros de su banda le dijeran que era la mejor, fundamentalmente porque a ella no le gustaba que ellos tuvieran razón...

Estamos con las manos vacías porque no está Selena. Porque nada más injusto en la vida que no verla a ella aquí como una artista consagrada mundialmente. Porque nos es inevitable, cuando vemos a Jennifer López interpretándola a ella, preguntarnos por qué no está Selena en ese lugar. Nos es inevitable angustiarnos y decir por qué JLo pudo llegar y Selena no. Y no es que se la cuestione a Jennifer López. No es que ponga uno en duda su talento. Lo que no podemos evitar llorar es por no ver a Selena en Hollywood, no verla a ella caminando en la Alfombra Roja, no ver a Selena obteniendo un Oscar, no recibiendo ella Amor en todo el mundo, no siendo Selena la cantante latina hiperconsagrada en todo el planeta, o no ver a Selena paseando por Cannes. Nos preguntamos esto porque sabemos que lo hubiese logrado sin duda. Lo sabemos en cada presentación. Lo vemos y lo sentimos cuando vemos en la película cómo Selena se gana el público en Monterrey. Lo sabemos ante cada desafío que tomaba. Lo sabemos porque Selena cambiaba el miedo por acción. Lo que para muchos su pobre español era una barrera, para ella era simplemente una limitación que sólo era superada con carisma, con gracia, con simpatía, con saber que el otro, y ese otro podía ser el público, los periodistas, los promotores, los fans, iba a agradecer un gesto de atención, una actitud de interés por lo que hacía el otro, un gesto por demostrarle que el otro era tan importante como la artista. Selena demostró que dando Amor siempre se devuelve Amor. Ese Amor que se ve reflejado en aquel momento de la película en el que nada podía contener a la muchedumbre que se abalanzaba sobre el escenario. Nada ni nadie podía contener aquello. Y todos absolutamente todos pusieron sus ojos en Selena. Y esa pequeña muchacha de apenas 20 años, muerta de miedo y de incertidumbre, aceptó ese desafío que nadie se atrevía a enfrentar. Y como tantas otras veces, tomó impulso y puso todo su Amor para una vez más cumplir con sus propias expectativas y con las de los demás...

Estamos con las manos vacías. Es ver la película, es ver a Selena, es ver su obra y no tener consuelo. Sólo su presencia nos devolvería la sonrisa, las ganas, la alegría de vivir. Todos querríamos que Selena nos volviera a cantar Si Una Vez, pero el Si Una Vez del Astrodome, aquel que recordara la película pero que todos añoramos aquel que verdaderamente interpretó Selena en aquel mágico concierto. Todos queremos volver a sentir el contener la respiración al ver a Selena, luego de cantar "Si una vez dije que te amaba, no lo vuelvo a hacer", detener su canto, alzar su brazo, mover su cabeza a un costado, poner su dedo índice en su frente, apoyar su boca en el micrófono, hacernos oír su respiración en el medio de un silencio total, hacernos estallar en un grito, arrodillarnos a sus pies mientras ella se paseaba a uno y otro lado del escenario con su mirada cómplice, con su mirada cómo diciéndonos "Miren que no les creo", para decirnos "Ese error" y detenerse de nuevo, decirnos "Ese error" otra vez y ponerse la mano en el pecho, quedarse en silencio, y en el medio del júbilo y del éxtasis, ella sonreírnos, acaso como aceptándonos, acaso como perdonándonos, para después, ante nuestra creencia de que ya habíamos visto todo, de que habíamos sentido lo suficiente, sorprendernos alzando su mano izquierda, haciendo una nueva pausa que nos hace contener nuevamente la respiración para regalarnos un "Ese error es cosa de ayer" en un final de tema que nos llegó en lo más profundo en el corazón. Con una interpretación que no veremos jamás. En una interpretación que nos dejó sin aliento, con el corazón en la mano, con la piel erizada, con una emoción que no tendremos jamás en nuestras vidas ... Que no veremos más ni lo volveremos a experimentar con ningún otro artista jamás...

Muchas veces me pregunto por qué vemos la película de su vida una y otra vez. Una película en la que ya sabemos su argumento, ya sabemos su final, una película que lloraremos de principio a fin ... Es que nos es inevitable querer revivir en un relato aquella vida mágica de Selena, una vida con la que tanto nos identificamos, una vida que nos emociona, con una mujer que no deja de brindar y generar Amor a tal punto que necesitamos retribuírselo compartiendo nuestros sentimientos, su vida, sus sueños, sus emociones. Es que la vida de Selena constituye nuestras vidas. Su suerte es nuestra suerte. Su vida y su partida en este mundo también son nuestros, y nos resistimos a pensar que ése fue su destino, ése sea nuestro final. Porque lo que le hacía feliz nos alegraba, lo que le entristecía nos dolía. Su mayor dolor es nuestra mayor decepción. Su trágico final es nuestra máxima tristeza. Esa vida truncada es el fin de nuestra ilusión, es el límite a nuestras esperanzas, es la realidad que nos dice "no todo es posible", "no siempre se logran nuestros sueños". Es allí cuando soltamos nuestras manos, como Selena, y dejamos caer el anillo. Hacemos como Selena, resistimos con nuestro último esfuerzo pero sucumbimos ante la realidad. En ese instante nos damos cuenta de que nuestro corazón está allí donde está ahora Selena..

Pero después uno mira a su alrededor, ve las manifestaciones de Amor de tanta gente, ve el cariño de tantas personas expresadas en todo el mundo que uno comienza a sentir que uno no está solo en el mundo. Que Selena no está sola ni estará sola jamás. Que mientras la persona que le quitó los sueños sigue destilando su odio y rencor en una oscura celda teniendo una patética notoriedad, Selena sólo irradia Amor en todo el mundo. Sigue generando sorpresa y admiración. Es allí cuando uno piensa y siente que Selena ha triunfado. Que siempre la querrán. Que todo el mundo, sea en América, en Europa, en África, en Asia o en Oceanía sólo le expresará amor, ternura, admiración y cariño. La gente en todo el mundo le demuestra día a día a Selena que ha logrado sus sueños, ha vencido, le comprueba que son infundados sus miedos de no ser querida, que es conocida en todo el mundo con Amor, que su música ha llegado a lugares inesperados en los que sólo Selena podía llegar. La gente, su gente, la que la recuerda, la que la quiere, la que la aprecia, la que se alegra con su presencia, la que llora con su ausencia, hace posible lo imposible; es la misma gente que lucha por sus sueños, la que con sus corazones hace que Selena viva por siempre, la que siempre se resistirá a la realidad, la que siempre esperará a Selena para verla una vez más...

A pesar de tantas cosas, sólo el Amor de Selena, sólo la vida de Selena nos hará sentir dichosos de ser partícipes de sus sueños, de su suerte, de su cariño. Es allí cuando nos sentiremos orgullosos de ser sus admiradores, de difundir su talento, de quererla, de expresarle nuestros más hondos sentimientos. Es allí cuando sentiremos que Selena ha triunfado y de que vive ... en nuestros corazones...

Sólo tengo para ti, Selena, palabras de cariño, de Amor y de admiración...

Te quiere con toda el Alma por siempre y para siempre...









Te prometo, Selena...


Muchas veces en nuestros recuerdos a ti, Selena, no faltan nuestros lamentos, nuestras lágrimas, el dolor de no poderte ver, de no poder disfrutar de tu alegría, de tu triunfo, de tu sonrisa desparramada por doquier ... Que siempre lamentaremos no asistir a un concierto tuyo, que no podremos aceptar jamás que te hayas ido, que nunca asimilaremos tu partida, que siempre en cada recuerdo a ti, Selena, sea bueno o malo, sea alegre o triste, nos arranque una sonrisa o nos provoque el más prolongado llanto, siempre tendremos ese sabor de la nostalgia, de la frustración de no poderte disfrutar, pero fundamentalmente, no poder disfrutar de que tú estés feliz con tu vida, con tus éxitos, con tu sueño de toda una vida hecha realidad...

Por eso me pregunto si acaso sería bueno replantearnos nuestro recuerdo hacia ti, Selena. Si el paso del tiempo y tu ausencia nos obliguen a ver las cosas de otro modo ... ¿Y si te recordamos de otra manera, Selena? ¿Y si pensamos que realmente no te has ido? ¿Y si realmente estás aquí con nosotros? No se trata de negar lo innegable. No se trata de canjear tristeza por alegría. No se trata de que sólo debemos recordarte con lo bueno y no con lo malo ... Simplemente se trata de recordarte con lo que nos has dejado. Simplemente se trata de creer fervientemente de que si ponemos todo nuestro Amor por ti algún día aparecerás para cantarnos otra vez, para reírnos otra vez, para agradecernos otra vez ... Que en cada situación cotidiana allí estás tú presente, que no estás tan distante, que estás mucho más cerca de lo que uno imagina ... Que es cuestión de proponérselo, como tú lo has hecho con cada acto de tu vida...

Por eso, Selena, yo te prometo tener siempre una sonrisa en mi rostro, como lo hacías tú. Desafiaré todas las adversidades que tenga cotidianamente poniendo mi mejor predisposición, siendo amable con todos, ayudando a mi prójimo con lo que necesita, preguntándole cómo se siente, demostrándole que es tan importante lo que él hace como lo que hago yo. Que no sirve encerrarme en lo mío. Que no sirve con limitarme a ser una persona que hace "lo que tiene que hacer". Que siempre las cosas hechas con amor, afecto y alegría son más valiosas. Que son satisfactorias para uno pero, fundamentalmente, son gratificantes para los demás, que agradecerán infinitamente ese gesto ... Que allí estarás presente en cada acto de amor, de solidaridad, de apoyo, de afecto que tengamos con nuestros padres, con nuestros hijos, con nuestros hermanos, con nuestros amigos ... Eso que reflejaste tú en cada contacto con tu público al que jamás le negaste un saludo, una foto, un autógrafo. A ese público al que siempre le diste su mano para estrechársela si lo tenías cerca o para alzarla para que le llegara tu saludo a la distancia. A ese público al que uno por uno saludaste a la salida de aquel concierto inolvidable en el Astrodome colmado con 65.000 personas...

Te prometo, Selena, que nunca bajaré los brazos. Que nunca pensaré que algo no es viable, que hay cosas que son imposibles de realizar, que mis fuerzas tienen un límite, que hay metas que no se pueden lograr. Que el poder realizar las cosas que nos proponemos en la vida depende de uno y que no hay nada ni nadie en el mundo que nos pueda impedir lo que nos hemos propuesto en nuestras vidas. Que sólo soy yo el límite, que yo sabré si seguir o detenerme. Pero que la palabra imposible no existe en mi diccionario, en mi vocabulario, en mi vida cotidiana ... Que tu vida misma es la mejor demostración de ello ... Que nada ni nadie pudo impedir que tus más íntimos sueños se pudieran cumplir. Que tu anhelo de trascender con tu canto, que tu mayor sueño de ser diseñadora, que tu necesidad de ser querida por todo el mundo con todo lo que les ofrecías no tuviera freno ni límites. Que tu Amor fuera lo suficientemente grande como para que la palabra imposible se transformara en posible. Para que tu frase "The impossible is always possible" no fuera sólo una declaración de principios que luego se los llevara el viento ... Que tus actos fueran la confirmación de lo dicho por ti...

Te prometo, Selena, permitirme soñar, permitirme que, más allá de lo que haga diariamente, yo tengo sueños, alegrías, ganas de hacer cosas, proyectos, ambiciones. Que en cada cosa que sueñe le daré el lugar que se merece, que no lo taparé, que no lo dejaré relegado por las obligaciones cotidianas. Que siempre estarás tú para decirme que hay que luchar por nuestros sueños. Que nunca nos frustremos por no haberlo intentado, por no dar el lugar que se merece a lo que realmente nos da satisfacción todos los días, lo que nos identifica, lo que nos da la energía necesaria para encarar todo, lo que nos hace sentir vivos, lo que nos hace sentir felices. Nada más hermoso cuando sentimos que tenemos nuestro espacio, nuestro lugar en el mundo. Ese lugar que es sólo nuestro y que nada ni nadie nos lo quitará ... Que en cada sueño realizado sentiremos la misma alegría que sentiste tú cuando, apenas cumplidos los 23 años, abriste Selena Etc., tu sueño de niña hecho realidad ... Ese sueño que lo tuviste siempre, que lo deseaste siempre y que no sólo esperaste pacientemente que se cumpla ... Hiciste lo indecible para que se cumpliera. Redoblaste tu esfuerzo con tu canto y con tu arte para hacerte un nombre, y que ese nombre te diera lugar para expresarte en ese lugar que tanto te gustaba, en ese lugar en el que todos te reconocieran como Selena, la diseñadora...

Te prometo, Selena, que siempre tendré en cuenta que lo más importante en el mundo es la vida. Que nos demostraste que nada más hermoso en el mundo que estar en contacto con tus afectos, con todo lo hermoso que te acompañaba y te llenaba de vida. Que el valor de los que nos rodea no tiene cotización en la Bolsa. Que nada material en el mundo ni la fama son más valiosos que la vida misma. Siempre recordaré cuando llevaste a un perrito al que involuntariamente atropellaste a un hospital para que se le dieran todas las curaciones sin medir los gastos. Que cuando veo ese hermoso acto recuerdo tus sueños de tener tu jardín lleno de animales de todas las especies para que convivan, para que sean felices, para que todos, tú, tu familia, tus animales sean gobernados por el amor, por los códigos del afecto, y que sean libres, como tú, Selena, deseabas que fueran, con toda esa libertad que tanto te costó conseguir ... Por eso podías tener tres perros y una pitón en tu casa y decirlo a todo el mundo con orgullo. Muchos te miraban con extrañeza. A nadie se le hubiera ocurrido semejante cosa. A nadie se le hubiera ocurrido, en el medio de la fama, con las luces de Hollywood tan próximas, en soñar con tener una casa con un enorme jardín lleno de animales como máximo objetivo. Sólo tú, Selena, y tu esposo. Sólo tú, Selena, y los animales. Sólo tú, Selena, y la naturaleza. Sólo tú, Selena, y la vida...

Te prometo, Selena, que siempre defenderé mis afectos. Que nadie me impedirá defender contra viento y marea aquello que ha ganado mi corazón y que para mantenerlo tenga que poner todo de mí. Que incluso ponga mucho más de mí que los demás para defender lo que más quiero. Que siempre tendré en cuenta todo lo que hiciste por defender tu Amor por Chris, que decidiste casarte en secreto con tal de que nadie te impidiera tu legítimo derecho a amar, a darte un espacio en tu vida sin por ello dejar de cantar y de cumplir con lo que te propusiste desde pequeña. Que cuando uno ama da sin esperar, pelea por su Amor, no mira alrededor, no mide. Sólo se deja llevar por lo que le dice su corazón ... Que tu pasión, Selena, acaso uno de los sentimientos más distintivos tanto de tu carrera artística como de tu vida, haya sido el motor para desplegar tus más nobles sentimientos. Y que muchas veces hay que poner mucha pasión para defender lo que uno más quiere. Y tú lo hiciste con creces. Lo hiciste por Amor, por un Amor al que sólo tú le pusiste toda el Alma, sólo tú lo defendiste con toda tu corazón ante tu familia. Un Amor al que sólo tú expusiste tu vida...


Te prometo, Selena, a ser humilde, a agradecer todo lo que he logrado, a ser agradecido hacia quienes me han tendido una mano para lograr mis objetivos. A quienes supieron darme un consejo. A quienes valoraron lo que he hecho en mi vida. A los que vieron en mí algo especial y me lo quisieron resaltar. A los que me señalaron por algo bueno que les he dejado. Te prometo, Selena, encarar cada día como si fuera una jornada distinta y nueva en la que todo lo que he logrado lo tendré que revalidar. Que lo que he obtenido no me pone en una situación superior frente a los demás. Que sólo mi actitud ante la vida y ante los demás me engrandecerá. Que el ser consecuente entre lo que digo y lo que hago me hará fuerte ante todo y que me hará libre ante los demás. Que sólo si doy todo de mí tendrá sentido lo que he logrado, se hará creíble mi mensaje y seré respetado. Siempre recordaré que en tu fuero más íntimo, Selena, te sentías la mejor y lo sabías, pero también sabías que ante tu público no alcanzaba con eso. Ante el público había que estar sólo agradecido ... Que sólo él te ponía en el lugar en el que estabas y a él tenías que darle lo mejor de ti todos los días...

Te prometo, Selena, que siempre aprenderé que las cosas valederas, verdaderas, las que valen la pena, sólo se logran con trabajo y con esfuerzo. Que tu vida artística, que comenzó a los 8 años, demostró que para lograr el éxito había que trabajar duro, y que sólo con verdadero amor a lo que se hace y con trabajo honesto y respetuoso ante los demás se puede lograr todo lo que uno se propone. Que para lograr los mayores anhelos personales y aun los materiales se pueden lograr a base de esfuerzo y dedicación. Que no hay nada más lindo en el mundo que llegar a la noche y apoyar la cabeza en la almohada con la conciencia tranquila y con la satisfacción del deber cumplido. Que en este mundo sin ti, en el que se glorifica el éxito inmediato, fugaz y sin ningún esfuerzo, tu vida es el mejor ejemplo de que con una vida ejemplar, con trabajo, amor y dedicación también se puede lograr todo. Sólo así se explica tu particular recorrido al éxito, tus innumerables premios en los Music Tejano Awards desde los 16 años, tu increíble éxito en México y en el resto de los Estados Unidos, cómo con sólo tu presencia se levantaron todas las barreras que impedían el éxito a tantos otros, que tu talento llegó a verse en Centroamérica, y cómo en países como Colombia y Venezuela te adoraron sin siquiera verte...

Te prometo, Selena, a poner más de mí en cada emprendimiento que hago. Que cada cosa que elabore esté mi sello personal, que no me esconda detrás del conformismo. Que siempre se puede dar más de lo normal, que siempre tenemos un plus, algo más que demuestre nuestras ganas de hacer, de dar, de sobresalir poniendo amor en lo que se hace, ganas de demostrar que se puede hacer más de lo que se espera, sorprender a más de uno. Que con ganas, con ansias de saber, de conocer, de ir más allá de lo que se nos pide obtendremos más de una satisfacción. Siempre recuerdo cómo sorprendías a todo aquel que no te conocía, que acaso cuando se disponía a conocerte esperaba, en el mejor de los casos, una buena voz, una aceptable actuación y nada más, y luego se quedaban anodadados por todo lo que les brindabas. Y eso que les ofrecías no surgía de casualidad, de esas cosas del destino. Surgía, aparte de tu magia, de tus ganas de sobresalir, de querer brindarles todo de ti, de tu necesidad de agradar, que surgió, tal vez, cuando tuviste un micrófono en mano y todo un auditorio que esperaba algo de ti. Pero que tal vez nació antes que ello, incluso en un acto que acaso marcó el destino de ti y de tu familia. Tal vez surgió cuando quisiste ganarte el amor de tu padre y se te ocurrió aprenderte las canciones viejas de un libro que tenía él como una forma de acaparar su atención, como una forma de sorprenderlo, como una forma de que jamás olvidara aquella actuación, aquella demostración de amor...

Te prometo, Selena, tener tu constancia, tener tu tesón, que cuando me propongo algo no parar hasta cumplirlo. Te prometo no boicotearme. Si tú te propusiste aprender el español no sólo por necesidad sino por respeto al público, ¿cómo yo no pude aprender inglés? Muchas veces cuando te observamos en tus primeros tiempos, en los que no sabías hablar el español, sólo cantarlo, nos reímos con ternura cómo querías evitar hablarlo para no pasar sobresaltos, para no exponerte ante una situación incómoda ante tu gente. Pero aprendiste con Johnny Canales que tenías que intentarlo. Fue él quien te dijo, cuando tenías 14 años, que te animaras a decirle al público de México que cómo hacían los cambios de vestuario. Allí te permitiste decir "Los pintaroun" y te desternillaste de risa. Desde allí para adelante todo lo que te propusiste lo lograste, y cuando tu propia necesidad te hizo saber que debías aprender el español lo hiciste y punto. Y aunque tuvieras dificultades y te mandaras algún desliz como decir "diez y cuatro" en vez de "catorce" en el Show de Cristina, nunca dejaste de perfeccionarlo. Fuiste un ejemplo para todos nosotros. Por eso, una forma de retribuir de mi parte ese esfuerzo, ese respeto, es aprender inglés. Y dedicarte un libro al que me da tanto miedo escribirlo que me invento miles de argumentos para demorarlo. Pero creeme, Selena, que lo haré. Nunca podría no cumplir lo que te he prometido, Selena ... Contigo definitivamente lo prometido es deuda...

Todas esas promesas Selena son una forma de tenerte presente, de saber que estás conmigo siempre, que no necesito tenerte físicamente presente para tenerte en mi mente y en mi corazón. Y aunque me muera por verte en cualquier lugar sólo para abrazarte y para agradecerte por tanto Amor, el resto de mi vida lo dedicaré para demostrarte que lo tuyo ha sembrado de Amor a mucha gente, que ha cambiado el destino de tantos otros, que llenaste de vida y de alegría a tantos almas que pululan por allí, por tierras que nunca imaginaste que llegarías. Y semejante muestra de Amor se ve presente en todos los actos de mi vida, en los actos de tanta gente. Y te prometo que será siempre así porque nuestros corazones, que dirigen nuestros actos, te pertenecen a ti y ellos sólo se rigen por lo que tú nos has enseñado, por lo que tú les has marcado. Se rigen, en definitiva, por tu Amor, por el Amor que sólo tú les podías dar...

Por eso, Selena, te prometo que siempre estaré aquí por tu recuerdo, por todo lo que nos diste, por tanto Amor...

Te quiere mucho, por siempre y para siempre...







Esas bellas palabras, Selena...


El otro día cuando recordaba la aparición de Selena en el programa "En vivo", de Ricardo Rocha, y rememoraba, una vez más, aquella pequeña entrevista que se le hiciera a Selena en el medio de su show en vivo, podía recordar, con aire de nostalgia y suma tristeza, todos los proyectos que Selena tenía, que no se circunscribían solamente a ir a un concierto a Atlanta al otro día. En sus objetivos estaban el ir a la Argentina, Paraguay y Bolivia. Recuerdo aún la cara de sorpresa y admiración de Ricardo Rocha ante tamaña noticia y cómo le pedía a Selena que saludara a la gente de tan lejanos lugares, entendiendo que Selena se estaba convirtiendo en una estrella internacional sin límite alguno, con todo para dar, con la fama ya ganada en su tierra y con todo un continente para conquistar...

También recuerdo en ese programa cómo Selena contaba que su mayor anhelo se estaba por cumplir. Su sueño de cantar en inglés era un hecho y Selena manifestaba con suma alegría que su próximo disco sería cantado enteramente en dicho idioma y con estilos musicales mucho más abarcativos de los conocidos hasta entonces. Recuerdo haber visto y oído aquello, y temí que semejante noticia podía no ser bien recibida por el mundo hispano. Tal vez esa noticia podía significar que Selena los abandonaría, o que tal vez semejante emprendimiento le consumiría tanto tiempo que sería inevitable no poder seguir con lo que estaba haciendo. Que Selena se iría por otros rumbos y quién sabe qué pasaría con ella...

Pero la respuesta a ello la hallé enseguida. Allí mismo Selena escuchó algo que siempre agradeceré a Dios que lo haya oído en vida. Porque en esa entrevista se le señaló a Selena que ella era muy querida por la gente. Para ellos Selena no era sólo una artista. Para ellos Selena era alguien del cual todos se sentían identificados. Su suerte era la suerte de ellos. El apego y la relación entre ellos y Selena era mucho más que la de una simple artista con su público. Para la gente, para todos aquellos que día a día se levantan, salen a trabajar, tienen múltiples ocupaciones, padecen tantos problemas, tienen tantos sinsabores, hacen tantos esfuerzos para poner un plato de comida en las mesas de sus casas, Selena era un bálsamo, una alegría, una sonrisa, un oasis en el desierto, ese sentimiento vivo que le era esquivo durante buena parte de sus vidas. Difícilmente Selena podía ser tratada como una artista más, porque Selena para ellos bien podía ser una hermana, una madre, una hija, una vecina, una novia ... Selena era de esas personas que con su alegría y sus ganas de vivir les daba a todos la energía suficiente como para que cada día tuvieran ganas de hacer cualquier cosa. Con ella entendían el sentido de sus vidas. Que en vez de ver todo lo negativo, todo lo que les hacía mal, con Selena aprendieron y empezaron a entender lo bueno que les daba la vida, lo lindo que es vivir, lo bueno que es que con esfuerzo, con trabajo, con dedicación, con mucha paciencia también se puede lograr todo. Acaso vieron con Selena que no estaba mal soñar. Que en nuestras manos está la llave que nos abrirá la puerta al futuro. Que la palabra imposible no existe. Que en nosotros está que nuestros sueños se hagan realidad. Que nosotros podemos y que todos nos tenemos que encargar de no ser un obstáculo con nuestro pesimismo, con nuestra visión de las cosas y con nuestra creencia de que nada se puede hacer, o que para llegar a ser alguien en la vida hay que destacarse por el escándalo, por la fama fugaz, por la artificialidad, por la mentira, por la falsedad ... Por eso no me sorprendió que en dicho programa celebraran el siguiente emprendimiento de Selena. Se trataba del próximo trabajo de Selena, del cumplimiento del sueño de alguien a quien se ama sin condición...

Tal vez por todo eso Selena era tan querida. Y por eso fue tan lindo que en el programa "En vivo" se le señalara que la gente tenía un sentimiento tan particular para con ella. Que la gente tenía tan nobles sensaciones que se expresaban en que todos tenían la necesidad de cuidarla, de manifestarle su cariño, su afecto, sus más puros sentimientos. Siempre que recuerdo ese momento celebro que alguien se lo haya dicho públicamente a Selena. Siempre he agradecido que alguien le señalara eso pues mi mayor miedo es que, dados los nefastos acontecimientos posteriores, me quedara en la duda de si Selena acaso no supiera o tuviera dudas acerca de por qué la gente la quiso en cuanto la conoció, en cuanto pudo apreciar el tipo de artista que era, en cuanto pudo ver el tipo de persona que era. La gente es sabia: sabe cuando una artista es genuina, es auténtica, cuando demuestra no sólo Amor por lo que hace sino manifiesta lo agradecida que está con la expresión de su gente. Pero por sobre todo se da cuenta cuando la artista manifiesta su cariño a las personas que la admiran. ¿Y cómo no se iban a dar cuenta si era la artista la que se acercaba a ellos, la que se preocupaba por preguntarle a ellos cómo les iba en sus vidas, la que los elogiaba sus vestimentas, sus progresos en los estudios, sus logros en sus trabajos, sus quehaceres en las vidas? ¿Cuántos artistas siendo estrellas se encargan de convertir en estrellas a sus admiradores? ¿Cuántos artistas atienden a sus fans como personas con sus vidas y no como un número más de sus listas de admiradores? ... La gente es sabia...

Siempre recuerdo ese momento del programa y siempre me alegro de que aquello haya sucedido ... Acaso porque hoy sería un martirio para mí no ver si Selena se fue de nuestras vidas sin oír de alguien, de un espectador que ve el desarrollo de una historia, que le señala cuál era el verdadero éxito de Selena, el verdadero logro de Selena. Acaso me alegra que Selena pudiera escuchar públicamente cuál era la respuesta de la gente al miedo de Selena de no ser querida, de quedar sola, de ser olvidada, de que se hiciera realidad aquel miedo que tanto tenía, que esa pesadilla que cada tanto rondaba en su cabeza en algunas noches se hiciera realidad, esa pesadilla que tal vez era un aviso, un presagio, una premonición, una alarma, algo que si tal vez Selena lo hubiese podido expresar, otra sería la historia...

Pero ésta fue la historia y esto es lo que nos ha quedado por vivir ... Un mundo vacío. Un mundo sin Selena. Y siempre cuando recuerdo aquel lindo momento encuentro una rapida explicación a todo lo que sucedió inmediatamente después de aquel nefasto día, después de que la gente perdiera a esa hermanita, a esa madre, a esa hija, a ese ángel que vino enviada por Dios para entretenernos por un tiempito, para demostrarnos que hay un mundo posible, distinto, hecho con tanto Amor ... Recuerdo que muchos cronistas fueron a Corpus Christi a cubrir aquella triste noticia y cuando creyeron que sólo iban a ver un frío caso policial cuya víctima era una joven y prometedora cantante tejana que ya era famosa en México hasta Sudamérica, se encontraron con una movilización increíble de gente que iban en procesión a gritar su dolor, a expresar su desconcierto, a manifestar el duelo que les provocaba esa ausencia irreparable, ese dolor incontenible. Aquellos cronistas que acaso pensaban que Selena era sólo una cantante con cierta notoriedad, se encontraron con manifestaciones de dolor que salían de las mismas almas que le habían expresado a Selena su Amor en cada concierto, en cada encuentro, en cada aparición. Esos cronistas pudieron ver que Selena no fue querida desde que apareció en los medios de comunicación grandes como la TV y la radio. Para la mayoría Selena seguía siendo la misma chica, la misma cantante, la misma artista que iba de pueblo en pueblo en un bus a cantarles, a divertirlos, a alegrar sus vidas, a invitarlos a bailar. Selena seguía siendo la misma que a los 8 años cantaba en un restaurante en Lake Jackson, la misma adolescente que cantaba en cumpleaños y fiestas, la mujer que comenzaba a ser una gran artista en San Antonio, la joven cantante que comenzaba a deslumbrar en Monterrey, la hermana que era profeta en su tierra en Corpus Christi, la cantante famosa obteniendo el Grammy cuando ese premio era muy difícil de conseguir, esa increíble mujer que nos enamoraba definitivamente en el Astrodome, esa artista cuya partida nos dejó sin consuelo, sin Alma, sin esperanza, con una sensación imposible de ocupar, imposible de llenar, con un mundo sin Selena, con todo lo que ello implica...


Esas palabras que le prodigaron en el programa "En vivo" explican muy bien el fenómeno de Selena, un fenómeno difícil de explicar, porque es un fenómeno que nace desde el sentimiento, del sentir de la gente, de una cantante que salió desde las mismas entrañas del pueblo y que expresaba como nadie el sentir de toda una comunidad, de lo que significa lograr tanto cariño con sólo mostrar lo que es y no sólo lo que conviene manifestar. Selena no sólo era una gran cantante y artista. Selena era la misma en el escenario como fuera de él. Selena era la misma en familia, con su público, con su esposo, con sus amistades, en la vida. Y así fue querida, y esos fueron los sentimientos que generó y que se pudieron manifestar en toda su expresión, lamentablemente, luego del nefasto día. Por eso el valor de aquellas palabras. Porque esas palabras explican muchas cosas: son la respuesta a tantas preguntas, a tantas inquietudes que se generaron incluso en la gente más cercana a Selena y que más la quiso. Siempre recordaré esas palabras de José Behar, presidente de la Emi Latin, gran descubridor de Selena y que fuera fundamental en su salto a la fama. José Behar siempre dijo que estaba muy convencido, cuando promovió a Selena, de que tendría su número 1, que sabía que iba a triunfar. Y lo decía como buen admirador de Selena que era. Y aun así se dijo que no se imaginaba que iba a ser tan pronto ese número 1, ese éxito espectacular. Otros, al no entender cómo luego del nefasto día se vendían tantas cosas de Selena, atribuían ese fenómeno a su triste final. Y no es que sólo lo pensaban los escépticos. También lo pensaban muchos de los que la admiraban. Nadie entendía el origen de semejante fenómeno ... A nadie se le ocurrió pensar que Selena estaba en los corazones de mucha gente, de tanta gente que la conocía mucho antes de que se la viera por la televisión o se la escuchara por la radio ... De mucha gente que ni siquiera tenía radio o TV por esos tiempos, o que trabajaba duro cuando ella aparecía en esos medios...

Y esas palabras que le prodigaron en ese programa explican por qué Selena sigue siendo recordada, o incluso sigue siendo admirada desde lugares en los que Selena ni siquiera se hubiese imaginado que iba a llegar a ser tan querida y venerada. Hoy los que la seguimos recordando lo hacemos con el mismo espíritu, con el mismo Amor, con el mismo dolor, con la necesidad de expresarle a Selena y al mundo lo tanto que la queremos, la marca que nos ha dejado en nuestros corazones. Acaso hay muchos que nos miran con extrañeza que sigamos expresando tamaños sentimientos hacia alguien que se nos fue hace 14 años. Es la misma extrañeza que tenían esos mismos cronistas cuando fueron a cubrir la triste noticia, y que luego no pudieron contener la emoción viendo y sintiendo la dimensión de lo ocurrido, de lo que significó la partida de Selena. La misma extrañeza de tantos otros que no podían entender ese fenómeno, acaso porque nunca habían visto que una sola persona generara tanto Amor, tantos sentimientos, tanto cariño incondicional, tantas expresiones que no tienen palabras, pero que conviviremos con ellas hasta que a nosotros nos toque partir de este mundo ... Esa extrañeza de la que muchos sólo lo podían explicar por la curiosidad hacia un fenómeno triste y lamentable. Esa extrañeza que tal vez impedía ver que Selena venía a certificar que es posible que haya Amor en este mundo ... Y que ese Amor sea para siempre...

Por suerte esas palabras las escuchó Selena. Tal vez las haya escuchado más de una vez, aunque no sé si con esa contundencia. De todos modos, todos lo que la recordamos ahora, todos los que le dedicamos aunque sea un ratito cada día de nuestras vidas para escribirle unas palabras, rememorarla escuchando sus canciones, admirándola viendo alguno de sus videos, mirar al cielo para expresarle que la llevamos por siempre en nuestros corazones, certificamos esas sabias palabras dichas a Selena. Hoy los que la recordamos esperamos sólo devolverle tanto Amor, agradecerle tanto, lamentarnos si le devolvemos tan poco, que siempre estaremos aquí para esperarla, para certificar que un mundo mejor es posible, que un mundo con Selena es posible si demostramos con nuestros actos que su Legado sigue vivo, que Selena sigue viva en nuestros corazones, que jamás admitiremos que partió, simplemente porque está en nuestras Almas, en nuestras vidas, en cada acto que emprendamos, en cada gesto de amor, en cada sonrisa de un niño, en cada saludo a un vecino, en cada gesto de dar sin esperar, en cada emprendimiento hecho con pasión sin pensar en imposibles, en cada sueño, en casa anhelo, en todas las expresiones de cariño. En toda expresión que nos identifica con Selena. En cada sentimiento que nos liga a ella...

Y sabes Selena, que aquí siempre estaremos para cuidarte, para recordarte, para acompañarte siempre, para no dejarte nunca sola, para decirte que siempre serás nuestro Amor, siempre serás nuestro único Amor...

Te recuerda con cariño ... siempre...







Me pregunto, Selena...


A través de los años y de nuestras vidas nos han enseñado que sólo importan los exitosos, los que han ganado, aquellos que lograron sus metas, aquellos que lograron todo, aquellos que han llegado a todo el mundo, aquellos que han tenido millones y millones de fans, aquellos que llegaron a Hollywood, aquellos cuyo nombre es reconocido en todos los países, en todas las lenguas, en todas las etnias...

En estos tiempos nos han hecho creer, Selena, que lo más importante es tener todo, no se sabe qué, pero tenerlo todo y tenerlo ya. No importan los medios sino los objetivos. No importa cómo lograr el éxito. Lo importante es tenerlo y a cualquier costo, de cualquier manera. Así, muchos harán lo que sea para lograr estar en la televisión, en el cine, en los medios, en los eventos. Lo importante es ser esa figura a la cual todos adorarán porque están allí. Y una vez que lo logran, ya no importan lo que dicen ni lo que hacen. Seguramente tendrán millones de fanáticos que gritarán por ellos, que querrán saber de ellos. Y gritarán y correrán de un lado a otro para encontrar algún sentido a sus vidas, algo que les dé una alegría que excede a sus propias necesidades...

Muchas veces, ante tu ausencia, Selena, busqué entre tantos artistas que convocan millones si acaso tienen algo de ti. Me pregunté si acaso podía borrar mi tristeza de mi rostro, dejar de llorar para siempre tu ausencia, dejando el dolor de tu partida a un lado si podía ver en alguien ese ángel, esa entrega, esa virtud, esa interpretación que sólo sabías dar tú, que nacía desde el alma, que se expresaba con pasión, con sentimientos, con los sueños puestos en el escenario, con la necesidad manifestada desde que tú eras muy pequeña, en la que la mayor prioridad era tener un plato de comida en la mesa ... Esa necesidad, esos sueños, esos anhelos que se tenían que postergar por mucho tiempo, casi hasta que empezaras a cosechar tus primeros aplausos, cuando tuvieras tus primeros admiradores...

Y me di cuenta de que es imposible que se pueda encontrar a alguien como tú, Selena. Muchos a muy corta edad podrán lograr casi sin esfuerzo, aplicando recetas de éxito ya probadas, con caras lindas y perfectas, con una sonrisa igual para cualquier ocasión con un mensaje idéntico para cada fan sin ninguna personalización, y con una buena difusión de algún importante medio de comunicación, la cima: fama y dinero, admiradores en todo el mundo, millones y millones de gente gritando por ellos sin saber por qué, acaso sin siquiera sabiendo para qué, acaso sin pensar qué es lo que están viendo, están escuchando, están admirando...

Ahora creo entender, Selena, el fastidio que tenía John Lennon en aquella primera época de The Beatles. Un John Lennon que tendría la misma suerte que tú, Selena, acaso porque era como tú diferente, impredecible, tremendamente talentoso, que tenía un carisma que excedía sus propias virtudes como cantante y como artista. Que no se conformaba con lo logrado, o que se suponía que había obtenido, y que a él no lo conformaba ... John Lennon decía que no podía disfrutar lo que hacía porque todos gritaban sin siquiera oírlos, sin siquiera apreciarlos, sin siquiera haberlos visto. Y por más que tuviera dinero, fama y amores, se sentía vacío. Sentía que sus metas no se habían logrado...

Hoy busco a alguien que me transmita lo mismo que tú, Selena, y sólo escucho la misma música, los mismos gritos, las mismas caras felices. Y sin embargo, nada de eso me emociona, nada de eso me alcanza. La felicidad de todo lo que me transmite la TV, las caritas en Internet, el cine, cualquier medio de comunicación no me llega a mí. Siento que me falta algo, que aquello no me satisface. Tal vez porque ello es superficial, no es espontáneo. Simplemente no es real, no es sincero. No surge de la necesidad de cantar, de expresarse, de sentir, de ser felices con lo que se tiene, con tener la ilusión de que con trabajo, esfuerzo y dedicación todo se logra. Que con esos valores nada nos detendrá. Que con eso no tendremos que gritar ni ponernos felices por ver una imagen, por ver una sonrisa repetida por miles en todo el mundo. No seremos felices por sentirnos por haber satisfecho la misma necesidad. Simplemente seremos felices por lo que tenemos, por lo que somos, por lo que sentimos...

Y siento que no podré hallar a alguien como tú, Selena ... Nunca encontraré aquella niña que ponía todo su corazón para cantar, que entendía que cada persona era eso, una persona a la que había que respetar y a la que había que dar todo de sí para hacerla sentir feliz. Que cada palabra dicha en tu canto, aunque no fuera expresada en tu idioma original, debía ser dicha con su real significado, ese que sentía la gente. Que cada palabra debía ser dicha con pasión, que debía representar lo que cada uno del público sentía todos los días, cada hora, cada minuto. Y para eso había que sentir lo mismo que ellos, padecer lo mismo que ellos, soñar como todos ellos. Y tú, Selena, no sólo lo sentías ... Con tu dulce voz expresaste como nadie lo que cada hombre, lo que cada mujer sentía. Y por eso todos comenzaron a quererte. Porque tú les expresabas su sentir. Y paradójicamente les hablabas en su mismo idioma...

Me pregunto, Selena, si acaso algunos hoy en día harían tu mismo recorrido. Si acaso harían tu mismo sacrificio. Si acaso tendrían esa misma sonrisa que exhiben congeladamente por Internet si tuvieran que vivir en un micro todos los días para ir de pueblo en pueblo para cantarle a la gente, para alegrarles la vida después de muchas jornadas de sacrificios y frustraciones, eso mismo que tú sentiste, Selena, en toda tu infancia, en toda tu adolescencia, en toda tu corta vida. Me pregunto si serían capaces de tener un contacto cara a cara con esa gente, de alegrarse con lo que ellos se alegraban, de disfrutar de tener una conversación con ellos, de tener la mejor predisposición para escucharlos, de darles todo su tiempo para hacerlos sentir a ellos tan protagonistas como los "famosos". Me pregunto, Selena, si acaso podían ser como tú. Si podían darle un autógrafo a cada uno, de preguntarles por sus vidas, por elogiarles su vestimenta, de compartir las alegrías y las tristezas. Me pregunto, Selena, si alguien puede ser como tú...


Busco y busco hoy en día, Selena, si alguien está dispuesto a dar todo de sí, si alguien está dispuesto a ser diferente, a no conformarse con ser más de lo mismo, con no conformarse con ser famoso a cualquier precio. En definitiva, si alguien quiere sacrificarse por ser alguien en la vida, por tener un nombre, por jugarse por un ideal, por un sueño, por una meta. Me pregunto si hoy en día alguien quiere seguir tus principios, Selena. Me pregunto y busco hoy en día si hay alguien que no se conforme sólo con tener una buena figura y usufructuar con ella. Me pregunto si hay alguien como tú que, en pleno ascenso en su carrera, diga que no quiere que la vean como una figura sexy, que desea que la quieran por lo que expresa en el escenario, en la vida. Me pregunto si hay alguien que tenga valores, que sea coherente entre lo que dice y lo que hace. Me pregunto si alguien quiere saber que el camino al éxito tiene un límite ético, que la fama también genera obligaciones y que el camino que uno ha hecho para lograrlo tiene que ser un ejemplo para los demás, o bien prefieren aceptar resignadamente que ese camino es algo vergonzoso pero aceptado por este mundo del vale todo, en el que el fin justifica los medios...

En este mundo en el que los grandes ideales son apenas palabras que son frases hechas que nadie cumple en la práctica, me pregunto quién está dispuesto a defender los derechos de los niños, de la mujer y de la vida como lo has hecho tú, Selena. Hasta dónde llegarían con su compromiso, hasta dónde estarían dispuestos a llegar, más allá de las declaraciones políticamente correctas. ¿Lo harían como tú, comprometiéndose en la participación de programas de inserción de los niños a escuela, visitando cada colegio personalmente y ofreciéndoles un concierto sólo para ellos? ¿Estarían dispuestos a dar una charla formal e informal con cada medio periodístico para hablar de los planes personales, artísticos y sociales? ¿Estarían dispuestos a poner su cara como apoyo para la defensa de los derechos de la mujer en cada ámbito, en cada lugar, y para que se denuncien abusos y excesos? ¿Estarían dispuestos a postergar su fama para abrigar todas esas causas? ¿Querrían ser un ejemplo para los demás? ¿O simplemente ser una imagen para vender, una imagen para adorar? ¿Estarían dispuestos a expresar ideales como tú, Selena, para que las grandes marcas, las grandes empresas, apoyen tus iniciativas, o aceptarían mansamente cumplir el rol que les imponen éstas para ser lo "correcto" , lo previsible, lo impersonal, el mensaje sin contenido, sin compromiso, sin alma?

Me pregunto si en un mundo tan elitista como el de ahora tendrían tantos planes, tantos sueños, tantas ganas de arriesgar. Yo recuerdo que muy pocos comprendían el que quisieras sacar tu disco en inglés ... Hoy hasta un chico de 15 años aceptaría mansamente lo dado en la vida. Y el que llega al éxito repetiría la fórmula hasta el cansancio y no haría más de lo que le indicarían sus innumerables managers, consejeros, gerentes, canales de televisión, multimedios, multinacionales. No se plantearían nada nuevo, no pondrían en marcha sus sueños de niño. Sólo se limitarían a cumplir lo que se les ha impuesto sin hacer correr su imaginación. En cambio tú, Selena, tu increíble éxito en el mercado hispano, tus conciertos multitudinarios en México y Estados Unidos, apenas eran para ti un paso más en tu vida. Un paso que te abría el camino a la siguiente escala de tu carrera profesional: tu disco en inglés, aquel que le prometiste a tu público en el concierto de San Antonio en 1991 luego de cantar brillantemente y con tanta emoción "Where did the feeling go?". Tenías la resistencia de la Emi Central. Ellos querían que te limitaras a usufructuar tu éxito en español. Ante esta situación, le planteaste tu sueño a José Behar, presidente de la Emi Latin, y le insististe sobre tu objetivo. Muchos te preguntaron si acaso eso era un capricho. Y tú dijiste, con la franqueza de siempre, que sí. Que era el sueño de muchos años y que no había que desaprovechar el momento. Y cuando se te decía si no era arriesgado poner en juego tu fama, tú les decías que más importante era lo que se habían propuesto, que encima costaría el doble de trabajo pues debían hacerlo paralelamente a su continuación con el proyecto en español. Nada te habían regalado, Selena, y encima tu apuesta te llevaría el doble de sacrificio. Los de la Emi Central cedieron y le dijeron a José Behar que siguieras adelante con tu sueño, pero que tú te hicieras cargo de tu suerte. Y tú, Selena, lejos de ser una artista dócil que estaba dispuesta a no permitirse soñar, seguiste adelante con tu proyecto y lo anunciaste a cuanta persona quisiera escucharte...

Me pregunto si hoy en día alguien es tan profesional como tú para decidir qué hacer con tu vida, cómo hacerlo, para qué. Me pregunto si algunos dirían a los 23 años, en pleno éxito artístico, que pensarían en armar personalmente otro proyecto ambicioso, como tú con tu cadena de boutiques y de diseño. Si en vez de quedarse sentados en un gran sillón disfrutando de sus éxitos pensarían en cuáles son sus sueños de toda la vida, qué era lo que los ponían felices y pondrían esos sueños en marcha a base de ideas, de ganas, de entusiasmo. Me pregunto si en un mundo en el que parece todo hecho, prefabricado, impuesto, uno va a poner tanta energía en hacer algo nuevo, innovador, hecho con amor propio, con ganas de progresar, de hacer cosas nuevas, de dejar grabado su nombre para siempre en su vida. En un mundo en el que el mayor esfuerzo es mover la mano y apretar el mouse de la computadora para que se le abran los sueños, para alegrar sus vidas, para que se le dibuje una sonrisa en el rostro ante la aparición de algo que les satisface, ¿cuántos tienen ganas de ir más allá, de cumplir sus sueños por iniciativa propia sin esperar que otros se las cumplan por ellos, sin esperar que otros les generen las ganas, las expectativas, los sueños, la vida? ¿Cuántos están dispuestos a ser forjadores de sus vidas, forjadores de su felicidad?

E insólitamente, en un mundo tan avanzado tecnológicamente, en el que hay respuesta para todo, en el que parece que todo se sabe, que todo está controlado, te miran a ti, observan tu absurda suerte, y sacando a relucir sus miedos más primarios y teniendo en cuenta que para ellos sólo cuenta el éxito, el triunfo, la meta, piensan absurdamente que tu camino no conviene, que no traen buenos augurios, que es inviable. Cruzan sus dedos y se preguntan por qué no te conformaste, por qué no disfrutaste tus 10 minutos de fama, por qué no te hiciste asesorar con los que saben lo que es el "negocio". Te endilgan por qué no fuiste más práctica, por qué seguiste tus sueños. "¿Acaso no supo que el sueño terminó?", se preguntaron parafraseando paradójicamente a John Lennon, pero no siguiendo sus pasos precisamente, ni los tuyos, sino ojeando secretamente los dichos hipócritas de esa persona que te quitó cobardemente por la espalda todo lo que ella nunca obtendría en siglos...

Y cuando observo ese mensaje impiadoso, cuando me muestran esa realidad, cuando veo esa felicidad prefabricada, falsa, de plástico, como modelo a seguir, y muchos te muestran a ti con la triste realidad de tu suerte, con imágenes espantosas para demostrarnos cuánto se puede lastimar a alguien, cuánto se puede ultrajar, qué les pasa a aquellos que se permiten soñar y ser diferentes, qué es lo aconsejable, a quiénes hay que escuchar, cuando le siguen dando espacio a esa persona para decir tantas barbaridades y que huiría espantada si te viera nuevamente sin siquiera atreverse a mirarte a la cara, yo rescato tu figura, yo sigo tus ideales. No me importa si no pertenezco al elenco de los "exitosos" . No me importa seguir el sueño de los otros. Sólo quiero seguir lo que me dicta el corazón, sólo quiero expresar el sentimiento de una persona que con su canto, su arte y su mensaje de vida marcó mi corazón para siempre. Tal vez no hayas llegado a la cima mundial, tal vez para muchos no hayas logrado el "éxito", tal vez no hayas disfrutado las mieles de la adoración de todo el mundo, tal vez para muchos tu verdadero éxito no lo has visto. Pero date por seguro, Selena, que llegaste al corazón de todos. Y ése es el verdadero éxito, el que no se puede comprar con todo el oro del mundo, esos que pocos logran, esos que pocos pueden conquistar...

Te quiere y te ofrece todos los días su corazón y su Alma...









Siempre aquí con tanto Amor, Selena...



Tal vez, Selena, lo que más nos apene de ti es que habías hecho tanto y tenías tanto para dar que uno siempre, absolutamente siempre, tendrá esa sensación tremendamente agridulce en nuestra boca, esa sensación de vacío de no haberte podido disfrutar en toda tu plenitud, en no haber asistido felices cómo llegabas a lo más alto, cómo disfrutabas de tu vida…

Amor, personalidad, gracia, carisma. Todo eso irradiabas en tus presentaciones dentro y fuera del escenario. Tú eras lo más importante, tú eras la estrella, sin duda, y sin embargo tú hacías sentir a tus admiradores que los importantes eran ellos, los que merecían la atención eran tus fans, tu gente, esa gente que te seguía en cada presentación, que compraba tus discos, que quería recibir aquello que sólo tú les dabas con tanta dedicación, con tanto Amor…

Cuando uno se convierte en admirador tuyo, Selena, pasa a quererte con la misma intensidad con la que tú les ofrecías todo tu amor, todo tu cariño, toda tu bondad. Y eso no es que haya sucedido luego de que hayas partido. Sucedía desde mucho tiempo atrás, con cada muestra de afecto que aún hoy se manifiesta…

Lo que uno siente por ti, Selena, es Amor puro, pues no eres una artista más que cumple ese ciclo que hace cualquier cantante común: llegar al N° 1, realizar un par de hits, usufructuar el éxito, vivir encerrada en mansiones, cada tanto tener un gesto de gratitud a los admiradores por escrito o por imágenes, mostrar en revistas lo feliz que eres en familia e ir cada tanto de gira para que tus fans te vean desde lejos. No. Tú no eras así, Selena. Tú eras una artista auténtica, tú eras la misma tanto en el escenario como en el trato a tus fans, a los periodistas, a todo el mundo. Tú eras auténtica, te habías ganado el lugar a base de mucho trabajo y mucho sacrificio. Nadie te regaló nada. Nadie te ayudó. Tú te ganaste el lugar. Tú eres la Reina no por imposición de tu familia, no porque así hayan querido los medios de comunicación, no porque se le haya ocurrido a tu disquera en una amplia campaña de difusión. Tú eres la Reina para la gente, propios y ajenos a ti, admiradores o no de ti. Tú eres la Reina sin discusión. Y ese lugar jamás será ocupado porque el corazón no suele cambiar de Amor así porque sí…

Cuando uno te quiere, Selena, no te reemplaza por nadie. No quiere a nadie más que a ti. Yo sé que todos tenemos la necesidad de querer, de Amar, y en esa necesidad buscamos a otros Amores, a otros artistas, a otras que acaso nos alivien nuestro dolor y nos sirva de paliativo, de consuelo frente a tu ausencia. Pero, ¿cuánto puede durar ese engaño? ¿Cuánto nos puede durar autoengañarnos? ¿Acaso podemos entregarle a otra artista el Amor que te hemos entregado a ti? ¿Acaso podemos sentir lo mismo por otra artista que lo que sentimos contigo? ¿Acaso hay alguna artista que entregue tanto Amor, tanto cariño, tanto talento, tanta personalidad, tanta pasión como la entregabas tú? No. Es imposible que eso suceda. Es más. Jamás sucederá, porque tú cambiaste nuestra vida para siempre, dejaste una huella imborrable en nuestra Alma…

Selena: yo te sigo queriendo y también te sigo esperando. También espero que tú vuelvas por aquí. Se te extraña. No podemos resignarnos a que tú no vas a volver, Y creo que aunque en lo más íntimo de nuestro corazón y con todo el dolor del Alma sepamos que así será, contigo dictan sólo las leyes del Amor, del cariño. Las leyes que tú dictaste y que nosotros aceptamos sin ninguna condición. Por eso, cuando uno te quiere, no puede reemplazarte. Sencillamente, no quiere reemplazarte. No desea querer a otra persona. Sólo quiere que tú al menos estés con nosotros y que seas feliz. Mira, Selena: con tal de ver y de sentir que estás entre nosotros, ya ni te pido que nos brindes un nuevo concierto, ni que nos cantes un nuevo tema. Sólo te pido que vivas y que seas feliz…

A veces me pregunto si hay alguna forma de querer a alguien como se te quiere a ti. Y eso es imposible. Contigo uno se entrega de la misma manera que tú lo hacías con nosotros en el escenario. Nos dejaste una marca imborrable en el corazón. Y esa sensación, esa huella en nuestros más altos sentimientos, la tendremos de por vida. Por eso, nunca se me ocurriría pensar en otra artista. Por eso, ni estaría en mis pensamientos ni en mis deseos buscar a otra cantante que me trate de encantar como tú lo has hecho conmigo. Porque contigo he experimentado el mayor de los sentimientos y no quiero vivirlo con nadie más, pues nadie podría hacerlo y yo tampoco quiero buscarlo. Ya lo he encontrado y sólo quiero compartirlo contigo…

Cuando uno siente eso por ti, Selena, siempre tendrá hacia ti esa admiración que pocos entienden, que pocos quieren aceptar. Se nos cuestiona nuestro Amor porque tú no estás. También se nos cuestiona nuestra tristeza porque eso ya pasó hace un tiempo. Se nos pide que no sintamos lo que efectivamente sentimos todos los días por ti, Selena. Y no entienden que lo nuestro es Amor, y que ese Amor siempre se manifestará pese a que tú no estés. Y nuestra tristeza siempre estará porque … ¿cómo explicar que una persona como tú que irradiabas tanta alegría, tanta simpatía, tanta bondad, tanta entrega, tenga ese final? ¿Cómo explicar tu partida? ¿Cómo entender que te hayas ido de esa manera cuando nada lo indicaba, no había motivo, no había razón? ¿Cómo explicar ese nefasto día en el que ni siquiera nos pudiste decir Adiós?

Por todo esto, Selena, yo seguiré aquí por ti y para ti. Para expresarte mi admiración, mi respeto, mi cariño. Porque si realmente se te quiere, lo mínimo que se puede hacer por ti es demostrarte que te recordamos, que te amamos, que nunca te vamos a olvidar. Que te seguiremos queriendo. Que te demostraremos una y otra vez que era infundado tu temor ante cada salida en el escenario. Que ese pequeño temorcito de que tal vez el público no te fuera a aceptar, que no te quisiera, que no siguiera tu música, que no cantara tus canciones, que no te acompañara en tu canto, no tenía sentido. Aunque tal vez ese temorcito fuera un gran motivador para que dieras todo en el escenario, para que hicieras todo para conquistar a cada uno de los que asistía a tus conciertos ... Fíjate, Selena, cómo pasa el tiempo y cómo todos seguimos coreando tus temas, cómo te expresamos todo nuestro cariño, cómo ofrecemos nuestros corazones que pertenecen sólo a ti…
El poder de tu Amor es tan grande, Selena, que aun a 14 años de tu ausencia sigues generando lo mismo que cuando tú estabas entre nosotros. Es que tú estabas más allá de tu música, más allá de nuestros gustos musicales, más allá de nuestras vidas, más allá de todo. Yo siempre y durante toda mi vida escuché otra música. Eso no me impedía ver otros artistas y escuchar otra música. Y sin embargo, nadie me generó tantas sensaciones como las has generado tú, Selena. En ti encuentro todo lo que tiene una artista de verdad, una artista que puede cautivar a cualquier espectador, a cualquiera que sepa apreciar a una gran cantante. Y tú eras mucho más que todo eso. Tú estabas más allá de todo y de todos. Tú estabas más allá de la música, tu sola presencia cautivaba a todos. Tú tenías un áurea especial que se irradiaba por cuanto lugar frecuentabas. Tú dejabas boquiabierto y sin habla a todos los que te veían. Tú, solamente tú, iluminaba por sí sola el lugar en el que estabas. Entrabas tú y todo el mundo se quedaba callado contemplándote, admirándote. Tú acaparabas toda la atención. Tú avasallabas con tu presencia. Tú eras como Atila: donde tú pasabas no crecía otra cosa. Quedaba tu marca, quedaba tu espacio, quedaba tu figura y nadie pensaría en otra cosa más que en tu paso hecho con tanto Amor…
Siempre he notado que muchos, incluso yo mismo, no pensábamos que íbamos a encontrar en ti algo distinto de lo que estábamos acostumbrados a ver. Yo recuerdo haber visto la película que se hizo en tu recuerdo, y cuando tuve la oportunidad de verte a ti en aquel mágico día en el Astrodome, tuve la osadía de pensar que tal vez en esa entrada no iba a ver algo distinto de aquellas imágenes espectaculares que protagonizó Jennifer López. Pensaba que ahora vería a la original, pero que eso no me garantizaba que vería algo muy diferente de lo que había visto en la película. Que el único motivo para verte era precisamente observar a la original, qué era lo que hacía esa cantante que era tan popular. Tal vez cometí el pecado de pensar que eras una artista más y que si llenabas un estadio con 65.000 personas era sólo porque tenías un par de éxitos y nada más. Que en definitiva eras la artista del momento y que tenías una gran difusión … Cuando vi esos nueve minutos que duró el Disco Medley me quedé sin aliento. No podía creer lo que estaba viendo. Jamás había visto una artista con semejante voz, carisma, personalidad, movilidad, pasión y talento. Jamás vi una artista con semejante autoridad en el escenario. Jamás vi a una artista tan auténtica. Allí entendí la dimensión de tu éxito. Ahí entendí por qué eras tan querida por tu gente. Allí comencé a quererte y a apreciarte. Y después de verte cantar “Si una vez”, sólo me quedaron palabras de Amor y agradecimiento. Y todo esto lo generaste sin que tú estuvieras presente … físicamente … Sin que te pueda decirte personalmente lo que me has generado. Sin que pueda acercarme tímidamente a ti para darte las gracias por habernos dado tanto, por haberte yo dado a cambio tan poco….
Pero eso no quita, Selena, que no pueda expresarte hoy todo lo que has dejado en mí, la marca que has dejado en mi Alma y en mi corazón. En la actualidad, en estos tiempos difíciles en los que tú no estás, es cuando los que te queremos de verdad debemos expresarte todo nuestro cariño, todo nuestro Amor. Es más fácil escudarse en tu ausencia, en que todos debemos seguir nuestras vidas, como hacen muchos, para justificar que ya no te quieren tanto, que tal vez nunca te quisieron en la dimensión en la que tú te lo merecías, en la que tú los querías. Para los que realmente te queremos no hay barrera de espacio y tiempo que justifique no hacer todo por ti. Si tú has logrado dar todo a cambio de nada en tan sólo 23 años, ¿por qué no podemos hacer lo mismo por ti? Si realmente te queremos, ¿qué nos impide hacer todo lo necesario para que se te recuerde como te lo mereces, que se te quiera con el mismo Amor que tú brindaste, que se siga tu Legado de Amor? Si realmente te queremos, ¿podríamos querer a otra persona al poco tiempo de tu partida? Si realmente se te quiere, ¿qué nos impide cuidar tu boutique, el Mirador, tu gravesite, tu museo? Si realmente te queremos, ¿qué nos impide cuidar como tesoro cada pieza que cantaste, cada concierto que brindaste, cada aparición tuya en entrevistas, en charlas, en fundaciones, en colegios, y difundirlo para que todos te aprecien? Nada, porque el poder del Amor, el poder de tu Amor, no tiene peros, no tiene excusas, Y si todo esto estuviera en manos de tu gente, estaría a buen resguardo. La dimensión de tu figura jamás se olvidaría y a nosotros sólo nos quedarían palabras de agradecimiento, palabras de Amor, y la satisfacción de que te estamos recordando y tributando como te lo mereces, con un homenaje que esté a la altura de lo gran artista que has sido, Selena…
Siempre diré que lo más difícil, lo más desvastador, lo más implacable, es el paso del tiempo. El tiempo es como ese viento que erosiona la tierra, que va deformándola hasta hacer desaparecer las rocas, los lagos, los ríos. Que arrasa con todo lo que encuentra en su camino, que no tiene contemplación. Que no tiene piedad, que no distingue, que carcome todo sin piedad. Soy consciente de ello, pero también soy consciente de lo que me dicta el corazón, que pertenece a ti, Selena. Y mi corazón me dice que estaré aquí para recordarte con Amor, para que sepas que mucha gente todos los días te devuelve todo lo que has generado con tanto cariño, cantando tus canciones, recordándote, extrañándote, llorando tu ausencia, porque saben lo que tú representabas, porque nadie les dará lo que tú les ofreciste, porque no tolerará saber lo sola que estabas ese día día nefasto y lluvioso. Que mientras trabaja, que mientras canta, que mientras contempla el cielo, que mientras vive su vida, siempre, absolutamente siempre, dejará un lugarcito en su corazón para recordarte, para tenerte siempre en su memoria, para sentirte desde lo más profundo de nuestros sentimientos, con todo el dolor del Alma, con todo nuestro Amor, ese Amor que sólo tú podías dar…
Eso es lo que procuro hacer todos los días, para que ya no sientas más ese temorcito, para que puedas dormir tranquila con el amparo del Amor de tanta gente, para que te sepas siempre querida y viva … en nuestros corazones…
Te quiere con toda el Alma y siempre, absolutamente siempre, estará aquí recordándote, queriéndote, extrañándote…